miércoles, 22 de enero de 2020

Venezuela: El sacerdote asesinado había sido apartado por abusos a menores


Comunicado del obispo sobre los abusos a menores por sacerdote asesinado en Venezuela
Monseñor Mario Moronta emitió un comunicado este 22 de enero, reconociendo el abuso a menores por parte del sacerdote diocesano Jesús Manuel Rondón Molina, quien fue asesinado y su cuerpo encontrado el pasado 21 de enero, en una zona boscosa del municipio Junín del estado Táchira, después de estar varios días desaparecido.
Los abusos contra un menor habrían generado el asesinato del presbítero, de acuerdo con lo informado por los cuerpos de seguridad del Estado Venezolano que desvelaron las razones por la cuales fue asesinado el sacerdote: el abuso sexual reiterado de un menor desde los trece años. El abusado cuenta ahora con 17 años y según la versión emitida por los cuerpos de seguridad, éste se había citado con el sacerdote y lo estranguló dentro de un vehículo.
Todo ello llevó a monseñor Mario Moronta a reconocer que el sacerdote asesinado estaría implicado en serios abusos a menores de edad, por lo cual le abrieron “las investigaciones pertinentes y se le dieron medidas cautelares”, según lo estipulado por la Iglesia católica.
Entre las medidas se contempló “residir en el Monasterio de las Carmelitas en Rubio, donde podía celebrar sólo en privado para las religiosas y se le había prohibido el trato con menores de edad mientras durara el proceso respectivo”. Igualmente, “había recibido sentencia definitiva de dimisión del estado clerical y, ante dicha sentencia había presentado la apelación a los organismos correspondientes de la Santa Sede”.
Moronta indicó que “a pesar de las múltiples llamadas de atención”, el sacerdote “desobedeció las órdenes y medidas cautelares puestas según lo establecido en el derecho de la Iglesia”. Asimismo, a las personas afectadas, “quienes presentaron las denuncias nunca se le impidió que pudieran acudir al fuero civil”, dijo el obispo de San Cristóbal.
El primer vicepresidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, reconoce que “al igual que en todas las Diócesis de Venezuela, en la nuestra de San Cristóbal hemos asumido las normativas de la Iglesia Universal para enfrentar los casos de abusos de menores por parte de clérigos”. De hecho, agrega, “se han realizado varias investigaciones que han culminado con sentencia firme; es decir con la dimisión del estado clerical de algunos sacerdotes”.


COMUNICADO
DIÓCESIS DE SAN CRISTÓBAL

Motivados por el principio evangélico de que “la verdad les hará libres” (Jn 8,32) tenemos el deber de comunicar lo siguiente:

1. Como ha sido reseñado por los medios de comunicación social, luego de haber estado desaparecido por varios días, el pasado 21 de enero de este año 2020 fue hallado el cuerpo sin vida del sacerdote JESÚS MANUEL RONDÓN MOLINA, quien fuera miembro del Presbiterio Diocesano de San Cristóbal.

2. Según informaciones emitidas por autoridades, el mencionado sacerdote habría sido asesinado por un menor de edad, quien fuera víctima de abusos sexuales por parte del clérigo, acción que repudiamos.

3. Lamentamos la muerte trágica del sacerdote y pedimos que la justicia divina se manifieste con misericordia. Oramos por él, por su madre y familiares que atraviesan un momento de dolor y tristeza.

4. También oramos por quien ejecutara este hecho y, movidos por la caridad que todo lo puede (Cf. 1 Cor 13), imploramos también para él la misericordia del Dios de la Vida y del Amor.

5. Al igual que en todas las Diócesis de Venezuela, en la nuestra de San Cristóbal hemos asumido las normativas de la Iglesia Universal para enfrentar los casos de abusos de menores por parte de clérigos. De hecho, se han realizado varias investigaciones que han culminado con sentencia firme; es decir con la dimisión del estado clerical de algunos sacerdotes.

6. En el caso del P. JESÚS MANUEL RONDÓN MOLINA, recibidas varias denuncias en su contra, se realizaron las investigaciones pertinentes y se le dieron medidas cautelares: entre ellas estaba la de residir en el Monasterio de las Carmelitas en Rubio, donde podía celebrar sólo en privado para las religiosas y se le había prohibido el trato con menores de edad mientras durara el proceso respectivo. Ya había recibido sentencia definitiva de dimisión del estado clerical y, ante dicha sentencia había presentado la apelación a los organismos correspondientes de la Santa Sede. A pesar de las múltiples llamadas de atención, desobedeció las órdenes y medidas cautelares puestas según lo establecido en el derecho de la Iglesia. A quienes presentaron las denuncias nunca se le impidió que pudieran acudir al fuero civil.

7. La Diócesis de San Cristóbal garantiza que se no se ha encubierto ni a este ni a ningún clérigo que haya sido denunciado e investigado. El lamentable hecho nos llena de tristeza y preocupación. Pero tenemos la conciencia clara de haber obrado sin encubrimientos y de acuerdo a lo que exige la IGLESIA.

8. Pedimos a las autoridades correspondientes terminen de aclarar lo ocurrido pero sin valerse de este triste suceso para fines políticos o de otra índole. No se puede hacer generalizaciones por la falta de un miembro de la Iglesia que debió comportarse como ministro configurado a Cristo Sumo y Eterno Sacerdote.

9. Siempre ha sido preocupación del Obispo de San Cristóbal y sus más allegados cooperadores tanto la auténtica formación integral como el acompañamiento y vigilancia pastoral de los sacerdotes: para ello, con diversos medios se busca hacer que todos actúen de acuerdo a los principios del evangelio y con los mismos sentimientos de Jesús de Nazaret.

10. Somos conscientes de los riesgos que corren nuestros sacerdotes que quieren ser fieles a la verdad de Jesús y de la Iglesia. La inmensa mayoría de ellos se entregan denodadamente al servicio del pueblo, al cual pertenecen. Juntos todos, Obispos, sacerdotes y laicos comprometidos con la evangelización, a pesar de las dificultades y de las fallas que puedan tener algunos, seguiremos anunciando la Palabra de la Verdad que hace libres, denunciando el pecado del mundo y construyendo el Reino de Justicia, Paz y Amor nacido en la Cruz de Cristo.

11. Sentimos el dolor del pueblo de Dios que sufre por muchas causas y que se ahonda por el mal testimonio de unos pocos; compartimos el dolor de las víctimas abusadas; queremos sanar el dolor de los que han sido golpeados por este triste acontecimiento; acompañamos el dolor de quienes lloran la muerte de su ser querido… pero, sabiendo que ese dolor se identifica con el de Cristo en la Cruz, ponemos nuestra mirada en la fuerza arrolladoramente liberadora de su Resurrección.

12. Como nos enseña Pablo, a pesar de las dificultades “no nos desanimamos” (2Cor 4, 16), porque sabemos que hemos puesto nuestra confianza en Cristo, en cuyo nombre seguiremos actuando (cf. 2Tim 1,12). Para ello contamos con la maternal protección de María del Táchira, Nuestra señora de la Consolación.

San Cristóbal, 22 de enero del año 2020.

+Mario Moronta R., Obispo de San Cristóbal.



martes, 21 de enero de 2020

“Debida prudencia” recomienda el vice postulador de la causa del “Médico de los pobres”


 El proceso ha permitido repasar las etapas que cumple la iglesia, para declarar beata a una persona fallecida con “fama de santidad”

Ramón Antonio Pérez // @GuardianCatolic
Fotos: José Cohén
Caracas, 21 de enero 2020

La población venezolana vive con intensidad y alegría la reciente aprobación del presunto milagro que pudiera llevar a los altares al Doctor José Gregorio Hernández; sin embargo, el vice postulador de la causa, monseñor Tulio Luis Ramírez Padilla, en el marco de los 34 años de ser declarado Venerable el galeno nacido en Isnotú, estado Trujillo (Venezuela), el 26 de octubre de 1864, hizo un llamado a la “prudencia”, y recordó que la posible beatificación “debe promover una conversión interior en los venezolanos”.

El prelado recomendó a los medios de comunicación “la debida prudencia” porque “el milagro no ha sido aprobado”, únicamente, “ha sido aprobado el hecho de que no tiene explicación científica”, indicó el jueves 16 de enero durante una rueda de prensa. 

Con todo, aseguró que esta decisión en la que participaron siete médicos “nos llena de mucha esperanza”. "¡Estamos por muy buen camino!" "¡Sigamos orando!" "¡Ahora tenemos que superar la consulta teológica y la Plenaria de Cardenales y Obispos que se realizarán en los meses venideros!".

José Gregorio Hernández es “Venerable” porque cumplió el primer paso del llamado proceso de las virtudes heroicas cuyo decreto fue firmado por el papa Juan Pablo II, el 16 de enero de 1986, y que dice lo siguiente: “consta de las virtudes teologales Fe, Esperanza y Caridad para con Dios y el prójimo, y de las virtudes cardinales Prudencia, Justicia, Templanza, Fortaleza y sus anexas, del Siervo de Dios José Gregorio Hernández en grado heroico, en el caso y para los efectos de que se trata”, citó.

El segundo paso a cumplir está relacionado con el proceso de beatificación que declara la aprobación del milagro obrado por intercesión del “Médico de los pobres, como fue anunciado el 9 de enero 2020. En esta etapa se encuentra el Venerable José Gregorio Hernández, pero requiere cumplir otros cuatro requisitos, de acuerdo con los protocolos del Vaticano.

Primer paso, el hecho milagroso


Tulio Ramírez Padilla precisó que “la primera es la que se realizó en la Comisión de Médicos donde se aprobó exitosamente el presunto milagro”. “Esta instancia determinó que es ‘científicamente inexplicable’ el presunto milagro” ocurrido en la niña Yaxury Solórzano Ortega de 10 años de edad.

Los hechos ocurrieron el 10 de marzo de 2017, en el caserío Manga Coveras del estado Guárico, cuando unos delincuentes asaltaron a Yaxury Solórzano Ortega que se encontraba junto a su padre. Pretendían robarles la motocicleta, les dispararon, alcanzándola una bala en la cabeza perdiendo mucha sangre, parte de la masa encefálica y varios huesos. 

No fue fácil llevar a la niña a un centro médico debido a la complejidad de los caminos y de la lejanía a poblados donde la pudieran atender. Primero la llevaron a una localidad con más habitantes y desde allí viajaron en lanchas por el río, hasta llegar a San Fernando de Apure, donde fue internada en el hospital Pablo Acosta Ortiz.

De manera inexplicable se encontraba con vida. Desde la ocurrencia de los hechos hasta ser internada se cumplieron cuatro largas horas. Para más preocupación, en el hospital no había un neurocirujano que pudiera atenderla. Así duró 48 horas hasta ser operada.

No hay explicación científica en este presunto milagro, porque eran dos diagnósticos que se manejaban: la niña quedaba parapléjica o moría”, dijo Tulio Ramírez en la rueda de prensa. Pero gracias a la invocación que hicieron sus padres al Venerable José Gregorio Hernández, la menorcita está muy contenta y está completamente saludable”.

Segundo paso, la comisión teológica

El obispo auxiliar de Caracas, explicó que “el segundo paso a seguir es la Comisión Teológica, la cual se abocará a estudiar la causa y el efecto de la invocación a José Gregorio Hernández para que se produjera el milagro que estamos presentando”.

Ésta instancia es convocada por la Congregación para la Causa de los Santos”, precisó Ramírez Padilla en un salón de la iglesia Nuestra Señora de la Candelaria, en Caracas, donde reposan los restos del médico trujillano desde el año 1975, cuando fueron exhumados y traslados desde el Cementerio General del Sur, en la capital de Venezuela.

Tercer paso, los cardenales

Superada la segunda etapa en el proceso de beatificación, el caso será analizado por la Comisión de Cardenales y Obispos del Vaticano. Son ocho los teólogos que estudiarán en esta tercera etapa la vinculación entre el hecho extraordinario evaluado por la Consulta Médica y la intercesión atribuida en este caso al Venerable José Gregorio Hernández.

Posteriormente, los antecedentes y veredictos de los médicos y teólogos serán estudiados y comunicados por uno de los cardenales al que llamarán: “Cardenal Ponente” a la Congregación para la causa de los santos, convocada en una sesión para este caso.

Luego, en sesión solemne de los cardenales y obispos de la Congregación se da su veredicto final sobre el milagro. En caso de ser positivo, el prefecto de la Congregación ordena elaborar el proyecto de decreto para ser elevado a la aprobación del Papa.

Cuarto paso, la aprobación del Santo Padre

“La última palabra la tiene el Papa Francisco, quien a través de un decreto aprobaría la beatificación”, indicó el vice postulador de la causa.

Aclaró, no obstante, no tener dominio del tiempo en que puedan tardar estas instancias en dar un veredicto sobre la esperada beatificación. “Simplemente hay que esperar los lapsos de las diversas comisiones, y esto lo fija la Postuladora de la Causa, a cargo de la doctora Silvia Correale quien está en Roma haciendo este trabajo”.

El gran reto: imitar las virtudes de José Gregorio

Hasta la oficina de la vice postulación de la causa de José  Gregorio, en la Arquidiócesis de Caracas, llegan más de 2 mil testimonios “unos más hermosos que otros”. 

Pero “el milagro social que necesitamos con urgencia los venezolanos, además de la beatificación de nuestro ‘Médico de los pobres’, es la conjunción de la paz, la reconciliación entre todos los venezolanos, e imitar las virtudes humanas de José Gregorio, y para eso hay que preparar nuestros corazones a través de la oración constante a Dios”, enfatizó monseñor Tulio.

Próximas actividades.- Durante este encuentro con los medios se conoció que el sábado 4 de abril se hará una nueva caminata la cual será presidida por el cardenal Baltazar Porras, en la que “visitarán los hospitales para acompañar a los médicos, enfermeras y pacientes para que sigan los pasos de la esperanza del doctor José Gregorio Hernández”. Todos los 29 de cada mes se celebrará una misa plenaria con indulgencias en conmemoración al fallecimiento de JGH. Y el 10 de marzo, Día Nacional del Médico, se realizará una eucaristía en honor a los profesionales de la medicina.




lunes, 20 de enero de 2020

La “Olla Milagrosa”, una iniciativa de fe y acción para mitigar el hambre en Venezuela


Cardenal Porras durante visita a la Olla Milagrosa de la Iglesia Nuestra Señora de Chiquinquirá en Caracas - Fotos @GuardianCatolic
A la iglesia Nuestra Señora de Chiquinquirá llegan centenares de venezolanos buscando un plato de comida. “El único requisito es tener hambre, y nadie se va sin haber comido”, dicen sus organizadores

Ramón Antonio Pérez // Ene 20, 2020

En la Iglesia Nuestra Señora de la Chiquinquirá, en Caracas (Venezuela), y en honor a San Isidro Labrador, un grupo de voluntarias decidió llamar “Olla Milagrosa” a una de las obras de misericordia que cada sábado atiende entre 800 y 900 personas que buscar un plato de comida. Pero el nombre no sólo refleja la acción concreta de la fe cristiana que las identifica, es un compromiso que cumplen con alegría desde el 18 de marzo de 2017, cuando asumieron esta tarea respondiendo al llamado de Cáritas y la iglesia venezolana.

Este 18 de enero no fue distinto, porque “en cada jornada se cumple un verdadero milagro para darle de comer a mucha gente necesitada”, relató Carmen Rodríguez de Alarcón, una de las cinco coordinadoras que junto a Fray Luis Antonio Salazar, llevan adelante esta iniciativa contra el hambre. 

El primer día que hicimos la olla para 60 personas, entraron a comer 120, pero fue suficiente para todos. Desde entonces el milagro se repite y nunca se ha quedado nadie sin comer”, aseguró para Aleteia la auxiliar de la Legión de María.

Alcira de Hopkins, también de este movimiento mariano, confirma los hechos con otro episodio de fe: “En una oportunidad estábamos necesitando dos o tres kilos de arroz para completar la comida, pero cuando íbamos a pedírselos a los sacerdotes con la promesa de reponérselos, llegó una persona para donar un bulto con 24 kilos. Desde entonces crece el número de comensales y crece también el número de colaboradores”, expresó.

Los relatos de estas mujeres constatan lo que Caritas Venezuela, afirma desde 2016 con cifras que cada día escandalizan al mundo por la trágica realidad que se vive en el país suramericano, pero también por la entereza con que la iglesia busca darle respuesta.

En el año 2019, la organización social de la iglesia benefició un aproximado de 6 millones de personas, proporcionando 87.294 raciones de comida a través de 865 Ollas Solidarias y la entrega de 3.000 bolsas de alimentación, de acuerdo con el balance presentado por el cardenal Baltazar Porras, durante la asamblea de la Conferencia Episcopal Venezolana.

Pero no se trata de una fría estadística sin el calor humano, la dureza del momento obliga a continuar con este trabajo caritativo desde la visión humana y cristiana de la iglesia. El mismo cardenal Porras, en el marco festivo por los 70 años de la Legión de María en Venezuela, aprovechó su presencia en la iglesia Nuestra Señora de Chiquinquirá, este sábado 18 de enero, para compartir con voluntarios y comensales de la Olla Milagrosa.

Su mensaje no pudo ser más oportuno, de acuerdo a lo que pidió a los legionarios: “estar cerca de los más pobres es la presencia amable y tierna de María Santísima”. “Ustedes son ese apostolado de vanguardia, en el que hay que unir esa oración, formación y acción -como hemos escuchado- ¿Para qué? Para ser ese rostro amable, sencillo, hospitalario y samaritano que tanta falta está haciendo en medio de nuestra sociedad”, indicó Porras.

Nadie se va sin haber comido

Nuestra Señora de Chiquinquirá es un ejemplo de la “iglesia de puertas abiertas” que ha motivado el Papa Francisco desde que llegó al Vaticano, recordaba una de las coordinadoras de la Olla Milagrosa. “Aquí viene gente de todas partes, no sólo de nuestra comunidad parroquial; llegan desde de los Valles del Tuy, Guarenas, Guatire y La Guaira. El único requisito es tener hambre y nadie se va sin haber comido”, afirmó Alcira.

Nosotros no rechazamos a nadie porque todos somos hijos de Dios”, expresó la voluntaria María Auxiliadora Richimond, al detallar el trabajo que realizan. “Estas personas se sienten satisfechas, que les damos cariño y los tomamos en cuenta”, expresó más adelante la señora Beyla, una colaboradora que funge como “capitana de mesa”.

La dinámica de la “Olla milagrosa” implica trabajar durante toda la semana, porque es necesario recabar los insumos, pero tiene su momento más fuerte los días viernes cuando limpian granos y verduras, así como tener el gas y el agua al día. Durante el almuerzo, desde temprano se acercan los comensales y forman una hilera. Ingresan al patio para lavarse las manos y esperan debajo de un toldo mientras se inicia la entrega de la comida.

El gobierno ha intentado sabotear el proyecto

No todo ha sido fácil para llevar adelante la Olla Milagrosa en esta iglesia de Caracas. El 31 de marzo del año pasado, no se pudo realizar por la acción de la Guardia Nacional Bolivariana al impedir que llegara un camión cisterna para abastecer de agua el tanque del que se sirven para preparar los alimentos. El cardenal Porras Cardozo, denunció el hecho y sostuvo que continuaría a pesar del “escollo de autoridades que a veces lo han impedido”.

“Es novedoso y curioso que en algunas zonas populares se ha amenazado a la gente que ayuda en la parroquia para la olla solidaria, por ejemplo. Hacer eso es visto como si fuese una acción en contra del Gobierno”, expresó entonces el purpurado venezolano.

De acuerdo con el informe presentado a la Conferencia Episcopal por el cardenal Porras, para este año 2020, son muchos los retos que se tienen en la iglesia venezolana, entre los cuales se puede mencionar la necesidad que tienen las Cáritas Diocesanas y Parroquiales de buscar autofinanciamiento para el sustento de sus proyectos y actividades.

“De esta manera, iniciativas como la Olla Milagrosa se fortalecerán y podrán ser replicadas en muchas comunidades pobres”, expresó una de las colaboradoras en la Chiquinquirá.

Video en el Facebook de Ramón Antonio Pérez

domingo, 19 de enero de 2020

Legión de María cumple 70 años como apostolado de vanguardia en Venezuela


Los cardenales Baltazar Porras Cardozo y Jorge Urosa Savino, participaron en una misa este 18 de enero, para festejar los 70 años del arribo a Venezuela de la Legión de María. Urosa recordó cuatro elementos del compromiso legionario: “Oración, formación, acción y organización”

Ramón Antonio Pérez // @GuardianCatolic
Caracas, 19 de enero 2020

Esta celebración, amadísimas hermanas y hermanos, no puede limitarse a echar una mirada agradecida a un pasado glorioso”, dijo el cardenal Jorge Urosa Savino, durante la eucaristía que este 18 de enero se cumplió en la Iglesia Nuestra Señora de la Chiquinquirá de Caracas, con motivo de los 70 años de la llegada de la Legión de María a Venezuela.

Fue el 21 de enero de 1950, cuando el padre Félix Mujica, de la Congregación francesa de los Hijos de María Inmaculada, después de conocer la actuación de los legionarios en las Antillas, resolvió establecer esta asociación en la capilla de María Inmaculada, hoy Parroquia Nuestra Señora de Lourdes, en Palo Grande, Caracas. Posteriormente, el movimiento fue debidamente aprobado y apoyado por monseñor  Lucas Guillermo Castillo, entonces arzobispo de Caracas, y sucesivamente, por los demás obispos venezolanos.

Después de 70 años y bajo esta motivación, el cardenal Baltazar Enrique Porras Cardozo, administrador apostólico de Caracas y arzobispo de Mérida, presidió la eucaristía para recordar este importante momento en la iglesia venezolana. Además del cardenal Urosa Savino, asistió el obispo emérito de Los Teques, monseñor Ovidio Pérez Morales; y los obispos auxiliares de Caracas: Tulio Luis Ramírez y José Trinidad Fernández.

Una notable presencia de sacerdotes y religiosas, junto a miembros antiguos y nuevos de la Legión de María, participaron en esta misa con sus pendones y dando fe y testimonio de la importancia del movimiento. Frente al altar y en los primeros puestos se pudo observar a la junta directiva del Senatus Venezuela encabezados por su presidenta Marvi Serrano; Rosa Caria, vice presidenta; la Hermana Rosalba, secretaria; y Ana Palacios, tesorera, entre otros. La animación correspondió al Coro de la Basílica Santa Teresa de Caracas.

Urosa invita a Remar mar adentro


“No se trata solo de rememorar una bellísima historia de fe, de apostolado, de tareas y trabajos apostólicos, de comunión eclesial y de evangelización”, insistía Urosa, asesor espiritual del Senatus en Venezuela, llamando a “un nuevo impulso, un renovado aliento y esfuerzo a intensificar la labor apostólica que estamos realizando, a fortalecer nuestro compromiso cristiano y legionario, aquí en nuestra convulsionada Caracas”.

Igualmente hizo un llamado a los oficiales de los presidia, de los consejos, comicios y curias que conforman este movimiento: 
Ustedes, queridos oficiales, son, sin duda alguna, dirigentes, líderes de la Iglesia en la Legión y, como tales, tienen una compromiso mayor con Dios nuestro Señor y con los hermanos que necesitan de la acción de la Legión”.

Acto seguido propuso cuatro aspectos fundamentales para perseguir los objetivos que caracterizan esta asociación apostólica mariana: primero, “fortalecer la oración, es decir, la vida espiritual; segundo, intensificar la formación espiritual y doctrinal; tercero, mejorar la acción, es decir, el trabajo legionario; y cuarto, “para organizar y coordinar bien todo esto (…) respetar la organización y la disciplina de la Legión”.

Finalmente, Urosa recordó haber sido “antiguo legionario juvenil, como antiguo y actual Director Espiritual de una Curia y luego del Senatus hace mucho tiempo, primero de 1983 a 1990”, y ahora como arzobispo emérito cuya cercanía se ha profundizado.

Porras: “Ustedes son el rostro bondadoso de María Santísima”


El cardenal Baltazar Porras, hacia el final de la eucaristía, también tuvo palabras de agradecimiento y motivación para la Legión de María. “Yo siento también una gratitud porque el primer presídium que se fundó en el Seminario Interdiocesano de Caracas por el Padre Mujica  fue también en mis años y fui miembro de ese praesidio”, expresó.

“Ustedes son ese apostolado de vanguardia, en el que hay que unir esa oración, formación y acción –como hemos escuchado del cardenal Jorge Urosa, nuestro Cardenal Legionario, que desde que entró al seminario siempre puso en alto su vocación legionaria- ¿para qué? Para ser ese rostro amable, sencillo, hospitalario y samaritano que tanta falta está haciendo en medio de nuestra sociedad”, indicó el administrador apostólico de Caracas.

“Todas esas visitas a los enfermos, repartir la comunión, estar cerca de los más pobres y atribulados es la presencia amable y tierna de María Santísima y de la Iglesia en el rostro de cada uno de ustedes. Por eso, estos 70 años, y en vísperas del centenario mundial de la legión, debe quedar el compromiso de que no haya una sola parroquia en la Arquidiócesis de Caracas (120 parroquias) que no tenga por lo menos un praesídium”, animó.







A continuación la homilía completa del Cardenal Urosa Savino:


¡VAYAMOS MAR ADENTRO!


Homilía en la Misa de acción de gracias por los 70 años de la Legión de María en Venezuela, 18 de enero de 2020, Iglesia de N. Sra. de la Chiquinquirá.
Cardenal Jorge Urosa Savino, Arzobispo Emérito de Caracas+

Muy queridos hermanos:

¡Qué alegría tan grande! Que ambiente tan espiritual, tan entusiasta, tan fraterno, se siente y nos rodea en esta hermosa celebración eucarística y mariana, con la cual le estamos dando gracias a Dios nuestro Señor por los 70 años de la existencia, trabajo y actividad apostólica de la Legión de María en Venezuela.


Gracias a Su Eminencia el Cardenal Baltazar Porras Cardozo, Administrador Apostólico de Caracas y Arzobispo de Mérida, por haber aceptado nuestra invitación del Senatus a presidir esta fiesta religiosa, fraterna, apostólica. Gracias a todos los hermanos obispos, sacerdotes, diáconos y religiosos que nos acompañan. Y gracias de todo corazón a cada uno de ustedes, queridos hermanos y hermanas, que de toda Caracas han venido hoy aquí para festejar la acción de Dios en nuestros corazones, como miembros de este formidable movimiento y asociación apostólica de fieles que es la Legión de María.

Celebramos hoy 70 años de existencia como asociación apostólica mariana, es decir, de intensa fe católica, de vivo amor a Dios y a la Iglesia, de sólida devoción a María Santísima, de entusiasmo evangelizador, de trabajo silencioso, de oración fervorosa, de fraternidad religiosa y cálida, de empuje y fidelidad al Señor en el cumplimiento de nuestra misión evangelizadora.

Recordamos hoy a aquellos hombres y mujeres que hace 70 años, inspirados por Dios y movidos por la iniciativa de un gran sacerdote y apóstol de la Iglesia en Caracas, el R.P. Félix Mujica, español, miembro de la Congregación de los Hijos de María Inmaculada, se reunieron en la bellísima Iglesia de Palo Grande, de N. Sra. De Lourdes, con gran amor a María Santísima, para iniciar esta aventura de acción decidida y fecunda, que ha sido la vida de la Legión en Caracas y en toda Venezuela.

Y gracias también a todos los que posteriormente, con la aprobación del Arzobispo Lucas Guillermo Castillo aquí en Caracas, y de los respectivos Obispos en las otras Diócesis de Venezuela, se unieron a esa iniciativa de vivir intensamente el bautismo como laicos, en búsqueda de la santificación personal y realizando una labor evangelizadora, apostólica, unidos bajo el estandarte de María, en comunión con toda la Iglesia venezolana. Y le damos gracias a Dios por nosotros mismos, los que aquí estamos, por habernos llamado a participar en esta tarea tan bella de anunciar su infinita misericordia y la bondad, el misterio maravilloso de la salvación y de la felicidad que vienen de Dios, a tantos hermanos nuestros. Por todas estas razones, queridos hermanos, demos gracias a Dios. ¡Gracias, Señor, gracias!

MAYOR COMPROMISO

Esta celebración, amadísimas hermanas y hermanos, no puede limitarse a echar una mirada agradecida a un pasado glorioso. No se trata solo de rememorar una bellísima historia de fe, de apostolado, de tareas y trabajos apostólicos, de comunión eclesial y de evangelización. Esta celebración debe ser para cada uno de nosotros un nuevo impulso, un renovado aliento y esfuerzo a intensificar la labor apostólica que estamos realizando, a fortalecer nuestro compromiso cristiano y legionario, aquí en nuestra convulsionada Caracas. Y en particular es un llamado especial a todos los oficiales de los presidia, y de los consejos, comicios y curias de la Legión. Ustedes, queridos oficiales, son, sin duda alguna, dirigentes, líderes de la Iglesia en la Legión y, como tales, tienen una compromiso mayor con Dios nuestro Señor y con los hermanos que necesitan de la acción de la Legión.

A propósito de este reiterado compromiso, en la liturgia de la Palabra hemos escuchado el bellísimo y entusiasmante relato de la pesca milagrosa (Lc 5, 1-11). A aquellos pescadores cansados y frustrados, Jesús los animó a seguir adelante, a ir mar adentro, a echar de nuevo las redes para pescar. Confiaron en él y alcanzaron una pesca sobreabundante y maravillosa. Movidos por ese impresionante milagro, dejándolo todo, lo siguieron.

Así, mis queridos hermanos, desde el día de Pentecostés, ha sido la historia de la Iglesia a través de los tiempos. Jesús ha impulsado a sus fieles, a los apóstoles y luego a los pastores de la Iglesia y a los bautizados, a realizar una bellísima labor: llevar sus dones de salvación, de bien, de paz, de gozo, de vida eterna, al mundo entero al corazón de hombres y mujeres, de ancianos y niños, de familias y pueblos enteros.

En algún momento de nuestra existencia nosotros también hemos escuchado esas palabras de Nuestro Señor Jesucristo: ¡VE MAR ADENTRO, Y ECHA LAS REDES PARA PESCAR! Sigue adelante, acomete esa labor, asume esa tarea. Eso nos dice el Señor: ¡Anuncia la grandeza de la misericordia del Padre celestial a este pueblo que sufre, que está agobiado por los problemas económicos, políticos y sociales, muéstrales mi rostro, para que renazcan a una vida nueva, participen en la vida misma de Dios, nuestro Padre celestial!.

Hoy también, mis queridos hermanos, Dios nos está llamando a vivir con entusiasmo nuestra vocación a ser apóstoles mensajeros y heraldos de salvación, de luz y de vida, de felicidad y de plenitud sobrenatural para tanta gente que no lo conoce. ¡Vayamos mar adentro! Seamos Iglesia en salida, como nos exhorta el Papa Francisco.

Y en ese sentido, asumamos con mayor alegría y empuje, con renovado entusiasmo y fidelidad, nuestros deberes como hijos de Dios, miembros de la Iglesia y miembros de la Legión.
ALGUNOS ELEMENTOS DEL COMPROMISO LEGIONARIO: SANTIFICACIÓN PERSONAL Y APOSTOLADO ACTIVO. ORACIÓN, FORMACIÓN, ACCIÓN Y ORGANIZACIÓN.

Yo quiero aprovechar esta solemne ocasión para insistir en algunas cosas muy importantes de la condición legionaria. Es preciso perseguir los objetivos  fundamentales del compromiso legionario y la finalidad de nuestra Legión: la gloria de Dios a través de la santificación personal y el apostolado (Manual oficial de la Legión de María, II).

Y para ello, tener en cuenta cuatro elementos fundamentales de la vocación, estructura y dinámica legionaria. En primer lugar la Oración, es decir una vida espiritual intensa, de gran fidelidad d a la palabra de Dios y de nutrida vida de oración. Luego, Asumir el compromiso de la formación, pues necesitamos prepararnos cada vez más, conociendo la Palabra de Dios y la doctrina de la fe, así como los elementos que necesitamos para un mejor desempeño apostólico.

En tercer lugar, abrazar con entusiasmo la acción apostólica, es decir, el trabajo legionario, el apostolado concreto de anunciar el reino de Dios, enseñar la fe, invitar a la unión con Dios, Para ello, fortalecer las diversas tareas apostólicas que podamos desempeñar: las visitas evangelizadoras a los hogares; las visitas y atención los enfermos en sus casas y las visitas sistemáticas, bien organizadas y permanentes a los hospitales; las visitas a las cárceles; la labor de catequesis parroquial a las órdenes de nuestros párrocos. Esta tarea es ahora más urgente que hace unos años, pues desde el año 2009 el gobierno nacional con la nueva Ley de Educación sacó la instrucción religiosa, la catequesis, la enseñanza de la fe, del ámbito y recinto de las escuelas públicas, de la educación nacional. Por eso ahora es urgente, hace falta que haya más y más catequistas, para que haya más formación religiosa a nuestros niños en cada una de las parroquias.

Insisto, pues: fortalecer la oración, es decir, la vida espiritual; intensificar la formación espiritual y doctrinal; en tercer lugar, mejorar la acción, es decir, el trabajo legionario. Y, por último,  para llevar a cabo, organizar y coordinar bien todo esto, en cuarto lugar, respetar la organización y la disciplina de la Legión. EN SÍNTESIS: ORACIÓN, FORMACIÓN, ACCIÓN Y ORGANIZACIÓN.

REVITALIZAR LA LEGIÓN

Además: hemos de aprovechar este nuevo aniversario para relanzar la extensión y crecimiento de la Legión: fortalecer nuestros presidia, curias y consejos; formar nuevos presidia, especialmente entre los jóvenes; mejorar la asistencia a las reuniones semanales del presídium y mensuales de las Curias. Todo ello, en ocasión de este significativo y desafiante aniversario. Estos 70 años deben retarnos, movernos  a ser mejores, a crecer, a fortalecer nuestra Legión, a vivir mejor nuestro compromiso apostólico y eclesial.

GRACIAS A LOS DIRECTORES ESPIRITUALES

En esta solemne ocasión yo quiero, como antiguo legionario juvenil, como antiguo y actual Director Espiritual de una Curia y luego del Senatus hace mucho tiempo, primero de 1983 a 1990, y ahora; y como antiguo Arzobispo de Caracas, saludar con todo afecto los sacerdotes y diáconos directores espirituales de los diversos núcleos de la Legión aquí en nuestra Iglesia caraqueña, tanto de los presidia como de los consejos superiores.

Queridos hermanos sacerdotes: realmente la labor apostólica y pastoral que Ustedes desarrollan es sumamente hermosa e imprescindible para el buen desarrollo y actuación de los centros y para la vida y apostolado de cada uno de los legionarios. ¡Gracias por su apoyo!.

Por esto les ruego, por favor, seguir brindando su acompañamiento y consejo, su aliento y respaldo a la Legión, para que se fortalezca y crezca todavía más, con motivo de este nuevo aniversario.

CONCLUSIÓN

¡Vayamos mar dentro, mis queridos hermanos!
En el mar de Galilea los apóstoles una vez que sintieron el impulso y estímulo de nuestro Señor Jesucristo, se animaron y realizaron algo prodigioso: la pesca milagrosa.

A nosotros ahora, en medio de tantas dificultades de orden material y cultural, en un ambiente secularizado y cada vez más hostil a la religión, con dificultades por la  escasez de agentes de pastoral, Jesús nos está animando a que sigamos adelante, con alegría, con fe y confianza, con perseverancia y fortaleza. Para anunciar en este mundo amenazado por las tinieblas del secularismo y del anticristianismo, que Dios es Amor (1 Jo 4, 8), y que llama a todos los seres humanos a una vida plena y feliz, en este mundo y sobre todo en la vida eterna.

Acojamos el llamado del Papa, formulado en su alocución en la audiencia general de este pasado 15 de enero “Queridos hermanos y hermanas: que el Espíritu reavive en cada uno de nosotros la llamada a ser evangelizadores valientes y gozosos. Que nos permita también a nosotros, como a Pablo, impregnar de Evangelio nuestras casas y convertirlas en cenáculos de fraternidad, donde podamos acoger a Cristo vivo, que “sale a nuestro encuentro en todo hombre y en todo tiempo” (cf. II Prefacio de Adviento).
Oremos intensamente en esta sagrada celebración por nuestra Iglesia en Venezuela y en Caracas, y especialmente por nuestra Legión de María. Que siga adelante, que se robustezca en su espíritu y en su entusiasmo, que intensifique su vida espiritual y su trabajo legionario. Oremos para que, en medio de este ambiente secularizado y antireligioso de la época moderna en el mundo entero -y también en Venezuela-, la Legión haga presente en el mundo el inefable, transformador y gratificante amor de Dios, su misericordia y su felicidad.
Con estos sentimientos, fortalezcamos nuestro fervor legionario, y pidamos a Dios que aumente nuestra fe, una fe viva, que animada por la caridad nos lleve a vivir a fondo nuestra vocación cristiana y nuestro compromiso legionario, y que, como dice nuestro hermoso himno legionario, “paseemos por toda la tierra, encendido por Cristo el amor”.

Para ello, invoquemos la maternal y dulce protección de nuestra amorosa madre celestial, la inspiradora de nuestra acción legionaria, la Santísima Virgen María, a quien nos encomendamos confiadamente en esta solemne y festiva ocasión. 

OH MARÍA, SIN PECADO CONCEBIDA, RUEGA POR NOSOTROS QUE RECURRIMOS A TI. AMEN.
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Vídeo de la actividad: