domingo, 16 de junio de 2019

Aparece la corona robada a la Virgen del Valle ¿Significa algún mensaje para Venezuela?



La Virgen del Valle es una de las advocaciones más antiguas de Venezuela, siendo venerada con mucho fervor en la región oriental

Ramón Antonio Pérez | Jun 15, 2019

Llegar a la residencia de Ismenia Lunar, y no reverenciar a la pequeña imagen de la Virgen del Valle, es como si no quisiéremos ingresar a su casa. En un rincón de la planta baja está el altar y allí entronizó a “Vallita”, como también la llama. Antes de salir, le hace una oración; al regresar, le da las gracias. Ismenia pide a quien la visita que haga lo mismo. Ella es de la Isla de Margarita. Respeta y venera otras advocaciones de la Madre de Dios, pero como todo venezolano nacido en el oriente del país, prefiere a Nuestra Señora del Valle. 

“Algo había escuchado acerca de la aparición de la corona, pero no tenía claros los detalles del hecho”, dijo en conversación con Aleteia. “Creo que si es algo relacionado con las cosas de Dios y mi virgencita del Valle, tiene que ser un milagro. Para mí no hay dudas: algún mensaje nos están diciendo estos hechos a los venezolanos”, sostenía la mujer.

El periodista Hugo López Rangel, enterado de esta noticia, también expresó su parecer en las redes sociales. “Como nieto de margariteño no salgo de mi asombro al recibir esta impresionante noticia”, escribía a sus amigos del Facebook, pidiéndoles: “sean ustedes el Juez”. Hugo advertía algo que llevan implícitos los asuntos vinculados a la fe: “¿Sera un milagro, un mensaje del cielo o una advertencia? Para mí, esto quiere decir algo”.

El hallazgo de la corona robada


En efecto, el lunes 27 de mayo siete pescadores en medio de la faena del día, entre las islas de Margarita (estado Nueva Esparta) y Chacopata (estado Sucre), en Venezuela, experimentaron el mejor momento de su vida: observaron  un objeto brillante entre las redes con las que extraían pepitonas. Atónitos, en un primer momento no sabían que decir. “¿Qué podría ser aquella diminuta corona de oro?”, se preguntaban alegres e inquietos.

El hallazgo mantenía perplejos a los siete pescadores. José Gregorio León, era el patrono de la embarcación que lleva por nombre “El Gran Toño”, y entre sus trabajadores se encontraban Robín Jesús León, Juan Luis Marín, Ray Luis León, José Luis León, José Manuel González, Luis Rafael Gutiérrez y José Daniel Serrano.

Uno de ellos recordó que hace diez años, cerca de Chacopata, un grupo de seis delincuentes arrojaron al mar la corona y otros objetos preciosos que habían robado del Museo Diocesano el 10 de noviembre de 2009. Los hombres estaban vestidos con uniformes de un cuerpo de seguridad del Estado. Fueron perseguidos y arrojaron el botín al mar.

¡Es la corona de Vallita! ¡Es la corona de nuestra patrona!”, gritaban los pescadores al percatarse de lo que tenían entre sus manos. Con el mismo entusiasmo llegaron a Chacopata y difundieron la noticia entre sus vecinos. Muchos llegaron para fotografiarse con la reliquia, rezar y darle gracias a Dios. Ellos ya lo consideraban: “¡Un milagro!”.

A los espontáneos encuentros de alegría por la aparición de la reliquia también se sumaron funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana, quienes pidieron a los trabajadores del mar suprimir las fotografías, reteniendo la corona. Preocupados, los pescadores hicieron todo lo posible para recuperar las imágenes de sus celulares y publicaron la información, que llegó hasta la prensa local, incluso, a importantes medios nacionales.

Las redes sociales con mayor énfasis, siguieron paso a paso esta información de interés religioso. Desde la cuenta @devocionvallera que sigue de cerca la piedad a la Virgen del Valle y cuenta con más de 20 mil seguidores, era uno de los medios más citados.

“Queridos devotos de la Virgen del Valle. Nos alegramos con la grata noticia de saber que ya la corona de Nuestra Madre fue encontrada por unos nobles pescadores se encuentra en la isla de Margarita. Esta Corona que pertenece a parte de los grandes tesoros de nuestra Madre, será devuelta públicamente este domingo de Pentecostés”, publicó en un audio.

Iglesia agradece a los nobles pescadores
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Cortesía: Te lo cuento - Facebook

El obispo de la Diócesis de Margarita, monseñor Fernando Castro Aguayo, agradeció la recuperación de la corona de la Virgen del Valle, tanto a los “nobles pescadores de la isla de Chacopata”, como al Ministerio Público y a la Guardia Costera en el estado Nueva Esparta. “Ese exvoto tiene mucha significación”, dijo en un audio recibido por Aleteia.

Destacó la “sensibilidad de todas las personas involucradas en esta recuperación (…) expresan un grandísimo amor a Jesucristo y a la Madre del Cielo”. Así, el domingo de Pentecostés, Castro Aguayo presidió una misa en la basílica Nuestra Señora del Valle, a la que asistieron los pescadores que hallaron la corona de oro de alrededor de 150 gramos.

“Consiguieron algo de la Virgen, pero cada uno de nosotros es de la virgen, cada uno vale más que una corona, por tanto vamos a amarla a la Virgen, en quienes nos rodea, en sus familias, quieran a su esposa, cuiden a sus hijos, denle un buen ejemplo, ellos son de la Madre de Dios”, expresó delante los pescadores el agradecido obispo de Margarita.

Un poquito de historia. Según relatan diversas fuentes, durante la época colonial, los españoles trajeron la imagen de la Virgen María a la que llamaban La Purísima, desde ciudad Nueva Cádiz, en la isla de Cubagua. Luego del abandono de Nueva Cádiz producto del huracán que azotó a la isla de Cubagua en 1542, la imagen fue trasladada a la isla de Margarita, específicamente a El Valle del Espíritu Santo, lo cual dio origen a su nombre.

En la isla de Margarita la Basílica Menor de la Virgen del Valle es uno de los templos más visitados por viajeros y feligreses. Esta iglesia se ha convertido en uno de los iconos turísticos de la región oriental venezolana. Ella representa el gran fervor del Oriente venezolano y, según la leyenda, es la misma advocación que cobija al cercano pueblo cubano bajo el nombre de la Virgen de La Caridad del Cobre. El parecido entre ambas imágenes en sorprendente. En la batalla de Matasiete -asegura una leyenda- la Virgen del Valle se apareció en el cerro donde se escenificaba la feroz lucha, y cuidó y curó a los soldados patriotas conduciéndoles hasta la victoria. A partir de allí también se le dio el nombre de la Virgen Patriota”.

La fe iba en aumento y con ella los hechos sobrenaturales. Para 1608, la isla de Margarita atravesaba una fuerte sequía. Sus habitantes realizaron una procesión y, según relatos de la época, al llegar a la ciudad de la Asunción comenzó a caer una fuerte lluvia.

El 8 de septiembre de 1911, el papa Pío X autorizó al obispo de la arquidiócesis de Ciudad Bolívar, para que hiciera la coronación canónica de la Virgen del Valle, luego de 106 años de devoción. El 5 de septiembre del 1921, el obispo de la diócesis de Guayana, Sixto Sosa, declaró a la Virgen del Valle como patrona principal de la diócesis. El 16 de marzo de 1981, fue proclamada patrona de la Armada Nacional de Venezuela.

Los feligreses reportan diversos milagros que agradecen a “Vallita” mediante la entrega de objetos valiosos. El 10 de noviembre de 2009, se produjo el robo de varios de los objetos preciosos, entre estos la corona. Desde el 2010 pescadores han ido rescatando los tesoros.



Obispo Mario Moronta: el peregrino que se hizo tachirense con los tachirenses


Hace veinte años llegó al Táchira el V Obispo de la Diócesis de San Cristóbal -monseñor Mario del Valle Moronta Rodríguez-, tomando posesión de esta Iglesia local el 18 de junio de 1999 en el atrio de la iglesia Catedral, para iniciar su episcopado como “servidor y testigo”

Presbítero Johan Pacheco
Diario Católico, 16 de junio de 2019 // web: www.diariocatolico.press  

El nombramiento fue hecho público por la Nunciatura Apostólica en Venezuela, a través de una comunicación el 14 de abril de 1999: “Su Santidad Juan Pablo II ha nombrado Obispo de la Diócesis de San Cristóbal de Venezuela (Edo. Táchira) al Exmo. Mons. Mario del Valle Moronta Rodríguez”, quien estaba desarrollando su labor pastoral en la Diócesis de los Teques, Estado Miranda.    
La designación del nuevo Obispo llenó de esperanza y expectativas a los miembros de la Iglesia del Táchira, que durante algunos meses fue administrada apostólicamente por el Arzobispo de Mérida, monseñor Baltazar Porras.  
El primer mensaje que emitiera monseñor Mario Moronta, como Obispo electo de San Cristóbal, fue  a través del Diario Católico en la edición del 23 de abril de 1999. Publicado en primera página el escrito a puño y letra del nuevo Pastor de los tachirenses.
“Desde el mismo momento que recibí la noticia de mi nombramiento como Obispo de San Cristóbal los he tenido a todos muy presentes en mi oración. Voy a San Cristóbal con ilusión de pastor y con el gran deseo de servir a todos con dedicación y sencillez”, decía saludo del Obispo a su nuevo rebaño.
Los actos eminentemente religiosos de la llegada de monseñor Mario Moronta al Táchira comenzaron el 17 de junio de 1999, ingresando a las montañas del Municipio Jáuregui para encontrase con la imagen milagrosa del Santo cristo de La Grita.
En la Basílica del Espíritu Santo, y ante la imagen del Santo Cristo el Obispo encomendó a Dios su episcopado en el Táchira, mirando el rostro sereno del crucificado y proclamó vehementemente: “al besar el suelo de este templo, lo he querido hacer para reafirmar mi disponibilidad de encarnarme entre ustedes, siguiendo el ejemplo máximo de Jesucristo, Sumo y Eterno, Sacerdote”.
Durante su recorrido por las aldeas de La Grita, El Cobre y Cordero, el Obispo Moronta recibida el cálido saludos de los tachirenses, entre aplausos, cantos, abrazos, y oraciones.
Ese mismo día también monseñor Moronta celebró la misa –en horas de tarde- en la Basílica de Nuestra Señora de la Consolación en Táriba. Implorando a la Virgen de la Consolación su intercesión por el trabajo pastoral que comenzaba hace 20 años: “encomiendo mi ministerio de servidor y testigo, pastor y profeta, hermano y obispo de todos ustedes”, dijo.
El acto de toma de posesión de la Diócesis de San Cristóbal se efectuó el 18 de junio de 1999, en el atrio de la Catedral con la participación del Nuncio Apostólico, obispos, sacerdotes, fieles, y la presencia de las autoridades nacionales, regionales y municipales.
Fue un gran acontecimiento noticioso en Venezuela; en el Táchira las autoridades lo declararon como “Día de Jubilo” para dar la bienvenida al nuevo Obispo.             
Al tomar posesión como V Obispo del Táchira, Monseñor Moronta, en esa ocasión expresó: “vengo al Táchira, a la Diócesis de San Cristóbal, no como forastero de paso, sino como el peregrino que quiere hacerse tachirense con los tachirenses”.
Desde el comienzo de su episcopado, se ha preocupado por fortalecer la pastoral y comunión sacerdotal; la atención al Seminario Santo Tomás de Aquino impulsando su pastoral vocacional; y fortalecer la formación de los laicos.
Son innumerables los frutos pastorales, espirituales, y de evangelización que se podrían mencionaran del episcopado de monseñor Mario Moronta en el Táchira, pero entre sus dedicados esfuerzos se puede mencionar: la propuesta del proyecto pastoral “parroquia participativa, comunidad de comunidades”; la implementación del proyecto educativo del seminario; fortalecimiento de la pastoral educativa con los colegios parroquiales, el Instituto Universitario Eclesiástico Santo Tomás de Aquino y la Universidad Católica del Táchira; la renovación de los diversos métodos pastorales y catequéticos; y la innovación de las diversas instituciones eclesiales, entre ellas el Diario Católico con el conjunto medios radiofónicos que apoyan la pastoral de la comunicación. Y la realización del II Sínodo Diocesano que ha dado espíritu, sentido y orientación a la vida eclesial en esta Iglesia local.
Sin duda a alguna, luego de 20 años la Diócesis de San Cristóbal puede afirmar que realmente su Obispo, es el peregrino que se hizo tachirense con los tachirenses. Pues, monseñor Moronta -como pastor con olor a oveja- ha sabido entender el pensamiento, los sentimientos, la idiosincrasia de un pueblo rico en fe y cordialidad; para pastorearla al encuentro con la Palabra de Cristo que predica con sus pedagógicas homilías y sus caritativas acciones.
La Diócesis de San Cristóbal celebra 20 años de la actividad pastoral de sus V Obispo, y lo hace: “pa’ adelante en nombre del Señor”, como lo dice frecuentemente monseñor Mario Moronta, con la mirada en el fortalecimiento de una “Iglesia en espíritu y verdad” que el 2022 celebrará su Centenario. ¡Que Dios siga bendiciendo al V Obispo del Táchira! 

jueves, 13 de junio de 2019

San Antonio de Padua, un santo al que le piden por Venezuela


Las alegrías y los sufrimientos de la población venezolana son puestos a los pies de San Antonio de Padua, un hombre que fue capaz de entregar toda su vida a Dios, al Evangelio y a la solidaridad con los necesitados


Jun 13, 2019

El mes de junio es muy rico en celebraciones religiosas dentro de la Iglesia católica. Venezuela se suma a estos festejos recordando a importantes santos cristianos, como es el caso de San Antonio de Padua, cuya festividad se cumple este 13 de junio. Pero los venezolanos recuerdan al santo de “Padua” en un contexto en el que el milagro de dar de comer los panes de su comunidad franciscana a un grupo de hambrientos, lo convierte, además, en uno de los símbolos más fuertes con que se le conoce en América Latina.

San Antonio de Padua es un santo muy querido en el mundo, cuyo verdadero nombre era Fernando Bullones y nació en Lisboa, Portugal, el 15 de Agosto de 1195. Se hizo religioso franciscano y tras una vida misionera en África decide volver a su tierra. Una tempestad lo llevó a Italia y también fue predicador en Francia. San Antonio muere en Arcelia (Italia) el 13 de Junio de 1231. Es llamado de “Padua” porque predicó en esa ciudad italiana.

El tamunangue o sones de negros
Galería fotográfica 

Si bien, en Venezuela son varios los templos que llevan su nombre y las poblaciones que lo tienen de santo patrono, es en El Tocuyo, municipio Morán del estado Lara, en la parroquia San Francisco de Asís, donde no sólo se le respetan los milagros vinculados al compartir de la comida, también se le venera con un baile llamado Tamunangue o “Sones de Negros”.
El origen de esta música proviene de los esclavos africanos que llegaron a tierras venezolanas durante el período colonial, y se hicieron devotos del fraile para ocultar su fe ancestral. Con varios días de antelación al 13 de junio, los tocuyanos organizan la celebración y durante a noche del 12 de junio se hacen velorios en varias comunidades.

El punto culminante es la misa del día 13, con aires de solemnidad y que comienza a las siete de la mañana, en la citada iglesia parroquial. En ocasión de una visita dispensada a esta población por Aleteia (2017), el padre Jesús Martínez, que como párroco celebró por primera vez la misa, dijo que San Antonio era “el santo más conocido en el mundo”.

Desde muy temprano, tocuyanos de todas las barriadas y caseríos aledaños se dan cita en el templo. Las mujeres y niñas se adornan con largos y floreados vestidos o faldas, y casi todas llevan una flor en sus cabelleras. El normativo del Tamunangue contempla que las mujeres bailen con esa vestimenta, con lo cual les está prohibido hacerlo en pantalones.

Los hombres visten de “liquiliqui” (el traje típico de Venezuela para los caballeros), esta vez de color crema, sombrero de pelo é guama y alpargatas de cuero. Sin embargo, algunos caballeros lucen pantalón con franela blanca de mangas largas y sombrero de palma. Entre los instrumentos musicales están el cuatro, las maracas, el quinto y el tambor; además, empuñan garrotes encabullados o varas que se usan para bailar, simulando “batallas”.

San Antonio desde sus cenizas…
San Antonio de Padua. El Tocuyo, estado Lara, Venezuela - Fotos: @GuardianCatolic
La imagen de San Antonio es colocada al lado derecho del templo, visto desde la calle. De aspecto joven, el ornato del santo le hace lucir impecable con su Niño Jesús en brazos. Varios tocuyanos, entre estos el profesor Benigno Antonio Pargas, recordaron a Aleteia que esta imagen es nueva ya que la más antigua fue consumida por las llamas en junio de 2012, a raíz de una vela que fue colocada en su pedestal y produjo un incendio.

De aquella tradicional imagen que tenía más de cuatrocientos años, solo quedaron las cenizas. Se mandó a elaborar una primera imagen sustituta pero no contó con el visto bueno de la población. La segunda imagen es la actual y sí goza  del cariño de los tocuyanos, aunque muchos devotos y feligreses todavía añoran la vieja efigie que ya no existe.

Cada 13 de junio, cerca de San Antonio, se encuentra un ensamble de músicos en su mayoría mujeres. En la señalada ocasión le correspondió a la agrupación Expresión Morandina, con más de treinta años de vida artística. Xiomara Sánchez, su directora musical, explicó a Aleteia las reglas del Tamunangue, sus siete sones y “La Batalla”.

Entre los integrantes de la agrupación estaban Griselda Yépez, Zuleima Tovar, Isabel Colmenares, María Belén Garmendia, Rosario Ramos, Gioconda Ramos y el profesor Rafael Pargas que las acompañaba con su Quinto. Frente a la imagen se encontraba Carlos Yépez, conocido como “El Pariente”, el capitán de los “tamunangueros” y quien dirige las oraciones antes de salir a la procesión con la imagen del santo portugués. Junto a él destacaban María del Valle Alvarado, José Argenis Torrealba y otros “golperos”.

La contagiosa música de la Misa Tocuyana, al ritmo del “seis figureáo”, llena de alegría el templo a la par de una noble sencillez. “Estamos celebrando la memoria de un santo, no de un hombre cualquiera; la memoria de un hombre que fue fiel a Dios; un hombre que fue capaz de entregar toda su vida a Dios y a la predicación del Evangelio”, decía Martínez.

Recordó que San Antonio de Padua tenía una facilidad de palabras muy grande y un don de predicación únicos. 

Por eso era capaz de llegar al corazón de los hombres, tanto así que después de muchos años todavía sigue llegando al corazón de ustedes”, expresó.

Cada gesto festivo una súplica a Dios

El sacerdote pidió a los devotos que el ambiente festivo también se convierta en un momento de oración por las necesidades y por la paz de Venezuela. “Sabemos todos que estamos viviendo tiempos muy difíciles; sabemos todos que estamos en muchos aspectos de nuestras vidas pasando trabajo. Estamos pasando necesidades y esto a nadie se lo podemos esconder. Y de esto nadie es inocente y ajeno”, pronunció.

“Por eso hoy queremos, a los pies de San Antonio, pedirles por cada uno de nosotros, queremos pedirle por nuestra patria, por nuestro país. Queremos pedirle por todos los venezolanos”, expresó en el abarrotado templo tocuyano.

Respecto al santo dijo que era un hombre de sensibilidad social y de una caridad muy grande que no le importaba dar de lo suyo para ayudar al necesitado. “Nunca le dio un ¡no! a nadie cuando le demandaban un consejo o ayuda material”, aseguró a los fieles.

El padre Jesús Martínez reiteró su llamado para que durante los festejos y la procesión, estos gestos se convirtieran en oración. “Que cada canto que hagan, que cada Tamunangue que bailen, que cada alpargata que suene en el suelo y cada garrote que choque, sea un signo de una súplica al Señor”.

¡A RECORRER LAS CALLES! Apenas termina la misa en la iglesia San Francisco, comienza la procesión con la imagen de San Antonio, pasando como se decía arriba por las oraciones de “Pariente” en el pórtico del templo. Una de las paradas obligatorias es la plazoleta Pablo Rodríguez, “La Ñema”, en la avenida Lisandro Alvarado de la ciudad. Se trata de un homenaje al fundador de la agrupación local “Los Golperos del Tocuyo”, en su momento, definido por uno de sus integrantes como “Los Beatles” de esta población.

Luego continúan hacia otros lugares como el hospital de la ciudad “Doctor Egidio Montesinos” y el asilo “San Antonio” que dirigen las hermanas franciscanas del Sagrado Corazón de Jesús. Y así con sus cantos van recorriendo varios sitios de la ciudad donde los pobladores colocan imágenes de San Antonio de todos los tamaños, mientras algunas familias reparten los famosos “panes” que llevan su nombre.  Otros, organizan y reparten “sopas de mondongos é chivo” y comparten tragos destilados de la penca de cocuy.

Ah mi padre San Antonio, dónde está que no lo veo”, cantan los golperos durante la procesión. “Adorar, adorar, adorar a San Antonio… Adorar, adorar, adorar, adorar a San Antonio”, repiten en este día, sin cansancio, los tocuyanos. 

El retorno de la imagen a la iglesia San Francisco se cumple en la tarde, pero la fiesta sigue hasta bien entrada la noche, orgullosos de cumplir con sus diversas promesas, y añorando el próximo 13 de junio.



Janeth Márquez, Premio Humanitario 2019 del Foro Anual de InterAction


 La directora de Cáritas Venezuela, le ha sido reconocida la labor desarrollada a lo largo de 35 años desde el seno de la iglesia

Ramón Antonio Pérez // @GuardianCatolic
Con Nota de Prensa CEV

“La directora de Caritas de Venezuela, Janeth Márquez de Soler fue reconocida con el Premio Humanitario 2019 otorgado por InterAction, red conformada por 180 organizaciones no gubernamentales de todo el mundo, dedicadas al trabajo para la superación de la pobreza extrema, el desarrollo sustentable y la promoción de la dignidad humana”, reporta una nota de prensa enviada a El Guardián Católico desde el departamento de medios de la Conferencia Episcopal Venezolana.

La labor de la venezolana, con una amplia trayectoria de trabajo social en la iglesia católica y al frente de Caritas Venezuela, fue reconocida entre cientos de líderes sociales por “su liderazgo y esfuerzo al llevar adelante la labor humanitaria con valor, iniciativa, coraje creatividad, actuando con acierto bajo condiciones de presión, con integridad y sacrificio”, indica la nota con fecha 13 de junio.

Sostienen que el jurado organizador valoró no sólo el alcance de las actividades de Caritas de Venezuela sino la compleja situación económica y política en la cual se desempeña la organización. Caritas ha diagnosticado “a más de 20 mil niños, proveer tratamiento para su recuperación a 12 mil y acompañar espiritual y materialmente a miles de familias afectadas por la falta de servicios de salud, agua, transporte y educación así como fuentes de empleo digno”, sostienen desde la CEV. 

Janeth Márquez, quien es socióloga, politóloga y educadora comunitaria, señaló que este reconocimiento no sería posible sin el ejemplo y testimonio de amor cristiano de obispos, sacerdotes, religiosas, laicos y más de 20 mil voluntarios que sin esperar nada a cambio dan una mano a sus hermanos. “Este premio ilumina un camino de fe, esperanza y de trabajo para una Venezuela que no se rinde ante tantas adversidades”, dijo la experta en labores humanitarias y sociales de la iglesia venezolana.

Una vida de compasión y servicio

Janeth Márquez, comenzó a servir a la iglesia católica a los siete años de edad, en la populosa barriada de la Cota 905 en Caracas, donde creció en medio de una robusta familia de quince hermanos. Fue en las comunidades eclesiales de base, de la mano de los sacerdotes Redentoristas, donde aprendió a vivir una iglesia en salida, en la que el amor al prójimo y la acción de trasformación social se unían para verle la cara a la pobreza, a la migración urbana  y a las  injusticias de su tiempo.

“La muerte de Monseñor Romero la signó y definió un camino de trabajo a favor de la justicia, la democracia y los derechos humanos de su gente”, indica la nota de la CEV.

Una larga experiencia. Indica la nota informativa que Márquez de Soler lleva más de 35 años de trabajo social en la iglesia venezolana. Desde la iglesia acompañó a las víctimas de El Caracazo (1989), a los sobrevivientes del deslave del estado Vargas (1999), y más recientemente, a los miles de niños, mujeres y ancianos asistidos por Caritas de Venezuela, en medio de la dolorosa tragedia humanitaria que vive el país desde hace cinco años.

Su mayor riqueza es su familia, su esposo, sus dos hijos y la satisfacción de haber podido sumar un pequeño aporte a la construcción del reino de Dios en Venezuela, “país al que sigue apostando con una fe que no se quebranta ante la adversidad”, concluye la nota. 


lunes, 10 de junio de 2019

Falleció Valentín Arenas. Desde Cuba llegó a Venezuela para formar en valores cristianos


Durante una entrevista ofrecida a su hija Macky Arenas dijo que tras la llegada al poder de Fidel Castro, “las confiscaciones, persecución y fusilamientos no se hicieron esperar”. Como cristiano, estuvo en contra, y se convirtió en un perseguido de la revolución cubana

Ramón Antonio Pérez // @GuardianCatolic
Caracas, 10 de junio de 2019

Papá se nos fue...”, indica una nota enviada por la periodista Macky Arenas, en nombre de la familia, informando el fallecimiento de su padre, Valentín Arenas Amigó, quien este 8 de junio, a las nueve y veinte de la noche, partió a la Casa del Padre Celestial. “Fue un destacado venezolano nacido en Cuba, en la ciudad de Santa María del Rosario, el año 1926”, reseñó el Consejo Nacional de laicos de Venezuela (CNL) en un comunicado.

Papá se nos fue…”, indicaba la nota de Macky, con una pausa a la que se agregó la convicción y esperanza cristiana que identificó a Valentín a lo largo de su vida. “¡Pero al Cielo y con la luz del Espíritu Santo iluminando su ruta!”, completaba la frase. “¿Qué más se puede pedir luego de 92 años - casi 93- de vida útil?”, preguntó la comunicadora.

Macky relató parte de esa estrecha relación de Don Valentín con el Padre Celestial: “Estoy preparado para encontrarme con Papá Dios”, nos decía cada vez que conversaba con nosotros”. “Nos tranquilizó y preparó como pudo...pero nunca es suficiente como para prescindir de un padre como el nuestro”, señaló la periodista y conductora de programas en Globovisión, directora de Reporte Católico Laico y colabora del portal Aleteia.

“Aún así, el consuelo es que, como creyentes firmes y consecuentes, sabemos que su vida comenzó ayer, cuando se fue tranquilo y sobrio, como siempre vivió a encontrar al Padre celestial, momento para el cual trabajó toda su vida”.

"Gracias a Dios lo tuvimos por tanto tiempo y, en virtud de Su infinita Bondad, pudimos darle la mejor atención y todo el cariño que necesitó para vivir dignamente hasta su despedida ayer 8 de junio a las 9:20 de la noche, víspera de Pentecostés”.

Católicos unidos al dolor

El cardenal Baltazar Enrique Porras Cardozo, en nombre de la Arquidiócesis de Caracas, hizo llegar sus condolencias a Macky Arenas y a sus familiares. “Me uno al dolor de su familia por la pérdida de este gran “venezolano de corazón”, publicaba en su cuenta de Twitter. 

El purpurado recordó que por más de 40 años fue profesor de la Universidad Católica Andrés Bello y columnista de importantes diarios. “Mi oración por la Paz de su Alma”.

Igualmente la Junta Directiva del Consejo Nacional de Laicos de Venezuela, lamentó “profundamente el fallecimiento de Don Valentín Arenas Amigó”, describiéndolo como “un destacado venezolano nacido en Cuba”. Explicaron que “escogió a Venezuela como su segunda patria, a la que llegó en 1961, por el afecto que ésta siempre le inspiró y el deseo de contribuir a su joven democracia,  sistema de gobierno que veía cada vez más lejano para su país natal, debido a los acontecimientos políticos y sociales que allí se vivían”.

Lo recordaron en varias facetas y en sus responsabilidades desde que llegó a Venezuela. Fue abogado; director de la Escuela de Derecho de la UCAB (1989-1992), profesor de la misma por cuatro décadas (Instituciones Políticas. Desarrollo y Humanismo). Además, fue consultor del  Banco Hipotecario de la Vivienda Popular y de La Primera Entidad de Ahorro y Préstamo; fundador de la compañía Corretaje Inmobiliario C.A.; coautor del relevante libro “Venezuela ruta y destino”, prologado por Rafael Caldera, que da una versión muy completa de Venezuela y sus problemas.

Valentín Arenas, fue columnista en varios medios de comunicación (El Universal, El Nuevo País, 2001). Por tal motivo la organización que agrupa al laicado de Venezuela, se unió al duelo de familiares y amigos, “especialmente al de su hija, la reconocida periodista Macky Arenas, querida amiga y colaboradora del CNL, quien fundó y dirige el medio de información digital: Reporte Católico Laico, que tanto bien hace”.

¿Quién fue Valentín Arenas Amigó?

Macky Arenas dio a conocer en el año 2016 una entrevista hecha a su padre y publicada en varios medios de comunicación, entre estos la Revista SIC, titulada: 
El Fidel que yo conocí”. 

Su progenitor detalló algunos episodios inéditos que caracterizaron al que en su momento fue compañero de estudios: Fidel Castro. Luego de triunfar la revolución cubana, y como consecuencia de una praxis de fe cristiana y política, distinta a las del “líder barbudo”, Valentín se convirtió en un perseguido del régimen comunista.

Valentín Arenas llegó a Venezuela en el año 1961, luego de estar 3 meses refugiado en la embajada argentina de La Habana, recoge su hija Macky en ese trabajo que queda como un testimonio para la historia. Fidel podó todo desde un primer momento y de golpe”. 

El periodista Carlos Zapata, precisa que Valentín “terminó siendo perseguido por el G2, el cual vigilaba su casa”. Citó un trabajo publicado en marzo de 2017 en el portal Prodavinci, en la que Arenas Amigó siempre consideró un error dejar la isla. No obstante, “pudo más el afecto paterno hacia mis hijos y mis hijas”, porque “si mis hijos se quedaban en Cuba, iban a dejar de ser hijos míos”. Al elegir el nuevo destino de su familia tuvo múltiples opciones -incluidos Estados Unidos, España y México- pero eligió Caracas, relata el también periodista del canal Globovisión y del portal Aleteia

En una entrevista Valentín contó el porqué: “…Prefería que mis hijos se educaran como latinos, se sintieran identificados con nuestras raíces y cultivaran nuestras costumbres, tradiciones; que hablaran bien el español”…. “Venezuela es un país noble y mi padre tenía amigos acá. No me equivoqué. Nos recibieron con los brazos abiertos, acá nació mi hija menor y acá hemos vivido ininterrumpidamente. Nuestra familia ha crecido y pudimos progresar”… “Mis hijos se sienten profundamente venezolanos y yo, sin la más mínima modestia, quiero a Venezuela tanto o, cuidado si más, que cualquier nacido en este país”...

“Escogí libremente a Venezuela como patria adoptiva, a pesar de que a todos extrañó mi decisión teniendo tantas posibilidades en los Estados Unidos. Siempre me he sentido en Venezuela como en mi patria. Debemos mucho a este país y por ello de aquí no me voy, aunque, por supuesto, no es grato ver la película por segunda vez”.

Con más de 90 años de edad, en 2017 respondió sobre el balance de haber vivido en Venezuela: Espiritualmente, que creo es lo más importante, conseguí sustituir a mi patria de origen por una patria adoptiva, pues yo escogí libremente a Venezuela; y no porque fuera un país rico, ni para ganar mucho dinero. Lo escogí por una razón patriótica, romántica”.

SUS HIJOS Y SUS ESTUDIANTES. Su logro más importante en la nación sudamericana fue: “Haber formado a muchos venezolanos con valores del cristianismo, dándoles una orientación política correcta. La formación de generaciones de venezolanos es mi mayor logro. Y por supuesto, una familia de seis hijos que va por los catorce nietos.

“Todos mis hijos son profesionales exitosos y con valores muy firmes. Tal vez sea mi hija mayor, Macky Arenas, la más conocida en la defensa de esos valores que recibió de su abuelo primero y de su padre después. Pero con todos me siento realizado como padre católico”, completó Carlos Zapata.

Los restos mortales de Valentín Arenas Amigó fueron velados este lunes 10 de junio, a las 12 del mediodía, en la Capilla Principal del Cementerio del Este, en Caracas, en medio de una Eucaristía, a la que asistieron sus familiares, amigos y allegados, para tributarle el último adiós. “Les pedimos algo que papá sabrá agradecer y es posible dondequiera que estén: sus oraciones”, fue la solicitud de Macky Arenas para su padre. ¡Adiós, Valentín!



jueves, 6 de junio de 2019

El alegre saludo de un niño con cáncer en Venezuela


“Por favor, traigan medicamentos para los niños que mueren en los hospitales de Venezuela”, pedía el sacerdote luego de intercambiar el efusivo saludo con un niño que sufre leucemia linfoblástica aguda

Jun 06, 2019

En el momento de las ofrendas, la frágil figura Luis David Matos Galindo, se desplazaba hacia el centro del altar. Un tapabocas y su lento caminar denotaban que se trataba de un paciente del hospital JM de los Ríos de Caracas. Él llegó temprano, no así el resto de pacientes que se vieron impedidos de asistir por la lluvia. A su derecha lo acompañaba Mariela Key, voluntaria de la asociación civil Aconvida, un grupo de mujeres que sobrevivieron al cáncer y hoy ayudan a pacientes que luchan con esta terrible enfermedad en Venezuela. De su lado izquierda, era sostenido por Teresa Galindo, su abuela.

Luis David llevaba en sus manos el vino para consagrar. Con apenas cuatro años de edad, el niño no comprendería que detrás de la ofrenda que le entregaría al sacerdote se esconde el gran sacrificio -que Dios hecho hombre- hizo por la humanidad hace más de dos mil años. Lo que sí sabe Luis David es que de repente no ha visto más a los amigos con los que se encontraba cada dos meses en el servicio de hematología del hospital J. M. de Los Ríos.

“Ya no están Giovanny ni Robert, ni otros niños”, decía en voz baja su abuela Teresa. “Dicen que no hubo manera de salvarlos o de que fueran operados a tiempo”, acotaba con tristeza. “Mi nieto, como los niños que fallecieron, tiene leucemia linfoblástica aguda que se le diagnosticó hace dos años, y nos toca venir cada dos meses al hospital”.

La señora le agradeció el gesto a algunas fundaciones porque les han ayudado a conseguir algunos medicamentos, dijo para Aleteia. Son de familia pobre y vienen de “un pueblito que queda “más allá de Curiepe, llamado Tacariguita”, en Miranda. “Llegamos el martes 4 de junio y me quedé para venir a la misa, porque Dios nos va a ayudar a superar esto”.

“Queremos medicinas, no queremos armas”
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En el JM de los Ríos existe un listado de 30 pacientes que esperan ser trasplantados. “David derrotó a Goliat”, le decía una amiga de la señora Teresa brindándoles esperanzas para salir triunfante de esta enfermedad, al tiempo que les daba un fuerte abrazo.
Con todo, lo cierto es que “muchos niños prácticamente están siendo sacrificados en Venezuela”, porque el sistema de salud que no le da respuesta a la enfermedad que agobia a Luis David. Por eso, el padre Wilfredo Corniel Castellanos, quien cruzó con el niño un hermoso saludo chocando las palmas de las manos y luego el puño, no dejó de ser fuerte.

Hago un llamado a las autoridades nacionales para que se avoquen al problema de la salud”, pedía este 5 de junio frente a los familiares de los pacientes del JM de los Ríos.

“Así como tienen tanto interés por traer ametralladoras y uniformes para los militares, tengan interés en liberar la ayuda humanitaria que entró hace unas semanas al país; y traigan medicamentos e insumos para los niños que están muriendo en nuestros hospitales”, exigía el sacerdote que pertenece a los dehonianos del Sagrado Corazón.   

Mildred Varela, en nombre de la asociación civil Aconvida hizo un llamado a la solidaridad con los pacientes que tienen cáncer, y de manera especial con los niños. 

“Hemos sostenido que esto que ocurre en Venezuela es un genocidio”, expresó en el templo. Sostiene que el Estado Venezolano y el gobierno de Maduro, “son los responsables de ejecutar las acciones necesarias para mejorar la salud de los niños, y si no lo hacen a tiempo, eso los convierte en culpables de sus muertes”.  

Que sus muertes no queden impunes

Por su parte, la diputada Manuela Bolívar, explicó que los niños fallecidos no son consecuencia de las sanciones impuestas al régimen de Nicolás Maduro, sino que sus muertes se deben a que no se invirtió en un programa de trasplante en el país.

“Pequeñas tumbas blancas que antes no se veían con frecuencia, hoy las observamos más, porque son el reflejo de lo que ocurre en el país. Hoy mostrar esta realidad en la Asamblea Nacional no es solo sensibilizar más acerca de la crisis, sino que es asumir la causa de que en Venezuela se reconociera que hay una emergencia humanitaria, que necesitamos ayuda y que cada día sin recibir la atención significa más niños muertos".


Finalmente, se conoció que la parlamentaria solicitó ante sus colegas de la Asamblea Nacional, tomar registro de cada caso y niño fallecido, para armar un expediente y garantizar que sus muertes no queden impunes.