lunes, 28 de abril de 2014

Iglesia de Caracas Convirtió en Fiesta de la Santidad Canonización de los dos Papas




En la festividad de Jesús de la Divina Misericordia, numerosos fieles católicos se dieron cita en el gimnasio cubierto “Papá” Carrillo ante convocatoria de la Arquidiócesis de Caracas, para darle gracias a Dios por la canonización de Juan Pablo II y Juan XXIII 

Ramón Antonio Pérez 
@GuardianCatolic 

Caracas, 28 de abril de 2014.- Monseñor Jesús González de Zárate, obispo auxiliar de Caracas y secretario general de la Conferencia Episcopal Venezolana, llamó a “renovar la fe católica que es de la mayoría de los venezolanos y dejarnos guiar por la fe en la solución de nuestros problemas, a fin de que se mantenga viva la esperanza y busquemos la reconciliación y el perdón”. 

Sus palabras se produjeron en la celebración eucarística que en nombre de la Arquidiócesis de Caracas, presidió este domingo 27 de abril, a partir de las 3:30 pm., en el gimnasio cubierto José “Papá” Carrillo de Los Dos Caminos, en agradecimiento a Dios por la canonización de los Papas Juan Pablo II y Juan XXIII, y en el marco de la Festividad de la Divina Misericordia.

El coso deportivo fue adornado con dos fotos gigantes de San Juan Pablo II y San Juan XXII, colocadas encima de los pasillos que dan ingreso a la cancha. Al centro, dos fotos más pequeñas de los nuevos santos estaban debajo de una imagen de Jesús de la Divina Misericordia, teniendo como fondo el Tricolor Nacional. Al lado del tabloncillo sobresalía una bandera de Polonia disputándose el espacio con los emblemas de la Comunidad Carismática “Los Samaritanos”, mientras retratos, letreros y otros afiches decoraban el escenario. Debajo de las banderas estaba el altar, y a cierta distancia, en sus costados izquierdo y derecho, respectivamente, las imágenes de Nuestra Señora de Coromoto y Jesús de la Divina Misericordia con abundantes ornatos florales.

Todo fue gratamente decorado por el Ministerio Alabemos.


Monseñor González de Zárate presentó al nuevo obispo auxiliar de Caracas, Monseñor José de la Trinidad Fernández Angulo, quien recibió una calurosa ovación; indicó que la "Ordenación Episcopal de Monseñor `Trino`será en la Catedral Metropolitana de Caracas, el venidero 6 de julio, a las 10 de la mañana. También estuvieron presentes varios sacerdotes y seminaristas, así como religiosos y religiosas de varias comunidades que animaron con su presencia esta fiesta de la santidad en Caracas.
 
El Prelado recordó a Juan XXIII como el impulsor del Concilio Vaticano II y a Juan Pablo II como el Papa que permitió se desarrollaran los contenidos con que se actualizó ante el mundo la fe de los católicos.

“En este día que coincide con la festividad de Misericordia Divina de la Resurrección de Jesús, la iglesia se alegra por esta canonización de dos grandes Papas que condujeron a la iglesia en el Siglo XX e inicios del Siglo XXI ", dijo a los periodistas previo a la misa .

Luego en la eucaristía recordó la Bienaventuranza que llama a vivir en la fe: “Dichosos los crean sin haber visto”, releía de la lectura evangélica del día. 

“Una fe no solo de palabras sino que se traduce en obras de amor: en la vida común, en la oración constante, en la fracción del pan, en vivir todos unidos compartiendo lo que tenemos, en el perdón mutuo, y en la respuesta generosa al envío misionero que nos hace El Señor”, dijo en el espacio deportivo repleto de fieles.

En relación a Juan Pablo II y Juan XXIII, relató que confesaron creer en Cristo Vivo. “Son santos por su Fe: fuerte y generosa, apostólica, en tiempos de cambios profundos y globales. De ellos se puede decir lo que se dijo del primer Papa: Dichoso tu Simón, hijo de Jonás porque eso que has creído y anunciado en el mundo de hoy no te lo anunciado nadie, sino el Padre que está en el Cielo”, expresó de manera categórica.


Con anterioridad, el Padre Pedro Guerra motivó con una enseñanza la práctica de la oración y la creencia en Jesucristo; pero además, predicó acerca del miedo, el desamparo y la soledad y lo contextualizó en la Resurrección de Jesucristo.

“Al único miedo que debemos temer es a estar alejados de Jesucristo. Cuando estamos lejos de Cristo nos confundimos en diversos caminos como los de la brujería y el ocultismo para perder la bendición de Dios y de la Fe”, dijo.

Acotó que “fuimos formados en una cultura del miedo que nos paraliza la vida, los planes y las ilusiones, como les ocurrió inicialmente a los apóstoles”. Pero “Jesucristo nos libera del yugo del miedo que es una herramienta del pecado”.

En otro momento, el Padre Vicente Mancini motivó la oración con la exposición del Santísimo Sacramento, mientras integrantes de las agrupaciones apostólicas realizaron danzas, cantos y ofrendas frente al Pan Vivo. 

Por su parte, Gregori Cartier junto a dos niñas, leía la historia de Sor Faustina Kowalska, mientras se escenifican en la cancha los momentos vividos por esta santa religiosa que dio impulso a la práctica de la Divina Misericordia.


Antes de finalizar la misa, el cantante mirandino, Adrián Guacarán, que en 1985 siendo un niño le cantó al Papa Juan Pablo II durante su primera visita a Venezuela, prorrumpió el escenario con su famosa canción: El Peregrino”.

Demás está acotar que la intensidad de la oración post comunión se acrecentó con este canto, y muchas personas se levantaron de sus asientos para intentar ver al cantante; algunos se acercaron a felicitarlo por la bella interpretación que le añadió un plus extra a la acción de gracias por la canonización de dos Papas en una misma ceremonia. 

Con la bendición final, se dio por concluida esta fiesta de la santidad.






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