Dr. JOSÉ GREGORIO HERNÁNDEZ

El Doctor José Gregorio Hernández es un importante médico venezolano cuyas virtudes humanas y cristianas le han hecho ser merecedor de que su Causa sea presentada en El Vaticano, en la esperanza de que en algún momento sea elevado a los Altares en calidad de Santo. De allí que a motivación de esta página es dar apoyar y dar a conocer algunas informaciones sobre su vida y obra, y sobre el proceso que la Arquidiócesis de Caracas como principal promotora de la causa de Beatificación, lleva adelante. 
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Informaciones en secuencia más actualizada
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domingo, 4 de agosto de 2019



“José Gregorio Hernández” continúa expuesto en el Museo de Bellas Artes


RETRATO DE JOSÉ GREGORIO (Alirio Palacios) -Exposición 100 años de la muerte de JGH en el MBA Caracas desde el 29 de junio 2019 - Fotos @GuardianCatolic 
Diversas obras siguen expuestas al público en el MBA de Caracas para honrar al “Médico de los pobres” en el centenario de su fallecimiento

Ramón Antonio Pérez // @GuardianCatolic
Caracas, 3 de agosto de 2019
Más fotos en: Facebook

El famoso retrato del doctor José Gregorio Hernández elaborado por Alirio Palacios en el año 1999, se encuentra entronizado en medio de la sala 2 del Museo de Bellas Artes de Caracas, desde el pasado 29 de junio de 2019, encabezando el homenaje con motivo del centenario de su muerte que esta institución le ofrece al médico de los pobres.

La llamativa obra fue elaborada en carbón, creyón, hojillas de oro y plata sobre madera; y su tamaño alcanza los 182,5 centímetros de alto por 175 de ancho. Sin dudas, su calidad atrae las miradas de quienes visitan el museo más importante de la capital de Venezuela.


Observar “El retrato de José Gregorio Hernández” (1999) en sus dimensiones reales, motiva a buscar y conocer quién era Alirio Palacios. Se trata de un afamado artista -dibujante, grabador, pintor y diseñador gráfico- que nació el 12 de diciembre de 1938 en Tucupita, estado Delta Amacuro y falleció en Caracas el 11 de septiembre de 2015.

La pintura forma parte de la colección de 25 obras que la Fundación Museos Nacionales (FMN) y distintos artistas plásticos, dispusieron para honrar al Venerable José Gregorio Hernández quien nació en Isnotú el 26 de octubre de 1864 y murió en Caracas el 29 de junio de 1919.  

El Guardián Católico conoció que todavía no hay fecha oficial para su clausura, aunque los empleados del museo dijeron que podría ser finales de agosto, esto debido a los trabajos de reparación a la infraestructura del espacio cultural.

La exposición está enriquecida con figuras madera y diversos materiales; además de un audiovisual en el que se observa a José Gregorio recorriendo la ciudad para atender a las personas enfermas. Otras obras muy simbólicas muestran no sólo la faceta sanitaria de El Venerable, sino que la creatividad y el alto nivel de fe de los artistas permiten descubrir aspectos novedosos tal vez impensables para el público visitante y sus devotos.

En un lateral de la sala se observa la secuencia de 15 figuras de la misma talla y parecido a José Gregorio con las manos detrás como todos le conocen. Fueron elaboradas con materiales diferentes e identificadas con curiosos nombres, vestimentas y motivaciones. Entre estos llaman la atención “Mi súper héroe”, de Yolanda Farías; “José Gregorio Tropical”, de Soledad Gutiérrez; “Vestido de Fe”, de Edgar Sotillo; “Esperando la Beatificación”, de Rosaura Niembro; y “Mandala de Fe”, del koreano Minsik Kwon.


Mi súper héroe”, de acuerdo con la inspiración de la artista, le da a José Gregorio Hernández un aspecto semejante al del Chapulín Colorado con sus antenitas de vinilo, el chipote chillón y los colores amarillo y rojo que identifican al personaje humorístico de la televisión mexicana y que mucha alegría trajo a Venezuela. En el pecho lleva las siglas “JH” y en la base de la figura resaltan la bondad, la fe, esperanza y caridad entre otras virtudes que caracterizan la creencia cristiana en general.

Por su parte, “Esperando la beatificación”, presenta a un José Gregorio en posición de espera con una pierna doblada y el pie colocado en la pared. Aunque circunspecto, en cierta forma distraído y con una mirada hacia el infinito, identifica y reconoce la petición del pueblo venezolano que confía y espera su pronta elevación a los altares.


La exposición permite ver al doctor José Gregorio Hernández en bata blanca, cuidando un paciente como lo representó Elena Romero en la obra “El Dr. José Gregorio Hernández sana a un enfermo”, elaborada en madera tallada, ensamblada y policromada. Igualmente se observa al galeno en compañía de un animal; pero es la icónica imagen del galeno en traje negro, corbata, sombrero y los brazos entrelazados en la parte de atrás, asido o no al maletín, la más recurrente y trabajada por los artistas de esta exposición.

Para la historia de la medicina en Venezuela, el Venerable doctor José Gregorio Hernández es una figura importante, por ser fundador de las Cátedras de Histología Normal y Patológica, Fisiología Experimental y Bacteriología, de la Universidad Central de Venezuela, además de sus aportes a la práctica de la medicina en general en el país.





Ramón Antonio Pérez
hace 27 minutos
Diversas obras siguen expuestas al público en el MBA de Caracas para honrar al “Médico de los pobres” en el centenario de su fallecimiento
El famoso retrato del doctor José Gregorio Hernández elaborado por Alirio Palacios en el año 1999, se encuentra entronizado en medio de la sala 2 del Museo de Bellas Artes de Caracas, desde el pasado 29 de junio de 2019, encabezando el homenaje con motivo del centenario de su muerte que esta institución le ofrece al médico de los pobres.
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 miércoles, 10 de julio de 2019


Centenario de su tránsito al Cielo: ¿Cómo falleció el Doctor José Gregorio Hernández?


“¡Virgen Santísima!” fue la última expresión que se le escuchó decir al “Médico de los pobres” después del trágico accidente, recordaron los devotos en el centenario de su tránsito al Cielo

Jul 08, 2019

¿Realmente el doctor José Gregorio Hernández murió atropellado por el ‘único’ vehículo que había en Caracas en 1919? Esta y otras interrogantes circulaban entre los devotos del “Médico de los pobres”, el sábado 29 de junio, en Venezuela, en el marco conmemorativo del centenario de la muerte del galeno nacido en Isnotú, estado Trujillo, el 26 de octubre de 1864. Todavía a cien años de su muerte, algunas personas desconocen lo ocurrido aquél 29 de junio de 1919, cuando José Gregorio fallecía “en olor de santidad”.

Los feligreses más informados y que conocen con exactitud la trágica historia de los hechos ocurridos en la esquina de Amadores, en la parroquia La Pastora de Caracas, daban gracias a Dios por haber permitido la existencia de “un hombre que pasó por la vida sirviendo a los más necesitados”, como dijo para Aleteia la señora Nelly Puerta. Otros, aunque sin tener a mano los pormenores del caso, no dejaron de honrarlo, al tiempo que la curiosidad les hacía preguntarse: “¿Cómo murió el Doctor José Gregorio Hernández?”.

“¡Virgen Santísima!”, su última expresión


Para despejar las dudas se realizaron consultas a importantes investigadores venezolanos. Uno de estos es el doctor Miguel Yáber, que en la obra José Gregorio Hernández (1997) cuenta que el domingo 29 de junio de 1919, alrededor de las 2 de la tarde, solicitaron los servicio del “Médico de los pobres” para atender a una anciana que vivía entre las esquinas de Amadores y Cardones, en Caracas. Primero pasó por la Botica de Amadores para comprar los medicamentos de la paciente “que se encontraba grave”.

Fernando Bustamante, tenía entonces 25 años de edad, ya que había nacido en Mérida  el 30 de mayo  de 1894. De profesión mecánico dental, era casado y padre de un niño, según datos aportados por Alfredo Gómez Bolívar, otro de los biógrafos del doctor José Gregorio Hernández, consultados. Bustamante tenía la licencia de conducir número 444, certificada por la Gobernación de Caracas. 

El Hudson Essex de 1918 que conducía, era uno de los, aproximadamente, 700 vehículos que había en la ciudad; en el resto del país, existían unos cuatro mil. El Cadillac B 1904 sería el primero en llegar a Venezuela.

Hacía cosa de media hora, que ese 29 de junio, Bustamante había cerrado su taller para ir a comer. El tranvía eléctrico era uno de los medios de transporte público en Caracas. La unidad número 27 era conducida por Mariano Paredes, y rumbo a La Pastora coincide con Bustamante en el lugar del accidente. En Amadores, el tranvía se detuvo y Bustamante lo intentó rebasar según narra el chofer en el Expediente 32 del Juzgado de Instrucción del Departamento Libertador del Distrito Federal, letra B, año 1919, citado por el doctor Yáber.

“El día 29 del mes en curso, como a las dos de la tarde, iba yo manejando mi automóvil subiendo a la esquina del Guanábano a la de Amadores; por delante de mí marchaba un carro de los tranvías eléctricos y, como viniera en sentido contrario un muchacho, manejando una carretilla, le di paso y siguió marchando tras el tranvía”, dice la obra.

Bustamante sigue con su narración: “tomando enseguida la izquierda, aplicando la segunda velocidad, empecé a tocar la corneta en temor de que por el lado de la calle se apeara alguno del tranvía; al llegar a la esquina de los Amadores, y antes de entrar en la bocacalle, el tranvía quitó la corriente y entonces pisé el acelerador para darle un poco de velocidad al carro y embragar la tercera velocidad”.

Sin embargo, en el momento en que Bustamante iba a operar el cambio, ocurre lo siguiente: “vi encima del automóvil una persona que, al pretender esquivar el automóvil y junto con su acción de hacerse hacia atrás y como caminara algún tiempo pretendiendo guardar el equilibrio, el cual no pudo conseguir, hasta que al fin cayó de espaldas”.

La reacción del mecánico dental fue inmediata: “Yo detuve el auto y volví a ver si se había parado pero lo vi en el suelo y reconocí al Dr. José Gregorio Hernández, y como éramos amigo y tenía empeñada mi gratitud para con él, por servicio profesionales que gratuitamente me había prestado con toda solicitud e interés, me lancé del auto y le recogí, ayudado por una persona desconocida para mí, y le conduje dentro del auto, sentándose a su lado la persona que me ayudó a recogerlo”.

Más adelante refiere: “en mi interés de prestarle los auxilios necesarios, le conduje tan ligeramente como pude, al Hospital Vargas y llamé al policía de guardia (…) explicándole prontamente lo que me pasaba”. Cuenta que acudió un interno y entre todos llevaron a José Gregorio a la cama de los enfermos. Pero como en ese momento no se encontraba ningún médico en el hospital, acudieron en el mismo auto por el Dr. Luis Razetti: “encontrándole en su casa, le condujimos inmediatamente al Hospital”. Al regresar, “un sacerdote que venía saliendo nos informó que ya el Dr. Hernández había muerto”, dice en el expediente.

La persona que ayudó a Bustamante a recoger y trasladar al doctor Hernández al hospital Vargas fue identificado como Vicente Romana Palacios, quien había sido avisado por un familiar; entretanto, el sacerdote que le dio la trágica noticia de la muerte fue Tomás García Pompa, quien por muchos años ejerció como capellán de este centro asistencial.

Alfredo Gómez Bolívar precisa que se tomaron 13 declaraciones de los testigos presenciales y otras que no lo fueron. “En el expediente se establece y se concluye en forma irrevocable, que lo acontecido fue un accidente”. 

“Allí se demuestra con lujo de detalles que José Gregorio queriendo atravesar la calle y adelantar el tranvía que en ese momento se estaba deteniendo; no solo no ve el automóvil que lo impacta, sino que además no lo oye”, indica un trabajo publicado por Aleteia. Explica que José Gregorio Hernández fallece debido a que el “duro golpe le causó traumatismos a su cráneo, al impactar su cabeza sobre la orilla de la calzada del peatón. Botó sangre por la nariz y sus oídos”.

En relación a los hechos inmediatos vinculados al accidente y muerte de José Gregorio, existe un detalle que pasará a la posteridad porque tiene que ver con sus últimas palabras del Venerable antes de fallecer. Así, los historiadores refieren que la señorita Angelina Páez, quien estaba en la ventana de su casa número 29, entre Guanábano y Amadores, contó que al momento de ser impactado, el médico exclamó: “¡Virgen Santísima!”.

El centenario en Caracas


Con motivo del centenario del importante hecho, la Arquidiócesis de Caracas ha querido dar a conocer la vida y obra de este “venezolano ejemplar, honesto, profesional insigne, investigador, profesor universitario, un médico lleno de inmensa caridad, un extraordinario ejemplo profesional”, como lo definió el vice postulador de la causa Tulio Luis Ramírez.

En ese sentido, el pasado 29 de junio, la parroquia Nuestra Señora de la Candelaria, en Caracas -donde está la tumba de José Gregorio Hernández- fue el epicentro de algunas de estas actividades. Una marejada de devotos, no se dejaron esperar y acudieron al templo para rendirle honores a José Gregorio, mostrar su gratitud por los favores recibidos, o sencillamente, para pedirle a Dios por su pronta beatificación.

El cardenal Jorge Urosa Savino recordó que la causa de canonización fue iniciada en 1949 por monseñor Lucas Guillermo Castillo, entonces titular de la Arquidiócesis de Caracas; y en 1986, San Juan Pablo II proclamó que “había practicado las virtudes en grado heroico, es decir, de manera perfecta, por lo cual se le da el título de Venerable”.

También se recordó que el 18 de enero de este año, el cardenal Baltazar Porras Cardozo, administrador apostólico de Caracas, entregó a la Congregación para la Causa de los Santos, en el Vaticano, el expediente contentivo de un presunto milagro ocurrido en la niña Yaxuri Ortega, de trece años, tal como informó Aleteia el 19 de diciembre de 2018Todo esto alimenta la esperanza en la población de que muy pronto el doctor José Gregorio Hernández será beatificado. Solo falta que el milagro sea una realidad inexplicable.



Ramón Antonio Pérez
hace 10 horas

¡Por la pronta beatificación del Doctor José Gregorio Hernández!

No podía dejar pasar el Centenario del fallecimiento del Dr. Jose Gregorio Hernandez sin acercarme un momento por su tumba en la Iglesia Nuestra Señora de la Candelaria en Caracas y pedir por la salud propia, la de mis familiares y amigos. Fue un momento especial para pedir también por su pronta beatificación. Son 100 años del accidente en el que falleció (29 junio 1919). ... Ver más
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martes, 23 de abril de 2019


Biógrafo de José Gregorio Hernández: “El médico de los pobres merece ser imitado”


Alfredo Gómez y su esposa Milagros Sotelo revelaron anécdotas sobre este admirado médico del que Venezuela espera su pronta beatificación. “La segunda beata del país, Madre Candelaria de San José, ayudó a vestirlo para sus exequias”, narraron en conversación para Aleteia

Abr 23, 2019

Alfredo Gómez Bolívar se ha dedicado por treinta años a escudriñar el legado y la personalidad del doctor José Gregorio Hernández Cisneros. Todo comenzó como un pasatiempo pero luego se convirtió en su gran pasión. Cada día indaga más y profundiza en el “médico de los pobres”, cuyo testimonio de vida cristiana es analizada por la congregación para la causa de los Santos de la Santa Sede, y junto al estudio y posible aprobación de un presunto milagro, espera se produzca su pronta beatificación. En esta tarea de investigación de Alfredo, también está involucrada su esposa, Milagros Sotelo.
El deseo de conocer sobre el médico venezolano que nació en Isnotú, estado Trujillo, el 26 de octubre de 1864, comenzó cuando cierto día Alfredo descubrió la existencia de un libro denominado: El Siervo de Dios, José Gregorio Hernández Médico y Santo, redactado por Antonio Cacua Prada, historiador, periodista y diplomático colombiano que todavía vive, dijo en el preámbulo de la conversación con Aleteia.
“Me gustó el libro por su manera sencilla de presentar la vida y obra de nuestro José Gregorio, especialmente cuando reveló un milagro que recibió”, dijo acerca del texto publicado en 1987, por la editorial Planeta.
Contó que el escritor colombiano compartía con unos amigos en las playas de Costa Rica, cuando sintió que empezó a subir la marea de manera rápida. La resaca lo empujaba hacia adentro del mar. Trataba de nadar pero no conseguía avanzar. Por un momento pensó que moriría ahogado. Casi bajo el agua, se acordó de la devoción por el médico venezolano, y comenzó a orar desesperado “¡Santo venezolano sálvame! ¡Santo venezolano sálvame!”.
De pronto sintió una fuerza que lo empujaba hacia afuera llevándolo a la orilla de la playa y logró sobrevivir. Una vez superado el acontecimiento que casi le cuesta la vida, el escritor colombiano, cumplió su promesa: viajó a Venezuela y comenzó a investigar sobre el doctor José Gregorio Hernández para poder escribir su propio libro.

ALFREDO GOMEZ
@GuardianCatolic

Tanto a mi esposa como a mí, nos gustó el estilo del escritor, y los datos aportados a la historia, por lo que decidimos emprender este camino de conocer mejor al doctor José Gregorio Hernández que nos parecía que no se conocía mucho, pese a la cantidad abundante de biografías publicadas que se han escrito sobre él”, expresó.
El biógrafo del Doctor José Gregorio Hernández vive junto a su carismática esposa, con quien tiene 36 años de feliz matrimonio. En la entrada de su apartamento, yace un cuadro grande del eminente médico a quien se le atribuyen milagrosas curaciones. La presencia del Venerable en la vivienda, transmite la devoción por el “futuro beato”.
Milagros Sotelo nació en Maracaibo, estado Zulia, en 1962; Alfredo, por su parte, vino al mundo en Caracas, en 1952. Es decir, se llevan 10 años de vida, y de esta amorosa relación engendraron dos hijas de 35 y 33 años quienes actualmente viven fuera del país. La señora Sotelo de Gómez agregó que tiene un nieto de 13 años. Estos esposos forman parte de la Acción Católica de Venezuela en su Consejo Central.
Alfredo mostró durante la conversación la obra que publicó conjuntamente con su esposa, bajo el título: El Doctor Hernández es Nuestro. Tras los pasos de José Gregorio”, el cual fue editado en 2015, cuyas fotos de la bendición acompañan este trabajo. El libro consta de 198 páginas donde plasman de manera sencilla y comprensible la vida familiar, estudiantil, científica y médica del Venerable.
ALFREDO GOMEZ
@GuardianCatolic
“Por cierto, en la última visita ad limina de nuestros obispos (2018) al Santo Padre, monseñor Tulio Luis Ramírez Padilla, vice postulador de la causa le obsequió personalmente un ejemplar al Papa Francisco”, aseguró Alfredo Gómez. 
Nuestro médico es digno de ser imitado, tanto en sus virtudes humanas, como en las espirituales, porque en su existencia cotidiana se conjugaron ambas con total naturalidad”, expuso.

José Gregorio no sintió vocación para casarse

Alfonso José Rodríguez Mejías / dignacultura.com.ve
Describió que el Doctor Hernández tuvo en total trece hermanos y él fue el segundo de los siete hijos de Benigno María Hernández Manzaneda y Josefa Antonia Cisneros Mancilla; la primera hija del matrimonio solo vivió unos meses. Cuando José Gregorio tenía ocho años de edad falleció su madre tras dar a luz a una hermanita que llevaría el mismo nombre de su progenitora. Debido a esta pérdida irreparable, su tía paterna María Luisa Hernández Manzaneda, se hizo cargo de la crianza de José Gregorio, como del resto de sus hermanos en forma admirable, llegando a ser para toda la familia como una segunda madre.
“La señora María Luisa fue una mujer muy espiritual que le transmitió muchos valores humanos y éticos a su sobrino”, precisó. “A los tres años, Benigno contrajo segundas nupcias con María Hercilia Escalona, de cuya unión nacieron otros seis hermanos”.
El 8 de marzo de 1890 murió el papá de JGH, su hermana más pequeña tenía tres años de edad, por tanto, él se hizo cargo de sus hermanos menores. Gómez afirmó que “José Gregorio nunca se casó, no sentía vocación para ser esposo; y, por el contrario, se dedicó en cuerpo y alma a educar a todos sus hermanos y sobrinos”.
De acuerdo al testimonio emitido por la señora Magdalena Mogollón -descrito en la obra- José Gregorio se había constituido en el protector de sus hermanos. Les hacía los juguetes a los varones que consistían en gorros para desfiles marciales que llenaban la casa de alboroto, y muñecas de trapo con las que jugaban sus hermanitas. Se contentaba con encender la chispa, y luego se retiraba como un hombre consciente de su deber a su cuarto a leer y escribir porque él quería ir a Caracas y ser un sabio como su papá.
Alfredo Gómez matizó que José Gregorio Hernández creció en un hogar que era verdaderamente una “Iglesia doméstica”, y escuela de formación de esa vida equilibrada, austera y fructuosa que conocen los venezolanos. “Heredó de su mamá un sereno fervor religioso, la facilidad para acercarse a Dios, y la inclinación de socorrer a los pobres”.
Acerca de su progenitora, José Gregorio dijo una vez: “mi madre que me amaba desde la cuna me enseñó la virtud, me crió en la ciencia de Dios, y me puso por guía la santa caridad”, indicó el biógrafo. De su padre, adoptó el ejemplo de voluntad, fidelidad a sus deberes y compromisos, así como el sentido de la prudencia, y la justicia.
Alfredo Gómez dio gracias a Dios, y a San Juan Pablo II, por haber otorgado al médico de los pobres, la distinción de “Venerable”, que concede la Iglesia a aquellas personas que dejan constancia de sus virtudes de fe para con Dios y el prójimo en su vida terrenal.
En la conversación, Milagros Sotelo, dijo: Si comparamos un proceso de beatificación con los estudios de medicina, ya JGH tiene aprobada toda la parte teórica de la carrera; que es lo que se constata en el Decreto de Virtudes Heroicas. Solo le falta la parte práctica, es decir: la comprobación indubitable de un milagro concedido por su intercesión”. Gómez asomó que “Dios tiene la última palabra para lograr la beatificación de nuestro doctor Hernández, y los venezolanos esperamos ansiosos que sea pronto”.
Reseña la obra de los esposos Gómez Sotelo, que en 1894, Benjamín su hermano menor falleció a consecuencia de la fiebre amarilla, y José Gregorio se recriminaba a sí mismo sobre lo que no pudo hacer como médico para sanarlo. En 1918 falleció otro de sus hermanos llamado Pedro Luis, situación que le dolió mucho a José Gregorio, y a la vez, se molestó porque le avisaron tarde de su enfermedad.
En las exequias le expresó a un amigo sacerdote: “Este año le tocó a Pedro Luis, pero el próximo me tocará a mí”. Su hermana María Isolina había escuchado la lapidaria frase emitida por el galeno, y esto la conmovió profundamente, tanto así que vivía muy preocupada, pensando que en cualquier momento podría ocurrir lo inevitable.

Estudió medicina por recomendación de su padre

Otro de los episodios contados por la familia Gómez Sotelo, tiene que ver con la formación de JGH. Antes de marcharse a Caracas para proseguir con sus estudios universitarios, José Gregorio le confesó a su padre que quería estudiar derecho, pero Don Benigno lo hizo cambiar de opinión, y lo convenció de que estudiara medicina “para que ayudara a muchos de sus paisanos de Isnotú”. Durante los seis años que duraron sus estudios se destacó como un alumno brillante, de un gran talento, y se ganó el aprecio de todos sus profesores. Cultivó amistades duraderas de por vida, cosa natural en él por su forma de ser.
De todas sus amistades se destacó Santos Aníbal Dominici, quien fue para José Gregorio como un hermano y con quien compartió confidencias, estudios, inquietudes intelectuales y aspiraciones. La familia Dominici Otero lo acogió y lo trataba como a un hijo más; con ellos pasaba gratas veladas y tocaba música para las niñas de la casa.
Santos Aníbal se graduó de médico dos años después que José Gregorio. Compartieron siempre el gusto por aprender y compraban publicaciones para estar enterados de las novedades médicas en Europa. Se esforzaron en aprender inglés, francés y alemán.
¿Cómo fue la muerte del Doctor Hernández?
La señora Milagros Sotelo reveló en la conversación, que el doctor Hernández no le gustaba subirse a los carros, y que todas las diligencias las realizaba caminando. Su esposo añadió que “un día le regalaron una carroza de caballos y la obsequió”; además, detalló una anécdota ocurrida el día de la trágica muerte del Venerable.
“Era el 28 de junio de 1919, día en que se firmó el Tratado de Paz que pone fin a la Primera Guerra Mundial. El doctor Hernández, al siguiente día muy temprano, como era su costumbre asistió a misa. Esa mañana tuvo un diálogo con un amigo que le preguntó: ¿Qué le pasa doctor? ¿Por qué está tan contento?”
Ante la interrogante respondió alborozado: “¡Cómo no voy a estar contento, se ha firmado el Tratado de Paz! ¡La paz del mundo! ¿Tú sabes lo que eso significa para mí?”, contaba.
“Mira, te voy a hacer una confidencia. Yo he ofrecido mi vida en holocausto por la paz del mundo. Ahora solo falta… Una sonrisa alegre y presentida iluminó su semblante. El amigo tembló ante lo profético de su muerte. ¿Cómo podría explicarse que ese mismo día el doctor Hernández, muriera atropellado por un automóvil?”, narró Alfredo Gómez.
En efecto, ese 29 de junio de 1919, luego de examinar a una anciana enferma, fue a la farmacia a comprarle sus medicamentos. De regreso a casa de su paciente, fue golpeado por un vehículo que pasaba por la Esquina de Amadores, ubicada en la populosa zona de La Pastora, en el oeste de Caracas, quedando mortalmente herido, a causa del golpe que recibió en la base del cráneo, al caer de espalda sobre la acera, describe el investigador.
Acotó que a través de los años este accidente lo han narrado un gran número de biógrafos del doctor Hernández. “Pero las descripciones auténticas de cómo ocurrieron los hechos están recogidas en el expediente jurídico No. 32 que se abrió sobre el caso al señor Fernando Bustamante, de 24 años, quien conducía el automóvil por el lugar, y, por accidente le quitó la vida al insigne médico”, enfatizó.
Señaló que en una de las secciones del voluminoso expediente, el abogado defensor del señor Bustamante, doctor Pedro Manuel Arcaya, expuso que José Gregorio Hernández había sido observado por sus conciudadanos, como siempre, caminando por las calles de la ciudad concentrado en sus pensamientos.

DOCTOR HERNANDEZ
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Su forma de caminar era con la cabeza baja observando el suelo. Su estilo de andar por la calle no necesariamente revela que es una persona distraída, por lo que resulta simplista afirmar que eso causó el accidente”, dejó claro Gómez para Aleteia.
“También se sabe que el doctor Hernández aprovechaba el tiempo en sus desplazamientos para rezar el rosario y los laudes antes de llegar a su destino: visitar los enfermos o impartir sus clases”, agregó muy convencido.
Explicó que en este juicio se tomaron 13 declaraciones de los testigos presenciales del trágico suceso, y otros que no lo fueron, pero colaboraron con la absolución del señor Bustamante, de quien se comprobó su inocencia. “En el juicio se demostró con lujo de detalles, que José Gregorio queriendo atravesar la calle y adelantar el tranvía que en ese momento se estaba deteniendo, no ve el automóvil que lo impacta y tampoco lo oye. El ruido que ocasionaba el frenado del tranvía opacó el sonido del vehículo, contribuyendo al accidente”, reveló el biógrafo del Venerable médico de los pobres.
“El duro golpe le causó traumatismos a su cráneo, al impactar su cabeza sobre la orilla de la calzada del peatón. Botó sangre por la nariz y sus oídos. El chofer nervioso, salió de su auto y auxilió al médico moribundo. Lo subió en su coche, para lo cual contó con la ayuda de un pasajero del tranvía y fue llevado al Hospital Vargas para que fuera atendido. Al llegar al centro asistencial, se encontraron con que no había médicos, sino pasantes y enfermeras. Inmediatamente fueron a buscar al doctor Luis Razetti, amigo de José Gregorio, para que lo atendiera”, narró con lujo de detalles Alfredo Gómez.
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Tía María Luisa Hernández Manzaneda 
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 Fue vestido por la beata Madre Candelaria
Aquí viene un detalle que pasará a la historia de ser nombrado beato el doctor José Gregorio. “En el recinto hospitalario se encontraba hospitalizada la Madre Candelaria de San José”. Se trata de la segunda beata venezolana (27 de abril de 2008) fundadora de las Hermanas Carmelitas Venezolanas. “Ante la gritería de los pacientes al enterarse del accidente que sufrió el médico de los pobres, la religiosa fue a su encuentro”, dijo.
“La Madre Candelaria se arrodilló frente al cuerpo del insigne científico y pidió a Dios por su sanación”, añadió Gómez. “En esos instantes, El Venerable entregó su alma al Creador. Inmediatamente, la religiosa se abocó a colaborar en su vestimenta para sus exequias”.
Comentó que el Capellán del Hospital Vargas, presbítero Tomás García Pompa, le administró los Santos Óleos y le dio la absolución. Por su parte, el doctor Razetti se encargó de certificar su defunción. El cadáver le fue entregado a su familia para ser velado. El Inspector General de los Hospitales Civiles y otros médicos allí presentes pidieron permiso para embalsamar su cuerpo, y rendirle así los honores de tres días de capilla ardiente. Su hermano César después de haber agradecido el gesto de los que tanto amaban a José Gregorio, se opuso a ello, interpretando la voluntad del extinto médico que siempre fue en su vida tan ajeno a toda clase de honores.
“El lunes 30 de junio fue un día de duelo no decretado”, cuentan los esposos Gómez Sotelo. “De manera espontánea los comercios, oficinas, teatros, y demás establecimientos públicos se unieron en un cierre de 24 horas. A las 7 de la mañana, el arzobispo de Caracas, monseñor Felipe Rincón González ofició la misa de cuerpo presente ante la multitud allí reunida. El entierro fue todo un acontecimiento público que mantuvo paralizada a la ciudad capital. De la casa de su hermano José Benigno, el féretro fue trasladado hasta el paraninfo de la Universidad Central de Venezuela, donde luego de recibir honores, fue llevado por sus colegas y estudiantes hasta la Catedral.
Afuera, en la Plaza Bolívar de Caracas, se calculaba que había unas 30 mil personas congregadas. A las puertas de la Iglesia Metropolitana la gente pedía a gritos que los universitarios le entregaran el ataúd, al grito de ¡El doctor Hernández es Nuestro! Exigían ser ellos, el pueblo, quienes a hombros lo llevaran hasta su última morada, y así fue, cuando por fin sus restos llegaron al Cementerio General del Sur, a las nueve de la noche.

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miércoles, 19 de diciembre de 2018

Doctor José Gregorio Hernández, ejemplo de que los milagros existen en Venezuela


El cardenal Porras se movilizó hasta San Fernando de Apure para instalar el tribunal eclesiástico que autenticará el milagro ocurrido por intercesión del “Médico de los pobres”



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“El caso está en pleno proceso de estudios a nivel diocesano y luego será elevado a la Congregación para las Causas de los Santos en el Vaticano la instancia que tiene la potestad de dar el aval definitivo. De momento, mostramos nuestra alegría con mucha cautela pero con infinita fe en que este milagro avale definitivamente la posibilidad de que el Doctor José Gregorio Hernández pueda ser elevado a los altares”.
Así lo reveló de manera exclusiva para Aleteia, el padre Ender Ramón Moissant Ugarte, responsable de medios de la Diócesis de San Fernando (estado Apure), en Venezuela.
Sus declaraciones se produjeron este martes 18 de diciembre, luego que el cardenal Baltazar Enrique Porras Cardozo, administrador apostólico de Caracas y arzobispo de Mérida, acudiera a la entidad llanera junto a miembros de la Conferencia Episcopal Venezolana, “para autenticar el posible milagro” ocurrido en esa región.
“Es el primer paso para estudiar el posible milagro”, acotó Moissant con marcada alegría a través del contacto telefónico. “Fue un momento ameno y oportuno para compartir, orar y poner todo en manos de Dios. La última palabra la tiene la Santa Sede. Nuestro trabajo ahora es organizar todo el expediente”, añadió.
Apuntó que la finalidad del trabajo realizado por el el obispo fue  instalar el tribunal disciplinario (sic) eclesiástico al que le corresponderá “determinar si el caso adjudicado en esta ocasión al Venerable José Gregorio Hernández, contiene el necesario milagro y lo hace merecedor de la anhelada beatificación”.
Uno de los asistentes fue monseñor Tulio Luis Ramírez Padilla, obispo auxiliar de Caracas y vice postulador de la causa de beatificación del insigne médico venezolano nacido en Isnotú (Trujillo) el 26 de octubre de 1864, y quien falleció atropellado en Caracas, el ‎29 de junio de 1919. 
También asistieron miembros del equipo de canonistas y médicos que tomaron juramento de sus funciones para estudiar el portentoso hecho.
“Es el primer paso para estudiar el  posible milagro de José Gregorio Hernández en la entidad llanera. Fue un momento ameno y oportuno para compartir, orar y poner todo en manos de Dios. La última palabra la tiene el Vaticano”, dijo Ender Moissant.
El vocero de la diócesis apureña explicó que al frente de este nuevo caso se encuentra monseñor Alfredo Enrique Torres Rondón, obispo de San Fernando, y quien pidió a todos los fieles orar por esta causa llegue a feliz término. “Es nuestro deber estudiar el caso y presentar las pruebas  para que la Santa Sede tome la decisión final”, añadió.

El milagro de la beatificación existe

Mientras tanto y a la espera de una respuesta por parte del Vaticano, miembros de la  Iglesia seguirán orando de cara a garantizar que el venerable se convierta en beato, garantizó el joven sacerdote.
“El milagro está en la calle, es nuestra tarea como Iglesia, documentar y demostrar los milagros existentes en el país. Esperamos en José Gregorio Hernández que los venezolanos podamos llevar a los altares a este hombre de Dios, ciudadano ejemplar, científico y persona de bien que supo equilibrar la fe y la ciencia, y que es considerado un ejemplo para todos”, aseguró finalmente.
La causa de beatificación del doctor José Gregorio Hernández ha cobrado mucha fuerza recientemente, incluso, el cardenal Porras designó ante la Santa Sede a la experta teóloga e investigadora, Silvia Mónica Correale, como nueva postuladora, tomando como base su dilatada experiencia en el proceso exitoso de varios santos, laicos y religiosos de origen latinoamericano.

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miércoles, 10 de enero de 2018

Cardenal Urosa le responde a Maduro: “Está equivocado” sobre el “médico de los pobres”


En conversación exclusiva con Aleteia, el cardenal Arzobispo de Caracas salió al paso a las declaraciones de Nicolás Maduro, quien aseguró que el más querido médico de Venezuela no es santo debido a una “cúpula” de la Iglesia Católica que “odia” al Venerable

Nicolás Maduro “está equivocado”. Todos en la Iglesia quieren que el llamado “médico de los pobres” sea elevado a los altares. Lo dijo el arzobispo de Caracas al ser consultado por Aleteia con respecto a la particular afirmación del mandatario, luego de que éste dijera que una “cúpula de la Iglesia Católica ha impedido la santificación de José Gregorio Hernández”.
“Pido las bendiciones de José Gregorio, su protección, toda su luz, y pido por la salud de nuestro pueblo al santo del pueblo, al santo de los pobres, a pesar de que la oligarquía de la Iglesia católica no quiere que lo santifiquen”, dijo durante un encuentro con médicos comunitarios en Caracas.
El cardenal le respondió: “Lamentablemente está equivocado. Los que deciden la beatificación de una persona son las autoridades eclesiásticas, que estamos todos, absolutamente, desde el Papa hasta el último sacerdote, todos muy interesados en la beatificación del doctor José Gregorio Hernández”
“¡Todos la queremos!”, insistió, tras indicar que “eso tiene que cumplir con los requisitos necesarios; y en eso la Iglesia es muy seria”.
Recordó el prelado venezolano que “la Iglesia no actúa a la ligera, sino con pasos muy firmes y luego de grandes investigaciones”. En este sentido, dijo que es fundamental “que se compruebe la autenticidad de un milagro atribuible al doctor José Gregorio Hernández”.
“De manera pues que nosotros estamos absolutamente interesados y trabajando intensamente para la beatificación del médico venezolano”, agregó en diálogo con Aleteia.
En una de sus particulares acusaciones, Maduro señaló que incluso tiene “pruebas de cómo se ha hecho un gran esfuerzo para que (…) en los canales regulares de la Iglesia católica le den su título, (aunque) ya lo tiene, ya se graduó, ya tiene 100 años como santo del pueblo”, prosiguió el mandatario, y pidió una vez más al papa Francisco actuar en este sentido.
No obstante, aseveró que dentro del Vaticano “la oligarquía conspira”, por lo que no cree  sea beatificado el querido galeno que nació en 1864 y murió en 1919 atropellado por uno de los pocos vehículos que circulaban entonces por Caracas, mientras buscaba medicinas para un paciente pobre.

Una acción del cardenal

En el año 2014, fue precisamente el arzobispo de Caracas, cardenal Jorge Urosa Savino quien activó una Comisión Nacional para la Celebración de los 150 años del nacimiento de “José Gregorio”, como lo llaman los venezolanos, con la finalidad de compilar la mayor cantidad de favores para dar con el milagro de la beatificación.
Este año, el vicepostulador de la causa, Tulio Ramírez Padilla, quien acaba de ser electo como Secretario de la Conferencia Episcopal Venezolana, dijo a Reporte Católico Laico que el doctor José Gregorio Hernández “es un santo popular y ya para la gente está consagrado santo. Es el sensus fidei, el sentido de la fe, de la gente, de tanta gente que visita la tumba… y que cree”.
No obstante, dejó claro que “si bien el sensus fidei es fruto de la gracia y acción del Espíritu Santo ‘que actúa sobre el creyente para que comprenda y crea’, Venezuela sigue en la búsqueda del milagro que convierta ‘oficialmente’ a José Gregorio en santo”.
Recordó el prelado que cuando una persona tiene una afección de salud y le han dicho que es incurable, tras invocar a Dios y a la Santísima Virgen puede pedir la intercesión del venerable José Gregorio Hernández, “exclusivamente por él, porque si se pide en general a los santos o beatos, no sabemos discernir realmente quién fue el que intervino ante Dios para que se realizara ese milagro en la persona”.
“Uno de los pocos automóviles que circulaban por Caracas impactó en la humanidad del más querido médicos de todos los tiempos, José Gregorio Hernández, Siervo de Dios, tenido por santo por todos como médico de los pobres y cristiano ejemplar. Producto de ese accidente, el doctor Hernández falleció un 29 de junio de 1919, día de san Pedro y san Pablo”.


viernes, 30 de junio de 2017

Devotos del Doctor José Gregorio Hernández piden por la Salud y Paz de Venezuela



 Los 98 años de fallecimiento del Médico de los Pobres fue una fecha propicia para que muchos feligreses se acercaran hasta la Iglesia la Candelaria para darle gracias por los favores recibidos, resaltando entre sus peticiones el llamado a la paz 

Caracas, 30 de junio de 2017.- "La petición que yo le pido al Doctor José Gregorio es la salud para Venezuela, la paz y la tranquilidad que necesitamos. Él es médico y por supuesto la salud para todos es importante pero también estamos urgidos de fe y esperanza en este país. El nos puede hacer ese milagro".  

Así se dijo la señora Rosa de Fernández, quien es una vecina de eta zona caraqueña, y todos los días asiste al templo para rezar por la beatificación de José Gregorio Hernández. 

Otro que ofreció su testimonio fue Andrés Sánchez, quien tiene un sobrino que fue curado milagrosamente por el "Médico de los pobres y Cristiano ejemplar", que es como la Iglesia venezolana llama al médico nacido es Isnotú, estado Trujillo. 

"Pido que traiga la paz a Venezuela", acotó Sánchez.


Súper campaña para hallar el Milagro


Noventa y ocho años después de aquel accidente que le arrancó  la vida, la Iglesia evoca a José Gregorio Hernández como un ideal de persona, sus devotos lo hacen con el mismo fervor que tras el primer día de su muerte y con el ímpetu de quien aguarda por la llegada de su médico, dice una nota de El Universal.


Celebrado por ser un hombre que vivió la fe, la esperanza y la caridad en grados heróicos, ayer la feligresía católica conmemoró la muerte del "médico de los pobres", quien fue embestido en 1919 por uno de los dos vehículos que había en la ciudad. 

El infortunio lo alcanzó en la esquina de Amadores, en La Pastora, cuando regresaba de  comprar un medicamento para un enfermo.

A propósito de ello, el cardenal Jorge Urosa Savino, arzobispo de Caracas, pidió en la homilía central, imitar las acciones de José Gregorio Hernández, quien fue testimonio de fe y de humanidad en una época en la que se imponía el racionalismo científico (…) en la que aprovechó para exaltar la vida del médico fundador de las cátedras de Fisiología, Histología y Bacteriología de la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Venezuela.

“El que me sigue no camina en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida, que es Cristo", afirmó Urosa, citando palabras del Evangelio, al tiempo que exhortó a los creyentes a ejercer un compromiso para proclamar, en medio de las condiciones más difíciles, la  fe y esperanza en el país.

Invitó a crear una "súpercampaña" para hallar un milagro para la pronta beatificación de J.G.H. Quienes lo deseen pueden hacer llegar su testimonio a la oficina de la Vicepostulación de la Causa, a través del correo causajosegregoriohernandez@gmail.com  

Solo en 2016 la Iglesia recibió 400 misivas de familias con presuntos milagros. Cada día se recibe por lo menos un testimonio, pero solo 10% de los casos reúne los requisitos para ser evaluados.





El párroco de La Candelaria, presbítero Miguel Acevedo, agradeció al Cardenal Urosa por su presencia, y recordó ante la feligresía, su próxima Bodas de Oro de Ordenación Sacerdotas, para lo cual se prepara un encuentro con toda la Iglesia en el Gimnasio Papá Carrillo de Los Dos Caminos, el sábado 19 de agosto. 

 miércoles, 6 de agosto de 2014

IRFA y AVEC se suman a la Causa de Beatificación del Doctor José Gregorio Hernández




“El Doctor José Gregorio Hernández es un Santo, manifestaron representantes de las organizaciones católicas vinculadas al sector educativo. “Desde hace años estamos buscando un milagro para que la Santa Sede lo declare Santo”, expresaron.

Caracas, 06 de agosto de 2014.- La Asociación Venezolana de Educación Católica (AVEC) y el Instituto Radiofónico Fe y Alegría (IRFA), presentaron una propuesta para dar a conocer la vida ciudadana y santa del Dr. José Gregorio Hernández a los niños, jóvenes y familias de los centros educativos adscritos a esta asociación, de la mano de los integrantes de la Comisión Nacional del 150 aniversario del nacimiento del venerable, que se celebrará el próximo 26 de octubre.

Al encuentro asistió Monseñor Fernando Castro, Obispo Auxiliar de Caracas y Vicepostulador de la Causa; el padre Roger Mendoza, creador del documental “José Gregorio Hernández, la vida de un hombre de ciencia y de fe”; Trina Carmona, presidenta de AVEC; Elsa González, Coordinadora de Pastoral seccional Caracas; Betzhabet Melo, Coordinadora Nacional de Radio Fe y Alegría; y Verónica García, dedicada al área de Mercadeo de IRFA.

Dicha reunión comenzó con las palabras de Monseñor Castro, quien recordó los tres objetivos de la Causa, los cuales están orientados a: difundir la vida cristiana y santa del Dr. Hernández, recoger el mayor número de testimonios que puedan llevar a la beatificación del Venerable y crear un clima de petición a Dios orando intensamente para que el Señor nos conceda el favor pedido.

Posteriormente, Elsa González explicó la propuesta de AVEC que llegará a más de 1.110 planteles en todo el territorio nacional, exponiendo la planificación que comenzará a partir de la semana del 21 de octubre con un seminario de la vida del Dr. José Gregorio para todo el equipo directivo ejecutivo correspondiente a las 32 seccionales a nivel nacional.

González, agregó que la campaña fue dividida en tres lapsos: un 1er lapso llamado Sensibilidad y formación, que comenzará con el seminario y la formación de los docentes, para cerrar con un abrazo en familia en todos los colegios afiliados a AVEC.

Un 2do lapso, que iniciaría en enero de 2015, denominado “Aplicación” que se enfocará en la apertura de la cátedra Dr. José Gregorio Hernández, apóstol del deber y de la caridad, y trabajos en aula.

Finalmente, el 3er lapso “Vocación”, diseñado para efectuar una actividad cultural, enfocada a un canto para el Venerable.

En este sentido, la presidenta de AVEC, Trina Carmona, informó que por primera vez esta asociación católica agrupa sus centros educativos para dar a conocer la vida del Dr. Hernández. “Consideramos que es importante incluir en nuestro proyecto de este año escolar la obra del doctor José Gregorio Hernández, por ser una figura pública, conocida, como médico, ciudadano y modelo a seguir para los niños, jóvenes y familias”.

Carmona considera que para los venezolanos el doctor José Gregorio Hernández es un Santo, pues “desde hace años estamos buscando un milagro para que la Santa Sede lo declare Santo”, a su juicio esta es la razón por la que AVEC se suma a esta acción que desde la Conferencia Episcopal Venezolana se ha impulsado.


Finalmente, la máxima autoridad de AVEC señaló que Fe y Alegría y las diferentes instituciones que forman parte de esta asociación, están motivados en participar activamente "con nuestras familias, estudiantes, docentes, jóvenes, representantes y toda la ciudadanía en general".

jueves, 23 de enero de 2014


CARDENAL UROSA instaló comisión por los 150 años del natalicio de José Gregorio Hernández



La Conferencia Episcopal Venezolana decretó la conformación de una comisión para los festejos  por el Sesquicentenario del Natalicio del Venerable médico trujillano, el próximo 26 de octubre. Para la beatificación aún se espera la confirmación de un milagro que sea avalado por el Vaticano: “curación definitiva, aguda, no crónica e inexplicable desde el punto de vista de la ciencia”

Ramón Antonio Pérez
@GuardianCatolic
Más Fotos en: FACEBOOK


Caracas, 23 de enero de 2014.- Con motivo de celebrarse el próximo 26 de octubre los 150 años del nacimiento del Venerable doctor José Gregorio Hernández, el Cardenal Arzobispo de Caracas Jorge Urosa Savino, en nombre de la Conferencia Episcopal Venezolana instaló este miércoles 22 en la sede del organismo en esta ciudad, una comisión nacional con representantes de diversos sectores para que a lo largo de 2014, se impulse especialmente la posible beatificación del “Médico de los Pobres”.


Monseñor Jesús González de Zárate, obispo auxiliar de Caracas y secretario general de la CEV inició la actividad. 

También estuvieron presentes Monseñor Fernando Castro Aguayo, obispo Auxiliar de Caracas y Vice Postulador de la Causa de Beatificación del Venerable Dr. José Gregorio Hernández Cisneros; y Monseñor Castor Oswaldo Azuaje Pérez, Obispo de la Diócesis de Trujillo.

El Cardenal Urosa resaltó que el 11 de enero los obispos de Venezuela emitieron un Comunicado donde participaban a todos los venezolanos la fecha del próximo 26 de octubre, y el decreto de un Año Sesquicentenario del Dr. Hernández para dar a conocer “las dotes ciudadanas, profesionales y la santidad de este ilustre venezolano”.

Dijo que el objetivo de la iniciativa es sobre todo de tipo religioso. “Por un lado dar a conocer su vida, su servicio, su amor a la patria y su aporte a la Venezuela de finales del Siglo XIX y comienzos del XX. Conocer su vida es una excelente motivación para todos, especialmente los jóvenes: es una ayuda para formar ciudadanos ejemplares”.

De igual manera precisó que la iniciativa busca motivar la búsqueda de testimonios que avalen sanaciones por la vía extraordinaria en personas que han solicitado la intercesión ante Dios del médico venezolano.


“Se trata de lograr más testimonios escritos de los miles de venezolanos que han recibido favores y presuntos milagros de Dios por intercesión del Dr. José Gregorio Hernández y así poder presentar a la Santa Sede un milagro para que el Papa decrete su beatificación”, dijo. Además resaltó que desean “promover la oración más intensa a Dios para pedir el honor de los altares para este gran compatriota”.

Añadió el Purpurado que en la Iglesia y comunidad en general “sabemos el interés que de modo reiterado ha manifestado el Papa Francisco por la beatificación de José Gregorio: es un ejemplo notable de ciudadano cristiano”.

“Nuestra Comisión animará a sus devotos para que pongan por escrito  el `milagro´ que les haya sucedido y así ayuden decididamente a su próxima beatificación”, acotó.

Destacó que “toda esta actividad redundará en una mayor presencia de estos tres objetivos en la actividad cultural, académica, en los medios de comunicación. Pero sobre todo, aumentará el clamor a Dios nuestro Señor para que conceda a Venezuela la gracia de la beatificación de José Gregorio Hernández”.

Curación definitiva e inexplicable por la ciencia


Se conoció que la Comisión está integrada por personalidades del mundo académico, universitario, médicos, miembros de la Iglesia Católica y medios de comunicación, “todos comprometidos con la Causa de Beatificación del médico de los pobres y profesor universitario”, que nació el 20 de octubre de 1864 en Isnotú, estado Trujillo.

Entre las personalidades está el médico y profesor universitario Manuel Guzmán Blanco. Tras ser abordado por los periodistas dijo que es “sorprendente la devoción de los venezolanos hacia el Doctor José Gregorio Hernández”.

Señaló que en el año 2013 recibieron más de 260 testimonios pero tras los análisis realizados no han conseguido ningún caso en el cual puedan asegurar que “la curación fue milagrosa, definitiva y no inexplicable desde el punto de vista de la ciencia”.

“Alguien con devoción se pone bajo la intercesión del doctor Hernández y encuentra la mejoría, siente que hubo una acción milagrosa; pero si hubo un tratamiento médico, eso podría explicar la curación de ese paciente”, dijo.

Resaltó que un milagro tiene que ser un hecho completamente extraordinario. “La característica más importante en el caso de las enfermedades es que sea una curación definitiva, aguda y preferiblemente no crónica; que sea inexplicable por las intervenciones médicas. Es importante que lleguen los testimonios y los documentos para que continúen analizándose por parte de los responsables”, dijo.

Miguel Yáber Pérez (Médico Hospital Universitario): “El Doctor José Gregorio atendió a los pobres más que a ninguno. Muchos médicos creemos que sí hay algunos milagros hechos por él, pero la gente debe precisarlos y darlos a conocer para ser evaluarlos”.


Alfredo Gómez (Teólogo): “El Doctor José Gregorio Hernández fue un laico ejemplar. Su devoción traspasa las fronteras de Venezuela donde está asentada muy bien; en América Latina y Europa, especialmente en España, también los quieren mucho”.

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jueves, 3 de julio de 2014


Publicado en Aleteia: Venezuela Rezó Por la Pronta Beatificación del Doctor José Gregorio Hernández




El siguiente trabajo con el título: Venezuela reza por la pronta beatificación de su "doctor de los pobres", fue publicado en la página: Aleteia, buscando la verdad, en su versión española, lo cual muestra el interés en el caso del Doctor José Gregorio Hernández. Les invito a visitar la página y hacerse su Partner, para que reciban las informaciones que sobre la Iglesia venezolana, se están publicando allí. RAP.

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El Santuario de Nuestra Señora de la Candelaria, en Caracas, donde reposan los restos del “Médico de los Pobres” la asistencia de los devotos fue “inmensurable”, según reportó la oficina que impulsa su beatificación.

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Fieles de todo el país se congregaron el domingo ante su tumba para pedir un milagro


El Cardenal Jorge Urosa Savino presidió la eucaristía de este domingo 29 de junio, a las 6 de la tarde, en la Parroquia “Nuestra Señora de la Candelaria”, de Caracas, para pedirle a Dios junto a la feligresía “por la pronta beatificación del Doctor José Gregorio Hernández”, que cumplió en esta fecha, 95 años de fallecido, y les hizo un llamado para que remitan “sus testimonios de sanación a la oficina que promueve su causa a fin de ser analizados y enviados al Vaticano donde serán estudiados definitivamente”.

El Arzobispo de Caracas estuvo acompañado de Monseñor Henry Padilla, párroco del lugar y custodio de los restos del Venerable “Médico de los pobres”. La eucaristía se cumplió en el marco la festividad religiosa de los padres fundadores de la Iglesia católica: San Pablo y San Pedro, a quienes catalogó “como maestros de nuestra fe”.

Destacó la necesidad de recibir el milagro que hace falta para que José Gregorio Hernández pueda ser beatificado. “Lo que nos detiene en lograr la beatificación es poder presentar un hecho que sea un verdadero milagro. Para eso estamos pidiendo que quienes tengan conocimiento de un hecho extraordinario que se pueda atribuir a Dios Nuestro Señor por la intersección del Doctor José Gregorio, lo notifiquen para que podamos procesarlo y enviarlo a la Santa Sede”, dijo.

En ese sentido, el Cardenal Urosa pidió tener mucha “calma y paciencia pero al mismo tiempo mucha fe de que Dios, tarde o temprano, nos concederá ese gran don de la glorificación y beatificación el Doctor José Gregorio Hernández”.
La jornada en el Santuario de la Candelaria estuvo sostenida por una programación que contempló ofrendas florales, cantos, charlas, momentos de oración y la celebración de ocho eucaristías para rendir homenaje al médico nacido en Isnotú, estado Trujillo, el 26 de octubre de 1864. Las actividades iniciaron a las 8 am.


A la 1 de la tarde, el Instituto de Medicina Experimental de la Universidad Central de Venezuela, realizó una ofrenda floral ante los restos del “Médico de los Pobres”, acompañada de la coral Juventudes también de la UCV. Luego, a las 3, el sacerdote Roger Mendoza y el teólogo y biógrafo del médico,  Alfredo Gómez, dictaron sendas charlas sobre la vida de médico venezolano aspirante a los altares.

Los devotos llegaron muy temprano desde diversos lugares del país. Por ejemplo, un grupo peregrinos procedente de Puerto Cabello, tenía más de 24 horas sin dormir con el solo propósito de estar en la mayoría de los eventos que se realizarían en el templo.


“Es una tradición familiar que tenemos y anualmente nos organizamos para visitar la tumba del Doctor José Gregorio Hernández aquí en Caracas”, explicó la pareja Luis Albornoz y Lizbani de Albornoz.

Lo consideran un hombre humilde, y aunque se le diga el “Médico de los pobres” no significa que pertenezca a este sector solamente sino “a todos los venezolanos”, dijeron al redactor. No han tenido “milagros directamente en la familia pero sí conocen a personas que han recibido sanaciones por intersección de José Gregorio”.

Laura Zambrano, encargada de recibir los testimonios de sanación que remiten los devotos a la oficina de la Causa, habló de la movilización. “Ha sido un ir y venir de fieles devotos. Muchos se han motivado debido a las actividades programadas por la parroquia y la comisión celebrativa por los 150 años del natalicio del Doctor José Gregorio”, dijo en el altar de la única nave lateral dispuesta para los oficios religiosos.

Algunos devotos que portaban fotografías, afiches, retratos, estatuillas y medallas alusivas al Doctor José Gregorio, pedían ser bendecidos por los consagrados. Los sacerdotes explicaban que hasta tanto no sea beatificado no se les pueden bendecir, no obstante, está permitido que las lleven y recen por su pronta beatificación.

Mensaje por los 150 años del natalicio del Doctor José Gregorio Hernández


El Cardenal Urosa, postulador de la Causa de beatificación, y presidente de la comisión celebrativa por los 150 años del natalicio de José Gregorio Hernández, reiteró en su homilía el mensaje que conjuntamente con el vice postulador, Monseñor Fernando Castro Aguayo, emitió el 27 de junio a “todos los sacerdotes y diáconos, a los miembros de los Institutos de Vida Consagrada, y a todos los fieles de la Arquidiócesis de Caracas”, con motivo de los 150 años del nacimiento del venerable Dr. José Gregorio Hernández.

El mensaje fue leído en los templos de Caracas y del interior del país. 

El primer aspecto destaca que el próximo 26 de octubre de este año se cumplirán 150 años del nacimiento del Venerable Dr. José Gregorio Hernández, ilustre venezolano, médico, profesor universitario y cristiano ejemplar. “Él es una de las personas más conocidas y queridas de Venezuela. Su fama desborda nuestras fronteras”.

Luego hablan de su prestigiosa carrera de medicina. “Su especialización en los mejores laboratorios del mundo, la modernización de las técnicas médicas en Venezuela y su esfuerzo por mejorar los estudios de medicina en la Universidad Central de Venezuela lo hacen un pionero en la construcción del país”.

El tercer aspecto habla que José Gregorio brilló además por ser un buen ciudadano y por su santidad de vida. Su fe católica se manifestó siempre en el cumplimiento virtuoso y esmerado de sus tareas y responsabilidades como hijo, hermano, estudiante, médico, investigador, profesor universitario, y excelente ciudadano. Practicó la caridad concreta en el servicio al prójimo, sin distinción alguna cumpliendo así ejemplarmente el mandato de la caridad”.

En cuarto lugar dicen que José Gregorio Hernández debe ser conocido por todos los niños y  jóvenes. “Su empeño por prepararse cada vez mejor, y su disponibilidad a la patria como estudiante, médico, profesor e investigador, y generoso colaborador de todos, lo hace un ejemplo auténtico y emblemático de ciudadanía. Inseparablemente, su vivencia religiosa católica y su ardiente amor a Dios y al prójimo, lo constituye en un ejemplo indiscutible”.

Para celebrar dignamente el sesquicentenario de su natalicio, informan que “los Obispos de Venezuela decidimos decretar un año celebrativo que durará desde el 22 de enero de 2014 hasta el 22 de enero del 2015. Este año tiene una especial significación en Caracas porque aquí pasó la mayor parte de su vida, aquí murió, y nuestra Arquidiócesis es la responsable de promover su Causa de Beatificación. Además, aquí se recogen los testimonios sobre posibles milagros, y desde aquí se apoya decididamente su recta devoción”.

“Aunque ya se está haciendo, conviene fomentar con iniciativas concretas un intenso y constante clima de oración y súplica al Señor implorando la gracia de su glorificación. Esto va desde la oración en familia, hasta constituir grupos de oración con esta finalidad. Ya hay experiencias exitosas y concretas”, acotan.

Explican que esta actividad de ningún modo persigue exaltar su persona como si ya haya sido beatificada o canonizada. “Esto corresponderá oportunamente a las autoridades de la Iglesia Católica. Es importante, por tanto, excluir absolutamente que su estatua, imagen, cuadro o  fotografía, esté en los templos católicos como si fuera un santo más. Esto daría la impresión de culto público, que de ninguna manera se desea porque no nos adelantamos al juicio de la Iglesia”.


“Igualmente, los fieles haciendo la ofrenda de sus propias vidas pueden pedir en la Eucaristía y encargar intenciones en las Eucaristías por la pronta glorificación del Dr. José Gregorio Hernández”, recomiendan en su mensaje. “Ese clima de oración será escuchado por el Señor. Por tanto, positivamente, debemos procurar impulsar decididamente en el campo religioso la oración intensa, constante y organizada por la beatificación del Dr. José Gregorio Hernández, y  dar a conocer su persona y su actuación como cristiano y ciudadano, y recoger el mayor número posible de testimonios y presuntos milagros”.

En el noveno explican que se realice la beatificación del Doctor José Gregorio se requiere comprobar, ante la Congregación para las Causas de los Santos en Roma,  que se ha dado una curación médicamente inexplicable por medios naturales, completa e instantánea. “Hecho que debe estar precedido por la oración familiar y comunitaria a Jesucristo a través del Dr. Hernández. No basta un hecho sorprendente pero tratado médicamente o un hecho subjetivamente muy importante. No sirven los sueños ni las supuestas apariciones como prueba para los presuntos milagros”.


En la estampa para la devoción privada que disponen en todas las parroquias están los datos para el envío de favores y presuntos milagros. Cada instancia eclesial puede ser cauce para recibir esos testimonios. Luego las pueden remitir a la Vicepostulación de la Causa. Siempre pueden escribir al E-mail: causajosegregorio@gmail.com.




NOTA: Les INVITO a visitar mi FACEBOOK para que constaten la importancia que las personas le dan al Doctor José Gregorio Hernández y puedan también compartir sus comentarios. 

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