lunes, 12 de octubre de 2015

El misterio de la carta de los cardenales que critican método del Sínodo


Sostenido en  Aleteia, no dejaré de informar sobre una Carta dada a conocer por Sandro Magister, vaticanista del semanario italiano, L’Espresso, en la que un grupo de supuestamente 13 cardenales, hacen serias observaciones sobre el método que se lleva a cabo en el Sínodo de la familia 

Tomaré en cuenta el asunto porque al leer la carta y los firmantes, encuentro que se menciona al arzobispo de Caracas, cardenal Jorge Urosa Savino junto a otros eminentes hombres de la Iglesia. Son varios los temas fundamentales de la familia en la citada carta, y uno de los aspectos que se cuestiona es el tema de la escogencia de los redactores de los círculos menores, y allí, está trabajando directamente otro sacerdote venezolano, monseñor Baltazar Porras Cardozo. De modo, que el tema toca directamente a Venezuela, pero sin entrar a juzgar nada a través de este blog se busca informar fundamentados en Aleteia, de qué se trata esto de la misteriosa carta. RAP.



El Papa alertó a los padres sinodales de teorías conspirativas débiles sociológicamente y espiritualmente. Varios cardenales desmienten haber firmado la carta


Hay un sínodo paralelo al sínodo ordinario que tiene como aula virtual los blog y otros medios alternativos. En la segunda semana del sínodo sobre la familia que tiene lugar en el Vaticano del 04 al 25 de octubre estalló el caso de una carta escrita por un grupo de altos prelados donde se critica abiertamente el  método de la Asamblea.

La misiva dirigida al Papa está firmada supuestamente por 13 cardenales. Hay nombres de alto rango como Pell, Müller, Sarah. ‘Supuestamente’, porque en pocas horas, algunos de los cardenales involucrados han desmentido que hayan firmado dicho documento:  Scola, Vingt-Trois, Piacenza y Erdö.

Sandro Magister, vaticanista del semanal italiano, L’Espresso, publicó esté lunes 12 de octubre una carta en la cual 13 cardenales (4 han desmentido, quedan 9) expresan sus preocupaciones “compartidas por otros padres sinodales”, que el método sinodal elegido desde el alto pretendería obtener “resultados predeterminados” contrarios a la doctrina tradicional.

El cardenal Pell ha sido el único de los mencionados cardenales en dar su versión de la carta ‘privada’ que ha sido publicada con ‘errores en la lista de los que la firman y en el contenido’. Así ha ratificado que existe ‘preocupación por la composición del comité que redactará la Relatio.

El portavoz del cardenal George Pell expresó que “existe un fuerte acuerdo en el Sínodo sobre la mayoría de los puntos, pero indicó – “hay un cierto desacuerdo” porque una minoría desea hacer cambios a la enseñanza de la Iglesia en relación a la comunión. “Obviamente no hay alguna posibilidad de cambio en la doctrina”, señaló.

El portavoz vaticano, Federico Lombardi comentó así la noticia: “Tratándose de una carta que digamos no era publica… no es un documento reservado. Yo sobre esto no tengo nada que decir. Lo que puedo comentar es que de las trece personas indicadas como autores, dos han desmentido (luego lo hicieron otros dos cardenales). Por lo tanto, pongan atención a las cosas publicadas… dadas por verdaderas cuando no lo son”, dijo Lombardi.

En la carta se pide al Papa aclarar el tema de la composición de la comisión que redactará el texto final (Relatio), y se pide que los relatores de los círculos menores sean elegidos y no nombrados. “Los nuevos procedimientos que guían el sínodo parecen asegurar una influencia excesiva sobre las deliberaciones del sínodo y sobre el documento sinodal final”. Además de criticar el “Instrumentum Laboris”.

El Papa: sínodo no es lugar para “choque de lobbies”

Lo cierto es que el papa Francisco respondió a cualquier duda sobre el método durante el segundo día del sínodo cuando pidió a los padres sinodales de no caer en la “hermenéutica conspirativa”, que “es sociológicamente débil y espiritualmente no ayuda”.

Un intervención sorpresa del Papa (6 de octubre) en el marco del sínodo sobre la familia para evitar que la Asamblea se volviera lugar de “choque de agendas” y lobbies de poder. Además confirmó que la doctrina sobre el matrimonio no se ha tocado para salir al paso a los rumores de ambientes ultra conservadores.

Argumentos del Papa y del Sínodo que derrumban las críticas de la carta


Asimismo, el cardenal Lorenzo Baldisseri, Secretario general del Sínodo, en esa ocasión, el martes por la mañana, confirmó que los moderadores y relatores de los “círculos minores” habrían sido elegidos por los mismos padres sinodales, como sucedió el año pasado, y que no habrían sido designados ‘desde arriba’. Posición que también hace caer a distancia las críticas expuestas en la mencionada carta.

Los autores de la epístola critican la comisión: “La falta de una participación de los padres sinodales en la composición de la comisión de redacción ha creado un notable disgusto. Sus miembros fueron nombrados, no elegidos, sin consultación. De la misma manera, quien forme parte de la redacción de cualquier texto a nivel de los círculos menores debería ser elegido, no nombrado”.

El Papa durante la primera semana invitó a los padres sinodales a ampliar los horizontes del sínodo para no reducir la reflexión al tema de la comunión a los separados. Los argumentos del Papa han demolido otro punto presente en la carta al pedir a la Asamblea de mantener la mirada en Jesucristo. Por su parte, los prelados de la misiva expresaron su preocupación de que el Sínodo “pueda llegar a ser dominado por el problema teológico-cultural de la comunión para los divorciados que se han vuelto a casar por lo civil”.

Si habrá Relatio Finalis, pero toca al Papa decidir

Por su parte, el portavoz vaticano, padre Federico Lombardi aclaró, este lunes 12 de octubre, en el encuentro con la prensa, que habrá una Relatio Finalis (documento redactado al final) que se alimenta del trabajo de los círculos menores (grupos por idiomas) que están estudiando cada parte del Instrumentum Laboris para aportar cambios y correcciones.

Lombardi explicó que antes de llegar a la Relatio  Finalis “se pasa por tres etapas de trabajo”, y luego será “representado a los padres” para ser “evaluado y discutido”. El documento Relatio Finalis será presentado en el aula del sínodo, el sábado 24 de octubre en la mañana, una vez se hayan integrado las observaciones de los padres sinodales al documento.

En la tarde se realizará la votación de la Relatio. Sucesivamente, “el documento es entregado al papa a quien esperan las decisiones en mérito”, dijo Lombardi. Por lo tanto, “la Relatio se hará. Lo que no sabemos con precisión es que hará el papa…El año pasado el papa decidió de publicarla en la tarde junto a las votaciones…”, añadió. Esto cambia de sínodo a sínodo. “En el Ordo Synodi se indica que la decisión espera al Romano Pontífice”.

La aclaración ha sido hecha siguiendo las palabras del Secretario general, Lorenzo Bardissieri.

En esta segunda semana de trabajo del sínodo, los círculos menores prosiguen su labor  de analizar la II parte del Intrumentum Laboris sobre el tema: el discernimiento de la vocación familiar divida en tres capítulos: familia y pedagogía divina, familia y vida de la Iglesia, Familia y camino hacía la plenitud.

Los 13 cardenales involucrados (4 lo desmienten) 

Los padres sinodales que han desmentido la carta (hasta la publicación de este artículo): Péter Erdö, arzobispo de Esztergom-Budapest (Hungría) y relator general del Sínodo; Mauro Piacenza (de Italia), Penitenciero Mayor; Angelo Scola, arzobispo de Milán (Italia); André Vingt-Trois, arzobispo de París (Francia) y presidente delegado del Sínodo.

El texto original de la carta dirigida al Papa durante el primer día del Sínodo fue escrito en inglés, y el vaticanista Magister ofreció una lista de los firmantes: Carlo Caffarra, arzobispo de Bolonia (Italia); Thomas C. Collins, arzobispo de Toronto (Canadá); Timothy M. Dolan, arzobispo de Nueva York (Estados Unidos); Willem J. Eijk, arzobispo de Utrecht (Holanda); Gerhard L. Müller, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe; Wilfrid Fox Napier, arzobispo de Durban, (Sudáfrica) y presidente delegado del Sínodo; George Pell, Prefecto de la Secretaría para la Economía; Robert Sarah, Prefecto de la Congregación para el Culto Divino; Jorge L. Urosa Savino, arzobispo de Caracas (Venezuela).

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También agrego la Carta para todos tengan la oportunidad de leerla:


"Santidad, mientras inicia el Sínodo sobre la familia, y con el deseo de verlo servir provechosamente a la Iglesia y a usted en su ministerio, respetuosamente le pedimos que tome en consideración una serie de preocupaciones que tienen otros padres sinodales y que nosotros compartimos.

Si bien el documento preparatorio del Sínodo, el "Instrumentum laboris", tiene puntos admirables, también tiene secciones que se beneficiarían de una sustancial reflexión y reelaboración. La nueva metodología que guía el sínodo parece asegurar una excesiva influencia sobre las deliberaciones del sínodo y el documento sinodal final. Tal y como está, y dada la preocupación que han expresado muchos padres acerca de varias secciones problemáticas del mismo, el "Instrumentum" no puede servir de manera adecuada como texto guía o fundamento de un documento final.

Algunos ambientes considerarán que a la nueva metodología sinodal le falta apertura y genuina colegialidad. En el pasado, el método de presentar propuestas y votarlas tenía como valioso fin saber la posición de los padres sinodales. La ausencia de propuestas y de las correspondientes discusiones y votaciones parecer desalentar un debate abierto y limitar las discusiones a los "circoli minori"; por consiguiente, nos parece urgente que se restablezca la redacción de propuestas que deberán ser votadas por todo el sínodo. Votar un documento final llega demasiado tarde en el proceso para una revisión total del mismo y un ajuste serio del texto.

Además, la falta de participación de los padres sinodales en la composición del comité de redacción ha creado un notable malestar. Sus miembros han sido nombrados, no elegidos, sin consulta previa. Del mismo modo, cualquiera que forme parte de la redacción de cualquier texto a nivel de los "circoli minori" debería ser elegido, no nombrado.

A su vez, estos hechos han creado el temor de que la nueva metodología no siga el espíritu tradicional y la finalidad de un sínodo. No se entiende la necesidad de estos cambios en la metodología. A un determinado número de padres les parece que la nueva metodología está configurada para facilitar unos resultados predeterminados sobre cuestiones importantes que son objeto de controversia.

Por último, y es tal vez lo más urgente, varios padres han expresado su preocupación de que un sínodo planificado para afrontar una cuestión pastoral vital -reforzar la dignidad del matrimonio y la familia- pueda llegar a estar dominado por el problema teológico/doctrinal de la comunión a los divorciados que se han vuelto a casar por lo civil. Si así fuera, esto inevitablemente levantaría cuestiones aún más fundamentales sobre cómo la Iglesia, en su camino, debería interpretar y aplicar la Palabra de Dios, sus doctrinas y sus disciplinas a los cambios en la cultura. El colapso de las iglesias protestantes progresistas en la época moderna, acelerado por su abandono de los elementos clave de la fe y de la práctica cristiana en nombre de la adaptación pastoral justifica una gran cautela en nuestras discusiones sinodales.

Santidad, le ofrecemos estos pensamientos en un espíritu de fidelidad y le agradecemos que los tome en consideración.

Fielmente suyos en Jesucristo,

- Carlo Caffarra, arzobispo de Bolonia, Italia, teólogo, anteriormente presidente del Pontificio Instituto Juan Pablo II para estudios sobre el matrimonio y la familia;
- Thomas C. Collins, arzobispo de Toronto, Canadá;
- Timothy M. Dolan, arzobispo de Nueva York, Estados Unidos;
- Willem J. Eijk, arzobispo de Utrecht, Holanda;
- Péter Erdõ, arzobispo de Esztergom-Budapest, Hungría, presidente del consejo de las conferencias episcopales de Europa y relator general del sínodo en curso, como lo fue también de la precedente sesión de octubre de 2014;
- Gerhard L. Müller, anteriormente obispo de Ratisbona, Alemania, y desde 2012 prefecto de la congregación para la doctrina de la fe;
- Wilfrid Fox Napier, arzobispo de Durban, Sudáfrica, presidente delegado del sínodo en curso, como lo fue también de la precedente sesión de octubre de 2014;
- George Pell, arzobispo emérito de Sydney, Australia, y desde 2014 prefecto en el Vaticano de la secretaría para la economía;
- Mauro Piacenza, Genova, Italia, anteriormente prefecto de la congregación para el clero y desde 2013 penitenciario mayor;
- Robert Sarah, anteriormente arzobispo de Conakry, Guinea, y desde 2014 prefecto de la congregación para el culto divino y la disciplina de los sacramentos;
- Angelo Scola, arzobispo de Milán, Italia;
- Jorge L. Urosa Savino, arzobispo de Caracas, Venezuela;
- André Vingt-Trois, arzobispo de París, Francia, presidente delegado del sínodo en curso, como lo fue también de la precedente sesión de octubre de 2014".



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