jueves, 19 de marzo de 2009

San José, ¡tremendo tipo!

Aunque José, inicialmente decide repudiar a María, no obstante, es incapaz de enviarla a la calle para que aquellos "limpios de pecado", la condenaran a muerte.

Ramón Antonio Pérez

Guarenas, 19 de marzo de 2009. Hoy es un día muy especial y quiero enviarles un saludo a todos los amigos, contactos, colegas, panas y hermanos en Cristo que llevan por nombre JOSÉ. Es que llevar este nombre implica un compromiso si se conoce muy bien quién fue este que posteriormente es llamado San José, el Padre Adoptivo de Jesús de Nazaret.
Estuve leyendo el Evangelio (Mt 1,16.18-21.24ª), y conocí que José (cuando era novio de María) había decidido "repudiarla en secreto", porque había quedado embarazada.
Esta situación no es nada fácil para una pareja y menos para un hombre de una época marcadamente machista, que no es muy distinta a estos tiempos. A la luz de hoy, de nuestra realidad, era un simple "cacho", “una infidelidad más”, como se dice popularmente.
Pero no. José comprendió que fue parte de una acción de Dios para que llegara la Salvación al Mundo. Por eso luego de enterarse de la situación de María, alertado en un sueño en el que se le reveló que ése hijo que esperaba María – su novia- era fruto del Espíritu Santo, su actitud de nobleza se descubre plenamente.
Por supuesto, un asunto de Fe. Supongo que un hombre, de esos bien machotes, no sólo hubiera repudiado a María, sino también la denunciaría de manera pública y seguramente María hubiera recibida las piedras de la muerte que hipócritas le lanzarían.
He allí entonces uno de los gestos más nobles de hombre alguno. Aunque José, inicialmente decide repudiar a María, no obstante, es incapaz de enviarla a la calle para que aquellos "limpios de pecado", la condenaran a muerte.
Del sueño entiende José (repito, asunto de Fe), que María está encinta producto de Dios Espíritu Santo y la acepta, valora y cuida. Luego se hace Padre Adoptivo de Jesús, quien es nuestro Salvador.
Díganme si es o no un tremendo tipo. Ejemplo de hombría y dignidad, como pocos y muy válido para nuestro tiempo.
Felicitaciones estimados amigos. Honren en su vida a este Santo del cual llevan su nombre.

VideoBar

Este contenido todavía no está preparado para las conexiones cifradas.