domingo, 31 de marzo de 2013

Cardenal Urosa cuestiona que se intente igualar a Chávez con Jesucristo





Caracas, 31 de marzo de 2013.- El Arzobispo de Caracas, Cardenal Jorge Urosa Savino cuestionó que durante la Semana Santa seguidores del oficialismo  inauguraran una capilla con el nombre "Santo Hugo Chávez" y rindieran culto al fallecido expresidente. 

"Chávez es un ser humano como todos nosotros y Jesucristo es Dios (...) no se puede igualar a Chávez con Jesucristo", indicó. 


El Cardenal aclaró que no hay un cristo nuevo ya que el cristo es Dios y que es único, inigualable e irrepetible. 

"No podemos nosotros ni rebajar a Jesucristo ni llevar a una persona humana al nivel de Dios Nuestro Señor", añadió. 



Recordó que una cosa es que las personas le tengan cariño al fallecido expresidente y otra que quieran rendirel culto. "Esto no tiene nada que ver con parcialidad política, esto es simplemente la expresión de la genuina fe de los cristianos", explicó.

miércoles, 27 de marzo de 2013

Diócesis de Guarenas celebró Misa Crismal en Araira y Sacerdotes renovaron promesas de servir a Dios



Monseñor García Naranjo explicó durante la ceremonia que renovar las promesas sacerdotales significa “volver a ese amor primero” de la llamada vocacional que Dios les hizo a ser sus discípulos, “para que con amor y a través de la Iglesia, seamos enviados a predicar la Buena Nueva”

Ramón Antonio Pérez
@GuardianCatolic

Guarenas, 27 de marzo de 2013.- El Obispo de la Diócesis de Guarenas, Monseñor Gustavo García Naranjo, presidió este 26 en horas de la mañana, la Misa Crismal en la Parroquia “Nuestra Señora del Carmen”, en Araira, estado Miranda, ocasión en la que integrantes del clero diocesano renovaron sus promesas sacerdotales, fueron bendecidos los santos óleos, y se reconoció la autoridad eclesial del Papa Francisco.


Caminar, construir, confesar

Durante su predicación el Obispo de Guarenas hizo referencia a la primera homilía del recién elegido Santo Padre Francisco con los cardenales electores.

“El Papa Francisco reflexionó en las lecturas de ese día en tres aspectos que éstas tienen en común: el movimiento. En la primera de ellas, el movimiento es camino; en la segunda el movimiento está en la construcción de la Iglesia; en el Evangelio, el movimiento está en la confesión. Caminar, construir, confesar”, dijo.

De modo que “caminar, construir, confesar, siempre con la cruz de cristo, fueron los tres verbos en que fundamentó el Papa Francisco esa primera enseñanza”, explicó.

Agradecer a Dios por el Sacerdocio

De igual manera, el Prelado de la Diócesis de Guarenas invitó a reflexionar acerca de la alegría del sacerdocio como un don maravilloso. “Tenemos la misión de ser apóstoles de la alegría como consecuencia de esa identificación con Jesucristo”, acotó.

Sostuvo ante la feligresía presente en el templo que: “al renovar nuestra promesa sacerdotal es el momento de elevar un canto de agradecimiento al Señor por su misericordia infinita, pues al regalarnos este don maravilloso tenemos la facultar de perdonar en su nombre a las personas, de convertir el pan en su cuerpo”.

“Nunca acabaremos de entender esa infinita bondad de Dios con nosotros”, apuntó.

“No somos vendedores a comisión de una noticia ajena sino testigos gozosos de una Buena Noticia, tan nuestra que ha llenado de esperanza nuestros días y llena de esperanzas al pueblo de Dios”, señaló.

Renovación de promesas sacerdotales

Mientras la asamblea permanecía sentada, los presbíteros se colocaron de pie alrededor del altar para renovar sus promesas sacerdotales. Con este gesto también manifestaron su obediencia al obispo, su adhesión a la Iglesia, y su consagración a Cristo como cabeza de la misma. El Obispo de Guarenas les interpeló en tres ocasiones y al unísono respondieron: “Sí, quiero”. También pidió a los fieles que rezaron por sus sacerdotes y por la labor pastoral que realiza en la Diócesis de Guarenas.

Durante la ceremonia también fue consagrado el santo Crisma y bendecidos los óleos que se utilizan en la administración delos sacramentos del bautismo, confirmación, unción de los enfermos y sacerdocio.

Organización Exquisita


El párroco del lugar, presbítero Ramón Jesús Márquez Ñáñez no escatimó esfuerzos logísticos ni humanos para hacer agradable la estancia de los visitantes; y en esta ocasión, el templo de Araira fue adornado de manera exquisita.

El tono blanco predominó en los arreglos florales distribuidos en los asientos y otros espacios emblemáticos. La Virgen del Carmen, patrona de los araireños, estaba colocada en el centro y al fondo del recinto religioso. Un impenetrable equipo de protocolo tomó desde muy temprano la iglesia, y con meticuloso orden asignó la colocación interna de los representantes parroquiales que les visitaron.

Desde la entrada de la parroquia, los asistentes eran recibidos y se les entregaban una chapa relativa a la ceremonia de la Misa Crismal 2013, así como un díptico para la secuencia de las lecturas y las moniciones del día.

Los espacios aledaños fueron acondicionados con sillas metálicas y plásticas, además de grandes pantallas para que el resto de la feligresía vivenciara los aspectos de la ceremonia religiosa. Un gesto muy noble fue la distribución gratuita de envases de agua potable, ya que el calor era insoportable y algunos adultos mayores resentían los estragos del clima en esta dura temporada de Semana Santa.

El Obispo de Guarenas agradeció a sus sacerdotes por el empeño que le ponen en las actividades, y durante la ceremonia les hizo un reconocimiento a cada uno de ellos.

Un clima de respeto y hermandad se experimentó en esta Iglesia Particular que ya cumple dieciséis años de creada por el Beato Juan Pablo II, y cuyo primer Obispo ha sido y es, Monseñor Gustavo García Naranjo.



Iglesia “San José” de Las Clavellinas de Guarenas tiene nuevo párroco



La toma de posesión del nuevo párroco se efectuó en el marco de las fiestas de San José, y en vísperas de la Semana Santa, contexto en el que el mensaje del Obispo de Guarenas reflejó aspectos de la responsabilidad cumplida por el padre adoptivo de Jesús.

Ramón Antonio Pérez
@GuardianCatolic


Guarenas 27 de marzo de 2013.- El Obispo de la Diócesis de Guarenas, Monseñor Gustavo García Naranjo, entregó al padre José Luis Escobar, la conducción de la Parroquia “San José” de Las Clavellinas, de esta ciudad, durante una celebración eucarística que presidió el 23 de los corrientes, actividad a la que asistieron los vecinos para darle la bienvenida al nuevo párroco de la zona.

José Luis Escobar es oriundo de Carora, estado Lara, y se formó sacerdote religioso de la Comunidad de Jesús y María, mejor conocidos como los “Padres Eudistas”. Durante el acto central de esta toma de posesión, el padre José Luis colocó sus manos sobre los Santos Evangelios, y se comprometió a cuidar y observar las leyes de la Iglesia católica, impulsar la fe cristiana y promover el bien común en este sector guarenero.


“Observaré con cristiana obediencia aquello que los sagrados pastores declaren como auténticos doctores y maestros de la fe, o establecen como maestros de la iglesia y prestaré fielmente ayuda al obispo de esta diócesis para que la acción apostólica sea ejercida en nombre y por el mandato de la Iglesia y sea cumplido en comunión con la misma Iglesia”, dijo arrodillado frente al altar de la iglesia.


Junto al Obispo de Guarenas concelebraron el párroco de “San Miguel Arcángel”, padre Roso Rafael López; el diácono Pedro Perdomo quien hasta la fecha había llevado la responsabilidad de la parroquia; y el canciller de la curia, diácono Félix Antonio Colmenares, además de cuatro seminaristas de la iglesia diocesana.

“San José que fue esposo de la Virgen María tuvo una gran responsabilidad en el proyecto de Dios que culmina con la llegada de Jesús de Nazaret al mundo. Era un hombre justo, entendida esta cualidad como el don de la fe. Un hombre que aceptó en su corazón la fe, tenía confianza en Dios y era un creyente obediente. Creyó en Dios contra toda esperanza y nos deja ese testimonio”, dijo Monseñor García Naranjo.

El Padre José Luis tiene veintiún años de ordenado como sacerdote. Ha sido formador de otros sacerdotes y laicos, y también ha trabajado de párroco en Caracas. “Para mí es un regocijo trabajar con ustedes, especialmente acompañado de los grupos de apostolado. Gracias al diácono Pedro quien ha acompañado a esta comunidad para que tenga una amplia acción social e inserción entre los vecinos”.

Por su parte, Florángel Hernández y Joel Moreno, agradecieron y dieron la bienvenida al sacerdote en nombre de los vecinos y parroquianos, y mostraron su regocijo por contar con un párroco ya que ello les permitirá vivir a plenitud los sacramentos de la fe cristiana y reforzar su testimonio como seguidores de Jesucristo.







domingo, 24 de marzo de 2013

Cardenal Urosa: “Rechacemos nivelar a Jesucristo con personalidades humanas”



 El Arzobispo de Caracas que regresó al país tras su participación en el Cónclave para elegir al Papa, manifestó sentir “una gran emoción al ser el segundo venezolano en esta importante actividad de la Iglesia”. Identifica al Papa Francisco como “un hombre muy cercano, abierto y dispuesto a que en el mundo se palpe la misericordia de Dios”.

Ramón Antonio Pérez
Fotos Mileika Marcano

Caracas, 24 de marzo de 2013.- “No podemos igualar a ningún héroe o líder humano o ningún gobernante con Jesucristo, ni tributarle culto religioso, como a Jesucristo. No podemos igualar la esfera sobrenatural y religiosa a la natural, terrenal y socio-política. Y es muy importante que tengamos esto en cuenta y que así lo digamos, rechazando cualquier nivelación de Jesucristo con personalidades humanas”. 


De esta manera se expresó el Cardenal Jorge Urosa Savino, durante la celebración eucarística en conmemoración del Domingo de Ramos, que presidió en la Catedral Metropolitana de Caracas.

El Purpurado estuvo acompañado por el Deán del Capítulo Metropolitano, Monseñor Héctor Maldonado Panacci; el rector del Seminario “Santa Rosa de Lima”, presbítero José Trinidad Fernández; el párroco de El Sagrario, presbítero Juan Carlos Silva; además de otros sacerdotes, seminaristas y diáconos de la arquidiócesis caraqueña.

Jesucristo es único e irrepetible


En la homilía titulada: “Jesucristo es único e irrepetible”, explicó que el Salvador de la Humanidad no es cualquier persona. “No es un profeta como los del Antiguo testamento; no es un gran santo como San José, San Pablo o San Antonio, San Ignacio de Loyola, o San  Juan Bosco; no es un jefe o caudillo y benefactor de los pueblos”.

“Es mucho más que eso” - destacó a los feligreses que abarrotaron el templo – “Es el mismo Dios que se encarnó y se hizo semejante a nosotros, menos en el pecado, para elevarnos a la condición maravillosa de hijos de Dios”.

El Cardenal Urosa acotó que Jesús de Nazaret es la misma divinidad encarnada. “Y por eso Jesucristo, aunque está inmerso en la historia, está en una esfera, en un nivel superior y totalmente distinto al de los héroes o líderes de la historia”.

El Arzobispo de Caracas expresó de manera enfática que Jesucristo se encuentra en un nivel sobrenatural, trascendente y religioso, muy distinto al de cualquier líder terrenal. “Es Dios mismo, solo al cual podemos adorar”.

De igual manera se refirió a los seminaristas presentes a quienes invitó a reflexionar en torno a los aspectos de la fe católica aplicados a su vida personal.

“Es importante que leamos a menudo la palabra de Dios, especialmente los Santos Evangelios, y que leamos y estudiemos nuestra fe, con ese gran instrumento que es el Catecismo de la Iglesia Católica. Y que dediquemos más tiempo a la oración, rezando nuestras oraciones personales, rezando frecuentemente el Credo, que es el Símbolo, el compendio de nuestra fe, dedicando más tiempo a la lectura espiritual”, dijo.

Iglesia y Gobierno invitarían 
al Papa Francisco a Venezuela

Al culminar la misa, el Arzobispo de Caracas, que recientemente participó en el Cónclave donde fue elegido papa el cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio, manifestó a los periodistas sentir “una gran emoción al ser el segundo venezolano en la historia que participa en esta actividad de la Iglesia Católica”.

Agradeció a Dios por el Santo Padre Francisco. “Con gozo bendecimos al Señor por él, y le manifestamos nuestra unión y obediencia, como fieles hijos de la Iglesia de Cristo”.

Considera que el hecho de que se haya escogido un Papa de origen latinoamericano “permitirá que los católicos venezolanos tengamos una mayor cercanía con el Santo Padre; y él  comprenderá mejor los problemas de la Iglesia de nuestro país”. 

En tal sentido reconoció al Papa Francisco como “un hombre muy cercano, abierto y dispuesto a que en el mundo se palpe la misericordia de Dios”. Así también explicó que tanto la Iglesia y el Gobierno estudiarían la posibilidad de realizar una invitación formal para que el Santo Padre visite a Venezuela.

El Arzobispo de Caracas también hizo referencia al Año de la Fe que fue propuesto por el Papa Emérito Benedicto XVI, “a quien renovamos nuestro afecto y gratitud por su extraordinaria labor al frente de la Iglesia, y por quien oramos con  cariño para que el Señor lo llene de su gracia y de su amor”. 





jueves, 21 de marzo de 2013

Los “Padres Eudistas” cuentan con tres nuevos diáconos en Caracas



 La Congregación de Jesús y María, fue fundada por San Juan Eudes, el 25 de Marzo de 1624. En Caracas, además de otros centros de apostolado y evangelización, tienen la sede provincial y de retiros llamada “Casa San Gabriel”, ubicada en la avenida La Colina, de La Tahona.

Ramón Antonio Pérez
Información y Fotos: María de Fernández

Caracas, 21 de marzo de 2013.- La Congregación de Jesús y María – cuyos integrantes son conocidos como los “padres eudistas” – cuenta desde el 16 de marzo, con tres nuevos diáconos que seguirán expandiendo el espíritu misionero, y la labor social que esta comunidad religiosa cumple en el Área Metropolitana de Caracas y otras regiones del país.

La ceremonia se realizó en la Parroquia San Juan Eudes, de la urbanización El Marqués, siendo presidida por el Obispo Auxiliar (Emérito) de Caracas, Monseñor Pedro Nicolás Bermúdez Villamizar, quien es integrante de esta comunidad religiosa.


También asistieron el Obispo de la Diócesis de Guarenas, Monseñor Gustavo García Naranjo; el Superior Provincial de los eudistas en Venezuela, padre José Antonio Sabino; el párroco de San Juan Eudes, Pedro Guerra (CJM), así como representantes del Instituto de Teología para Religiosos (ITER), salesiano, franciscano y otros sacerdotes diocesanos.

El templo sobriamente adornado acogió también la presencia de familiares, amigos y vecinos que quisieron agradecer a Dios por éstos tres hombres que entregan su vida al servicio de Dios. Durante la celebración reinaron la oración y el recogimiento, así como la alegría y emoción por lo que significa el camino del diaconado.

En ese ambiente, recibieron la orden en el grado de diáconos temporales los jóvenes Allans Parababith, Alejo Fernández y Carlos Silva, provenientes de los estados Mérida, Monagas y Miranda, respectivamente.

La homilía de Monseñor Bermúdez (CJM), estuvo centrada en el Evangelio de San Mateo (9, 35-10, 8). Allí se presenta un relato donde se ilustra primero el poder milagroso y luego la vida misionera que cumplió Jesucristo. Cabe señalar que en lectura evangélica hay además un pedido concreto del Salvador de la humanidad: orar al Señor de la mies, para pedirle más obreros.

Monseñor Bermúdez recordó a Santa Teresita de Niño Jesús, en la Carta 135: “Rogad al señor de la mies que envíe trabajadores”, y dentro de éste pensamiento predicó a la concurrencia y de manera especial dirigió sus palabras a los tres nuevos diáconos.

“Dentro del Año de la Fe, seguiremos pidiendo al Señor por éstos tres hombres que entregan su vida al servicio de Dios y su pueblo, así como por todos los sacerdotes, obispos y nuestro recién nombrado Papa Francisco”, dijo el Obispo Auxiliar Emérito de Caracas.



martes, 19 de marzo de 2013

Papa Francisco: “No tengáis miedo de la ternura”


 INICIO DEL PONTIFICADO. Este 19 de marzo, festividad de San José, fue celebrada la misa pontifical en la que Jorge Mario Bergoglio, ahora el Papa Francisco, da inicio al pontificado para el cual fue elegido como el 265 Sucesor de San Pedro. A continuación la crónica que en esta fecha nos presenta el Servicio Informativo del Vaticano (VIS). RAP.

Ciudad del Vaticano, 19 de marzo de 2013.- Custodiar con ternura. Esa es la vocación de cada uno. Es el mensaje del nuevo Papa. Quizá, sus líneas de gobierno. Claro, sencillo, profundo, comprometido. Dicho en italiano en no más de veinte minutos. Y la Plaza de San Pedro se quedó pensativa hasta el final de la celebración (A eso de las 11.20 horas de la mañana). El recogimiento del nuevo Papa se transmitía como si se tratara de "hacer la ola" entre los más de las 200.000 personas que seguían la misa de inicio de Pontificado.

"Es un Papa puntual. Incluso se adelanta. Al menos hoy ha sido así", decía en alemán un católico, entrado en años, que llevaba horas delante de una pantalla en Via de la Conciliazione viendo como, poco a poco, llegaban otros miles. Tenía razón. Fue la primera improvisación. El jeep apareció en la Plaza de San Pedro cerca de las 8.50. De pie, el papa Francisco, sonriente, con su sotana blanca, su muceta, su cruz pectoral (la que ya tenía por ser obispo), y con zapatos negros (no rojos)... Bendiciendo a su paso, saludando. Y la gente ha empezado a correr con sus banderas, con sus hijos, sus amigos, sus enfermos… 


Y entonces, Francisco ha cogido a un bebe en sus brazos y, para más asombro de todos, se ha bajado después del papamóvil… - "¿Qué pasa?", preguntan algunos. El nuevo Papa había visto a un enfermo y quería acariciarlo y bendecirlo.

Es el nuevo Papa. El argentino, el primer Papa americano, el primer Francisco, líder ya de la Iglesia católica, que hoy se ha presentado al mundo y que en pocos días ha ilusionado a tantos. El pueblo ya le conoce como el Papa "cercano", "sencillo”, "que es como un padre", que saluda con un "buenas tardes" y se despide con un "buen almuerzo". El Papa que a primera hora de esta misma mañana ha telefoneado a su tierra natal, donde sus compatriotas le acompañaban desde la Plaza de Mayo de Buenos Aires y, teléfono en mano, en directo, sorprendiendo a todos ha dejado un mensaje: "No tengáis miedo". Las mismas palabras que en 1978 dijo uno de sus predecesores, el Papa polaco Karol Woytila.

Francisco es la primera vez que recorre la Plaza en papamóvil. Y la gente quiere verlo bien, más cerca, mejor,…. El nuevo Papa, pasa y vuelve a pasar alrededor de las columnatas..., quizás es el recorrido más largo que hasta hoy ha hecho un Romano Pontífice en jeep, recorriendo lo que hace más de XXI siglos fue el Circo de Nerón, según asegura la Historia, el sitio donde según confirman los investigadores de nuestro tiempo fue martirizado Pedro, el pescador, el primer Papa de la Iglesia Católica, y cuyos restos están enterrados en el mismo suelo. Del escenario primitivo, quizá lo único que queda en pie es el gran obelisco, traído a Roma desde Heliópolis por orden del emperador Calígula. Este obelisco alrededor del cual cientos de operarios han estado trabajando toda la noche para la histórica fecha.


Hoy, veintiún siglos después, los testigos son otros, y otro es el espectáculo, aunque el protagonista vuelve a ser un "hombre común": Jorge Mario Bergoglio, argentino, 76 años, Técnico Químico. Sus seguidores pueden ser 1.165.714.000, la cifra oficial de católicos que hay en el mundo (una de cada 6 personas que hay en el mundo). Y esta vez, en las "gradas" hay hombres y mujeres venidos de más de 127 países del mundo, venidos "porque han querido", como ha insistido la Santa Sede: "El Vaticano no invita a unos sí y a otros, no; el Vaticano informa a todos, y ofrece una calurosa acogida al que viene, sin favorecer ni rechazar a nadie". Y así lo han hecho 6 reyes, 3 príncipes herederos, 31 jefes de estado, 11 jefes de Gobierno... Y más de 1200 sacerdotes o seminaristas y 250 obispos católicos… Pero la cifra que no se puede contabilizar es la de los hombres, mujeres, jóvenes, niños y ancianos: de toda condición, fe, lengua, cultura, categoría, estado, opinión.

En la ceremonia, por destacar sumariamente, se puede citar al patriarca ecuménico Bartolomé I; el católico armenio de Etchmiadzin, Karekin II; el metropolitano Hilarion, del Patriarcado de Moscu, el arzobispo anglicano, Sentamu; el secretario del Consejo Ecuménico de la Iglesia, Fyske Tveit,... Y los 16 judíos, rabinos, de las comunidades hebraicas más importantes del mundo, y líderes de otras religiones como la musulmana, budista, sikh, o jainista.
Arriba, en lo alto del llamado "brazo de Carlo Magno", las cámaras de algunos de los cerca de 6000 periodistas que cubren el evento. Allí han visto amanecer. Algunos llegaron a las cuatro de la madrugada. Muchos de ellos culminan así su trabajo en Roma, siguiendo día a día, y entre otras muchas cosas, el briefing del Director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, el Padre Lombardi, al que ayer en bloque ofrecían un obsequio en agradecimiento.

Pero empieza la ceremonia. Lo hace dentro de la Basílica, venerando a San Pedro, en su tumba. Lo hace el Santo Padre Francisco, que para este importante momento ha querido estar acompañado por los 10 patriarcas arzobispos de las principales iglesias católicas orientales. Solo ellos. ¿Por qué? Quizá para manifestar, también así, la universalidad de la Iglesia católica, con dos ritos, oriental y latino, iguales en esencia y dignidad. De allí, de la tumba de San Pedro, es de donde parte el evangelario, alzado, en alto -como indica la liturgia-, el palio papal y el nuevo anillo del pescador.

Fuera, en la Plaza, la Santa sede ha colocado a la derecha del altar a las personalidades eclesiásticas no concelebrantes; a la izquierda, las autoridades políticas y civiles. Un protocolo cuya primera norma no es la riqueza, sino la belleza. También en el esplendor de los cánticos, entonados por el Coro de la Capilla Sixtina y de la Academia Pontificia del Instituto de Música Sacra. El primer canto gregoriano ha sido "¡Cristo es Rey!". Ya en la misa, para el ofertorio, se ha elegido un motete de Pierluigi di Palestrina, una pieza compuesta para esta celebración: “Tu eres el pastor de las ovejas”. Después, otras melodías, entre otras alguna del maestro Vitoria, además del canto de las letanías de los santos, concluida con los últimos tres papas santos: Gregorio VII, San Pio IX, San Pio X.

Dos son los momentos más importantes de la ceremonia que se desarrollan antes de que comience la Misa. Ritos con los que Jorge Mario Bergoglio pasará a ser el Papa Francisco. El primero es la imposición del palio: confeccionado de lana de oveja, al Santo Padre se lo impone el cardenal protodiácono (el mismo que anunció su nombre desde el balcón de San Pedro). Representa el cuidado que el buen pastor debe tener con su rebaño, con sus ovejas, con la Iglesia (con mayúscula).

Después, el decano de los cardenales, Angelo Sodano, ha entregado a Francisco el "anillo del pescador", cuya imagen es Pedro con las llaves. Es de plata dorada. Realizado por el artista Enrico Manfrini. Pero ni se ha hecho ni se ha comprado ahora. Era de monseñor Macchi, ese monseñor amigo de los artistas que fue secretario de Pablo VI. Después el anillo pasó a ser propiedad de otro monseñor, Malnati; él ha sido quien lo ofreció al cardenal Re, por si el nuevo Romano Pontífice quería utilizarlo.

Y por último, entre estos ritos, el acto de la promesa de obediencia al nuevo Papa: seis cardenales, dos por cada orden. ¿Y dónde están los otros representantes del Pueblo Santo de Dios? Los católicos de a pie ofrecerán este gesto de obediencia al nuevo Papa en la catedral de San Juan de Letrán en una ceremonia prevista para los próximos días.

Comienza la Misa. Es la que corresponde a la Solemnidad de San José, Patrono de la Iglesia Universal. Concelebran 180 cardenales, los patriarcas de las iglesias católicas que no son cardenales, el secretario del colegio cardenalicio, y dos sacerdotes, los dos españoles, que ocupan los cargos de presidente y vicepresidente de la Unión de Congregaciones y Ordenes Mayores: el franciscano Carballo y el jesuita, Adolfo de Nicolás, el Superior de Francisco hasta el pasado 13 de marzo.

El evangelio, momento culminante de la liturgia de la palabra, se ha proclamado en griego, en deferencia al rito oriental. Después, la homilía del Papa Francisco, en italiano. En la plaza un gran silencio. El Santo Padre, muy tranquilo. "Parece que siempre ha sido Papa", dicen en la plaza, nada más escuchar sus primeras palabras. El texto ha sido entregado por la Oficina de Prensa de la Santa sede con anterioridad, pero con un aviso: "Este Papa ama improvisar. ¡Estén ustedes muy atentos!". No, el Papa Francisco, no ha improvisado.

El Papa habla de San José, lo pone de ejemplo, describe su vocación, y ensalza su fidelidad y disponibilidad; comenta cómo ha sabido escuchar a Dios, cómo está atento a todo lo que sucede a su alrededor... Este es el preámbulo de su discurso. Después viene el núcleo de la homilía, cuando el papa Francisco liga esta vocación a la de todos, a la de cada uno, también a la suya. Y concluye con un rotundo desenlace: la responsabilidad de custodiar con ternura, de no destruir, lo que hemos recibido: desde la creación, hasta a nosotros mismos, a los que nos rodean, y especialmente a los más pobres. "No debemos tener miedo de la bondad, de la ternura", señala el papa Francisco. "Porque todos estamos llamados a hacer brillar la estrella de la esperanza: protejamos con amor lo que Dios nos ha dado". Así ha concluido su homilía el nuevo Obispo de Roma, la homilía de inicio del pontificado.

En San Pedro se ha hecho el silencio. "Estamos callados pero el volcán en plena ebullición está por dentro", comenta un joven, uno de los muchísimos jóvenes italianos que han venido hasta aquí trayendo a sus hijos, y en algunos casos éstos son todavía bebes. A su lado, un grupo que viene del Líbano y que recuerdan los viajes al Líbano de Juan Pablo II y Benedicto XVI. "Francisco, también vendrá. Estamos seguros!".

Al final, con la misa terminada (una liturgia bella pero recortando tiempos para no hacer el acto demasiado largo, como era el deseo de Francisco), el Papa se ha dirigido a rezar frente a la imagen de la Virgen que ha presidido todo. Después, ya entre los gritos de la gente: Francesco! Francesco! Francesco!, los cánticos gregorianos, y las campanas de San Pedro que "tocan a fiesta", el recién Santo Padre ha vuelto a entrar en la Basílica, donde se ha quitado los ornamentos sagrados, y delante del Altar de la confesión, ha recibido el saludo de los representantes diplomáticos de 132 países y de diversas organizaciones presentes en la misa. Dos horas de saludo. Las principales delegaciones han sido las de Argentina (encabezado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y 19 personas más de su Gobierno) y la de Italia, con sus presidentes al frente: República, Gobierno, Senado, Congreso y Tribunal.

Ya, en los próximos días, el Padre Francisco tendrá que resolver cómo contestar a los millones de mails que ya ha recibido. Y eso que aún no hay dirección oficial.

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EL PAPA FRANCISCO: “seamos custodios de la creación sin dejar que los signos de muerte y destrucción acompañen el camino de nuestro mundo”
Publicamos a continuación el texto integral de la homilía del Papa Francisco durante la Misa de inicio del ministerio petrino. El Papa, partiendo de la figura de “custodio” de San José, ha reiterado que la vocación de custodiar la creación y la humanidad atañe a todos y ha instado a no tener miedo de la bondad e incluso de la ternura.

“Doy gracias al Señor por poder celebrar esta Santa Misa de comienzo del ministerio petrino en la solemnidad de san José, esposo de la Virgen María y patrono de la Iglesia universal: es una coincidencia muy rica de significado, y es también el onomástico de mi venerado Predecesor: le estamos cercanos con la oración, llena de afecto y gratitud.

Saludo con afecto a los hermanos Cardenales y Obispos, a los presbíteros, diáconos, religiosos y religiosas y a todos los fieles laicos. Agradezco por su presencia a los representantes de las otras Iglesias y Comunidades eclesiales, así como a los representantes de la comunidad judía y otras comunidades religiosas. Dirijo un cordial saludo a los Jefes de Estado y de Gobierno, a las delegaciones oficiales de tantos países del mundo y al Cuerpo Diplomático.

Hemos escuchado en el Evangelio que “José hizo lo que el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer” (Mt 1,24). En estas palabras se encierra ya la misión que Dios confía a José, la de ser justos, custodio. Custodio ¿de quién? De María y Jesús; pero es una custodia que se alarga luego a la Iglesia, como ha señalado el beato Juan Pablo II: “Al igual que cuidó amorosamente a María y se dedicó con gozoso empeño a la educación de Jesucristo, también custodia y protege su cuerpo místico, la Iglesia, de la que la Virgen Santa es figura y modelo” .(Exhort. ap. Redemptoris Custos, 1).

¿Cómo ejerce José esta custodia? Con discreción, con humildad, en silencio, pero con una presencia constante y una fidelidad y total, aun cuando no comprende. Desde su matrimonio con María hasta el episodio de Jesús en el Templo de Jerusalén a los doce años, acompaña en todo momento con esmero y amor. Está junto a María, su esposa, tanto en los momentos serenos de la vida como los difíciles, en el viaje a Belén para el censo y en las horas temblorosas y gozosas del parto; en el momento dramático de la huida a Egipto y en la afanosa búsqueda de su hijo en el Templo; y después en la vida cotidiana en la casa de Nazaret, en el taller donde enseñó el oficio a Jesús.

¿Cómo vive José su vocación como custodio de María, de Jesús, de la Iglesia? Con la atención constante a Dios, abierto a sus signos, disponible a su proyecto, y no tanto al propio; y eso es lo que Dios le pidió a David, como hemos escuchado en la primera Lectura: Dios no quiere una casa construida por el hombre, sino la fidelidad a su palabra, a su designio; y es Dios mismo quien construye la casa, pero de piedras vivas marcadas por su Espíritu. Y José es "custodio" porque sabe escuchar a Dios, se deja guiar por su voluntad, y precisamente por eso es más sensible aún a las personas que se le han confiado, sabe cómo leer con realismo los acontecimientos, está atento a lo que le rodea, y sabe tomar las decisiones más sensatas. En él, queridos amigos, vemos cómo se responde a la llamada de Dios, con disponibilidad, con prontitud; pero vemos también cuál es el centro de la vocación cristiana: Cristo. Guardemos a Cristo en nuestra vida, para guardar a los demás, salvaguardar la creación.

Pero la vocación de custodiar no sólo nos atañe a nosotros, los cristianos, sino que tiene una dimensión que antecede y que es simplemente humana, corresponde a todos. Es custodiar toda la creación, la belleza de la creación, como se nos dice en el libro del Génesis y como nos muestra san Francisco de Asís: es tener respeto por todas las criaturas de Dios y por el entorno en el que vivimos. Es custodiar a la gente, el preocuparse por todos, por cada uno, con amor, especialmente por los niños, los ancianos, quienes son más frágiles y que a menudo se quedan en la periferia de nuestro corazón. Es preocuparse uno del otro en la familia: los cónyuges se guardan recíprocamente y luego, como padres, cuidan de los hijos, y con el tiempo, también los hijos se convertirán en cuidadores de sus padres. Es vivir con sinceridad las amistades, que son un recíproco protegerse en la confianza, en el respeto y en el bien. En el fondo, todo está confiado a la custodia del hombre, y es una responsabilidad que nos afecta a todos. Sed custodios de los dones de Dios.

Y cuando el hombre falla en esta responsabilidad, cuando no nos preocupamos por la creación y por los hermanos, entonces gana terreno la destrucción y el corazón se queda árido. Por desgracia, en todas las épocas de la historia existen “Herodes” que traman planes de muerte, destruyen y desfiguran el rostro del hombre y de la mujer.

Quisiera pedir, por favor, a todos los que ocupan puestos de responsabilidad en el ámbito económico, político o social, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad: seamos "custodios" de la creación, del designio de Dios inscrito en la naturaleza, guardianes del otro, del medio ambiente; no dejemos que los signos de destrucción y de muerte acompañen el camino de este mundo nuestro. Pero, para "custodiar", también tenemos que cuidar de nosotros mismos. Recordemos que el odio, la envidia, la soberbia ensucian la vida. Custodiar quiere decir entonces vigilar sobre nuestros sentimientos, nuestro corazón, porque ahí es de donde salen las intenciones buenas y malas: las que construyen y las que destruyen. No debemos tener miedo de la bondad, más aún, ni siquiera de la ternura.

Y aquí añado entonces una ulterior anotación: el preocuparse, el custodiar, requiere bondad, pide ser vivido con ternura. En los Evangelios, san José aparece como un hombre fuerte y valiente, trabajador, pero en su alma se percibe una gran ternura, que no es la virtud de los débiles, sino más bien todo lo contrario: denota fortaleza de ánimo y capacidad de atención, de compasión, de verdadera apertura al otro, de amor. No debemos tener miedo de la bondad, de la ternura.

Hoy, junto a la fiesta de San José, celebramos el inicio del ministerio del nuevo Obispo de Roma, Sucesor de Pedro, que comporta también un poder. Ciertamente, Jesucristo ha dado un poder a Pedro, pero ¿de qué poder se trata? A las tres preguntas de Jesús a Pedro sobre el amor, sigue la triple invitación: Apacienta mis corderos, apacienta mis ovejas. Nunca olvidemos que el verdadero poder es el servicio, y que también el Papa, para ejercer el poder, debe entrar cada vez más en ese servicio que tiene su culmen luminoso en la cruz; debe poner sus ojos en el servicio humilde, concreto, rico de fe, de san José y, como él, abrir los brazos para custodiar a todo el Pueblo de Dios y acoger con afecto y ternura a toda la humanidad, especialmente los más pobres, los más débiles, los más pequeños; eso que Mateo describe en el juicio final sobre la caridad: al hambriento, al sediento, al forastero, al desnudo, al enfermo, al encarcelado (cf. Mt 25,31-46). Sólo el que sirve con amor sabe custodiar.

En la segunda Lectura, san Pablo habla de Abraham, que “apoyado en la esperanza, creyó, contra toda esperanza” (Rm 4,18). Apoyado en la esperanza, contra toda esperanza. También hoy, ante tantos cúmulos de cielo gris, hemos de ver la luz de la esperanza y dar nosotros mismos esperanza. Custodiar la creación, cada hombre y cada mujer, con una mirada de ternura y de amor; es abrir un resquicio de luz en medio de tantas nubes; es llevar el calor de la esperanza. Y, para el creyente, para nosotros los cristianos, como Abraham, como san José, la esperanza que llevamos tiene el horizonte de Dios, que se nos ha abierto en Cristo, está fundada sobre la roca que es Dios.

Custodiar a Jesús con María, custodiar toda la creación, custodiar a todos, especialmente a los más pobres, custodiarnos a nosotros mismos; he aquí un servicio que el Obispo de Roma está llamado a desempeñar, pero al que todos estamos llamados, para hacer brillar la estrella de la esperanza: protejamos con amor lo que Dios nos ha dado.

Imploro la intercesión de la Virgen María, de san José, de los Apóstoles san Pedro y san Pablo, de san Francisco, para que el Espíritu Santo acompañe mi ministerio, y a todos vosotros os digo: Orad por mí. Amén”.

lunes, 18 de marzo de 2013

Petare con templo restaurado para la Semana Santa



 IGLESIA DULCE NOMBRE DE JESÚS
Adriana D’ Elia y alcalde Carlos Ocariz, entregaron el templo totalmente restaurado, el cual es catalogado como uno de los monumentos históricos nacionales más antiguos e ícono arquitectónico del país.

Ramón Antonio Pérez
@GuardianCatolic

Petare, 18 de marzo de 2013.- A pocos días de la Semana Santa, el Gobierno de Miranda conjuntamente con la Alcaldía del Municipio Sucre, abrió las puertas de la Iglesia Dulce Nombre de Jesús, ubicada en el casco colonial de Petare, luego haber sido sometida por más de un año a trabajos de refracción.

La ceremonia religiosa que sirvió de marco a esta reinauguración de la Iglesia en Petare, fue presidida por el Obispo Auxiliar de Caracas, Monseñor Fernando Castro Aguayo, quien estuvo acompañado por los presbíteros Armelín de Sousa (párroco) y dos sacerdotes adscritos a la Iglesia en esta zona.

Monseñor Castro, en nombre de la Arquidiócesis de Caracas, agradeció los trabajos de restauración en este emblemático templo, lo cual facilitará que las actividades de la Semana Mayor puedan celebrarse de la mejor manera posible, según la programación establecida.

La Iglesia de Petare, como se le conoce a la Parroquia “Dulce Nombre de Jesús”, fue fundada en 1604. Durante los trabajos se encontraron restos de familiares del Cardenal Jorge Urosa Savino, y del Mariscal Antonio José de Sucre, que fueron enterrados en este tradicional templo.

La encargada del Gobierno de Miranda, Adriana D’ Elia, aseguró que el proyecto de restauración cumplió con todas las pautas establecidas por el Instituto de Patrimonio Cultural (IPC), con el fin de mantener su arquitectura original como merece esta iglesia.
“Para cumplir con esa meta, levantamos antes un estudio planimétrico que permitió diagnosticar el avanzado deterioro del templo católico. El mismo incluyó investigadores y patólogos para hacer un trabajo de restauración como corresponde”.  

Dijo que el proyecto que tuvo como fin eliminar las filtraciones y el deterioro incluyó la sustitución de tejas y drenajes del techo, rediseño y renovación del sistema eléctrico, sellados de grietas y fisuras en las paredes, pintura, limpieza de las baldosas de mármol y campanario, reforzamiento de la iluminación interna y externa y fumigación.

D’Elia señaló que esta edificación religiosa además cuenta con importantes retablos, imágenes, pinturas, murales y orfebrerías que también fueron tratados para mantenerlos en el tiempo, y que la convierten en una verdadera riqueza artística y arquitectónica de Venezuela, y detalló que para la ejecución de los trabajos, el Ejecutivo regional hizo una inversión de 10 millones de bolívares fuertes.

“Otras de las labores que ejecutamos en esta iglesia declarada Monumento Histórico Nacional en 1960, fue la rehabilitación del sanitario de la sacristía, impermeabilización del techo, restauración de las losas del piso que se encontraban en mal estado y la sustitución de los pisos exteriores”, dijo.

Por su parte, el alcalde del municipio Sucre, Carlos Ocariz, aseguró que hoy es un día de mucha alegría para todos los devotos de la Iglesia Católica, debido a que se está entregando este templo catalogado como una obra de arte y más antiguo de la Gran Caracas. Acotó que esta iglesia es una de las que recibe mayor cantidad de feligreses de la región, 400 mil personas al año.

“Esta edificación la estamos entregando antes de Semana Santa para que todos los feligreses puedan disfrutar de unos espacios totalmente renovados. Durante estas fechas estaremos realizando todas los actos religiosos como es el Domingo de Ramos,  la Procesión del Nazareno, el viacrucis y la eucaristía por Domingo de Resurrección”.





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