sábado, 27 de septiembre de 2014

El Papa Francisco a los venezolanos: “No hay que tener miedo a la paz, a la convivencia, al diálogo”

¿Hipocresía o sinceridad?
Nicolás Maduro y Cilia Flores durante visita al Papa Francisco en 2013. Sus acciones posteriores no parecen ser tan coherentes como la actitud que mostraron ante el Vicario de Cristo, pero las apariencias parecen ser necesarias en la "revolución socialista".
La reconciliación no es una derrota sino una victoria”, expresó Francisco a través de una carta que leyó el Nuncio Apostólico, Monseñor Aldo Yordano, durante el encuentro de carácter ecuménico convocado por el gobierno en Caracas, y en el que los grandes ausentes fueron los miembros de la oposición.

Ramón Antonio Pérez
@GuardianCatolic

Caracas, 27 de septiembre de 2014. El Santo Padre Francisco envió este 26 de septiembre un mensaje al pueblo venezolano, en el marco de la Semana de la Paz convocada por el gobierno de Nicolás Maduro para conmemorar e impulsar este valor y erradicar la violencia de la sociedad venezolana, según los anuncios de sus organizadores.

Monseñor Aldo Giordano, en representación de la Iglesia católica, una de las cuatro religiones monoteístas presentes en el evento, fue el responsable de leer la misiva rubricada por el Secretario de Estado del Vaticano, Cardenal Pietro Parolín.

El Papa Francisco les anima a redoblar sus esfuerzos para que la llama de la paz presente en el corazón de los hombres y mujeres de buena voluntad, ilumine con su luz, a toda la sociedad”, leyó el Nuncio Apostólico en la Plaza del Complejo Monumental Foro Libertador, en Caracas.

“No hay que tener miedo a la paz. La convivencia, el diálogo, la reconciliación y la unión no son una derrota o una perdida sino una victoria, porque quien gana es el ser humano creado por Dios para vivir en concordia y armonía”, precisó el mensaje. 

El Santo Padre celebró la realización de este encuentro ecuménico por la paz y llamó a los venezolanos a redoblar esfuerzos para que la “llama de la paz esté presente en el corazón de los hombres de buena voluntad e ilumine con su luz a toda la sociedad”.

Monseñor Giordano con breves intervalos en la lectura, proseguía el mensaje papal que fue transmitido en los medios de comunicación del Estado: “Esperamos que este encuentro sea un camino en busca de lo que une para superar lo que divide. Sabemos que tantas personas de diferentes culturas, naciones, lenguas y religiones en todo el mundo trabajan y rezan por la paz”, dijo.

Más adelante agregó: “Nos sentimos unidos a todos aquellos que aman la paz y son operadores de paz, para que hombres y mujeres puedan vivir como hermanos y no como adversarios o enemigos”, leyó.

El Papa Francisco también expresó su cercanía con las víctimas de la violencia: “Estamos cerca de todas las personas que son víctimas en tantos países del mundo de la mano asesina, cobarde y loca de otras personas”.

Finalmente, colocando a Jesucristo como ejemplo de hombre de paz, indicó que “con su muerte derribó el muro del odio y la división”, y pidió al Señor, “les ayude a su compromiso por una sociedad cada vez más justa y pacífica”.

Para finalizar, el Nuncio Apostólico, Monseñor Aldo Giordano, expresó la oración por la paz escrita por San Francisco de Asís:

"Señor, haz de mí un instrumento de tu paz:
donde haya odio, ponga yo amor;
donde haya mal, ponga yo perdón;
donde haya discordia, ponga yo armonía;
donde haya error, ponga yo verdad;
donde haya duda, ponga yo fe;
donde haya desesperación, ponga yo esperanza;
donde haya sombras, ponga yo luz;
donde haya tristeza, ponga yo alegría.
Señor, que no me empeñe tanto
en ser consolado como en consolar,
en ser comprendido como en comprender;
en ser amado como en amar,
porque es olvidándose a sí mismo que uno se encuentra;
es perdonando como se es perdonado;
es muriendo como uno despierta a la vida eterna".

Cabe precisar que esta actividad de contenido religioso y cultural formó parte de la programación de la Semana Internacional de la Paz que comenzó el pasado 22 de septiembre, siendo impulsada por el gobierno de Nicolás Maduro.


Aunque en el evento participaron representantes de la religión judía, islámica, católica y otras manifestaciones de origen cristiano, no se observaron a miembros de la oposición venezolana, la otra parte de la sociedad venezolana a la que también fue remitido el mensaje del Santo Padre.

Pero también hay que aclarar lo siguiente: el anuncio de este mensaje fue difundido con anterioridad por los medios oficialistas como un "mensaje del papa Francisco a Nicolás Maduro". Tamaña mentira. 


Una carta personal a Maduro no tendría cabida en medio de la situación que se vive en Venezuela, a menos que sea para recriminarle sus actitudes de irresponsabilidad ante la situación de insalubridad, las epidemias, los presos políticos, actos de corrupción y otras actitudes nada cónsonas con lo que hasta ahora ha predicado Francisco. 


De modo que esa mentira fue echada por tierra, y el gobierno de Maduro, es el primer obligado a escuchar y poner en práctica el mensaje del Santo Padre que se dio a conocer ayer.



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