miércoles, 27 de marzo de 2013

Diócesis de Guarenas celebró Misa Crismal en Araira y Sacerdotes renovaron promesas de servir a Dios



Monseñor García Naranjo explicó durante la ceremonia que renovar las promesas sacerdotales significa “volver a ese amor primero” de la llamada vocacional que Dios les hizo a ser sus discípulos, “para que con amor y a través de la Iglesia, seamos enviados a predicar la Buena Nueva”

Ramón Antonio Pérez
@GuardianCatolic

Guarenas, 27 de marzo de 2013.- El Obispo de la Diócesis de Guarenas, Monseñor Gustavo García Naranjo, presidió este 26 en horas de la mañana, la Misa Crismal en la Parroquia “Nuestra Señora del Carmen”, en Araira, estado Miranda, ocasión en la que integrantes del clero diocesano renovaron sus promesas sacerdotales, fueron bendecidos los santos óleos, y se reconoció la autoridad eclesial del Papa Francisco.


Caminar, construir, confesar

Durante su predicación el Obispo de Guarenas hizo referencia a la primera homilía del recién elegido Santo Padre Francisco con los cardenales electores.

“El Papa Francisco reflexionó en las lecturas de ese día en tres aspectos que éstas tienen en común: el movimiento. En la primera de ellas, el movimiento es camino; en la segunda el movimiento está en la construcción de la Iglesia; en el Evangelio, el movimiento está en la confesión. Caminar, construir, confesar”, dijo.

De modo que “caminar, construir, confesar, siempre con la cruz de cristo, fueron los tres verbos en que fundamentó el Papa Francisco esa primera enseñanza”, explicó.

Agradecer a Dios por el Sacerdocio

De igual manera, el Prelado de la Diócesis de Guarenas invitó a reflexionar acerca de la alegría del sacerdocio como un don maravilloso. “Tenemos la misión de ser apóstoles de la alegría como consecuencia de esa identificación con Jesucristo”, acotó.

Sostuvo ante la feligresía presente en el templo que: “al renovar nuestra promesa sacerdotal es el momento de elevar un canto de agradecimiento al Señor por su misericordia infinita, pues al regalarnos este don maravilloso tenemos la facultar de perdonar en su nombre a las personas, de convertir el pan en su cuerpo”.

“Nunca acabaremos de entender esa infinita bondad de Dios con nosotros”, apuntó.

“No somos vendedores a comisión de una noticia ajena sino testigos gozosos de una Buena Noticia, tan nuestra que ha llenado de esperanza nuestros días y llena de esperanzas al pueblo de Dios”, señaló.

Renovación de promesas sacerdotales

Mientras la asamblea permanecía sentada, los presbíteros se colocaron de pie alrededor del altar para renovar sus promesas sacerdotales. Con este gesto también manifestaron su obediencia al obispo, su adhesión a la Iglesia, y su consagración a Cristo como cabeza de la misma. El Obispo de Guarenas les interpeló en tres ocasiones y al unísono respondieron: “Sí, quiero”. También pidió a los fieles que rezaron por sus sacerdotes y por la labor pastoral que realiza en la Diócesis de Guarenas.

Durante la ceremonia también fue consagrado el santo Crisma y bendecidos los óleos que se utilizan en la administración delos sacramentos del bautismo, confirmación, unción de los enfermos y sacerdocio.

Organización Exquisita


El párroco del lugar, presbítero Ramón Jesús Márquez Ñáñez no escatimó esfuerzos logísticos ni humanos para hacer agradable la estancia de los visitantes; y en esta ocasión, el templo de Araira fue adornado de manera exquisita.

El tono blanco predominó en los arreglos florales distribuidos en los asientos y otros espacios emblemáticos. La Virgen del Carmen, patrona de los araireños, estaba colocada en el centro y al fondo del recinto religioso. Un impenetrable equipo de protocolo tomó desde muy temprano la iglesia, y con meticuloso orden asignó la colocación interna de los representantes parroquiales que les visitaron.

Desde la entrada de la parroquia, los asistentes eran recibidos y se les entregaban una chapa relativa a la ceremonia de la Misa Crismal 2013, así como un díptico para la secuencia de las lecturas y las moniciones del día.

Los espacios aledaños fueron acondicionados con sillas metálicas y plásticas, además de grandes pantallas para que el resto de la feligresía vivenciara los aspectos de la ceremonia religiosa. Un gesto muy noble fue la distribución gratuita de envases de agua potable, ya que el calor era insoportable y algunos adultos mayores resentían los estragos del clima en esta dura temporada de Semana Santa.

El Obispo de Guarenas agradeció a sus sacerdotes por el empeño que le ponen en las actividades, y durante la ceremonia les hizo un reconocimiento a cada uno de ellos.

Un clima de respeto y hermandad se experimentó en esta Iglesia Particular que ya cumple dieciséis años de creada por el Beato Juan Pablo II, y cuyo primer Obispo ha sido y es, Monseñor Gustavo García Naranjo.



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