domingo, 9 de diciembre de 2018

Venezuela: 27 años del milagro eucarístico en el santuario de Betania



“Fui por la reliquia de una beata y el Señor me sorprendió con su Milagro Eucarístico”

Dic 09, 2018
Los milagros eucarísticos son manifestaciones extraordinarias que han ocurrido en la sagrada Hostia en diversos lugares del mundo y que las autoridades de la iglesia estudian con mucho cuidado. Regularmente ocurren mientras se celebra la misa, otros, antes o después de estas ceremonias en las que el sacerdote elevando al cielo el pan y el vino los consagra repitiendo las palabras de Jesús en la Última Cena, permitiendo su presencia, según la promesa recogida en varias citas de los evangelios.
Venezuela también ha experimentado este portentoso hecho, siendo el más reconocido el ocurrido el 8 de diciembre de 1991, en el marco de la festividad de la Inmaculada Concepción en el santuario de Betania, un montañoso lugar a las afueras de Cúa, estado Miranda, donde ha reconocido la iglesia, se apareció la Virgen en 1976.
El capellán de este santuario era el padre Otty Ossa Aristizábal quien celebraba una misa ese 8 de diciembre. Al momento de consagrar el pan y luego dividirlo en cuatro partes, detalló que de los tres trozos colocados en la patena brotaba sangre.
Con el tiempo, ese milagro eucarístico fue entregado en custodia a las Agustinas Recoletas, permaneciendo en Los Teques, estado Miranda, en una capilla de adoración perpetua. Esta congregación fue fundada por la beata María de San José, la primera venezolana que subió a los altares, el 7 de mayo de 1995.

Nunca había escuchado del milagro

Ender Ramón Moissant Ugarte
La capilla la “Transfiguración del Señor”, ubicada en la Casa Generalísima de las Agustinas Recoletas del Corazón de Jesús, fue el lugar que visitó el padre Ender Ramón Moissant Ugarte. “Fui a buscar la Reliquia de primer grado de esta Beata, que es la primera religiosa venezolana elevada a los altares”, detalló en Facebook.
Consideró que la reliquia sería “un regalo maravilloso” para la parroquia Nuestra Señora del Valle en la diócesis de San Fernando de Apure, porque “de alguna manera marca nuestro caminar y viene a animarnos en la fe”.
“Pero al estando allí me hablan de un milagro eucarístico que ellas custodian en una Capilla de Adoración Perpetua, milagro sucedido en el Santuario de Betania hace 27 años”, y que viene a concretar un sueño de la Beata María de San José, de “permanecer día y noche a los pies del Santísimo Sacramento para fortalecerse en la caridad”, señaló.
Confesó que estaba un poco dudoso, porque “a decir verdad, nunca había escuchado de tal Milagro Eucarístico y mi profesor de Liturgia tenía cierto recelo con la experiencia en Betania”, narró el sacerdote. “En fin, me encaminé a la Capilla de Adoración Perpetua, y allí, hermanos míos, la experiencia fue inexplicable”, relató.
“Sentí poderosamente la presencia de Jesús, y una necesidad muy grande de postrarme”, escribió el padre Moissant Ugarte. “En un principio no podía articular palabras, y después, sin darme cuenta, me hallé agradeciendo, alabando y suplicando por tantas realidades: por el país, por toda mi comunidad parroquial, por la diócesis, por mis responsabilidades, por los benefactores, por mi familia y amigos”.
El padre Ender agradeció a las Hermanas Agustinas “por este regalo grande a la parroquia de la reliquia de la Beata María de San José”, y “por esta experiencia en la hermosa capilla de Adoración Perpetua y por todas las atenciones recibidas”.
Ender Ramón Moissant Ugarte

La eucaristía sostiene a la Iglesia

En conversación exclusiva con Aleteia, el padre Ender Moissant, considera que la presencia de Jesús en la eucaristía es un regalo maravilloso que sostiene la Iglesia. “Esa presencia en ocasiones es perceptible, no solamente mediante la fe, sino a los sentidos”, indicó y es en el “milagro eucarístico, el que podamos ver y palpar esos signos sorprendentes”. “Cada vez que celebramos la misa, sucede el milagro”.
Razonó que la experiencia vivida en Los Teques, fue maravillosa. “Pero me quedo con lo que dice Jesús: “dichosos aquellos que creen sin ver”.

La Hostia Sangrante

En su momento el padre Otty explicó lo ocurrido en los siguientes términos: 
“Partí la Hostia en cuatro partes. Cuando miré el platillo, no podía creer lo que veían mis ojos: Vi una mancha roja formándose en la Hostia y de ella comenzaba a emanar una sustancia roja, de modo similar a la manera que sale la sangre por una perforación. Después de la Misa, tomé la Hostia y la protegí en el Santuario”.
“Al día siguiente”, escribe, “a las seis de la mañana, observé la Hostia y encontré que la Sangre era fluida y luego empezó a secarse. Sin embargo, hasta hoy, todavía luce fresca. Asombrosamente, la Sangre está solamente por un lado, sin pasar al otro lado a través de la excesivamente delgada Hostia”.
La Hostia fue analizada por 500 comisiones de la Organización Mundial de la Salud y se confirmó que la sangre del sacerdote no coincidía con la del milagro eucarístico ocurrido en Betania. De igual manera, los estudios demostraron que la sangre provenía del interior de la Hostia y coincidían con la de otros milagros eucarísticos ocurridos en el mundo. “Predomina el tipo de sangre AB positivo y el tejido de un corazón vivo”, reseñan diversos portales que han publicado sobre estos temas.


miércoles, 5 de diciembre de 2018

“Jesús ha cambiado mi vida”, dice niña cofrade del Santísimo en Venezuela

Niños forman parte de las Cofradías del Santísimo en Venezuela - Fotos tomadas del Facebook de Monseñor Adán Ramírez Ortiz
En el único país del mundo consagrado al Santísimo Sacramento, una niña relata que antes “vivía una vida normal”; pero ahora "sigue a Jesús, lo busca, se siente amada y escuchada por él”


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“Jesús ha cambiado mi vida, me siento alegre por seguir al Santísimo Sacramento”, expresó con una amplia sonrisa Fabiana Rodríguez, una niña de 13 años, este 2 de diciembre, en el marco de la renovación y bendición de las directivas de 32 cofradías del Santísimo Sacramento que funcionan en la iglesia arquidiocesana de Caracas.
Ella forma parte de la cofradía que funciona en la iglesia “San Martín de Porres”, en Caricuao, un sector hacia el sur oeste de la capital de Venezuela, y es “producto” de un proyecto impulsado por sus hermanos mayores, denominado “semillas eucarísticas”.
Portaba en su pecho la cinta amarilla y la medalla con la imagen que caracteriza a los cofrades y permaneció en los primeros asientos desde donde saludó al cardenal Baltazar Porras, quien presidió la ceremonia del 2 de diciembre. Junto a otros niños participó en las lecturas del día. “Tengo cuatro meses perteneciendo a este movimiento de apostolado que se ocupa de propagar el amor a la Hostia Consagrada”, dijo a Aleteia.
Detalló que estudia segundo año de bachillerato en el liceo “Tomás Vicente González”, en la misma zona donde reside y quiere ser periodista “para informar del acontecer nacional e internacional”, e “incentivar a la población a que sigan el camino del bien”.
En su consideración, “el ser humano tiene el compromiso en la vida de cambiar, y ser mejor persona cada día”. Su vida es el mejor ejemplo. “Antes vivía una vida normal, despreocupada de mis actos, pero ahora sigo a Jesús, lo busco, me siento amada y escuchada por él”, relató en presencia de sus amigos y hermanos cofrades.

Son semillas eucarísticas

El amor y la pertenencia de Fabiana y de varios niños a una cofradía es consecuencia del trabajo impulsado desde la Unión Nacional de Cofrades del Santísimo Sacramento que existe en Venezuela, con reconocimiento de las autoridades eclesiales. Su presidenta, Ana Vargas Morales, resaltó la importancia de este movimiento, cuya “veneración sacramental de amor al Señor vive y reina en nosotros”.
Vargas Morales trajo a la memoria que Venezuela está consagrada al Santísimo Sacramento del Altar desde 1899, bajo la motivación de monseñor Juan Bautista Castro. Han organizado a jóvenes y adultos pero también a los niños, debido a que la organización eclesial no tiene límites de edad para aceptarlos en sus filas.

“Lo que se exige a los niños es que sepan leer y escribir, y que de manera voluntaria, expresen sus deseos de adherirse a la adoración de Jesús Sacramentado”, informó. “En algunas parroquias hay niños desde los 7 años hasta los 13 quienes están integrados a las cofradías, siendo denominados por nosotros ‘Semillas Eucarísticas’”.
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Porras pide creatividad para servir a Dios

Durante la celebración realizada en la catedral metropolitana, se congregaron 32 cofradías pertenecientes a la Unión de Cofradías Arquidiocesanas del Santísimo Sacramento del Altar de Caracas. El cardenal Porras destacó que “la cofradía del Santísimo Sacramento es el más antiguo y nació en los albores del mundo hispano”.

Durante su enseñanza preguntó “qué sentido tiene pertenecer a la Cofradía del Santísimo Sacramento si no elevamos la mente y el corazón hacia el Señor”. Por tanto, retó a los cofrades a ser “más creativos en la manera de orar y servir a Dios”. “Una de las maneras es reformarse y no caer en el conformismo para proyectar lo que hacemos”.

El presidente saliente de  la Unión de Cofradías Arquidiocesanas, Luis García, expresó su satisfacción por la labor ejercida durante dos periodos. 

En presencia del cardenal Porras, García entregó sus funciones a la señora Yolanda Sanz. Su tarea inmediata “será la creación de nuevas cofradías, y continuar con la formación de sus integrantes”, reconoció la nueva presidenta los cofrades del Santísimo en Caracas.

Más tarde el administrador apostólico de la Arquidiócesis de Caracas, presidió una procesión con el Santísimo Sacramento que recorrió entre oraciones y cánticos la cuadra alrededor de la Catedral de Caracas. Un tuit de la cuenta oficial en las resdes sociales, lo reseñó así:






martes, 4 de diciembre de 2018

Las ollas comunitarias motivan la solidaridad durante la Navidad en Venezuela



El deseo de la iglesia es que durante el tiempo navideño, ese compartir tenga como primer destinatario a los enfermos, a los más pobres de las comunidades y a los niños en situación grave de desnutrición


Dic 04, 2018

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“La pensión del seguro social ya no alcanza ni para comprarse un pollo, mucho menos un cartón de huevos, un kilo de queso o conseguir los ingredientes para preparar una hallaca navideña. Por eso vengo a la iglesia, a comer aunque sea un poquito. El alto costo de la vida no me permite vivir mejor”. Así relató su situación personal Pedro Rafael Solórzano, de 64 años de edad, expresando que lleva cuatro domingos disfrutando la olla solidaria en la parroquia “La Epifanía del Señor” en Caracas.
Solórzano dijo sentirse bien, porque en esa iglesia comparte con otros que como a él, se les hace difícil adquirir los alimentos”. El hambre es la necesidad más sentida en Venezuela, pero la iglesia lucha para mitigar sus estragos entre los más necesitados.
Para el cardenal Baltazar Porras “las ollas solidarias que tanto bien hacen, son una escuela de emprendimiento, de generosidad en tiempo y en especie, en dar de nosotros lo que tenemos para compartir con nuestros hermanos más necesitados”. 
Su deseo es que durante este nuevo año litúrgico, ese compartir tenga como primer destinatario “a los enfermos, a los más pobres de la comunidad y a los niños desnutridos”.
SOLIDARITY
Fotos: José Cohén

Más de 300 personas por jornada

El llamado del administrador apostólico de Caracas se vive a plenitud en la parroquia “Epifanía del Señor”, enclavada en la Universidad Central de Venezuela (UCV). Allí atienden en cada jornada unas 300 personas, entre niños, jóvenes y adultos, según constató Aleteia en conversación con el padre Javier Fuenmayor, párroco del lugar.
El jesuita expresó que “esta olla solidaria es sinónimo de generosidad cristiana donde se da sin esperar nada a cambio”. Cada último domingo de mes ofrecen el alimento a las personas de escasos recursos que viven en los sectores cercanos. 
“La intención es mitigar el hambre que se siente cada día más en el país ante la carestía de alimentos”.
Los movimientos de apostolado que hacen vida en esta iglesia: Legión de María, Divina Misericordia y los ministros de la Eucaristía, junto a personas voluntarias y de buen corazón participan en la iniciativa que nació en 2016. Cerca de las nueve de la mañana van llegando los hombres, mujeres y niños para participar en el ágape eclesial.
“Primero la eucaristía luego la comida temporal”, aseguró. “Antes de servir el alimento, los pequeños realizan actividades de esparcimiento, entre  ellas pintar, y así comparten unos minutos con el amiguito ocasional sus sueños e inquietudes”, pronunció una de las voluntarias. Durante el último domingo asistieron más de 200 personas adultas, y cerca de  20 a 25 niños, con edades entre 3 y 12 años.
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Hasta profesionales comen allí

Jóvenes y adultos mostraban su agradecimiento hacia el padre Fuenmayor y sus voluntarios por ofrecer pan al necesitado. Miguel García, de 36 años fue uno de ellos. Contó que tiene un mes comiendo en la parroquia. Trabaja en el área de seguridad de la UCV y mostró inquietud de colaborar en el futuro con la iglesia.
Iguales comentarios hicieron Irma Martínez y Olga Chacón, quienes alabaron la obra social porque “nos une como una gran familia de Dios”. Estas inquietas mujeres llegaron desde un movimiento carismático en calidad de invitadas para colaborar. Coincidieron en sostener que “el alimento viene de Dios, y el amor todo lo puede”.
Otro comensal fue el señor José Alberto Vera, de 70 años quien dijo ser profesor de química, egresado de la UCV, “la Casa que vence las sombras”, como orgullosamente recordó el lema que caracteriza a esta casa de estudios superiores. Consideró “positiva la labor de la iglesia en promover este tipo de iniciativas en apoyo al que no tiene cómo alimentarse”. Vera también tuvo la oportunidad de comer y disfrutar un poco.

Fernando Albán sigue presente

Cerca del fogón donde se cocina el sancocho permanece colocado un afiche del fallecido concejal del municipio Libertador, Fernando Albán, cuyo presunto suicidio  mantuvo en vilo a los venezolanos y a la propia iglesia. 
Se ganó el cariño de la comunidad por su generosidad, su don de gente a la hora  de compartir un pedazo de pan con los más pobres de la parroquia”, aseguró el sacerdote con un halo de tristeza.
Recordó que “el día en que se realizaba la olla, Fernando no almorzaba, se dedicaba en cuerpo y alma para que la actividad se cumpliera sin ningún inconveniente”. “Todavía nos duele la ausencia física y la manera como fue manejado su extraña muerte por parte de las autoridades gubernamentales. En la comunidad lo consideramos un hermano”.
ALEGRÍA NAVIDEÑA. La actividad estuvo amenizada con villancicos, parrandas y aguinaldos. Incluso, en esta ocasión colaboró la afamada cantante de boleros, Floria Márquez, quien reveló a Aleteia, su preocupación por la situación que se vive en el país.
“Me duele mucho lo que sucede en mi país, pero abrigo esperanzas de que algún día superaremos esta horrible pesadilla, y eso lo lograremos si Dios quiere con la unión y el sentir de todos los venezolanos a través de nuestras actitudes de rechazo a las actuaciones del régimen”, expresó la artista.

Consideró que la olla solidaria “es una obra preciosa por la oportunidad de brindar calor humano a aquel que no tiene nada, por los sin techo, sin vivienda, los que no tienen para comer”. 
El próximo 16 de diciembre está prevista la entrega de regalos a los niños.




La esperanza llega a Venezuela de la mano de la Navidad (Reportaje publicado en Aleteia)


El cardenal Baltazar Porras exhortó durante la "Misa de la Esperanza" a los venezolanos “a no dejarse robar la honradez, enalteciendo toda forma de corrupción y de impunidad”


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No nos dejemos robar ni la alegría, ni la paz, ni la esperanza, ni la iniciativa de vivir mejor. Tenemos derecho a la belleza, y ya que nos la niegan tenemos que construirla nosotros mismos”, decía el cardenal Baltazar Enrique Porras Cardozo, citando al Papa Francisco, durante la “Misa de la Esperanza” que presidió este primero de diciembre en Caracas, acompañado con más de tres mil feligreses que llenaron la plaza Bolívar del municipio Chacao, deseosos de escuchar su mensaje en el inicio de la época navideña.
La misa contó con la presencia del nuncio apostólico de Su Santidad en Venezuela, monseñor Aldo Giordano y más de 150 sacerdotes, religiosos y religiosas de Caracas. Destacaron los sacerdotes jesuitas José Virtuoso, actual rector de la Universidad Católica Andrés Bello, y Luís Ugalde, ex rector de la misma casa de estudios. Ambos están comprometidos con el Frente Amplio Venezuela Libre que busca acuerdos para hacer respetar la Constitución y avanzar hacia un proceso de transición en Venezuela.
Porras tuvo un excelente detalle con los integrantes de las llamadas “Iglesias históricas” que igualmente le acompañaron. “Muchas gracias por acompañarnos. Bienvenidos a esta eucaristía que abre el hermoso tiempo del Adviento”, decía desde el altar que, a modo de un moderno “salón de prensa”, multiplicaba en cientos el logo de la Arquidiócesis de Caracas y el motivo de la convocatoria: “Misa de la Esperanza”.


CARACAS
@GuardianCatolic

Una caminata precedió la ceremonia, arrancando desde la iglesia el Buen Pastor, a escasas tres cuadras de donde se celebró la misa a cielo abierto. La alegría caracterizó a los asistentes quienes durante el trayecto cantaban villancicos, y enarbolaban banderas y pancartas alusivas al tema de la esperanza y a la llegada de la navidad.
Margarita Tineo, una vecina de Caricuao, hacia el sur oeste de Caracas, habló con Aleteia mientras se desplazaba a la misa. “Yo me siento feliz de estar aquí. Pienso que a pesar de lo que estamos sufriendo no nos podemos dejar quitar nuestra navidad”, dijo. “Quiero motivar a mis hijos y familiares, y enviarles un mensaje de paz y tranquilidad porque algunos tuvieron que irse del país”.
Otros también buscaron en las palabras del pastor caraqueño “un poco de alivio y aliento”. Ese fue el caso de la señora Rosalba Pineda, habitante de Petare, la barriada más grande de América Latina, ubicada hacia el este de la metrópolis.
Las mejores imágenes aquí: 

No nos dejemos robar la honradez

Para todas estas personas Porras fue directo y certero: “En este tiempo la Palabra de Dios toca con su luz nuestra conciencia, nos sacude ante cualquier quiebre o resignación y nos coloca en el horizonte de la ‘esperanza’ al anunciarnos que en medio de la catástrofe irrumpe su salvación haciendo reinar la justicia y el derecho”, decía.
Porras recordó los problemas que se están viviendo en Venezuela como la inseguridad ciudadana, la escasez de alimento y medicamentos. “Son muchos los servicios públicos que no funcionan y nos ponen los pelos de punta porque falta la luz, el agua, el gas, el transporte”, decía. Sin embargo, “nada de eso tiene la última palabra”, acotaba, arrancando los aplausos de la feligresía que confirmaba lo que deseaba escuchar.
Lo decisivo para cada uno de nosotros es el tiempo que nos toca vivir, a comprometernos a hacer posible, digna y feliz la vida de todos”, replicaba en su mensaje el administrador apostólico de Caracas y actual arzobispo de Mérida.
El cardenal Porras habló acerca del derecho que tienen los ciudadanos a la verdad. Motivó a “no dejarse manipular por las medias verdades ni por los ofrecimientos vanos que son pan para hoy y hambre para mañana”. “No nos dejemos robar la honradez, enalteciendo toda forma de corrupción y de impunidad”.
Arrancó nuevos plausos, y esta vez con más fuerzas, cuando expresó: “El ejemplo de lo que somos capaces de hacer con nuestros propios medios es la mejor bofetada a quienes tienen la obligación de dárnoslo y nos lo niegan”. “Ese es el empoderamiento que necesitamos para ser auténticos ciudadanos y mejores cristianos”.

¿Cómo recuperar la esperanza en Navidad?

Para propiciar la recuperación de la esperanza propuso vivir el tiempo de Adviento “como preparación a la Navidad, retomando las bellas tradiciones venezolanas de este tiempo. 
Para ello mencionó, en primer lugar, la importancia del “pesebre en cada hogar, hecho con cariño e ilusión”. Pidió no dejar “perder esta bella tradición”.
Indicó que la Iglesia también está propiciando una costumbre venida de otras latitudes, más sencilla de hacer y rodeada de un gran simbolismo. “La corona de Adviento, hecha con material de reciclaje”. Cabe decir que durante la “Misa de la esperanza”, la máxima autoridad de iglesia en Venezuela, bendijo las coronas llevadas por la feligresía.
Habló de las misas de aguinaldos, asegurando que “este año con las iniciativas de la Vicaría de Pastoral, quieren ser más participadas, familiares, comunitarias, sazonadas con esos cantos tan tiernos y cercanos como son nuestros aguinaldos y parrandas”, para que “nos llenen de sentido fraterno, de alegría contagiosa y de compartir sereno”.

Hacia el final de su mensaje dijo que “dar testimonio de la presencia del resucitado, hoy en Venezuela, significa participar activamente en la construcción de una sociedad más humana, más justa y más fraterna”. “Significa también no dejarnos llevar por un lenguaje que ofende. Significa sustituir el engaño por la verdad”.