jueves, 28 de diciembre de 2017

¡LA PEOR BURLA! ¿Robaron el cuerpo de la Madre María de San José?


 

Ramón Antonio Pérez | Dic 28, 2017

La idiosincrasia del venezolano es la propia de un ser humano muy jovial, alegre, compresivo y solidario, tal vez al extremo, a pesar de las duras circunstancias por las que atraviesa actualmente. De cualquier calamidad los venezolanos inventan un chiste, una historia cómica, todo para reírse a más no poder de los males propios y ajenos.
Esas características no parecen ser negativas en sí mismas, sin embargo, colocar un chiste al filo de la dura realidad, o de las creencias religiosas que también marcan a los venezolanos, descubre lo que pudiera interpretarse erróneamente en algunas sociedades como “la poca seriedad de los hijos de la tierra de Simón Bolívar”.
Este 28 de diciembre salió a relucir esa característica a propósito del Día de los Santos Inocentes, una de las mejores fechas para descargar las burlas sobre la realidad. Desde muy temprano, un bulo recorrió las redes sociales causando preocupación y malestar, especialmente, en aquellas que agrupan a sacerdotes, religiosos y creyentes en general.
El rumor no podía ser más preocupante: “Robado en Maracay el cuerpo incorrupto de la primera beata venezolana Madre María de San José”. Indicaba que “el acto sacrílego fue perpetrado en el santuario nacional, ubicado en la calle López Aveledo del centro de Maracay” (estado Aragua), generando “gran preocupación y el rechazo generalizado de la comunidad aragüeña y de las autoridades de la región”.
También aseguraba que el padre capellán, el responsable de la custodia del cuerpo de la primera beata venezolana, habría manifestado que “mucha gente y religiosos han concurrido al santuario a expresarle su apoyo y repudiar los actos vandálicos” que denominó “como el culmen de la pérdida de los valores de una sociedad…”.

Desmentido desde el Santuario

Por supuesto, como era de esperarse, las alarmas y seguimientos a la información se activaron inmediatamente traspasando, incluso, los espacios religiosos, hasta los civiles.
La preocupación se hizo evidente porque en Venezuela la Iglesia ha sido uno de los blancos de la delincuencia que en infinitas oportunidades ha cometido sacrilegios en contra de sus instalaciones y objetos religiosos. Fray Miguel Núñez, actual rector del Santuario de la Beata Madre María de San José, tuvo que aclarar este bulo.
“Le informo que nuestra Beata se encuentra muy bien en su mismo lugar y que es una noticia falsa de mal gusto. Recuerda el día que es hoy y me parece que han hecho eso por broma. Por favor no se haga eco de esa inocentada”, dijo el religioso caracterizando el chiste como parte de los chistes en el Día de los Santos Inocentes.
“Ni el obispo de la diócesis, ni el canciller, ni este servidor, ni las hermanas nos encontramos en la situación que se describe” acotó acerca del falso mensaje. “Bendito sea Dios por el que elaboró tal información”, acotó advirtiendo Fray Miguel Núñez: “Por eso no se debe creer todo lo que circula en las redes sociales y menos si no lleva una firma o un planteamiento serio”.
¿Quién es la beata Madre María de San José? 
Se trata de Laura Evangelista Alvarado Cardozo, mejor conocida​ como la Madre María de San José, o simplemente Madre María. 
Es la primera beata venezolana que nació en Choroní, Aragua, el 25 de abril de 1875, y falleció en Maracay, 2 de abril de 1967.
El proceso de su beatificación comienza en 1978. Y muy temprano, en el año 1982, ocurre la curación de la hermana Teresa Silva, inválida por una penosa enfermedad, a quien la Madre le había profetizado su curación años antes. Este milagro fue aprobado por decreto papal de Juan Pablo II en 1993. 
En 1994, es trasladado su cuerpo incorrupto al sarcófago de cristal para la veneración de sus hijas espirituales y fieles. El 7 de mayo de 1995 fue celebrada en la Ciudad del Vaticano la ceremonia de su beatificación.
Las preguntas que pudieran servir de reflexión para este trabajo son las siguientes: ¿Por qué los venezolanos son así? ¿Por qué hacen tantos chistes? ¿Acaso se burlan de sí mismos o de los personajes públicos, sean éstos terrenales o divinos? Los investigadores sociales se plantearían estos temas para descubrir realmente cómo y por qué es así el venezolano, reiterando que son seres alegres, compresivos y muy solidarios. Habría que añadir también: los venezolanos son rebeldes y el bulo del día descubre ese aspecto.

miércoles, 27 de diciembre de 2017

Monseñor Tulio Ramírez comparte Navidad con los “Talleres de Música Católica”


El 12 de septiembre de 2018, la organización arribará a 7 años de funcionamiento en su sede de Quinta Crespo, en la calle 100 de la Parroquia San Juan

Ramón Antonio Pérez //@GuardianCatolic
Fotos: Jesús López

Los Talleres de Formación Musical Católica, es una iniciativa de un grupo de laicos que cuenta con el apoyo del Arzobispado de Caracas y la Congregación Siervas del Santísimo. Es uno de los muchos proyectos encabezados por laicos comprometidos, en este caso, vinculado a la música, cuyos directivos sostienen que es el único. Y razón no les falta.

Aprovechando el ambiente navideño, cursaron una invitación a Monseñor Tulio Luis Ramírez Padilla, obispo auxiliar de Caracas, y este, muy amablemente, los acompañó el pasado 23 de diciembre en su sede de la Parroquia San Juan. Allí, en sus instalaciones, el Prelado presidió una sentida eucaristía animada con parrandas y aguinaldos.


Para los integrantes de Talleres de Música Católica, contactar y compartir con el Obispo Auxiliar, que también director de Radio María Venezuela, es una manera muy apropiada de hacerse más visibles ante la colectividad cristiana, que si bien conoce del proyecto, siempre recibirá de buen agrado las visitas de sus pastores y el apoyo de la iglesia en general.

Jesús López es el director de estos talleres de música católica, en cuya sede ubicada en la antigua Comisaría de la Parroquia San Juan, ofrecen formación musical, estudio de grabación, sala de ensayo y algo muy importante: es un centro de documentación de la música católica.

A través de un contacto con El Guardián Católico, López explicó que “el mensaje de monseñor Tulio fue de unión y esperanza para este sector de Caracas”. Además llamó “a vivir la Navidad con alegría y confianza en el Señor”, acotó en su misiva. Monseñor Tulio Ramírez es el impulsador de estos talleres de música católica litúrgica en Caracas.

“Como dato curioso, estos talleres son los únicos en toda Venezuela y Latinoamérica, sumándonos en el mundo a ser con España e Italia el tercer país que tiene un espacio para formación de músicos católicos litúrgicos, es decir, músicos para la animación de las misas”, expuso Jesús López.

Los talleres son gratuitos y están dirigidos a toda la Iglesia, “pues participan todas las edades y apostolados posibles como sacerdotes, religiosas, religiosos, laicos y músicos” interesados en conocer estos géneros vinculados a la música sacra y litúrgica.


Comentó que entre los directivos se encuentran las hermanas de la Congregación Siervas del Santísimo, Gladys Bermúdez, una de las fundadoras de Radio María Venezuela.

A la celebración acudieron vecinos del Sur del centro de Caracas, vale decir: de Quinta Crespo, las calles 100, 300, 600, 400, calle La Quinta, calle el loro, parroquia San Juan y Santa Teresa. Al culminar la eucaristía realizaron un compartir navideño.






lunes, 25 de diciembre de 2017

El Cardenal Urosa exhorta a poner fin a la crisis humanitaria en Venezuela



 

Ramón Antonio Pérez | Dic 26, 2017

El Cardenal Jorge Urosa Savino exhortó a todos los sectores de Venezuela, principalmente al gobierno que preside Nicolás Maduro, a trabajar para poner fin a la crisis que sacude al país, debido a “que está causando dolor, tragedia y muerte, especialmente entre los más débiles, como son los niños de los pobres”.

Lo dijo durante la Misa de Gallo que presidió este 24 de diciembre, en la Catedral Metropolitana de Caracas, en la que estuvo acompañado de monseñor Tulio Luis Ramírez Padilla, uno de sus cuatro obispos auxiliares; monseñor Adán Ramírez Ortíz, el Deán del Capítulo Catedralicio; el padre Johan Contreras, y el diácono permanente Germán Machado, además de varios seminaristas.
Urosa recordó que “todos los católicos estamos llamados a trabajar por la paz, mediante el cumplimiento de los diez mandamientos de la Ley de Dios”, es decir, volcándose “con fuerza hacia nuestros hermanos, para ayudarlos, para comunicarles el amor de Dios de forma concreta”.

El Purpurado afirmó que esto “es muy urgente y muy evidente hoy, cuando Venezuela vive una situación inédita de escasez de alimentos y medicinas, de repuestos y de cosas fundamentales para la vida social, como, por ejemplo la gasolina, algo increíble en un país petrolero”.
“Por supuesto: la mayor obligación recae sobre las autoridades, que tienen la obligación constitucional de proteger al pueblo, especialmente a los más débiles, y de garantizar a todos los ciudadanos el derecho a la comida, a la salud, al transporte, a la libertad, a la información, en fin, todos  los derechos humanos. Y es preciso exigirles que cumplan esa obligación”, expresó en su mensaje de Nochebuena.
También hizo un llamado a los líderes de los diversos sectores de la sociedad, porque “tienen obligación de trabajar por la paz y abrir sus corazones a los necesitados y resolver los problemas que nos agobian: los intelectuales, los académicos, los universitarios, los dueños y profesionales  de  los medios de comunicación social, los artistas, y sin duda la Fuerza Armada Nacional”.
Urosa señaló que “todos los sectores debemos trabajar para solucionar esta terrible situación que está causando dolor, tragedia y muerte, especialmente entre los más débiles, como son los niños de los pobres”.
En ese sentido, invitó a colaborar con Cáritas para ayudar a nuestros hermanos más pobres. Exhortó a “fortalecer en Caracas y en toda Venezuela iniciativas como la Olla comunitaria o solidaria”, así como “apoyar el esfuerzo que se está haciendo por parte de la Iglesia”, a través de las parroquias, de Cáritas de Caracas y de Venezuela.

A continuación la homilía completa del Cardenal Urosa durante Noche Buena de 2017:


Navidad: Glorificar a Dios y trabajar por la paz

Homilía en la Misa de Noche buena, Catedral de Caracas, 24 de diciembre de 2017
+Jorge L. Urosa Savino, Cardenal Arzobispo de Caracas
“Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor” Lc 2, 14

Movidos por nuestra fe, nos hemos congregado en esta noche santa de Navidad, queridos hermanos, para festejar  la extraordinaria manifestación de la inmensa misericordia de Dios a la humanidad: nuestro amoroso Padre celestial nos ha enviado a su Hijo único, Dios de Dios luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, para que, hecho hombre, glorificara a Dios en el Cielo y trajera paz a la humanidad en la tierra.

QUÉ ES LA NAVIDAD

El cántico de los ángeles en el cielo nos indica en pocas palabras el sentido del nacimiento de Jesús, el significado de esta fiesta de la Navidad. No se trata de un carnaval, no es una celebración hueca y sin sentido. Se trata de conmemorar y luego festejar, en nuestros corazones, en nuestras familias, en nuestras comunidades, en la Iglesia extendida por todo el universo, la inmensidad del amor de Dios, que tanto ha amado a la humanidad que nos ha enviado a su Hijo único, para que todos los que creamos en El tengamos vida eterna  (Cfr. Jn 3, 16).

De manera que el primer elemento o efecto de la Navidad es la manifestación de Dios al mundo. En  la carne humilde y tierna del niño de Belén, el Dios infinito y todo poderoso, el creador del Universo, el supremo arquitecto, el dueño de cielo y tierra, se nos revela a los hombres que vivimos en las tinieblas del mundo, agobiados y perturbados y confundidos por las cosas de este mundo, para que lo conozcamos, para que, como dijo más tarde el mismo Jesús, los que lo sigamos no caminemos en tinieblas, sino que tengamos la luz de la vida ( Cf. Jn 8, 12).

La Navidad es la revelación de la grandeza de Dios, de su misericordia, su amor y su voluntad, que es la salvación del mundo entero, de toda la humanidad, de todos los que vivimos “en tinieblas y sombras de muerte” (Lc 1, 79). En este mundo secularizado, que rechaza a Dios, que lo quiere sacar de la vida humana, que quiere prescindir de Dios en la vida económica, en la política, en la vida familiar y conyugal, que promueve la anticultura de la muerte con el aborto y la eutanasia, la Navidad proclama la existencia de un Dios amoroso, el Dios de la vida, el Dios de la felicidad,  que santifica la familia, que exalta la vida de los más humildes y pobres, como el niño de Belén.

Por eso, como he dicho en mi Mensaje de Adviento y Navidad para este año, la Navidad es una fiesta religiosa: festejamos a Dios que se hace hombre, y acogemos su invitación a unirnos a Él por la fe. Eso es la Navidad. Los regalos, las comidas, las fiestas, son secundarias.

LIBRES DEL HORROR DE LAS TINIEBLAS DE LA MUERTE Y DEL MAL

Y nosotros, los católicos, y especialmente los seminaristas, los religiosos y las religiosos, los ministros el altar, henos de meditar en este aspecto religioso, de revelación de Dios, de lo sobrenatural, de lo divino, para tener el entusiasmo y la fuerza de comunicar esa realidad a nuestros hermanos. No nos dejemos desviar del sentido más profundo de la Navidad: es la manifestación de Dios, es el inicio de la revelación de Jesús, la luz del mundo, el Salvador.

Precisamente el mensaje del ángel a los pastores nos insiste en eso: No hemos de tener miedo en ninguna circunstancia, pues nos ha nacido un salvador. Y hemos de preguntarnos: De qué nos salva el Hijo eterno e Dios hecho hombre?

Nos salva de la fuerza terrible del pecado y del demonio, nos salva de la maldad, de la confusión, de la tristeza y oscuridad de la falta de fe, del horror del odio y de la crueldad, del envilecimiento de la humanidad en la idolatría del dinero, del horror de la guerra, de la destrucción de la juventud por la droga, de la impiedad y de la indiferencia religiosa, de las pasiones desenfrenadas, de la lujuria, en fin de todo lo que conduce al dolor, a la muerte, y a la destrucción de la humanidad.

Por esa razones, porque nos ha nacido el Salvador, porque nosotros, los que aquí estamos, junto con los más de mil trescientos millones de católicos en el mundo, sabemos que Dios está con nosotros y nos ama para salvarnos del horror del mal y para llenarnos de vida y felicidad por toda la eternidad, demos gracias a Dios! ¡Gracias, Señor, gracias!

PAZ EN LA TIERRA

La Navidad hace que nos sintamos amados por Dios. Y al mismo tiempo nos recuerda que estamos llamados a amarlo y amar a nuestro prójimo. El Cántico del coro angelical luego de decir “GLORIA A DIOS EN EL CIELO”, dice: “Y PAZ EN LA TIERRA! La Navidad manifiesta el amor de Dios a la humanidad y el objetivo de ese amor, que es llevar paz a todos los hombres y mujeres del mundo.

Por eso la Navidad es, como lo han afirmado los evangelistas y los Padres de la Iglesia un llamado insistente y apremiante al amor fraterno. San Juan Evangelista nos dice claramente que el que dice que ama a Dios, a quien no ve, y no ama a su prójimo, a quien sí ve, es un mentiroso! Cfr. 1 Jn 4, 20)
Nosotros estamos llamados por el Señor comunicar paz, a llevar paz, a eliminar la tristeza y el dolor, el conflicto y el odio, el egoísmo y la indiferencia, la crueldad y la guerra, la injusticia y la opresión. Por eso la Navidad debe impulsarnos a todos, cada uno de nosotros según nuestra condición. A querer amar a nuestros hermanos y a trabajar por un mundo mejor, a promover la convivencia social, a trabajar por la paz.

Este llamado, mis queridos hermanos, se dirige por supuesto a nosotros, los ministros del altar, los consagrados al Señor, los seminaristas, que hemos sido invitados a consagrar nuestras vidas al Señor para glorificar a Dios y para trabajar por la paz. Y es muy importante que así lo sintamos, al acoger en nuestros corazones nuestra sublime vocación sacerdotal.

TODO OBLIGADOS A TRABAJAR POR LA PAZ

Pero no solamente los consagrados al Señor: todos los católicos estamos llamados a trabajar por la paz, mediante el cumplimiento de los diez mandamientos de la Ley de Dios.

Los cristianos nos llenamos de alegría y entusiasmo en esta celebración, en esta temporada litúrgica, para volcarnos con fuerza hacia nuestros hermanos, para ayudarlos, para comunicarles el amor de Dios de forma concreta. Este llamado es  muy urgente y muy evidente hoy, cuando Venezuela vive una situación inédita de escasez de alimentos y medicinas, de repuestos y de cosas fundamentales para la vida social, como, por ejemplo la gasolina, algo increíble en un país petrolero... Nosotros debemos abrir nuestros corazones a nuestros hermanos más necesitados, y compartir con ellos nuestros bienes, y ayudar a resolver la situación que estamos viviendo. Por supuesto: la mayor obligación recae sobre las autoridades, que tienen la obligación constitucional de proteger al pueblo, especialmente a los más débiles, y de garantizar a todos los ciudadanos el derecho a la comida, a la salud, al transporte, a la libertad, a la información, en fin,  todos  los derechos humanos. Y es preciso exigirles que cumplan esa obligación. Pero también los líderes de los diversos sectores de la sociedad tienen obligación de trabajar por la paz y abrir sus corazones a los necesitados y resolver los problemas que nos agobian: los intelectuales, los académicos, los universitarios, los dueños y profesionales de los medios de comunicación social, los artistas, y sin duda la Fuerza Armada Nacional... Todos los sectores debemos trabajar para solucionar esta terrible situación que está causando dolor, tragedia y muerte, especialmente entre los más débiles, como son los niños de los pobres.

Y cada uno de nosotros, queridos hermanos, desde nuestra situación personal, hemos de ayudar a solucionar esta situación, especialmente ayudando a nuestros hermanos más pobres. En ese sentido hemos e fortalecer en Caracas y en toda Venezuela iniciativas como la Olla comunitaria o solidaria. Y apoyar el esfuerzo que se está haciendo por parte de la Iglesia, a través de las Parroquias, de Caritas de Caracas y de Venezuela.

CONCLUSIÓN

“Gloria a Dios en el Cielo y paz en la tierra a los hombres que ama el Señor!”
Con la alegría que suscita en nuestros corazones el canto de los ángeles, con la ayudad de Dios y de la Stma. Virgen María, vamos a glorificar a Dios en nuestras vidas, hermanos. Cumpliendo sus mandamientos, siguiendo a Jesús, viviendo de acuerdo a su palabra, que es palabra de vida eterna.
Los invito a acercarse a los santos sacramentos en estos días festivos. Para tener fuerza para cumplir la palabra de Dios, y trabajar por la paz. Vivamos con el corazón abierto a los demás, ayudando a los más pobres. Y recemos con intensidad al Señor para que los venezolanos podamos resolver nuestros conflictos de manera pacífica. Amén.

¡VIVA JESUCRISTO, NUESTRO SALVADOR!
¡VIVA LA VIRGEN MARIA!
¡VIVA LA IGLESIA!
¡VIVA EL PAPA!





viernes, 22 de diciembre de 2017

El Cardenal Urosa Comparte Almuerzo Navideño con personal de la Curia



La Navidad no es un carnaval, una fiesta sin sentido ni causa. Es la celebración del amor de Dios manifestado en Nuestro Señor Jesucristo, rostro de la misericordia del padre, recordó el Cardenal Urosa

Ramón Antonio Pérez // Fotos: Facebook
Caracas, 22 DICIEMBRE 2017

El Cardenal Jorge Urosa Savino agasajó este viernes 22 de diciembre a los empleados del Arzobispado de Caracas, con un almuerzo navideño a pocas horas de celebrarse las Fiestas de Navidad, actividad que se cumplió en la parroquia “San Benito” de esta ciudad.

Teniendo presente la realidad nacional, el tradicional almuerzo fue un momento sencillo y de reflexión, en el que el Arzobispo de Caracas motivó a recordar el Nacimiento de Jesús en medio de una situación de persecución, y las necesidades padecidas por la Virgen María y San José, a quienes hasta les negaron posada en horas previas al parto.

El Cardenal Urosa agradeció a cada empleado por la labor que estos cumplen en la iglesia de Caracas, considerándola importante y necesaria. Los invitó a no perder las esperanzas y continuar brindando el excelente trabajo como el que hasta ahora han desempeñado. 

El Cardenal exhortó a participar con mucha fe en las ceremonias religiosas propias de estas fechas.

Asistieron, entre otros, los obispos auxiliares: Tulio Ramírez, Jesús González de Zárate, Enrique Parravano y José Trinidad “Trino” Fernández. 

Estuvo presente monseñor Adán Ramírez Ortiz, canciller y moderador de la Curia Arquidiocesana, quien agradeció al Cardenal Urosa en nombre de todo el personal por este momento. 

Recordó que el Arzobispo en este año 2017, celebró sus cincuenta años de Vida sacerdotal y esta ha sido una excelente oportunidad para compartir con el personal.

Por su parte, el padre Alexander Mendonça, fungió de anfitrión junto al párroco del lugar, presbítero José Antonio Clemente.

Bodas de Plata del Padre Abeijón. 

El compartir fue propicio para recordar el 25 aniversario de Ordenación Sacerdotal del padre Antonio Abeijón Iglesias, vice canciller de la curia, a quien se le reiteraron sus felicitaciones por este nuevo año al servicio de Dios y de la Iglesia.


¡Feliz Navidad para todos!



jueves, 21 de diciembre de 2017

La Madre Carmen Rendiles será beatificada durante la segunda mitad de 2018


El Cardenal Urosa dijo que “es un reconocimiento de que los venezolanos somos capaces de hacer el bien”, y la fecha de la ceremonia, en Caracas, será escogida de común acuerdo con el Vaticano

Ramón Antonio Pérez // @GuardianCatolic
Caracas, 21 DICIEMBRE 2017

La Madre Carmen Rendiles Martínez sigue siendo noticia en Venezuela, y la Iglesia, en medio de la alegría que la embarga, afina detalles para la ceremonia de su beatificación. Será la tercera beata del país y la primera nacida en Caracas. 

El Papa Francisco firmó el 18 de diciembre el decreto aprobando un milagro atribuido a la fundadora de las Siervas de Jesús, ocurrido en la doctora Trinette Durán de Branger, el 18 de julio de 2003, cuando sanó su brazo derecho de manera “instantánea, perfecta, estable y duradera”.

El cardenal Jorge Urosa Savino recordó estos detalles durante la rueda de prensa ofrecida el 20 de diciembre en la Conferencia Episcopal Venezolana. 

Allí estuvo acompañado de la Madre General de las Siervas de Jesús, hermana María Eugenia Noreña; la vice postuladora de la causa, hermana Rosa María Ríos; monseñor Tulio Ramírez, obispo auxiliar de Caracas; y la doctora Trinette Durán de Branger.

Una mujer dulce pero con carácter. “Como ya es de conocimiento público, el Papa Francisco firmó este 18 de diciembre el decreto por el cual se aprueba un milagro atribuido a la intercesión de la Venerable Madre Carmen Rendiles. Ya hace  4 años, el Santo Padre Francisco había reconocido las virtudes heroicas de la religiosa venezolana, con lo cual se le da el título de Venerable”, indicó el arzobispo de Caracas.

“Con este decreto, que el Papa firmó junto a otros once decretos más, relacionados con personas que están en proceso de beatificación, determinó declararla Beata, lo cual se hará en una ceremonia solemne, que se celebrará en Caracas hacia principios de la segunda mitad del año 2018, una fecha que se determinará de común acuerdo con el Cardenal Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos”, dijo.

Durante su intervención, Urosa describió algunos rasgos de la nueva beata venezolana: “fue una mujer de gran personalidad, de intensa piedad y ardiente caridad”; “descolló en la humildad, la fortaleza y el amor a la Eucaristía”; “de mucha dulzura de carácter fue también firme y determinada, así como de gran capacidad de organización”.

Recordó que la primera mujer venezolana que subió a los altares fue la Madre María de San José (Agustina Recoleta), cuya ceremonia de beatificación se cumplió en el Vaticano, el 7 de mayo de 1995. 

La beatificación de la Madre Candelaria de San José ocurrió el 27 de abril de 2008, en estadio de béisbol de la UCV, en Caracas, que no se dio abasto para recibir a los devotos y hubo que habilitar el campo de fútbol anexo.

Un regalo de Dios para Venezuela

Por su parte, la hermana María Eugenia Noreña, en nombre de las Siervas de Jesús, hizo extensiva esta alegría a todos los venezolanos, y “de manera especial a aquellos que hacen vida en nuestras obras de apostolado, a nuestros laicos afiliados que comparten con nosotros la espiritualidad y el servicio que prestamos a la iglesia”.

Sostuvo la Hermana Noreña que “la familia consanguínea y la familia religiosa, agradece a Dios por este regalo que nos da la iglesia para el pueblo de Venezuela, a su vez agradecemos a todas las personas que de una u otra forma han colaborado y participado en este proceso de beatificación”. 

La religiosa solicitó unirse en oración “con deseos de paz”, “pidiendo a la nueva beata venezolana interceda por nosotros”.

Conmovido testimonio de Trinette

Entretanto, la doctora Trinette Durán de Branger ratificó ante los medios el impresionante milagro que eleva a los altares a la Madre Carmen Rendiles, luego que el 20 de mayo de 2003, en el hospital “Miguel Pérez Carreño” de Caracas, sufriera un accidente mientras operaba a un paciente de tumor de colon como cirujano principal.

Narró con detalles que en el quirófano del centro médico, se desprendió un cable sin protección que estaba pegado a la mesa quirúrgica, recibiendo una fuerte descarga eléctrica en el brazo derecho que quemó su guante y los dedos índice y pulgar.

Sin embargo, como responsable de aquella cirugía, la valerosa mujer continuó con esa y otras operaciones, a pesar del “corrientazo” recibido. Desde ese día, Trinette sufrió un dolor intenso en todo el brazo, pérdida de fuerza y quedó totalmente inmovilizado. Tres dedos de su mano derecha también estaban paralizados.

Detalló los sufrimientos padecidos, la petición ante un cuadro de la Madre Carmen Rendiles en el Colegio Belén de Caracas, y su inmediata curación, justo el 18 de julio de 2003 cuando iba a ser intervenida. “Estoy perfectas condiciones. He seguido operando y pintando después de muchos años de esto, tengo mi mano derecha perfecta y realizando todos los trabajos que hace la madre de un hogar y un médico”, concluyó.

¿Dónde enviar los favores recibidos? Las Siervas de Jesús ruegan a las personas que reciban favores o milagros de parte de la Madre Carmen Rendiles, enviarlos al correo: mer77sj@yahoo.es o llamar a los números: 0212-8621071 y 02122859840. 

También recomiendan acudir directamente al lugar donde reposan los restos de la Beata, en la Quinta Avenida con Calle 10 de Los Palos Grandes, Colegio Belén de Caracas.




miércoles, 20 de diciembre de 2017

Rezó y un rayo de luz salió del cuadro de Madre Carmen y el brazo de la doctora Trinette se curó







Antiguamente era bastante común mostrarse escéptico con los milagros de curaciones para beatificar o canonizar con el argumento de que eran "historias de hace mucho tiempo" o "mal examinadas con una ciencia ya desfasada". 

Con todo, cuando recientemente unos investigadores repasaron algunas curaciones de los siglos pasados a la luz de la medicina actual, no encontraron casos médicamente explicables: todos son casos que siguen dejando perpleja a la ciencia (leálo aquí).

Pero en nuestro siglo XXI esa argumentación ya no es frecuente: abundan los milagros en entornos medicalizados, en hospitales modernos, bajo la mirada asombrada de médicos modernos, con todo tipo de documentación.

Y como los procesos son más rápidos que hace unas décadas, los "milagrados" y sus testigos suelen llegar vivos a las beatificaciones y canonizaciones y hasta conceden entrevistas o cuentan sus experiencias en primera persona por Facebook.  

El milagro de la Madre Carmen en Caracas
En esta línea podemos contar el caso del milagro que permitirá beatificar a la venezolana Madre Carmen Rendiles, aprobado por el Papa Francisco con fecha del 19 de diciembre de 2017. 

Se da el caso de que la enferma es, a su vez, una doctora cirujana. Es difícil encontrar más ciencia médica rodeando un hecho sobrenatural. 

Explica muchos datos del caso 
Ramón Antonio Pérez en Aleteia Venezuela y los ha difundido también la Conferencia Episcopal de Venezuela. 

Sucedió el 20 de mayo de 2003. Trinette Durán de Branger, médica cirujana en el hospital “Miguel Pérez Carreño” de Caracas, estaba operando a un paciente de tumor de colon en el quirófano, cuando se desprendió de la mesa un cable eléctrico y dio una descarga a en su brazo derecho que quemó su guante y los dedos índice y pulgar. No afectó al paciente, que estaba protegido por una colchoneta plástica. 

La doctora cirujana Trinette Duran de Branger, vestida de fiesta

Los otros cirujanos y médicos prestaron unos primeros auxilios a su compañera mientras trasladaban el paciente a otro quirófano. Pero al poco ella decidió terminar aquella cirujía pese a la descarga en el brazo.

Primero pérdida de fuerza, después brazo paralizado
Los efectos fueron creciendo: ya ese día la doctora Trinette sintió un dolor intenso en todo el brazo y pérdida de fuerza; luego quedó totalmente inmovilizado. Tres dedos de su mano derecha también estaban paralizados.

Cuenta la misma doctora, que durante dos meses, luego de ocurrido el accidente, pasó por las manos de casi 20 médicos sin lograr la más mínima mejoría. “Al contrario, todo empeoraba a pesar de seguir responsablemente las prescripciones médicas a base de sedantes, relajantes, anti inflamatorios y otros”, describe el testimonio presentado a la comisión investigadora que llevaba la causa de la Madre Carmen Rendiles.

“Nada calmaba aquel dolor noche y día, no podía conciliar el sueño y la inhabilidad del brazo aumentaba rápidamente”, dice en el testimonio. Así ya no podía ejercer de cirujano más. Diagnostico: “atascamiento del nervio mediano y cubital desde la mano hasta la axila”.


Antes de la operación, pasó por el Colegio Belén
Los médicos recomendaron operar para mejorar la sintomatología, más no para recobrar la movilidad del brazo y continuar ejerciendo su profesión. La operación estaba pautada de emergencia para el 18 de julio de 2003.

Iba a ser operada en el Centro Médico de Caracas. Sin embargo, camino de este centro para ser hospitalizada, decidió pasar por el Colegio Belén, que atienden las Hermanas Siervas de Jesús, en la urbanización Los Palos Grandes de Caracas. Trinette quería rezar para pedir la sanación de su brazo.

Pasó por la capilla mayor y después una hermana la condujo hasta el oratorio en donde la comunidad de religiosas estaba en oración. Allí habló con la madre María San Luis, hermana de sangre de la venerable Madre Carmen.

Después de orar juntas, la monja le dijo que la Madre Carmen la curaría de su dolencia. Enseguida ambas se dirigieron a una habitación, cercana al oratorio, en donde la Madre Carmen en vida reposaba algunas veces. Allí estaba un cuadro de la hoy beata Madre Carmen que la hermana San Luis quería que Trinette Durán de Branger pintara.


"Un rayo de luz salió del borde del cuadro"

Aquí ocurre el hecho no explicable por la ciencia y los hombres. Al ver el cuadro e implorar interiormente su curación, salió del borde del cuadro como “un hermoso rayo de luz que alumbró toda la habitación y llegó hasta su hombro”, dice el testimonio de la sanación presentado ante el Vaticano.

Trinette sintió un intenso calor entrar por su cabeza y penetrar en su brazo, y fue tan impactante el momento que perdió por un momento el conocimiento y en el mismo instante su brazo quedó restablecido totalmente. Ya no usó más férula, ni fue realizada la operación.

El domingo siguiente en una misa del Colegio Belén se reunió toda su familia para dar gracias a Dios ante el gran favor recibido por intercesión de la nueva beata. En la homilía el sacerdote que oficiaba se refirió a la falta de un brazo de la Carmen Rendiles y fue cuando la familia de Trinette se enteró que a la religiosa siempre le había faltado un brazo. La doctora Trinette Durán de Branger da testimonio de su curación súbita, también los médicos que la trataron, su familia y demás conocidos.

Las hermanas, que son aproximadamente un centenar, repartidas en 20 comunidades en Venezuela y Colombia, se preparan ahora para la beatificación de su fundadora, que será la tercera beata venezolana.

Los restos de la Madre Carmen Rendiles se encuentran hoy en una tumba ubicada en el lateral izquierdo a la entrada de la Capilla “Jesús Hostia” del Colegio Belén, en Los Palos Grandes, Caracas, lugar al que acuden los devotos desde las 7 de la mañana hasta las 12 del mediodía.

Quién fue y qué hizo la Madre Carmen Rendiles en vida
Carmen Rendiles Martínez nació en Caracas el 11 de agosto 1903 y falleció el 9 de mayo de 1977. Llegó al mundo sin uno de sus brazos, el izquierdo; sin embargo, ello no le impidió actuar con normalidad desde pequeña y sentir la vocación religiosa. El 25 de febrero de 1927, entró a una comunidad de origen francés llamada Congregación Siervas de Jesús en el Santísimo Sacramento.

Tenía 33 años de edad cuando asumió como maestra de novicias en Caracas. En 1947, fue nombrada Superiora de la misma casa; y en 1951, es designada Superiora Provincial. En 1950 fundó una casa en San Cristóbal para que funcionara como colegio, y en 1951 sus hermanas comienzan a trabajar en el Seminario Diocesano de San Cristóbal. En 1952 inician labores en Cúcuta; y en 1954, se ocuparon del Palacio Arzobispal y de la Catedral de Caracas, a petición del Arzobispo Rafael Arias Blanco.

En 1955, se pone en funcionamiento el Colegio Belén de Caracas (el lugar del milagro donde hoy descansa su cuerpo y centro de peregrinación para muchos). Lo levantan en un terreno donado por un cuñado a Madre Carmen cuatro años antes; y en ese mismo año, en La Punta, Estado Mérida, comienzan las actividades del Colegio Nuestra Señora del Rosario.

En 1959, la religiosa donará a la Congregación su casa paterna ubicada en El Paraíso, Caracas, para atender la educación de niñas de escasos recursos.

En tiempos en que estaba la Madre Carmen Rendiles al frente de la Congregación en América, se suscitaron en Francia importantes cambios que no fueron compartidos por las hermanas de Venezuela y Colombia.

Después de consultar a las religiosas y autoridades eclesiásticas del momento, guió el proceso de separación de las comunidades de Venezuela creando así una nueva familia religiosa, con el apoyo del cardenal arzobispo de Caracas, José Humberto Quintero. Nacía la Congregación de Siervas de Jesús, en el año 1966. Carmen Rendiles fue nombrada Superiora General, cargo que desempeñó con dedicación hasta su fallecimiento, el 9 de mayo de 1977.

 

Alegría en el Colegio Belén de Caracas, lugar del milagro 



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