domingo, 22 de abril de 2007

Obispo de la Diócesis de Guarenas presentó al nuevo párroco de Caucagua

Ramón Antonio Pérez

El sábado 21 de abril de 2007, en el marco de las fiestas patronales en honor a Nuestra Señora de la Encarnación, en Caucagua, el obispo de la Diócesis de Guarenas, Monseñor Gustavo García Naranjo, presentó ante esta comunidad mirandina al presbítero Francisco Javier Berrío López, quien tomó posesión de la citada parroquia barloventeña.
El nuevo párroco viene a sustituir la labor desempeñada con acierto por parte del Diácono Ramón Márquez, quien estuvo al frente de esta parroquia durante un año, aproximadamente, pero debido a que durante el próximo mes de mayo recibirá su ordenación sacerdotal, será asignado a nuevas responsabilidades dentro de la Diócesis.

Bajo la mirada de La Encarnación
La misa estuvo concelebrada por los sacerdotes responsables de las distintas parroquias de Barlovento, en medio de una grato ambiente musical de la “Misa Caribeña” del profesor Carlos Martinski, con géneros como el aguinaldo panameño, la bomba y plena puertorriqueña, la bachata dominicana, bolero y guaguancó venezolano.
Además, se contó con la presencia del economista Juan Aponte, alcalde del municipio Acevedo y parte de su tren ejecutivo, así como del ex gobernador mirandino Arnaldo Arocha, entre otras personalidades regionales.
También estuvo presente el reconocido escultor Dionisio Ochoa, quien, según expuso en la homilía Monseñor García Naranjo, “tuvo la responsabilidad de restaurar la imagen de Nuestra Señora de La Encarnación, cuya mirada celestial hoy luce espléndida y sonriente”, afirmaciones corroboradas por las constantes oraciones de gracia y manifestaciones de fe hacia la Madre de Dios por parte de los asistentes.
García Naranjo explicó que “el único camino que conduce a la Patria del Cielo fue posible por el sí que la Virgen María entregó a Dios, permitiendo que Jesús se encarnara entre los hombres para desarrollar su maravilloso plan de salvación. “Todo esto es obra del sí generoso de la Virgen María, cuyo nombre significa hija predilecta de Dios, y que el pueblo de Caucagua venera como Virgen de la Encarnación”, dijo.
El Obispo de Guarenas también agradeció el apoyo que la población caucaguense le ha brindado a la Iglesia Católica durante los últimos años, pero al mismo tiempo solicitó colaboración para el nuevo párroco que viene a trabajar con un espíritu misionero y dispuesto a compartir con los distintos sectores y agrupaciones de apostolado que integran a la parroquia.

Un sacerdote joven
El nuevo párroco recibió las llaves del templo en medio del fervor religioso de la población que se volcó para darle la bienvenida al joven sacerdote, quien procede de la población de Aranzazu, en el Departamento de Caldas, de Colombia, donde nació el siete de julio de 1972, siendo ordenado sacerdote el 28 de noviembre de 1998.
Los últimos cuatro años, el presbítero Francisco Javier Berrío estuvo trabajando al servicio de la Arquidiócesis de Manizales, con responsabilidades en las parroquias La Purísima Concepción de Manzanillo y Nuestra Señora del Carmen de Argelia.
Durante el acto de renovación de las promesas sacerdotales, Francisco Javier, reconoció a la autoridad del Obispo de Guarenas y manifestó estar dispuesto a celebrar con devoción y fielmente la celebración de los misterios de Cristo, “para alabanza de Dios y santificación del pueblo cristiano, según la tradición de la Iglesia”.
Finalmente, en compañía de Monseñor Gustavo García Naranjo, recorrió el templo de Caucagua asumiendo las llaves del templo, del sagrario y cada una de las responsabilidades vinculadas a sus tareas asignadas como guardián de la fe y pastor católico de esa población mirandina.








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