viernes, 31 de enero de 2020

¿Por qué un grupo de trabajadores chavistas “tomaron” la Catedral de Caracas?


“Nicolás, te pedimos misericordia”: los trabajadores piden el pago de sus prestaciones
Caracas, Ene 31, 2020
Fotos: José Cohén

Dos pancartas con frases dolorosas y llenas de impotencia, desplegaron varios ex trabajadores de la Alcaldía Metropolitana de Caracas junto a familiares y amigos, este 29 de enero, dentro de la iglesia catedral de esta ciudad: “Nicolás te pedimos misericordia” “Nos están asesinando laboralmente”. Reclamaban así los derechos de más de dos mil doscientos trabajadores que desde el año 2009, exigen al gobierno socialista que ahora encabeza Nicolás Maduro, el pago de sus prestaciones sociales como funcionarios públicos.

La solidaria voz del cardenal Baltazar Enrique Porras Cardozo, no se hizo esperar: “Un grupo de trabajadores de la extinguida Alcaldía Metropolitana tomó La Catedral de Caracas como medida para visibilizar su protesta por la desatención del Ejecutivo a sus derechos laborales. Piden misericordia”, escribió en Twitter

Además, desmintió que estos trabajadores “hayan secuestrado a un Seminarista y dos Religiosas”, como publicaron medios digitales allegados al gobierno de Maduro para desacreditar sus reclamos.

Este jueves 30 de enero, los manifestantes regresaron muy temprano a la Catedral de Caracas. Pero después de participar en la misa de las siete, la Policía Nacional Bolivariana los hizo salir “por las buenas” y suspender la rueda de prensa, “para evitar males mayores”.

“La revolución no hace nada por nosotros”

Nataly Liendo, de 48 años, forma parte del grupo de trabajadores que participó en las dos jornadas de protesta dentro de la catedral. 

Ella dedicó 15 años de su vida laborando como promotora social de los Consejos Comunales en la Alcaldía Metropolitana. Se quejó porque han pasado 11 años esperando que le paguen sus prestaciones sociales y la liquiden para poder enfrentar la aguda crisis económica que la golpea igual que a los demás venezolanos.

Dijo que tiene tres nietos de 8, 5 y 2 años a su cargo, y se le hace imposible adquirir alimentos, bienes y servicios para criarlos porque el sueldo mínimo que recibe de la Junta Liquidadora y de Supresión, no le alcanza para nada. Encaró al responsable de la referida instancia a cumplir con sus promesas de cancelar lo adeudado a los ex trabajadores.

Igualmente expresó que varios de sus ex compañeros están enfermos de cáncer y otras enfermedades y no cuentan con suficientes recursos económicos para buscar alivio a sus dolencias. “Otros han fallecido sin disfrutar de su dinero”, comentó a Aleteia.

Con marcada impotencia, clamó a Dios en sus peticiones: “¡Esto no es justo, nosotros le hemos dado todo a la revolución desde el 2009, y ésta no hace nada por nosotros!”.

Manuel Vargas, de 74 años de edad, narró que es jubilado de la Alcaldía Metropolitana, y hasta la fecha no ha recibido ningún pago porque no aparece en la nómina de lo que en el pasado era la Gobernación del Distrito Capital.

“Sobrevivo gracias a la pensión de vejez que otorga el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales, de los bonos y los “tigritos que mato” en el área de albañilería, pintura, servicios, vigilancia, y lo que salga por allí para hacer frente a los compromisos familiares en un momento tan difícil como el que atraviesa nuestro país, sin visos de pronta solución”.

La catedral no fue tomada por los trabajadores

William Eduardo Ariza, vocero del sindicato de Futrametca dejó muy claro que los ex trabajadores no tomaron a la fuerza las instalaciones de la Catedral de Caracas, ni secuestraron a ningún seminarista como lo denunciaron varios portales informativos.

“Nuestro interés fue llamar la atención de la Iglesia, especialmente del padre José Luis Irazo, para que contactara a los periodistas, con el fin de que nos ayuden a denunciar nuestra situación laboral, y lograr que las autoridades gubernamentales actúen y nos paguen a los 2 mil 252 trabajadores  lo que nos adeudan desde hace 11 años”, aseguró.

Relató que desde hace más de una década la dirigencia sindical de este despacho ha gestionado ante diversas instancias gubernamentales como la Vicepresidencia Ejecutiva, Defensoría del Pueblo, Contraloría General, Ministerio del Trabajo para que intervengan y hagan efectivo la cancelación de las deudas contractuales de los ex empleados.

Hizo referencia a la Resolución No. 6.540 emitida por el Ministerio del Trabajo en rechazo al masivo despido de trabajadores de la Alcaldía Metropolitana en el año 2004. Sin embargo, precisó que el Tribunal Supremo de Justicia se pronunció a favor de los trabajadores, y, a partir de 2009 le ordenó al alcalde de entonces –Antonio Ledezma- le cancelara lo adeudado y los reintegrara a sus puestos de empleo. Pero esto no se cumplió por los desencuentros entre el gobierno central y la Alcaldía Mayor en manos opositoras.


Maigualida Gómez, secretaria general de Futralmetca explicó que para poner fin a este conflicto laboral, están proponiendo la constitución de una mesa técnica integrada por la Vicepresidencia Ejecutiva como órgano rector de la Junta Liquidadora y Supresión; la Procuraduría del Ministerio del Trabajo, la Defensoría del Pueblo y una representación sindical para cuantificar los pasivos laborales que se les adeuda a cada trabajador.

Acusó que la Junta Liquidadora designada por la Vicepresidencia Ejecutiva pretende darles una liquidación que no se ajusta a la realidad vulnerando los derechos contractuales de los trabajadores, pero especialmente de unos 400 empleados que no calificaron para recibir una jubilación especial, ni ordinaria porque no tienen los años de servicio para gozar de dicho beneficio. Otro de los planteamientos expuesto por la dirigente sindical, es que el padre Numa Molina –allegado a Maduro- intermedie en la situación de los trabajadores.



En directo desde El Vaticano

jueves, 30 de enero de 2020

Virgen de la Dulce Espera emana escarchas en una Iglesia de Caracas


 
Las autoridades eclesiales recomiendan mantener la calma y esperar la información oficial sobre esta manifestación mariana ocurrida en la iglesia de Cumbres de Curumo

Ramón Antonio Pérez // @GuardianCatolic
Caracas, 30 de enero 2020

Una manifestación mariana muy especial ocurrió este 29 de enero en la parroquia “La Ascensión del Señor”, en la urbanización Cumbres de Curumo de Caracas, cuando a la 1 de la tarde, aproximadamente, el padre Enrique “Kike” Alaña, constató que la imagen de María, bajo la advocación de Virgen de la Dulce Espera, comenzó a emanar escarchas.

Algunos feligreses se acercaron a la parroquia y fotografiaron la Dulce Esperanza, como también se le conoce, para luego distribuir las gráficas en las redes sociales, causando una profunda motivación entre quienes ven en el hecho una manifestación de la Madre de Dios.

El padre “Kike” Alaña, párroco de esta comunidad, pidió mantener la calma y esperar que las autoridades de la iglesia caraqueña emitan una información oficial. En ese sentido, informó a Reporte Católico Laico que el cardenal Baltazar Enrique Porras Cardozo, administrador Apostólico de Caracas, recomendó mantener la imagen bajo resguardo para hacerle el debido seguimiento y determinar lo que pudiera estar ocurriendo.

El sacerdote explicó que la imagen de la Dulce Espera fue un regalo que recibió hace años, y representa a la Virgen María embarazada. Resaltó que ésta manifestación mariana ocurre en un momento especial para el clero de la Arquidiócesis de Caracas, ya que sus sacerdotes se encuentran en retiro acompañados del Cardenal Porras.

No es la primera vez


En Venezuela, desde 1993, existen algunas manifestaciones de escarchas vinculadas a hechos religiosos, y en algunos casos se han realizado estudios científicos. Para los estudiosos se trata de un fenómeno que no puede ser considerado tan ligeramente, pero también se debe manejar con prudencia para evitar exageraciones o desviaciones en la fe.

De allí que un adecuado estudio, puede ayudar en la comprensión de este fenómeno ligado a la presencia de la Virgen María. De momento, bastará seguir orando y esperar las informaciones oficiales de la iglesia; lo importante, es afianzar la fe y practicar la caridad.

La advocación de la Virgen de la Dulce Espera es conocida desde el siglo V, y se relaciona con la devoción a la maternidad de la Virgen María, con el Adviento o espera de la Natividad de Cristo. También se le conoce como Virgen de la Esperanza, Virgen encinta, Virgen de la Divina Enfermera, o Virgen de la O.

Venezuela: “Gracias a la iglesia, desde hoy tomaré nuevamente mis medicinas”


"La fundación diocesana de la salud, conformada por médicos creyentes y voluntarios de interés humanitario, busca atender a niños y adultos mayores en situación de vulnerabilidad en Venezuela", publica el portal Aleteia Español

Ramón Antonio Pérez | Ene 30, 2020

Julián Dorta tiene más de 70 años de edad y como todo adulto mayor, con los años también le llegaron sus achaques en la salud. Sufre de hipertensión arterial, la silenciosa patología crónica presente en más de un tercio de quienes conforman la tercera edad. 

En Venezuela las enfermedades se han multiplicado y la mayoría de los pacientes hipertensivos luchan contra la falta de atención en los hospitales públicos debido a la escasez de personal médico, insumos y equipos técnicos adecuados; y con el poco dinero que reciben de la pensión, viven en un permanente dilema: comprar medicamentos o “algo” para comer.

El domingo 26 de enero, Dorta formó parte de una fila de personas que fueron atendidas de manera gratuita y con la posibilidad de recibir medicamentos en la iglesia “Sagrado Corazón de Jesús”, dentro de un urbanismo en Guarenas, estado Miranda. 

En la misa del domingo anterior había escuchado que la fundación diocesana de salud "San Rafael Arcángel", realizaría una jornada médica en esta parroquia. “¡Esta es mi oportunidad, no la voy a desperdiciar! ¡Allí estaré bien temprano”, dijo a sus familiares.

Dorta cumplió con los trámites de la jornada: primero hizo su fila, recibió un “pinchazo en el dedo” para la glicemia, fue pesado y le midieron la tensión como parte del control metabólico. 

Luego fue atendido por la doctora María Collazo, una gastroenteróloga que ha cargado con la responsabilidad de llevar adelante esta fundación y sus jornadas, con el objetivo de atender primordialmente a niños y adultos “en situación de vulnerabilidad”. 

Tras ser atendido, el rostro de Julián era de total alegría. “Estos operativos son muy importantes porque todos estamos necesitados”, dijo al ser consultado para Aleteia. “Yo tenía tiempo sin acudir a un médico, y también sin poder comprar las pastillas que debo tomar todos los días como me lo acaba de decir la doctora”, repitió el hombre.
Gracias a la iglesia, desde hoy tomare nuevamente mi tratamiento. Aquí me han tratado muy bien”, indicó de manera dichosa y estrechando la mano del presbítero Teodoro Sosa, quien presenció la parte final de la consulta médica donde fue atendido su parroquiano.

Una iglesia en modo esperanza

Puede ver más fotografías pinchando en el siguiente enlace: 
https://es.aleteia.org/slideshow/jornada-salud-venezuela/5/
Sosa, un sacerdote todavía joven y procedente de una zona rural de le región de Barlovento, en el estado Miranda, conoce muy bien la realidad de su feligresía, sus necesidades, anhelos pero también las esperanzas y la fe que los motiva a superar la realidad en que viven.

Tomó para sí las palabras del agradecido Julián Dorta, y con ellas reconoció el incansable trabajo de los 37 médicos especialistas, las 6 enfermeras, 3 farmaceutas, 2 técnicos cardiopulmonares y 6 odontólogos, así como al resto de los voluntarios y fundaciones de interés humanitario, que colaboran con la fundación diocesana y hacen posible la jornada.

Estoy altamente agradecido por esta actividad dedicada a nuestros hermanos más desprotegidos y necesitados”, dijo en la cancha deportiva que sirvió de centro médico. “Es Dios quien les permite dar ese valioso tiempo de sus vidas para ayudar a nuestros hermanos que vinieron con deseos de ser atendidos”. 

Estamos para darle bienestar a aquellos que nos necesitan, y más, ante la realidad que vivimos hoy en nuestra Venezuela, demostrando que sí se pueden hacer cosas positivas”, acotó luego del balance.

“Es un apostolado, una labor social de la iglesia”


María Collazo, la directora de la fundación evaluó “muy positiva esta jornada”. No era para menos, tenían previsto realizar unas 300 consultas pero atendieron 541 pacientes según las cifras que dio a conocer. Dijo que “las fundaciones amigas como fundaraziel y monseñor Gustavo García Naranjo- colaboraron con la jornada facilitando medicamentos para la instalación de dos farmacias, una destinada a pediatría y otra para adultos mayores”. 

“Nosotros estamos haciendo un apostolado de la salud porque somos gente creyente”, expresó la gastroenteróloga. “Hacemos este trabajo social como lo hace la iglesia en todo el mundo, destinando nuestros esfuerzos, en este caso, hacia niños y adultos mayores que son los más necesitados”. Igualmente expresó: “Vemos con mucha preocupación que en Venezuela los ancianos no tienen como acceder a la medicina privada”.

Por su parte, el profesor Rubén Briceño, uno de los voluntarios y responsable de logística en la fundación, también expresó su creencia en este tipo de apostolado por parte de los seglares cristianos en Venezuela. “En la iglesia católica, que está formada por todos los creyentes, desde siempre hemos atendido a los más necesitados por medio de la acción social, del reconocimiento a la persona, del amor y atención al prójimo”. 


Aleteia conoció que actualmente la diócesis de Guarenas está tramitando los permisos necesarios para abrir un consultorio médico permanente en el municipio Zamora del estado Miranda, donde serán atendidos de manera gratuita pacientes del eje Guarenas, Guatire Barlovento de esta entidad. “Para hacer consultorios necesitamos esos permisos”, enfatizó María Collazo, casi como un ruego destinado a las autoridades sanitarias de Venezuela.

Vídeo de la actividad: 

martes, 28 de enero de 2020

Monseñor Moronta ratifica normas para prevenir el abuso de menores en la Iglesia




En línea con el Papa Francisco, el obispo de San Cristóbal establece que ante cualquier denuncia de posibles abusos a menores, será presentada ante las autoridades civiles para que tomen las decisiones correspondientes

Ramón Antonio Pérez // @GuardianCatolic
Caracas, 28 de enero 2020

La prevención contra el abuso de menores dentro de la iglesia es una realidad que cada día se aplicará con mayor rigor en Venezuela. El asesinato de un sacerdote por parte un menor de edad, presuntamente, víctima de sus abusos sexuales, ha sido el campanazo de alerta a toda la iglesia, pero la decisión preventiva ya la había adelantado monseñor Mario Moronta Rodríguez, obispo de San Cristóbal (Táchira), donde ocurrió este episodio.

Al igual que en todas las Diócesis de Venezuela, en la nuestra de San Cristóbal hemos asumido las normativas de la Iglesia Universal para enfrentar los casos de abusos de menores por parte de clérigos. De hecho, se han realizado varias investigaciones que han culminado con sentencia firme; es decir con la dimisión del estado clerical de algunos sacerdotes”, expresó una vez conocido el hecho que estremeció a Venezuela.

Informar a las autoridades civiles

Una de las directrices, tal vez la más fuerte, de las contenidas en la “Carta Pastoral al Presbiterio de San Cristóbal”, que Monseñor Mario Moronta difundió este 24 de enero de 2020, y publicada en el portal Reporte Católico Laico, establece que “cualquier denuncia” será comunicada ante las autoridades civiles.

“A partir de esta fecha, y siguiendo las recomendaciones de la Iglesia Universal, cualquier denuncia que se reciba en caso de posibles abusos de clérigos contra menores, además de realizarse el debido proceso –como se ha hecho hasta ahora- será comunicada a la autoridad civil para su conocimiento y acciones subsiguientes”, ha escrito el prelado.

La decisión denota la intención de prevenir más casos como el ocurrido recientemente, donde la feligresía y el presbiterio tachirense vivieron con intensidad “la desaparición y posterior noticia de la muerte del presbítero Jesús Manuel Rondón Molina”.

También motiva a caminar de la mano con el Papa Francisco y en coherencia con la carta apostólica “Ustedes son la luz del mundo, cuyo cumplimiento es de carácter universal y entre cuyas normas contempla la obligación para los clérigos y religiosos de denunciar los abusos; y a cada diócesis pide un sistema accesible al público para recibir informes.

Moronta instituye, además, el impedimento a los sacerdotes de “albergar menores de edad en las casas parroquiales”. No obstante, “en caso de necesidad se requiere permiso expreso de los padres y representantes y autorización escrita del Obispo diocesano”.

Y “para que puedan residir otras personas en la Casa Parroquial, aún familiares del Párroco o de algunos de los Vicarios, se requiere el permiso escrito del Obispo diocesano”, ha escrito el también primer vice presidente del Episcopado Venezolano.

En ese orden, recuerda la necesidad de cumplir con todas las normas del Derecho Canónico y de los Estatutos Sinodales de la Diócesis de San Cristóbal, “lo cual forma parte de la promesa de obediencia hecha el día de la ordenación”. Por tanto, de manera rotunda, expresó: “No se puede pensar que las normas se hicieron para transgredirlas”.

Vestir con decencia y sin peinados estruendosos

También ha pedido vestir con decencia y con el distintivo propio del traje clerical. 

“No deben mostrar ninguna apariencia mundana que pueda desdecir del ministerio sacerdotal. En esta línea, tanto en la forma de presentarse, como en la forma de hablar se ha de actuar considerándose configurados a Cristo Sumo y Eterno Sacerdote”, expone.

Acentúa que a partir de la fecha de esta comunicación, “se pide a todos los sacerdotes no presentarse con cabelleras largas, ni con formas estruendosas en los peinados y barbas”.

En lo concerniente con los estipendios que se establecen en la prestación de algunos servicios parroquiales, prevalecerá la moneda nacional, indicando que ningún sacerdote puede cambiar el arancel establecido por la Curia y que siempre se actualiza con las indicaciones del Consejo Presbiteral. 

Mientras no se señale lo contrario ningún sacerdote está autorizado exigir ni determinar estipendios en moneda extranjera”.

El obispo de San Cristóbal anima al presbiterio a seguir siendo fieles en el ministerio recibido. “De los momentos difíciles, de los llenos de logros y alegrías, de los dolorosos podemos sacar muchas enseñanzas, porque el Señor mismo nos habla a través de ellos”, expuso en su carta pastoral.





miércoles, 22 de enero de 2020

Venezuela: El sacerdote asesinado había sido apartado por abusos a menores


Comunicado del obispo sobre los abusos a menores por sacerdote asesinado en Venezuela
Monseñor Mario Moronta emitió un comunicado este 22 de enero, reconociendo el abuso a menores por parte del sacerdote diocesano Jesús Manuel Rondón Molina, quien fue asesinado y su cuerpo encontrado el pasado 21 de enero, en una zona boscosa del municipio Junín del estado Táchira, después de estar varios días desaparecido.
Los abusos contra un menor habrían generado el asesinato del presbítero, de acuerdo con lo informado por los cuerpos de seguridad del Estado Venezolano que desvelaron las razones por la cuales fue asesinado el sacerdote: el abuso sexual reiterado de un menor desde los trece años. El abusado cuenta ahora con 17 años y según la versión emitida por los cuerpos de seguridad, éste se había citado con el sacerdote y lo estranguló dentro de un vehículo.
Todo ello llevó a monseñor Mario Moronta a reconocer que el sacerdote asesinado estaría implicado en serios abusos a menores de edad, por lo cual le abrieron “las investigaciones pertinentes y se le dieron medidas cautelares”, según lo estipulado por la Iglesia católica.
Entre las medidas se contempló “residir en el Monasterio de las Carmelitas en Rubio, donde podía celebrar sólo en privado para las religiosas y se le había prohibido el trato con menores de edad mientras durara el proceso respectivo”. Igualmente, “había recibido sentencia definitiva de dimisión del estado clerical y, ante dicha sentencia había presentado la apelación a los organismos correspondientes de la Santa Sede”.
Moronta indicó que “a pesar de las múltiples llamadas de atención”, el sacerdote “desobedeció las órdenes y medidas cautelares puestas según lo establecido en el derecho de la Iglesia”. Asimismo, a las personas afectadas, “quienes presentaron las denuncias nunca se le impidió que pudieran acudir al fuero civil”, dijo el obispo de San Cristóbal.
El primer vicepresidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, reconoce que “al igual que en todas las Diócesis de Venezuela, en la nuestra de San Cristóbal hemos asumido las normativas de la Iglesia Universal para enfrentar los casos de abusos de menores por parte de clérigos”. De hecho, agrega, “se han realizado varias investigaciones que han culminado con sentencia firme; es decir con la dimisión del estado clerical de algunos sacerdotes”.


COMUNICADO
DIÓCESIS DE SAN CRISTÓBAL

Motivados por el principio evangélico de que “la verdad les hará libres” (Jn 8,32) tenemos el deber de comunicar lo siguiente:

1. Como ha sido reseñado por los medios de comunicación social, luego de haber estado desaparecido por varios días, el pasado 21 de enero de este año 2020 fue hallado el cuerpo sin vida del sacerdote JESÚS MANUEL RONDÓN MOLINA, quien fuera miembro del Presbiterio Diocesano de San Cristóbal.

2. Según informaciones emitidas por autoridades, el mencionado sacerdote habría sido asesinado por un menor de edad, quien fuera víctima de abusos sexuales por parte del clérigo, acción que repudiamos.

3. Lamentamos la muerte trágica del sacerdote y pedimos que la justicia divina se manifieste con misericordia. Oramos por él, por su madre y familiares que atraviesan un momento de dolor y tristeza.

4. También oramos por quien ejecutara este hecho y, movidos por la caridad que todo lo puede (Cf. 1 Cor 13), imploramos también para él la misericordia del Dios de la Vida y del Amor.

5. Al igual que en todas las Diócesis de Venezuela, en la nuestra de San Cristóbal hemos asumido las normativas de la Iglesia Universal para enfrentar los casos de abusos de menores por parte de clérigos. De hecho, se han realizado varias investigaciones que han culminado con sentencia firme; es decir con la dimisión del estado clerical de algunos sacerdotes.

6. En el caso del P. JESÚS MANUEL RONDÓN MOLINA, recibidas varias denuncias en su contra, se realizaron las investigaciones pertinentes y se le dieron medidas cautelares: entre ellas estaba la de residir en el Monasterio de las Carmelitas en Rubio, donde podía celebrar sólo en privado para las religiosas y se le había prohibido el trato con menores de edad mientras durara el proceso respectivo. Ya había recibido sentencia definitiva de dimisión del estado clerical y, ante dicha sentencia había presentado la apelación a los organismos correspondientes de la Santa Sede. A pesar de las múltiples llamadas de atención, desobedeció las órdenes y medidas cautelares puestas según lo establecido en el derecho de la Iglesia. A quienes presentaron las denuncias nunca se le impidió que pudieran acudir al fuero civil.

7. La Diócesis de San Cristóbal garantiza que se no se ha encubierto ni a este ni a ningún clérigo que haya sido denunciado e investigado. El lamentable hecho nos llena de tristeza y preocupación. Pero tenemos la conciencia clara de haber obrado sin encubrimientos y de acuerdo a lo que exige la IGLESIA.

8. Pedimos a las autoridades correspondientes terminen de aclarar lo ocurrido pero sin valerse de este triste suceso para fines políticos o de otra índole. No se puede hacer generalizaciones por la falta de un miembro de la Iglesia que debió comportarse como ministro configurado a Cristo Sumo y Eterno Sacerdote.

9. Siempre ha sido preocupación del Obispo de San Cristóbal y sus más allegados cooperadores tanto la auténtica formación integral como el acompañamiento y vigilancia pastoral de los sacerdotes: para ello, con diversos medios se busca hacer que todos actúen de acuerdo a los principios del evangelio y con los mismos sentimientos de Jesús de Nazaret.

10. Somos conscientes de los riesgos que corren nuestros sacerdotes que quieren ser fieles a la verdad de Jesús y de la Iglesia. La inmensa mayoría de ellos se entregan denodadamente al servicio del pueblo, al cual pertenecen. Juntos todos, Obispos, sacerdotes y laicos comprometidos con la evangelización, a pesar de las dificultades y de las fallas que puedan tener algunos, seguiremos anunciando la Palabra de la Verdad que hace libres, denunciando el pecado del mundo y construyendo el Reino de Justicia, Paz y Amor nacido en la Cruz de Cristo.

11. Sentimos el dolor del pueblo de Dios que sufre por muchas causas y que se ahonda por el mal testimonio de unos pocos; compartimos el dolor de las víctimas abusadas; queremos sanar el dolor de los que han sido golpeados por este triste acontecimiento; acompañamos el dolor de quienes lloran la muerte de su ser querido… pero, sabiendo que ese dolor se identifica con el de Cristo en la Cruz, ponemos nuestra mirada en la fuerza arrolladoramente liberadora de su Resurrección.

12. Como nos enseña Pablo, a pesar de las dificultades “no nos desanimamos” (2Cor 4, 16), porque sabemos que hemos puesto nuestra confianza en Cristo, en cuyo nombre seguiremos actuando (cf. 2Tim 1,12). Para ello contamos con la maternal protección de María del Táchira, Nuestra señora de la Consolación.

San Cristóbal, 22 de enero del año 2020.

+Mario Moronta R., Obispo de San Cristóbal.



martes, 21 de enero de 2020

“Debida prudencia” recomienda el vice postulador de la causa del “Médico de los pobres”


 El proceso ha permitido repasar las etapas que cumple la iglesia, para declarar beata a una persona fallecida con “fama de santidad”

Ramón Antonio Pérez // @GuardianCatolic
Fotos: José Cohén
Caracas, 21 de enero 2020

La población venezolana vive con intensidad y alegría la reciente aprobación del presunto milagro que pudiera llevar a los altares al Doctor José Gregorio Hernández; sin embargo, el vice postulador de la causa, monseñor Tulio Luis Ramírez Padilla, en el marco de los 34 años de ser declarado Venerable el galeno nacido en Isnotú, estado Trujillo (Venezuela), el 26 de octubre de 1864, hizo un llamado a la “prudencia”, y recordó que la posible beatificación “debe promover una conversión interior en los venezolanos”.

El prelado recomendó a los medios de comunicación “la debida prudencia” porque “el milagro no ha sido aprobado”, únicamente, “ha sido aprobado el hecho de que no tiene explicación científica”, indicó el jueves 16 de enero durante una rueda de prensa. 

Con todo, aseguró que esta decisión en la que participaron siete médicos “nos llena de mucha esperanza”. "¡Estamos por muy buen camino!" "¡Sigamos orando!" "¡Ahora tenemos que superar la consulta teológica y la Plenaria de Cardenales y Obispos que se realizarán en los meses venideros!".

José Gregorio Hernández es “Venerable” porque cumplió el primer paso del llamado proceso de las virtudes heroicas cuyo decreto fue firmado por el papa Juan Pablo II, el 16 de enero de 1986, y que dice lo siguiente: “consta de las virtudes teologales Fe, Esperanza y Caridad para con Dios y el prójimo, y de las virtudes cardinales Prudencia, Justicia, Templanza, Fortaleza y sus anexas, del Siervo de Dios José Gregorio Hernández en grado heroico, en el caso y para los efectos de que se trata”, citó.

El segundo paso a cumplir está relacionado con el proceso de beatificación que declara la aprobación del milagro obrado por intercesión del “Médico de los pobres, como fue anunciado el 9 de enero 2020. En esta etapa se encuentra el Venerable José Gregorio Hernández, pero requiere cumplir otros cuatro requisitos, de acuerdo con los protocolos del Vaticano.

Primer paso, el hecho milagroso


Tulio Ramírez Padilla precisó que “la primera es la que se realizó en la Comisión de Médicos donde se aprobó exitosamente el presunto milagro”. “Esta instancia determinó que es ‘científicamente inexplicable’ el presunto milagro” ocurrido en la niña Yaxury Solórzano Ortega de 10 años de edad.

Los hechos ocurrieron el 10 de marzo de 2017, en el caserío Manga Coveras del estado Guárico, cuando unos delincuentes asaltaron a Yaxury Solórzano Ortega que se encontraba junto a su padre. Pretendían robarles la motocicleta, les dispararon, alcanzándola una bala en la cabeza perdiendo mucha sangre, parte de la masa encefálica y varios huesos. 

No fue fácil llevar a la niña a un centro médico debido a la complejidad de los caminos y de la lejanía a poblados donde la pudieran atender. Primero la llevaron a una localidad con más habitantes y desde allí viajaron en lanchas por el río, hasta llegar a San Fernando de Apure, donde fue internada en el hospital Pablo Acosta Ortiz.

De manera inexplicable se encontraba con vida. Desde la ocurrencia de los hechos hasta ser internada se cumplieron cuatro largas horas. Para más preocupación, en el hospital no había un neurocirujano que pudiera atenderla. Así duró 48 horas hasta ser operada.

No hay explicación científica en este presunto milagro, porque eran dos diagnósticos que se manejaban: la niña quedaba parapléjica o moría”, dijo Tulio Ramírez en la rueda de prensa. Pero gracias a la invocación que hicieron sus padres al Venerable José Gregorio Hernández, la menorcita está muy contenta y está completamente saludable”.

Segundo paso, la comisión teológica

El obispo auxiliar de Caracas, explicó que “el segundo paso a seguir es la Comisión Teológica, la cual se abocará a estudiar la causa y el efecto de la invocación a José Gregorio Hernández para que se produjera el milagro que estamos presentando”.

Ésta instancia es convocada por la Congregación para la Causa de los Santos”, precisó Ramírez Padilla en un salón de la iglesia Nuestra Señora de la Candelaria, en Caracas, donde reposan los restos del médico trujillano desde el año 1975, cuando fueron exhumados y traslados desde el Cementerio General del Sur, en la capital de Venezuela.

Tercer paso, los cardenales

Superada la segunda etapa en el proceso de beatificación, el caso será analizado por la Comisión de Cardenales y Obispos del Vaticano. Son ocho los teólogos que estudiarán en esta tercera etapa la vinculación entre el hecho extraordinario evaluado por la Consulta Médica y la intercesión atribuida en este caso al Venerable José Gregorio Hernández.

Posteriormente, los antecedentes y veredictos de los médicos y teólogos serán estudiados y comunicados por uno de los cardenales al que llamarán: “Cardenal Ponente” a la Congregación para la causa de los santos, convocada en una sesión para este caso.

Luego, en sesión solemne de los cardenales y obispos de la Congregación se da su veredicto final sobre el milagro. En caso de ser positivo, el prefecto de la Congregación ordena elaborar el proyecto de decreto para ser elevado a la aprobación del Papa.

Cuarto paso, la aprobación del Santo Padre

“La última palabra la tiene el Papa Francisco, quien a través de un decreto aprobaría la beatificación”, indicó el vice postulador de la causa.

Aclaró, no obstante, no tener dominio del tiempo en que puedan tardar estas instancias en dar un veredicto sobre la esperada beatificación. “Simplemente hay que esperar los lapsos de las diversas comisiones, y esto lo fija la Postuladora de la Causa, a cargo de la doctora Silvia Correale quien está en Roma haciendo este trabajo”.

El gran reto: imitar las virtudes de José Gregorio

Hasta la oficina de la vice postulación de la causa de José  Gregorio, en la Arquidiócesis de Caracas, llegan más de 2 mil testimonios “unos más hermosos que otros”. 

Pero “el milagro social que necesitamos con urgencia los venezolanos, además de la beatificación de nuestro ‘Médico de los pobres’, es la conjunción de la paz, la reconciliación entre todos los venezolanos, e imitar las virtudes humanas de José Gregorio, y para eso hay que preparar nuestros corazones a través de la oración constante a Dios”, enfatizó monseñor Tulio.

Próximas actividades.- Durante este encuentro con los medios se conoció que el sábado 4 de abril se hará una nueva caminata la cual será presidida por el cardenal Baltazar Porras, en la que “visitarán los hospitales para acompañar a los médicos, enfermeras y pacientes para que sigan los pasos de la esperanza del doctor José Gregorio Hernández”. Todos los 29 de cada mes se celebrará una misa plenaria con indulgencias en conmemoración al fallecimiento de JGH. Y el 10 de marzo, Día Nacional del Médico, se realizará una eucaristía en honor a los profesionales de la medicina.