martes, 12 de enero de 2010

Sacerdotes pederastas serán juzgados por tribunales ordinarios

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Esta situación posiblemente no ha tenido resonancia en Venezuela debido a que en el país no se conocen casos de afectación sexual a menores de edad; sin embargo, es interesante conocer que aquellos sacerdotes que pudieran incurrir en este tipo de falta serán excomulgados y, además, quedarán sometidos a la justicia civil para su respectivo castigo

Ramón Antonio Pérez

Guarenas, 12 de enero de 2010.- El Vaticano ha dado a conocer esta información que recorre los círculos noticiosos del mundo creyente y ateo: “tolerancia cero hacia los sacerdotes pederastas y abusadores”.
De esta manera fue reiterado por el Prefecto del Clero, Cardenal Claudio Hummes, según la divulgación que hiciera el periódico oficial de la Santa Sede: L'Osservatore Romano'. El purpurado advierte que los casos comprobados deben pasar a la “Justicia ordinaria”, porque esos comportamientos “hieren en profundidad el corazón de la Iglesia”, aunque también invita a no generalizar.
Es la primera vez que un "ministro" del Papa evoca los tribunales ordinarios para este tipo de delitos. Es decir, los curas que cometan el “gravísimo crimen” de la pederastia ya no sólo serán juzgados por las leyes eclesiásticas del Derecho Canónico, sino que serán entregados también a los tribunales civiles.
Esta situación implica que los sacerdotes que se desvíen del cumplimiento de sus promesas en contra de menores de edad, podrán ser doblemente castigados. Primeramente, en lo eclesiástico, con la reducción al estado laical y la excomunión. Y en segundo lugar, de manera civil, con las penas previstas en los códigos penales ordinarios.
Hay que recurrir a la “Justicia ordinaria” para “dilucidar objetivamente las responsabilidades” de los sacerdotes culpables de pederastia o de abusos sexuales, advierte el Cardenal de la Curia.
Caso Irlandés …
El purpurado se refiere, en concreto, al escándalo de los curas pederastas de Irlanda y confiesa que es “un hecho dolorosísimo”, que hiere a las víctimas y a la propia Iglesia. Se trata de “actos gravísimos y delictivos, que la Iglesia no puede tolerar jamás, en ningún caso”. Además, condena la connivencia de algunos prelados irlandeses como una “dolorosa experiencia”, cuya responsabilidad “asumieron algunos obispos renunciando a sus sedes”.
No generalizar…
Sin embargo, el Cardenal Hummes invita a no generalizar y no colocar en el mismo saco a todos los sacerdotes. “La amplísima mayoría de los sacerdotes del mundo son personas dignas, entregadas a su ministerio y dispuestas a gastar su vida por el Evangelio”, citan del periódico.
Pero, como reconoce el propio cardenal, esas vidas entregadas al máximo “no son noticia” en una sociedad “poco dada a llegar hasta el fondo en la búsqueda de la verdad” y a contar “todo lo que de bueno hace la inmensa mayoría de los sacerdotes”.

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