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domingo, 30 de mayo de 2021

Cardenal Urosa entroniza cuadro de Jesús Misericordioso en Vicaría “Santísima Trinidad”

Invitó a ser misericordiosos con las demás personas, especialmente con los más necesitados. “Siempre habrá alguien necesitado de una palabra de consuelo, y de un apoyo material o espiritual”, indicó el cardenal Urosa

Ramón Antonio Pérez // @GuardianCatolic
Caracas, 30 de mayo 2021

Por motivo de la pandemia, el Cardenal Jorge Urosa Savino tenía dos años sin visitar la Vicaría “Santísima Trinidad” de la parroquia “Nuestra Señora de Fátima” hacia el sector “Cecilio Acosta” de Petare. El sector es de mucho significado para el arzobispo emérito de Caracas. 

Regresó el sábado 29 de mayo, para bendecir y entronizar un cuadro de la Divina Misericordia, celebrar eucaristía y compartir con sus amistades de siempre. Todo se cumplió en el marco de la fiesta patronal en honor a la Santísima Trinidad. 

El cuadro de la Divina Misericordia fue donado por la “Fundación Dios es Amor” de la empresa Granos San Jorge que dirige Ramón Azghen. Se trata de una impresión de un metro ochenta, aproximadamente, con la inscripción: Jesús en ti confío.

La actividad fue organizada por la directiva del Apostolado de la Divina Misericordia de Caracas, integrada pora Aime Irigoyen, Carmen Mata, Maritza Bolívar, Estela Remolina, Mariela Tovar y Esther Gil Tovar. 

También participaron las hermanas de ABC PRODEIN Venezuela -Asociación Benéfico Cristiana Promotora de Desarrollo Integral- que desde enero de 2019 están en este sector: Luz Mirian Girardo (vicaria), Francisca "Paquita" De la Ossa, Jenny Apaza y Elvia Guamanchumo.

Le damos gracias a Dios porque es un Dios misericordioso. Dios no es un Dios duro, malo e implacable; no es un Dios que nos quiere cobrar nuestras faltas; o que está pendiente para castigarnos”, dijo en la misa.

Por el contrario, Dios está pendiente de nosotros porque nos ama y es misericordioso”. Precisamente, “la entrega más grande, la manifestación más sublime de su misericordia hacia el hombre es la entrega de su hijo Jesucristo para la redención de la humanidad”, añadió el quinto cardenal venezolano que nació en Caracas el 28 de agosto de 1942.

Reconocemos esa Misericordia cuando nos acogemos al perdón de Dios y reconocemos que somos débiles, que somos hombres pecadores y humildemente reconocemos que somos beneficiados por la misericordia de Dios”, expuso.

“Tenemos que reconocer que necesitamos de la Misericordia de Dios y el sacramento de la Confesión es precisamente, el sacramento de la Misericordia”, indicó. En ese orden se comprometió a conseguir para esta capilla un confesionario que se adapte al espacio para que los creyentes de esta comunidad cristiana se acerquen a la confesión.

Gratos recuerdos del Cardenal Urosa

"Trabajé pastoralmente desde septiembre de 1971, atendiendo pastoralmente a esta comunidad los sábados y los domingos. Combinaba esa labor pastoral con mi trabajo en el Seminario", indicó a El Guardián Católico. "Fue un trabajo muy grato, hasta 1982, cuando me operé del fémur y luego me hicieron Obispo Auxiliar de Caracas", recordó. 

Lo apoyaron en esa labor de evangelización y catequesis un grupo de seminaristas, primero del Seminario de San José de El Hatillo, y luego del Seminario de Santa Rosa de Lima. "En enero de 1979, el Cardenal Lebrún fundó la Vicaría de la Santísima Trinidad, con la colaboración de las queridas Hermanas Marianitas, con una bellísima labor desde fines del año 1978 hasta de enero de 2019".

Indicó que la sede de la Vicaría se comenzó a construir en 1975, y consta de la Capilla, dos salones, y la residencia de las religiosas. La primera etapa, la residencia inicial de las Hermanas y un salón múltiple, se inauguró en octubre de 1978. Más tarde se inauguró la Capilla, en 1981.

"La nueva casa de las religiosas se construyó posteriormente. Ahora están allí las Hermanas de Prodein, con gran generosidad, empuje y dedicación. Una magnífica labor de evangelización y catequesis, atención religiosa y sacramental, y acción social”.

Urosa llegó al barrio con 28 años


En esta comunidad de Petare, anteriormente llamado "Casa de Tablas", el cardenal Urosa Savino, dio sus primeros pasos como sacerdote en el año 1971. El retrato de un joven Padre Urosa llevado por una de las religiosas Marianitas que trabajó allí, se ha hecho emblemático. Habló de ello en compañía de las Hermanas Paquita y Luz Mirian de ABC Prodein.

Este 29 de mayo cuando llegó a la comunidad, los afectos de los vecinos confirmaban la estrecha relación y cercanía que mantienen con el purpurado. 

Un toque de puños (el saludo implementado desde la llegada de la pandemia del coronavirus) fue la manera de acercarse. Las tradicionales expresiones: “¿Buenos días, ¿cómo estás?” y “¡Me saludas a tu esposo!”, entre otras, se le escuchaba mientras bajaba las escaleras hasta la capilla de la Santísima Trinidad.

Un letrero pegado en la puerta principal indicaba la fiesta patronal en honor a la Santísima Trinidad. En la cartelera anunciaban que las reliquias del beato José Gregorio Hernández llegarían el 31 de enero. Dentro de la capilla que, en su tiempo construyó el Padre Jorge Urosa Savino con la ayuda de los vecinos y amigos, esperaron el cuadro de Jesús Misericordioso.

Vicaría con la huella del Cardenal Urosa Savino


“El cuadro fue donado por la Fundación Dios es amor, que impulsa la devoción por Santa Faustina de Kowalska”, explicó Esther Gil Tovar, responsable del Apostolado de la Divina Misericordia de la Arquidiócesis de Caracas, quien dio la bienvenida.

Para mí es un orgullo hablar de un caballero que conozco desde hace 49 años”, dijo Esther en relación al cardenal Urosa Savino, quien bendijo y entronizó el cuadro antes de la misa. “Puedo decir que es una persona conservadora, nacionalista, de carácter fuerte, pero, además toca y canta música venezolana”, describió del cardenal Urosa Savino.

Esther Gil relató que un seminarista llevó a su compañero Jorge Urosa a esta comunidad por primera vez en el año 1967. Jorge Urosa fue ordenado sacerdote por el cardenal José Humberto Quintero Parra, el 15 de agosto de 1967. Pero no sería hasta el año 1971 cuando “regresó para darse a conocer y trabajar en nuestro sector”. Tenía entonces 28 años.

La comunidad no tenía un lugar fijo donde celebrar la eucaristía. Un día se celebraba en la escuela Cecilio Acosta, en el estacionamiento de la casa del señor Jesús Aponte; otro, en la casa de la señora María Correia; o en un terreno al final de la calle Bolívar.

Se propuso comprar el terreno donde ahora funciona nuestra Vicaría de la Santísima Trinidad, expresó emocionada. Luego de un gran esfuerzo en la búsqueda de materiales para la construcción, y bendecida por el cardenal José Alí Lebrún Moratinos, que ahora va rumbo a los altares.

Luego el padre Jorge Urosa hizo los trámites para que en la comunidad trabajaran unas religiosas y llegaron las Hermanas Marianitas que se mantuvieron en la comunidad durante 40 años. En enero de 2019 llegan a nuestra Vicaría las Hermanas espirituales del padre Rodrigo Molina, ABC Prodein, quienes realizan un excelente trabajo.

De puertas abiertas para todos

Esther Gil dijo a El Guardián Católico que entre las actividades cuentan con un comedor en el que comen diariamente 500 personas entre niños y adultos mayores.

“Además, con el apoyo de una enfermera y siempre que haya disponibilidad, se entregan medicamentos e insumos médicos a los vecinos que los necesiten; atendemos a los enfermos; realizamos adoración ante el Santísimo. También se celebra la santa misa diariamente”, dijo la evangelizadora del apostolado de la Divina Misericordia.

“Realizamos actividades con los grupos juveniles, fomentamos e impulsamos la pastoral de la familia y se les brinda apoyo a los movimientos de apostolado de la comunidad”, informó. 

Las puertas de nuestra vicaría siempre estarán abiertas para atender al que requiera sus servicios”, concluyó Esther Gil Tovar. 




1 comentario:

  1. Realmente uno de los símbolos más importantes para mi y es uno al que más novenas y oraciones religiosas dedico.

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