martes, 28 de marzo de 2017

Ruperta la elefanta, la viva imagen de Venezuela


La falta de comida en Venezuela afecta por igual a personas y animales. La extrema delgadez de “Ruperta”, así lo evidencia

“Ruperta es la viva imagen de Venezuela: triste y flaca por el hambre, presa y resignada a su triste destino” (…) “Un gobierno que deja morir por falta de medicina a bebés, jóvenes y ancianos, ¿qué le va a importar un inocente animal?” (…) “Si en Venezuela la gente come de la basura qué quedará para estos pobres animales”.
Mensajes como estos han inundado las redes sociales y otros medios de comunicación, denunciando el estado de salud de una elefanta en el “Zoológico de Caricuao” de Caracas. La esquelética figura de “Ruperta” despertó este nuevo capítulo de solidaridad. Resignarse ante una vida marcada por el hambre, no es lo que debe prevalecer.
Tras conocerse la denuncia, el hecho motivó una campaña de solidaridad en favor del único ejemplar que existe en el país de la especie africana, pero demás, afloró el sufrimiento de muchas personas también afectadas por el hambre en Venezuela.

(Así estaba “Ruperta” hace un poco menos de un año)
“Ruperta” tiene 47 años en Caricuao, explicó la organización ambientalista Venezuela Verde en Instagram. Ese elefante que es icono de la parroquia, ha bajado muchísimo de peso”, dijeron. “El 24 de marzo pasado sufrió una caída por debilidad”.
En consecuencia, la organización abrió una campaña a la que se sumaron personalidades públicas: artistas, periodistas y dirigentes políticos, ya que para alimentar al animal se necesitan diariamente 150 kilogramos de comida. “Más allá de criticar, queremos ayudar a “Ruperta” ¿Cuántos estaríamos dispuestos a donarle comida?”, preguntaron, comenzando así la campaña en favor del paquidermo.
Según publica el diario El Nacional, la elefanta Ruperta pesa 4 toneladas cuando debería pesar entre 6 y 7 toneladas. El periodista Román Camacho aseguró que su estado de desnutrición se debe a que sólo se alimenta de auyama.
Colectivos impiden entrega de alimentos

Este domingo 26 de marzo fue la fecha propuesta para recoger y entregar los alimentos consistentes en auyama, zanahorias, lechozas, cambures, naranjas, piñas, acelga, además de pasto y heno, según detallaron en diversas publicaciones de la campaña.
Sin embargo, cuando se abrieron las puertas del zoológico, funcionario del Instituto Nacional de Parques (Inparques), y de la Guardia Nacional Bolivariana, acompañados de los grupos colectivos, impidieron la entrega de los alimentos recogidos.
Por medidas de seguridad sanitaria queda terminantemente prohibido recibir donaciones de alimentos para la elefanta”, dijeron los oficialistas.

(Foto publicada por medios oficialistas)
¿Qué queda de este episodio?
El caso de la elefanta “Ruperta” no el único en el que se denuncian los sufrimientos de los animales en los zoológicos del país. Ellos también evidencian la dura realidad de Venezuela, quedando demostrado que la solidaridad es también para los animales.
No obstante, a la par de los sufrimientos de “Ruperta”, la acción y el compromiso quedan motivados para sumarse y continuar con las campañas para reducir el hambre que también padecen los ciudadanos más pobres, como es el programa de las “Ollas Comunitarias” impulsadas por el Episcopado a través de Cáritas de Venezuela.
En ese sentido, es pertinente señalar que el arzobispo de Caracas, Jorge Urosa Savino llevó este fin de semana, un mensaje de aliento y solidaridad, a quienes disfrutaron de “La Olla Milagrosa”, que laicos y religiosos organizaron en la Iglesia La Chiquinquirá.
¿Maduro reconoce la crisis humanitaria?
Por otro lado, en medio de este panorama, destaca la intencionalidad del presidente Nicolás Maduro quien habría reconocido la crisis humanitaria que padecen los venezolanos, y aunque no ha sido muy amplio con las medidas a tomar, solicitó ayuda a la Organización de las Naciones Unidas en materia de medicamentosSolo queda esperar cuál será el destino de “Ruperta” y de los venezolanos.


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