sábado, 31 de marzo de 2018

Venezuela: ¿Cuántos presos fallecieron en un incendio dentro de la cárcel de Policarabobo?


(+ Comunicado de la CEV)

“¡Basta ya de compatriotas crucificados”!, dice la iglesia en un comunicado. Algunos líderes sociales hablan hasta de 100 personas calcinadas, y adjudican la responsabilidad al Gobierno de Maduro

Mar 31, 2018
Todavía no se conocen las cifras oficiales ni los nombres de las personas que fallecieron en un incendio desatado en la mañana del 28 de marzo, dentro de una comisaría de la policía del estado Carabobo (Policarabobo) en Venezuela. 
Se habla de 68 víctimas mortales (66 reos y 2 mujeres) producto del fuego en uno los pabellones, pero voces vinculadas a los derechos humanos hablan de hasta 100 víctimas, por lo cual exigen al gobierno de Nicolás Maduro “una profunda investigación que aclare los hechos”.
Las primeras versiones no confirmadas hablan de una riña entre bandas rivales por “un cambio de gobierno” para hacerse del control de esta cárcel; y otras más osadas, argumentan que se generó “una “encerrona con fuego” para deshacerse de presos rivales. Las dramáticas imágenes inundaron las redes sociales y teléfonos móviles.

CEV: Urge conocer la verdad

El cardenal Jorge Urosa Savino catalogó los hechos como “una verdadera tragedia”. Dijo que ello refleja el mal estado del sistema penitenciario del país, lo cual debe cesar e inmediato. 
“No hay derecho a que haya en Policarabobo esa cantidad de presos fallecidos. Debería haber más y mejores cárceles en Venezuela”, comentó el pasado Jueves Santo, alegando que conoce la entidad por haber sido arzobispo de Valencia.
De igual manera sostuvo que actualmente las cárceles venezolanas son un verdadero horror. 
“Es algo que tiene pendiente el Gobierno con el pueblo venezolano y con esos hermanos nuestros que por algún motivo hayan delinquido o estén, a lo mejor, falsamente acusados y hayan sido víctimas del mal estado de las cárceles venezolanas”.
Por su parte, la comisión de justicia y paz de la Conferencia Episcopal Venezolana, emitió este 30 de marzo, un comunicado en el que se mostró “con una palabra de cercanía fraterna, de denuncia moral y de esperanza compasiva”.
Para la CEV urge “la voluntad decidida, la sinceridad más diáfana y la disponibilidad más eficaz para encarar con verdad y autenticidad las causas y circunstancias de lo ocurrido, para proceder con justicia, responsabilidad y eficacia”.
Denuncian que “lo ocurrido se inscribe en una fatídica crónica anunciada y denunciada, habida cuenta de la cadena de imprevisiones, carencias, distorsiones y complicidades que imperan en el entramado judicial, policial y penitenciario.

El hacinamiento llega al 300 por ciento

Entretanto la organización no gubernamental Una ventana a la libertad, que trabaja por los derechos de los presos, estima que un motín ocurrido a primera hora de la mañana del miércoles 28 de marzo en la citada comisaría de Policarabobo, es responsabilidad del ministerio para el Servicio Penitenciario y de su titular, Iris Varela.
“Queremos responsabilizar de manera directa a la ministra Varela y al Ministerio de Servicio Penitenciario por este hecho que acaba de ocurrir en la Policía de Carabobo. Esta es una situación que desde Una Ventana a la Libertad la hemos venido denunciando desde hace varios años”, destacó Carlos Nieto Palma, director de la oneg.
Es grave y alarmante. Lo que ocurrió en Carabobo hoy es una muestra de ello y eso se vive en toda Venezuela”, dijo. Igualmente aseguró que todas las policías del país se encuentran en un estado de caos por la negligencia del referido ministerio.
Nieto Palma además indicó que hace ya siete años, cuando el ministerio fue creado, Iris Varela ofreció construir un recinto penitenciario en cada estado del país exclusivamente para albergar a personas procesadas en estos casos, como centros de detención preventivas, y no han hecho ninguno. 
“Esto es lo que ha creado el caos que se vive en toda Venezuela”, advirtió. Nieto Palma refirió que las cifras indican que hay un hacinamiento de un 300% aproximadamente en los centros de detención preventiva.

Exigen cifras y nombres de los fallecidos

Por su parte, el diputado a la Asamblea Nacional por el estado Carabobo, Ángel Álvarez, en un anota enviada a Aleteia, repudió lo que cataloga como una “masacre”, asegurando que “dejó alrededor de 100 reos fallecidos”.
Álvarez indicó que este hecho es una clara evidencia de que en Venezuela el régimen de Nicolás Maduro no respeta la vida ni los derechos humanos de los ciudadanos. “Ya ha habido pronunciamientos de la ONU y distintos entes internacionales, porque este hecho no solo impacta a nivel nacional, sino ha tenido una resonancia internacional”.
Cada hora que pasa se oscurece más esta masacre”, dijo el parlamentario. “Todavía no tenemos las cifras exactas ni los nombres de las víctimas, por lo que exhortamos a que sean publicadas”, explicó. 
Álvarez demandó que “la comisión designada por el gobernador de la entidad, Rafael Lacava, no sea una comisión de carácter partidista sino una comisión mixta de carácter internacional que investigue a fondo este caso”.
“El Ministerio Público informó a la opinión pública que ante los terribles hechos acaecidos en la Comandancia de la Policía del Estado Carabobo, donde por un presunto incendio fallecieron 68 personas, hemos designado 4 fiscales para esclarecer estos dramáticos hechos”, dijo Tarek William Saab en su cuenta de Twitter.
A continuación, el comunicado de la Comisión de Justicia y Paz del Episcopado Venezolano:
PRESIDENCIA DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL VENEZOLANA
COMISIÓN EPISCOPAL DE JUSTICIA Y PAZ
COMUNICADO ANTE LA MASACRE DE VALENCIA

Ante el lamentable suceso ocurrido en esta Semana Santa en una Comisaría Policial del Estado Carabobo, con el trágico saldo de numerosas personas fallecidas, probablemente otras heridas, familias presas de dolor, aumentado por el silencio y la sospecha de que no se quiera encarar la verdad de los hechos, la Presidencia de la CEV y la Comisión de Justicia y Paz, consideran deber cristiano primario hacerse presente, con una palabra de cercanía fraterna, de denuncia moral y de esperanza compasiva.
1.- Ante todo, y en una fecha tan significativa para el conjunto de nuestro pueblo como es el Viernes Santo, memorial de la Pasión y Muerte del  Señor Jesús, deseamos hacer llegar al conjunto de familiares de las víctimas , nuestros sentimientos de sinceras condolencias, de solidaridad humana y cristiana, de comunión en la oración ante el Padre de bondad y misericordia, para que acoja en su bondad a los fallecidos y acompañe con el bálsamo de la paz interior y la esperanza cierta a sus seres queridos. Ofrecemos también, con espíritu de misericordia y cercanía samaritana, los servicios que la Iglesia Católica tiene en su pastoral penitenciaria integrada por sacerdotes, religiosas y laicos, para acercarse y atender espiritual y físicamente en la medida de nuestras posibilidades tanto a los privados de libertad como a sus familiares y personas cercanas.
2.- Expresar nuestra consternación más profunda y nuestro rechazo más firme ante lo ocurrido. Urge la voluntad decidida, la sinceridad más diáfana y la disponibilidad más eficaz para encarar con verdad y autenticidad las causas y circunstancias de lo ocurrido, para proceder con justicia, responsabilidad y eficacia. Entretanto no es temerario afirmar que lo ocurrido se inscribe en una fatídica crónica anunciada y denunciada, habida cuenta de la cadena de imprevisiones, carencias, distorsiones y complicidades que imperan en el entramado judicial, policial y penitenciario. Ejemplos fehacientes son las impunidades, retrasos judiciales, dotación insuficiente y a ratos cómplice, hacinamientos y otros tratos inhumanos y un largo etcétera, reflejo de una ausencia de políticas idóneas, de corrupciones diversas, negligencias patentes y la mentira o el disimulo. Son muchos los familiares de los presos en las distintas cárceles y centros de reclusión que tocan las puertas de la Iglesia para que hagamos algo para que haya una atención en condiciones más humanas.
3.- Dos reclamos podrían resumir los sentimientos y las expectativas más sentidos. El primero, espontáneo y primordial: “basta ya” de compatriotas crucificados por el dolor, la angustia, la injusticia, porque hay que devolver su lugar de honor a la presunción de inocencia mientras no haya condena firme y porque incluso el culpable de delito debe ser tratado siempre con respeto en sus derechos humanos básicos y la expectativa de su reinserción social positiva. Un modelo para ello lo tenemos a mano en el ejemplo de Jesús en la cruz y su relación de humanidad misericordiosa con el “buen ladrón” y con sus propios verdugos.
El otro, necesario y exigente, sanador y reconciliador: atrevámonos a la verdad, porque “la verdad nos hará libres” (….) . Verdad  de investigación correspondiente, exhaustiva y convincente. Verdad política  de asumir las consecuencias de responsabilidades o culpabilidades por acción u omisión. Verdad ética y espiritual de conversión, de cambio de rumbo, de nueva humanización como personas y como pueblo.
4.- Una última palabra, en el horizonte del Domingo de Resurrección, de la Pascua o “paso” del Señor, corresponde a la esperanza. No basta con indignarnos y denunciar, unámonos a las muchas instituciones de iglesias o de organizaciones privadas que trabajan por el adecentamiento y mejor trato humano y jurídico, para que los muchos reclusos que hay en el país tengan una vida digna en medio de estar privados de libertad.
Que el Señor de la pasión y muerte del viernes santo, bendiga y acoja a nuestros privados de libertad como Jesús al buen ladrón. Y que las lágrimas de la Virgen Dolorosa se conviertan en sonrisa y alegría de resurrección.
Caracas, 29 de marzo de 2018.

Con nuestra copiosa bendición.

                                               Presidencia de la CEV y Comisión de Justicia y Paz.