Venezuela festeja 371 años de aparición de la Virgen de Coromoto y su mensaje a la familia

La Madre de Dios, en su aparición en Venezuela bajo la advocación de Nuestra Señora de Coromoto, deja varios mensajes, entre estos: ir al encuentro de los otros para salir de nuestras comodidades, dejar el odio y el egoísmo y fortalecer la familia

Pedro Reinaldo Bravo
Publicado el 11 de septiembre de 2023

El 11 de septiembre es la solemnidad de la Santísima Virgen María en su advocación de Nuestra Señora de Coromoto, Patrona de Venezuela. Ese día es de júbilo y de agradecimiento a Dios porque nuestra patria es el segundo país de América después de México en tener el privilegio de la aparición de la Madre del Redentor del mundo a nuestros indígenas en Guanare estado Portuguesa, convirtiéndose en misionera del Evangelio de Cristo para llevarnos hacia Él y alcanzar nuestra salvación.

En su aparición en Venezuela que hasta donde se conoce fue en dos ocasiones, aunque en la documentación jurídica se relata que hubo otras apariciones de la Madre de Dios en diversas ocasiones a los niños indígenas.

La primera aparición fue a mitad del año 1651 o principio de 1652 al cacique Coromoto y a su mujer en una quebrada en las montañas cuando ellos se dirigían a sus labores en una tierra de cultivo, y la Madre de Dios con voz cariñosa y en lengua indígena le dice al Cacique que tanto él como su tribu que vayan al lugar donde viven los blancos para recibir el agua sobre la cabeza y así poder ir al cielo.

La hermosura de la Santísima Virgen y sus palabras suaves y cariñosas impresionaron de tal manera al Cacique y a su esposa que el indígena se dispuso a cumplir los deseos de la hermosa dama.

Cierto día Juan Sánchez un ciudadano español y de grandes valores cristianos pasaba por esos lugares rumbo al Tocuyo y en el camino le sale al encuentro el Cacique Coromoto y le narra lo sucedido.  Juan Sánchez impresionado por el relato le dice al indígena que estuviesen listo él y su tribu para la semana siguiente cuando él esté de regreso y efectivamente así fue.

La tribu se estableció en una explanada cerca de los ríos Guanaguanare y Tucupío (hoy Tucupido) y se le dio el nombre de Coromoto y recibieron en ese lugar las tierras para las labores de siembra, construyeron sus viviendas y recibían las enseñanzas de la fe católica que les impartían el mismo Juan Sánchez y otras personas. Con el tiempo la obra de evangelización dio sus frutos y los indios fueron recibiendo las aguas bautismales.

El Cacique Coromoto estuvo al principio feliz con su nueva vida, pero después se fue decepcionado porque añoraba sus montañas y anteriormente él mandaba y ahora obedecía, por lo que se fue apartando de las enseñanzas de la doctrina cristiana y de recibir el Bautismo.

El sábado 8 de septiembre de 1652 día que la Iglesia celebra la festividad de la Natividad de la Santísima Virgen María y fecha bien señalada en la documentación jurídica de la historia de la Patrona de Venezuela, el Cacique Coromoto regresa en la tarde a su casa en las montañas después de rechazar una invitación de Juan Sánchez de participar en los actos en homenaje a la Madre de Dios.

En la noche de ese día el indígena llega a su choza estando presente su esposa, su cuñada Isabel y un hijo de Isabel de unos 12 años de edad. Ellos al ver la expresión de enojo y de decepción del Cacique no le dijeron nada e inmediatamente se aparece la Santísima Virgen en medio de una luz radiante en la puerta de la choza.

El indio al verla le reclama su nueva vida y busca un arco para dispararle, en ese momento la Madre de Dios entra en la choza serena y sonriente acercándose al Cacique.

Él al verla con tanta majestad y dulzura desiste de su propósito lanzando el arco al suelo, pero se dispone agarrarla y echarla fuera, pero en ese preciso instante la Reina del cielo desaparece y deja en las manos del indígena la sagrada y diminuta reliquia que se venera en el Santuario Mariano Basílica Menor en Guanare construido en el mismo sitio de esta segunda aparición.

A partir del 8 de septiembre de 1652 la sagrada reliquia de Nuestra Señora de Coromoto acompaña a todos sus hijos en su caminar por la historia. Ella como Madre espiritual de cada uno de nosotros nos invita a que nos acerquemos a su Hijo Jesucristo y aceptemos su plan de salvación y vivir con fidelidad el Evangelio para un día en la hora de nuestra muerte gozar de la presencia de Dios por toda la eternidad.

El Encuentro con el Prójimo

En su primera aparición la Santísima Virgen le dijo al Cacique “vayan al sitio donde viven los blancos”, es decir, que salgan donde viven en las montañas para salir al encuentro con la otra cultura que son los españoles para la convivencia fraterna.   Recordemos que Guanare fue fundada el 3 de noviembre de 1591 y los conquistadores hicieron los repartos de tierras e indígenas en encomiendas.

Entre los indígenas se encontraban los indios Coromotos perteneciente a la tribu de los Cospes quienes negándose a la esclavitud se internaron en una región apartada en medio de la montaña.

Allí permanecen por muchos años hasta que la Madre de Dios les pidió que salieran al encuentro con los españoles, enseñándonos la Reina celestial que tenemos que salir de nuestras comodidades y dejar el odio y el egoísmo para salir al encuentro con el prójimo.

El Sacramento del Bautismo

También en su primera aparición la Santísima Virgen le dice al Cacique que vayan a donde los blancos para recibir el agua sobre la cabeza para poder ir al cielo. Este segundo mensaje de la Madre de Dios nos invita a recibir y vivir el Bautismo, sacramento que nos hace hijos de Dios, nos quita el pecado original, nos forma parte de la Iglesia Católica, somos consagrados a la Santísima Trinidad, nos perdona todos los pecados y nacemos a una nueva vida en Cristo.

Por todo lo antes mencionado el sacramento del Bautismo es un compromiso a tener una autentica vida cristiana y vivir los valores del Evangelio y es la invitación que la Madre de Dios le hace al Cacique Coromoto y todavía hoy nos los dice: que recibamos, valoremos y vivamos nuestro Bautismo.

La Familia

En su aparición ocurrida el 8 de septiembre de 1652, la Santísima Virgen se aparece a una familia y hasta los momentos es la única aparición en el mundo en que la Madre de Dios se deja ver por una familia, y aunque no dijo nada de igual manera su presencia en ese momento nos enseña que la familia es la Iglesia doméstica formada por el padre, la madre y los hijos y es donde se aprende los valores cristianos para la vida y forma parte en el plan de amor de Dios en su obra creadora.

Por tales motivos hay que seguir enseñando, fomentando y protegiendo a la familia de acuerdo al plan de Dios, y además es el reflejo del amor de la Santísima Trinidad y que el mismo Cristo como ejemplo nació y perteneció en la sagrada familia de Nazaret a la que formó parte el mismo Jesús, la Santísima Virgen y San José.

Patrona de Venezuela

Por su aparición amorosa en Venezuela a nuestros indígenas y dejarnos la sagrada reliquia en las manos del Cacique Coromotos, los Obispos de Venezuela proclamaron a Nuestra Señora de Coromoto Patrona de Venezuela el 1 de mayo de 1942, y el Papa Pío XII confirmó la decisión de los Obispos declarándola “Celeste y Principal Patrona de toda la República de Venezuela” el 7 de octubre de 1944.

La Sagrada Reliquia

La sagrada reliquia que la Santísima Virgen dejó en las manos del Cacique Coromoto el 8 de septiembre de 1652 es ovalada y diminuta y se venera en su Santuario Basílica en Guanare y representa a la Madre de Dios con el Niño Jesús en su regazo y fue coronada canónicamente el 11 de septiembre de 1952 por el Cardenal Manuel Arteaga y Betancourt, Arzobispo de La Habana, Cuba y delegado del Papa Pio XII. Esta imagen de la Reina del Cielo acompaña, consuela y anima a cada uno de nosotros sus hijos en este peregrinar de la vida terrenal hacia el encuentro con Dios.

Amar y Venerar a Nuestra Señora de Coromoto

Para finalizar que cada venezolano tanto quienes estamos en el país como los que se encuentran en otras naciones conozcamos, amemos y veneremos a la Santísima Virgen de Coromoto, Patrona de Venezuela, porque la Madre de Dios se dignó de aparecer en esta tierra de gracia para guiarnos a su Hijo Jesucristo nuestro Salvador.

Venezuela como muchas veces se ha mencionado es el segundo país en América después de México en tener el privilegio de la aparición de la Madre Dios, conozcamos su historia para amarla, venerarla y valorizarla todos los días de nuestra vida y que su fecha litúrgica que es el 11 de septiembre sea en cada rincón de Venezuela y en cada país donde se encuentren los venezolanos una verdadera celebración con alegría, devoción y solemnidad. Recordemos que su aparición y mensaje es para cualquier persona tanto en Venezuela como en el mundo.

Nuestra Señora de Coromoto Patrona de Venezuela, renueva la fe en toda la extensión de nuestra patria y del mundo entero. Amén.

 

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