Otty Aristizábal era un sacerdote entregado a la comunidad. Antes de celebrar aquella misa en el santuario de Betania, estaba atormentado por una profunda crisis de fe; sin embargo, el milagro eucarístico le devolvió el entusiasmo por su vocación al sacerdocio Ramón Antonio Pérez - Aleteia Venezuela publicado el 11/06/21 Los sacerdotes y demás consagrados no dejan de sufrir las mismas debilidades del laicado. La intensidad del trabajo evangelizador y el compromiso social en favor de los más desfavorecidos, en no pocas ocasiones les g…