En tiempos de la fementida revolución comunista y autoritaria que azota a Venezuela, este colegio carece de aulas de clase, agua potable, ventilación, servicio eléctrico y materiales educativos para el trabajo con los estudiantes. Sólo cuentan con un esqueleto metálico que espera convertirse en salones de clases desde hace más de dos años. La Comunidad Educativa no sabe ante qué organismo recurrir, desconociendo si dependen del Gobierno Nacional o la Gobernación del Estado Miranda. Mientras tanto, la Iglesia Católica de Guarenas ofreció los es…