martes, 31 de octubre de 2017

La Iglesia ayuda a mitigar el hambre en Venezuela


El Estado está en la obligación de salvar a un estimado de 300.000 niños que podrían morir a causa de la desnutrición

Fotos: Lisbett Guillén 
Los datos que dio a conocer la investigadora Susana Rafalli, en nombre de Caritas de Venezuela, han retumbado con fuerza en los medios de comunicación e instituciones de ayuda humanitaria, menos en las instancias del Gobierno de Nicolás Maduro: alrededor de300.000 niños pudieran morir por la desnutrición en Venezuela.
Janeth Márquez, directora general de esta ONG de la Iglesia, considera que el Estado puede salvar a esos niños, según reveló al portal Reporte Católico Laico, este 30 de octubre, añadiendo que “esa es una cifra de tendencia”. 
Sostiene que “normalmente no damos este tipo de cifras, pero la doctora Rafalli lo que ha hecho es dar esos números, que no son falsos, para llamar la atención y para buscar claves de acción”.

Lo cierto es que la Iglesia no se va a detener a esperar la ayuda del Estado, y no cesa de intentar respuestas ante esta acuciante realidad, aunque sea para mitigarla. 
Más allá de la prédica religiosa, sus pastores y fieles están conscientes de que su misión tiene que ver también con la labor asistencial en favor de los sectores más desfavorecidos.
Es así como por una parte, la Iglesia lleva en varias parroquias del país el programa “Ollas Solidarias”, proporcionando un plato de comida a los más pobres; e igualmente, con Cáritas de Venezuela, fundó una Casa de la Misericordia en Caracas, para brindarles “rehabilitación y nutrición” a personas “que viven en situación de calle”.

Olla en la Parroquia Universitaria




 La parroquia “Epifanía del Señor” es una de estas experiencias sociales de la iglesia. Está asentada en la Universidad Central de Venezuela, el espacio de formación pública más importante del país. 

Desde hace más de un año recibe a cientos de personas que buscan de alguna manera contrarrestar la carencia de comida en sus casas.
Un grupo de vecinas de esta comunidad ayudan en la preparación de los alimentos en la Parroquia Universitaria de la UCV en Caracas - Foto: Lisbeth Guillén
Actualmente, el párroco es el sacerdote jesuita Javier Fuenmayor, recientemente nombrado en lugar del padre Raúl Herrera, fundador de esta labor social. Fuenmayor recibió con agrado el proyecto de la “Olla Solidaria”, que cuenta con el apoyo y compañía del concejal de Caracas, Fernando Albán y varios miembros de la comunidad.
Cada fin de semana preparan más 480 litros de sopa contentiva de carne, pollo y verduras para las personas en situación de calle y otras procedentes de la zona. “Atendemos a todos, y en cada oportunidad los comensales logran repetir un plato más, otros se llevan una porción para sus hogares o para los familiares enfermos”, dijo el edil en conversación con el corresponsal de Aleteia en Caracas.
Albán explicó que el programa nació como respuesta a la necesidad de cientos de personas que no tienen donde vivir y se lanzan a la calle en la búsqueda de ayuda para poder comer. Por ello, invitó “a las comunidades a que se sumen a esta noble labor de la iglesia en estos momentos tan duro que estamos a travesando en el país”.

Casa de la misericordia en Caracas

Entretanto, el otro proyecto de Cáritas de Venezuela está en su fase inicial, en las mismas instalaciones de la sede de la sede de la Conferencia Episcopal Venezolana, en Montalbán, Caracas. 
Quieren que la gente tenga acceso al derecho a la alimentación y a la salud, contando con un comedor y consultorio médico solidario.
Reinaldo Martín Farfán, de 54 años, ha sido uno de los beneficiarios de este proyecto. Lo cataloga como “un hogar donde se alaba a Dios de otro modo. Te prestan atención y se interesan de verdad por lo que te está pasando”.
Farfán admitió que tenía tiempo que no comía carne. “Desde que entré me sentí como bien recibido por estas personas. Primera vez que me reciben de la manera como lo hizo la gente que trabaja aquí. Se siente un ambiente diferente que hay que cuidar”, dijo.


lunes, 30 de octubre de 2017

Venezuela: ¿Qué hacer ante los “robos” a la Iglesia?


¡Monseñor Víctor Hugo Basabe nuevamente víctima de los choros

El secretario general de los obispos venezolanos, ha sido víctima del robo en su residencia hasta en doce ocasiones. “¿Premeditación…casualidad?”, se pregunta

La inseguridad ciudadana es una de las cuatro patas del apocalipsis posesionado en Venezuela. Las otras son la intolerancia política; la crisis humanitaria, acentuada en la carencia de medicamentos, comida y el retorno de enfermedades erradicadas desde hace más de veinte años; y por supuesto, la inflación, que prácticamente “vuelve sal y agua” los aumentos de salarios que tanto ufanan al Gobierno de Nicolás Maduro.
Con todas estas caras de la realidad se topan a diario los obispos venezolanos, entre ellos, monseñor Víctor Hugo Basabe, titular de la diócesis de San Felipe (estado Yaracuy), a la sazón, secretario general de la Conferencia Episcopal Venezolana.
Basabe tiene año y medio de haber tomado posesión en esa iglesia diocesana al occidente de Venezuela, pero ya su residencia episcopal ubicada en la avenida Paulo Emilio Ávila, a una cuadra de la residencia del Gobernador del estado- ha sido robada en al menos doce ocasiones
El 29 de octubre se conocieron los nuevos hechos.
“Llegando a San Felipe después de un duro día de trabajo en Caracas, por un mensaje de texto me entero que por tercera vez en menos de un mes la Capilla de Las Flores fue visitada por el hampa”, fue uno de los primeros alertas recibidos.
“Decido pasar a mi casa y, ya no me sorprende, me consigo una vez más con la residencia episcopal robada”, escribió el prelado a la red sacerdotal diocesana y al episcopado en general. “Adiós a la licuadora y a todo lo que tenía en la nevera para sobrevivir estos días próximos”, se lamentó, víctima de un “enemigo” invisible.
“De paso la residencia a oscuras. Todo parece indicar que se robaron parte del cableado. También, por pura maldad, cortaron un tramo del cable telefónico de escasamente un metro y por tanto, ahora estoy más incomunicado de lo que ya lo estaba”, dijo.
“La pregunta que uno se hace es precisamente ¿qué hacer? Se refuerzan rejas, se arreglan daños pero sin embargo la cosa continúa. No he querido pensar haya premeditación pero casualidad. Dejo la casa sola por 24 horas y es lo que me consigo”.

Autoridades se desentienden…

FOTO REFERENCIA - Monseñor Victor Hugo Basabe, obipso de San Felipe - Venezuela víctima del robo en su residencia - Foto de El Pitazo.
Uno de los robos más recientes en la residencia episcopal yaracuyana ocurrió el 15 de marzo. 
En esa ocasión, Basabe encontró los vidrios de las ventanas rotos y las puertas reventadas. Por octava octava ocasión el hampa causaba estragos en su vivienda.
En otra oportunidad, el prelado encontró al ladrón dentro de la casa, pero al ser avistado usó las sábanas para lanzarse desde el segundo piso. El hábil “ladrón”, con una laptop en las manos, intentó resguardarse en un terreno a unos 50 metros de lugar.
Los vecinos se dieron cuenta y ayudaron a perseguir al ladrón, relató en esa ocasión a los medios locales. “Pasó una patrulla de la Guardia Nacional Bolivariana, se paró y los oficiales lanzaron un disparo al aire, pero luego me dijeron que no podían quedarse a ayudarme porque habían salido a comprarle una milanesa (bistec de pollo) al General (su jefe superior) y si se demoraban los amonestaban”, acotó.
La responsabilidad es del Gobierno
El tema de la inseguridad se ha hecho cotidiano para los ciudadanos y la Iglesia católica en Venezuela. 
La iglesia ve sorprendida cómo los “delincuentes” actúan sin el más mínimo respeto contra las “cosas sagradas”, y los “pastores del pueblo de Dios” a los que han robado, agredido y asesinado.
“En otros tiempos, las imágenes y espacios religiosos como templos y capillas, y hasta las personas consagradas, eran intocables por los más conspicuos delincuentes de los que se tenga memoria”, dijo un sacerdote que no quiso exponer su nombre para evitar complicaciones con el Gobierno de Nicolás Maduro, al que considera “el primer responsable de resguardar a los ciudadanos y los bienes en Venezuela”.

domingo, 29 de octubre de 2017

Venezuela: Exhortan a “comulgar en la mano” para prevenir la difteria


La crisis humanitaria, con epicentro en la salud pública de los venezolanos, también alcanza la práctica religiosa

 Oct 29, 2017
La difteria es una de las enfermedades contagiosas que han reaparecido con fuerza en Venezuela como consecuencia de la crisis humanitaria que se vive en el país suramericano. Estuvo erradicada por más de 24 años, pero en las últimas semanas se han producido ingentes concentraciones de ciudadanos en los hospitales públicos, solicitando ser vacunados contra esta enfermedad. 
Aunque el Gobierno de Nicolás Maduro dice que hay suficientes vacunas, no obstante, los operativos médicos solo están dirigidos a los niños que no la tenían y el refuerzo para infantes mayores de 10 años edad.
Uno de los casos más emblemáticos de esta situación es la Ciudad Hospitalaria Doctor Enrique Tejera (CHET), de Valencia, estado Carabobo. Allí fallecieron dos personas, según confirmó Ronnie Villasmil, presidente de los médicos interinos y residentes, sustentado en un análisis realizado por el Instituto Nacional de Higiene de Caracas.

Iglesia de Valencia preventiva

Debido a esta situación la Arquidiócesis de Valencia comenzó a tomar sus previsiones con un llamado de monseñor Reinaldo del Prette Lisott, exhortando a la feligresía a comulgar recibiendo la hostia en la mano para prevenir contagio de la difteria.
El prelado explicó que el llamado se debe a que la difteria es una enfermedad infecciosa aguda, fácilmente transmisible a través de la saliva, la tos y los estornudos, pero aclaró que no debe ser una exigencia hacia los fieles. 
Debemos exhortarlos paternalmente a tomar conciencia de la actual crisis sanitaria”, cita el diario El Carabobeño.
Cuando pase el pase el peligro de contagio, los fieles podrán optar por tomar la comunión en la mano o en la boca, como habitualmente lo hacían”, detalló el arzobispo de Valencia.

En boca tapada no entra difteria

Según la Sociedad Venezolana de Salud Pública, las principales manifestaciones clínicas de la difteria son faringitis, amigdalitis, secreción nasal y una membrana blanco grisácea, siendo una enfermedad bacteriana aguda causada por la toxina de la bacteria corynebacterium diphtheriae, que infecta primero la piel y produce posteriormente lesiones cutáneas.
Para prevenir esta enfermedad se coloca la vacuna pentavalente (DTaP, difteria, tetanus y pertusis acelular), que debe ser aplicada en tres dosis y dos refuerzos para una cobertura ideal. “La primera vacuna está indicada antes del primer año de vida, sin embargo, en el país esto está lejos de ser la realidad”, dicen desde SVSP. 
Conseguir vacunas en Venezuela es una tarea muy dura y costosa para la gente que no posee recursos económicos.
Entre las recomendaciones de los especialistas se encuentran “no compartir comidas ni bebidas, no comer en la calle,  ni saludar con besos, y lo ideal es que la población se salga por estricta necesidad y con tapaboca”.

viernes, 27 de octubre de 2017

MONS Tulio Ramírez: Hay avances extraordinarios para la beatificación de JGH


En el marco de los 153 años del nacimiento del Venerable, la Academia Nacional de Medicina entregó, en su honor, varios premios a profesionales de la salud y representantes de la iglesia

Ramón Antonio Pérez //@GuardianCatolic
Con Nota de Prensa y Fotos @CEVmedios
Caracas, 27 de octubre 2017

Monseñor Tulio Luis Ramírez Padilla, obispo auxiliar de Caracas y vice-postulador de la causa de canonización y beatificación del Doctor José Gregorio Hernández, anunció el pasado 26 de octubre, que “para la fecha ha habido avances extraordinarios…”, en el proceso según indica una nota de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV).

El importante anuncio del prelado caraqueño se produjo en la Academia Nacional de Medicina, lugar donde se efectuó la entrega de varios premios para conmemorar el Centésimo Quincuagésimo Tercer (153) aniversario del nacimiento del Venerable José Gregorio Hernández, considerado: “Médico de los pobres y cristianos ejemplar.

Al evento asistieron representantes del área de la salud en Venezuela, personalidades de la iglesia como el cardenal Jorge Urosa Savino, arzobispo de Caracas; monseñor Diego Padrón Sánchez, presidente de la CEV y arzobispo de Cumaná; además de los galardonados acompañados de sus familiares e invitados especiales.

Mucha oración por la beatificación

Monseñor Ramírez Padilla destacó en su intervención que el proceso de beatificación del Venerable doctor José Gregorio tiene dos vertientes: “una que depende de Dios nuestro Señor, porque es él quien hace los milagros a través de sus intercesores, y el otro depende de los presuntos milagros”.

En relación a los “hechos extraordinarios que no tienen explicación desde la ciencia”, anunció que los mismos “se están encausando mediante la oficina de la causa del Dr. José Gregorio Hernández que se encuentra en la parroquia “Nuestra Señora de la Candelaria… donde reciben los reportes milagrosos por parte del Venerable”.

“En principio lo que pedimos al pueblo venezolano es mucha oración, porque en los momentos difíciles Dios habla al corazón del hombre y por lo tanto el señor habla a través de sus mediadores que son los santos” manifiesto monseñor Tulio Ramírez.

La Fundación José Gregorio Hernández

Por su parte, el cardenal Urosa Savino, expresó unas breves palabras sobre la fundación Dr. José Gregorio Hernández. 

Ella es la heredera de la junta de homenaje nacional a la memoria del Doctor a quien el 16 de enero de 1986 el Papa San Juan Pablo II reconoció que practicó las virtudes humanas y cristianas en grado heroico, es decir, que es modelo de vida cristiana”, dijo el Purpurado.

Acotó que “esa junta creada para conservar la memoria del Dr. Hernández se transformó el 19 de septiembre de 1920 en junta administradora del premio José Gregorio Hernández”, detallando que el “Galardón busca premiar los trabajos científicos presentados con el fin de promover los estudios médicos en Venezuela”.

De igual forma, el cardenal Urosa agregó que el fin de la fundación “es promover la difusión y conocimiento de las obras científicas y benéficas del Dr. José Gregorio Hernández, mantener viva su memoria, otorgar becas de estudios profesionales, estimular los estudios de investigación en el área de medicina y apoyar actividades que vayan de la línea de preparación y formación de nuevas generaciones medicas”.

Galardonados con el Premio JGH

Según refiere la nota informativa de la CEV, el evento inició con palabras del presidente de la Academia Nacional de Medicina, doctor Alfredo Díaz Bruzual, quien expresó una breve introducción de la biografía de José Gregorio Hernández, destacando las virtudes del Venerable por pertenecer al área de la medicina en Venezuela y por su profunda vocación religiosa como cristiano católico.

Así también, durante la ceremonia se entregó el Premio José Gregorio Hernández a varios reconocidos profesionales del área de la salud.

En representación a la incubadora venezolana de la ciencia lo recibieron la doctora Graciela Macciblon y el doctor Alberto Paniz Mondolfi por el trabajo realizado sobre el Virus Zika: Avance Biológicos y Eco-epidemiológicos desde la Perspectiva de la Epidemia en Venezuela y su Impacto con la Salud Pública, de igual forma fue reconocida labor de otros investigadores como colaboradores en este trabajo.

Así mismo se otorgó una mención honorifica a los doctores Claudia Blamier De Suarez, Enrique López Loyo y Diana López sobre su trabajo científico sobre el Laboratorio del Doctor José Gregorio Hernández.

Seguidamente a eso se hizo entrega de reconocimientos especiales a la Academia Nacional de Medicina y a la Conferencia Episcopal de Venezuela por “su valiente actitud frente a la crisis humanitaria que confronta el pueblo Venezolano”.

Finalmente, indica la nota informativa de la CEV, la ceremonia de entrega concluyó con la condecoración de la medalla centenaria al cardenal Jorge Urosa, al cardenal Baltazar Enrique Porras Cardozo y a monseñor Tulio Luis Ramírez Padilla, por la contribución al engrandecimiento de los valores nacionales.





jueves, 26 de octubre de 2017

Ramón Antonio Pérez: “El Premio Mons. Pellín vino a darle su sitio de importancia al periodismo”


El portal Reporte Católico Laico hizo una entrevista a Ramón Antonio Pérez con motivo de haber recibido este premio


A doce años de ausencia, el premio Monseñor Pellín regresó este miércoles 18 de octubre, para galardonar a los periodistas que se destacaron en distintos ámbitos de los medios de comunicación.

Una premiación que estuvo llena de reencuentro y reconocimiento, cuya presentación estuvo a cargo de la periodista Anna Vaccarella. Los premios fueron entregados por la Conferencia Episcopal de Venezuela, quién decidió retomar la entrega de este galardón en momentos que el país lo necesita, informaron sus voceros.

A continuación, habla Ramón Antonio Pérez, director del blog “El Guardián Católico”, quien fue reconocido con el premio Trabajo Periodístico Pastoral del Año.

¿Qué significa el regreso del galardón?  

Significa darle su sitio de importancia al periodismo, a los periodistas y al trabajo que realizan, principalmente porque es impulsado por una de las instituciones con mayor credibilidad en el país que es la Iglesia católica. Su regreso al escenario venezolano vendrá a llenar un vacío que existe a nivel de reconocimiento del periodista, ya que otros reconocimientos están de algún modo viciados por la política. 

¿Cuál fue el trabajo por el que fuiste galardonado?

Fui reconocido en el área de Pastoral, por un reportaje que hice sobre las “Ollas Comunitarias”, en el municipio Morán, estado Lara, específicamente en la iglesia San Francisco. Allí el párroco Jesús Martínez en colaboración con la Asociación Civil Hijos del Moran, diariamente entregan comida a mil doscientas personas de escasos recursos. Eso llamó mi atención y me traslade hasta el sitio.

¿Es un premio exclusivo para periodistas o medios de comunicación católicos?

No, creo que realmente cubre todo el espectro del trabajo periodístico que se hace en el país. Los galardonados en esta retoma del premio, creo que fueron muy valorados porque realmente fueron apoyados por los presentes, por ejemplo, el de Macky Arenas, reconocida periodista de la televisión y que tuvo las palabras de agradecimiento de parte de los comunicadores a los organizadores del premio. Con esto quiero resaltar que no tiene exclusividad con la parte religiosa.

¿Qué valor inspira el Mons. Pellín para el mundo periodístico y para los futuros periodistas?

Por ser un premio que está alejado del ámbito político, en cuanto a la escogencia de los que presentan las postulaciones o de quienes son postulados, y no está confiado para esas estructuras de poder mediático, creo que le da un valor muy importante al periodismo a nivel nacional, tanto que en las escuelas de periodismo toman en cuenta el realce que el premio Monseñor Pellín le da a la labor que se cumple a nivel profesional a los estudiantes.


martes, 24 de octubre de 2017

Salesianos entregan premios de música sacra y litúrgica en Caracas



El coro juvenil “Ambrosio Plaza” de Guarenas interpretó  la obra musical “Aleluya” ganadora de la mejor composición

Ramón Antonio Pérez // Más Fotos en 
Caracas, 24 de octubre de 2017

Las premiaciones a los ganadores del primer concurso de composiciones y arreglos para música sacra y litúrgica “Padre José Luis Lofrano”, fueron entregados el pasado 14 de octubre, en el colegio “Santa María Madre Micaela” de Los Dos Caminos, reconociendo de esta manera, los esfuerzos creativos de las nuevas generaciones líricas del país.

Jhon Isaac Requena, organizador del evento, informó que por primera vez se convocó este concurso, en el marco de la sexta edición del Festival Coral Siempre con Don Boscoteniendo como punto importante la participación de varias obras inéditas.

El primer reconocimiento fue para la agrupación Ensamble Clave de Sol y su director Frank Valderrama, que junto al joven compositor Ricardo Escorcio, fueron merecedores del premio a la Mejor Interpretación Coral.


Por su parte, el premio único a la Mejor Composición se lo llevó Víctor Daniel Lozada, con “Aleluya”, una compleja pieza musical interpretada por el Coro Sinfónico Juvenil de Guarenas “Ambrosio Plaza”, que dirige Daniel Alejandro Hernández.

En ambos casos la entrega la hizo el propio padre salesiano José Luis Lofrano, actual párroco de la iglesia María Auxiliadora de Boleíta, junto a los compositores y directores César Alejandro Carrillo y Miguel Eduardo Astor Salazar, integrantes del jurado.



Demostraciones. Previo a las premiaciones, el Ensamble Clave de Sol hizo una presentación, en la que los niños interpretaron de memoria, una obra de 22 páginas en latín, deslumbrando con sus voces a quienes asistieron a la capilla del “Madre Micaela”.

Igualmente, el coro sinfónico “Ambrosio Plaza” interpretó la premiada composición “Aleluya”; además de “In paradisum”, del catalán Josep Vila i Casañas; “Pregúntale a ese mar”, del músico margariteño Inocente Carreño; y un arreglo que el maestro Rafael Suárez hizo a la afamada canción “Amalia Rosa”, interpretada a cuatro voces.

Jhon Requena acentuó que con los festivales corales impulsados desde Los Salesianos de Caracas y con este primer premio pretenden realzar y apoyar a las nuevas generaciones de músicos, intérpretes y compositores venezolanos. “Es importante el resaltar los valores y sobre todo este nuevo talento que está naciendo”, dijo.






Jóvenes de Venezuela rumbo a Mozambique… ¡Pero a misionar!


La Iglesia venezolana, a pesar de la situación del país, desarrolla en África el proyecto “Misioneros Ad gentes Virgen de Coromoto”

Tres jóvenes laicos de Venezuela emprenden este 24 de octubre una experiencia única en su vida: partirán hacia el continente africano para cumplir una labor misionera de tres años, dando así una respuesta concreta al llamado del Papa Francisco de “salir a anunciar la Buena Nueva a todos los rincones del mundo”.
Se trata de Génesis Machado, Yuruanni Guzmán y Alonzo Velásquez que parten hacia la población de Manje, Diócesis de Tete – en Mozambique, situada al sureste de África, a orillas del océano Índico. 
Allí formarán parte de la segunda etapa del proyecto “Misioneros Ad Gentes Virgen de Coromoto”, impulsado por la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) a través de las Obras Misionales Pontificias de Venezuela (OMP).

Segunda etapa misionera

Génesis Machado, Yuruanni Guzmán y Alonzo Velásquez junto al padre Ender Zapata. Foto: OMP Venezuela
Los nuevos misioneros se unirán al padre Emérito Peña de la diócesis de Barinas, y a Efrén Chirinos, un laico de la arquidiócesis de Coro, quienes permanecen en tierras africanas luego de conformar un primer equipo evangelizador con Yulimar Rivas y Néstor Quintero
Todos habían sido enviados a tierras africanas al culminar el IV Congreso Americano Misionero, que en el año 2013 se desarrolló en Maracaibo.
El envío de los misioneros ad gentes, se produjo este fin de semana en la CEV, en el marco del Día Mundial de las Misiones (DOMUND – 2017) y durante el encuentro de comisiones del Episcopado Venezolano que se desarrolló del 17 al 20 de octubre.  
Se produce luego de un proceso de preparación realizado con las OMP, desde el Relevo Misionero de la Obra San Pedro Apóstol”, dice una nota enviada a Aleteia.
Actualmente Quintero y Rivas ya se encuentra de regreso en Venezuela, luego de haber realizado su servicio misionero por tres años consecutivos en Mozambique. Entretanto, el presbítero Peña y el laico Chirinos, continúan en Mozambique luego de haber renovado su servicio misionero por un periodo de tres años más.

Relevo misionero en tierras lejanas

Monseñor Ubaldo Santana Sequera, arzobispo de Maracaibo y presidente de la comisión episcopal de misiones e indigenismo, fue el encargado de realizar el acto de envío. 
Como una sola Iglesia que peregrina en Venezuela, se envían a estos tres jóvenes a proclamar la Buena Nueva de Dios en territorios lejanos, promoviendo así la cooperación misionera entre las iglesias particulares”, indicó.
Por su parte, el padre Ender Zapata, director nacional de la OMP Venezuela., indicó: “Estamos alegres hoy después de este envío en la Conferencia Episcopal con estos tres misioneros laicos. Dos misioneras vienen de lo que era el Vicariato Apostólico de Machiques que hoy en día es la Diócesis de Machiques y el misionero desde Maturín.
“Ellos van como Misioneros Ad Gentes que significa ir a un lugar donde la iglesia todavía está naciendo, a anunciar el evangelio en la Diócesis de Tete, Mozambique, propiamente a la comunidad de Manje donde por 4 años existe una parroquia llevada por la comunidad misionera de Nuestra Señora de Coromoto”, sostuvo.
“Van por 3 años para servir allá a la Iglesia desde la preparación que tienen, con el fin de que la actividad misional que se lleva allá siga adelante. Nos sentimos alegres de ver como la Iglesia en medio de esta situación pues todavía sigue asumiendo la responsabilidad que el Señor nos ha dado de ir por el mundo y anunciar el Evangelio”.
En Venezuela, la iglesia cuenta con el trabajo de la OMP y del Departamento de Misiones del Episcopado (DEMIS), desarrollando un programa denominado el relevo misionero
“El programa está dedicado a la formación de estos laicos a lo largo de un año a través de encuentros de fines de semana, es un tiempo un poco más largo de formación para el envío de misión como Misioneros Ad Gentes”, concluyó Zapata.
Monseñor Aldo Giordano, nuncio apostólico en Venezuela, acompañó a los jóvenes durante el envío en la sede de la Conferencia Episcopal Venezolana. En la gráfica, aparecen las dos jóvenes misioneras junto a monseñor José Manuel Barrios, obispo auxiliar de Barcelona y el padre Ender Zapata, director de las Obras Misionales Pontificias de Venezuela.

viernes, 20 de octubre de 2017

Colaboradores de Aleteia reciben Premio Monseñor Pellín en Venezuela


Macky Arenas, en nombre de los 26 premiados por la Conferencia Episcopal Venezolana, expresó que el periodismo “es un apostolado”

 Oct 20, 2017
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Si bien es cierto que comunicar es un oficio es también un don. Un don que debe ser cultivado, prodigado y compartido con humildad, respeto y apego a los valores que inspiran nuestra profesión. Valores que, al fin y al cabo, es su defensa la que confiere sentido a nuestro paso por este mundo”.
Estas palabras fueron pronunciadas por la periodista venezolana y colaboradora de AleteiaMacky Arenas, la noche del 18 de octubre durante la gala del Premio Monseñor Pellín, cuya XV edición fue entregada por representantes de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), en la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas.
Macky Arenas durante su intervención en el Premio Monseñor Pellín. Foto: Marco Antonio Pérez Jiménez
Arenas recibió por segunda ocasión la estatuilla del “Pellín”, siendo distinguida en esta ocasión como Personaje de Televisión del Año, lo cual le valió el honor de dirigir un mensaje en nombre de los demás periodistas premiados.
Su mensaje fue coincidente con el lema: “Comunicar esperanza y confianza en nuestros tiempos” que marcó al premio después del receso de doce años. En esta ocasión, además, se estableció una mención especial dedicada al Papa Francisco, para honrar a quienes contribuyeron a mostrar al Santo Padre de una manera positiva.

El periodismo no es divismo

Los ganadores del Premio MOnseñor Pellín 2017 posando en familia. Foto: Marco Antonio Pérez Jiménez
El premio Monseñor Jesús María Pellín no es sólo una distinción, sino que, al evocar a ese gran valor del periodismo y de la Iglesia, nos invita también a emular sus virtudes”, expresó Macky Arenas, responsable del portal Reporte Católico Laico.
Dijo que este venezolano nacido en Caracas el 22 de octubre de 1892, y que llegó a ser director del diario La Religión, el decano de la prensa nacional, “tenía una clara conciencia de que el periodismo es modelaje, lo cual implica una forma de liderazgo y, por lo tanto, un compromiso muy serio, alejado del divismo y la superficialidad”.
Macky Arenas estimó que el periodismo, “al mismo tiempo que es una profesión es, también, una vocación pero quizá, ante todo, un apostolado. Tiene algo de religioso en el sentido más amplio de la palabra, pues requiere de entrega y capacidad de sacrificio”.
Amparada en palabras del periodista y escritor polaco Richard Kapucinsky (1932-2007), pronunció que quien ejerce esta profesión “Debe ser, primero que nada, buena persona…las malas personas no pueden ser buenos periodistas”.
Cerró expresando su admiración y respeto por sus colegas periodistas, “no solo por su coraje y persistencia en este combate duro, pero hermoso, sino porque, comunicando buenas o malas nuevas, poseen una cualidad que se empina por sobre todas las tentaciones en contrario: son, sobre todo, buenas personas”.

Premian la lucha contra el hambre

Ramón Antonio Pérez recibe el Premio Monseñor Pellín 2017. Foto: CEV.
Otro de los premiados fue Ramón Antonio Pérez, también colaborador de Aleteia y director del blog El Guardián Católico
Se le reconoció con el Trabajo Periodístico Pastoral del Año, debido al reportaje: “Venezuela: ¿Un sacerdote multiplica los panes en plena crisis?”, publicado en este portal y referente a las “Ollas solidarias” que realizan diariamente en la Iglesia “San Francisco de Asís” de El Tocuyo, estado Lara, al occidente de Venezuela.
“Tuve la oportunidad de compartir con colegas periodistas, hermanos en la fe e integrantes de movimientos de apostolado, así como con algunos de los obispos y sacerdotes que asistieron a estas premiaciones”; refirió en su perfil de Facebook.
Por su parte, el cardenal Baltazar Porras Cardozo, durante una de las entrevistas previas a la entrega, manifestó que “con la XV edición del Premio Monseñor Pellín, queremos reconocer y estimular las manifestaciones de alta calidad artística, de contenido ético y de valores cristianos, difundidos a través de los medios de comunicación social”.
A continuación, el discurso completo de Macky Arel Premio Monseñor Pellín:



Lo primero que debemos celebrar –y no sólo por el honor que hemos recibido esta noche- es el regreso del Premio que coloquialmente llamamos en nuestro medio “El Pellín” sino también porque, el que siempre ha sido considerado el galardón más prestigioso, vuelve para reconocer nuestro trabajo en momentos muy difíciles para el ejercicio del oficio de comunicador. Este premio, insospechable de ser influenciado por preferencias de ningún tipo ni compromisos políticos o ideológicos, se otorga al ejercicio responsable de comunicar.

Si bien es cierto que comunicar es un oficio es también un don. Un don que debe ser cultivado, prodigado y compartido con humildad, respeto y apego a los valores que inspiran nuestra profesión. Valores que, al fin y al cabo, es su defensa la que confiere sentido a nuestro paso por este mundo.

Para ninguno de nosotros es ajeno el reto que día a día tenemos que enfrentar para llevar adelante esta tarea. Hay riesgos que acechan desde el pantanoso terreno de leyes y normativas difusas pero drásticas, hasta las presiones de todo orden que buscan desmoralizar a quienes no nos está permitido, no obstante, claudicar.

No faltan, por supuesto, las incomprensiones acicateadas por la comprensible frustración de quienes quisieran ver gladiadores donde sólo hay profesionales empeñados en persistir y servir a la verdad. En un esquema de libertades, la relación con el poder es más fluida aunque nunca está cómodo con nosotros. Constreñidos por la ausencia del Estado de Derecho y las más elementales garantías, debemos apelar a la inteligencia y la habilidad para no ceder nuestro derecho a comunicar, tal y como lo hicieron quienes nos precedieron. Ellos lograron, con prudencia, discernimiento y cabeza fría, traspasar las barreras del silencio a lo largo de gobiernos de fuerza y llegaron a ver la aurora de la libertad, con su prensa intacta, para servir a la democracia por más de 40 años. Esa misma democracia que inoculó una cultura refractaria a la sujeción y que es la que hoy viene resistiendo sin rendirse.

El premio “Monseñor Jesús María Pellín” no es sólo una distinción, sino que, al evocar a ese gran valor del periodismo y de la Iglesia, nos invita también a emular sus virtudes. Él tenía una clara conciencia de que el periodismo es modelaje, lo cual implica una forma de liderazgo y, por lo tanto, un compromiso muy serio, alejado del divismo y la superficialidad.

Y es que el periodismo, al mismo tiempo que es una profesión es, también, una vocación pero quizá, ante todo, un apostolado. Tiene algo de religioso en el sentido más amplio de la palabra,  pues requiere de entrega y capacidad de sacrificio. No en balde, ese gran periodista y escritor polaco que fue Richard Kapucinsky – muchos lo consideran el mejor cronista del siglo XX- ofreció una de las más simples pero acabadas definiciones del buen periodista: "Debe ser, primero que nada, buena persona…las malas personas no pueden ser buenos periodistas”. Y sostenía otra cosa que tiene mucho sentido en este mundo que se nos ha vuelto tan mercantilista, donde dinero y poder parecen conspirar para acabar hasta con las buenas noticias: Remataba Kapucinski, “cuando se descubrió que la información era un negocio, la verdad dejó de ser importante”.

La inclinación y el fervor de la Iglesia por la comunicación está en su genética. El mandato es propagar la buena nueva y eso ha venido haciendo rigurosamente desde su fundación. Jesucristo, el gran comunicador, dejó huella indeleble con sus “Bienaventuranzas”, tal vez el más breve discurso de la historia, el famoso Sermón en el Monte en la orilla noroeste del Mar de Galilea, en Israel. Apenas ocho bienaventuranzas centradas en la humildad y el amor al prójimo para ser bienaventurado, frente a la imposición y la fuerza. Hace más de dos mil años se probó que ni la estridencia ni la extensión de un discurso garantizan calidad ni contundencia en el contenido. Si sacamos la cuenta, cada bienaventuranza cabe en 140 caracteres.

Comunicar –y ahora más que nunca con el desarrollo de las redes sociales- tiende a  prescindir de lo superfluo. Pero de nosotros, profesionales de la comunicación, depende lo que se preserve como sustantivo. Antonio Cova, nuestro querido y recordado profesor en esta universidad, insistía en algo que jamás olvidaremos: “A preguntas pertinentes, respuestas relevantes”.

El Papa Francisco puntualizó ante los periodistas que lo acompañaron en el vuelo que lo llevó a Sri Lanka y Filipinas: “Cada persona no solo tiene la libertad, sino la obligación de decir lo que piensa para apoyar el bien común”. Y es que, si las tareas que realizamos no sirven para mejorar nuestro entorno, la pregunta pertinente es: en función de qué trabajamos, entonces? Creo que todos tenemos muy clara la respuesta relevante: nuestro deber es servir a la Verdad.

Quiero agradecer por partida doble esta noche: al jurado, el estímulo que recibir este premio significa en medio de tanta incertidumbre y no pocos desengaños. Sabemos que hay inescrupulosos que embarran el periodismo con patrañas, con manipulación y mentira, con cálculo, con alma planfletaria y espíritu de pasquín. No conocen límites y una pizca de poder puede embriagarlos hasta el punto de creerse dueños sin coto del tiempo y las frecuencias. Como todo el mundo, pasamos momentos de decaimiento y frustración pero, ya conocen el mandato, el show debe continuar, hay que levantar los corazones y seguir, así que estos reconocimientos nos renuevan en la esperanza y el compromiso.

Me permito aprovechar la ocasión para agradecer, igualmente, a nuestros obispos, por su valentía en la denuncia, por su orientación y por inspirarnos siempre a trascender por encima de miserias y mezquindades. El país los siente tan venezolanos, dolientes y sufrientes como cualquiera y ese acompañamiento, inteligente y solidario, es digno de las jornadas más gloriosas que la Iglesia venezolana ha cumplido al lado de este pueblo desde que aquél aguerrido barinés, al servicio de Dios y de la Independencia, al que contamos entre los próceres de la emancipación, Mons Ramón Ignacio Méndez, firmó el Acta de Independencia fechada el 5 de julio de 1811 en representación del pueblo de Guasdualito.

Agradezco, igualmente, el honor de haber podido dirigir estas palabras en nombre de estos compañeros a los que admiro y respeto, no solo por su coraje y persistencia en este combate duro, pero hermoso, sino porque, comunicando buenas o malas nuevas, poseen una cualidad que se empina por sobre todas las tentaciones en contrario: son, sobre todo, buenas personas.
Muchas gracias!

Con lo más rico de la música tradicional venezolana, arrancó el evento, cuyo "opening", estuvo a cargo de la agrupación artística Danzas Baile y Estilo, indicó la Conferencia Episcopal.

El padre Pedro Pablo Aguilar fue el coordinador de esta premiación mientras que Anna Vacarella tuvo la responsabilidad de la presentadora. Aquí durante un momento del evento, el padre Aguilar destacó la importancia del Premio para la Iglesia Venezolana y para los periodistas.

El cardenal Baltazar Enrique Porras Cardozo, en nombre del Episcopado venezolano, tuvo unas palabras para motivar el trabajo de los periodistas, especialmente en estos tiempos de la Venezuela actual.