sábado, 10 de marzo de 2018

Venezuela: “La Olla de la Misericordia de Santa Capilla nos reúne como familia”


En la Iglesia Santa Capilla de Caracas entregan un estimado de 600 comidas por jornada a personas en situación de calle, pero las religiosas necesitan “apoyo urgente” para seguir ayudando

Mar 10, 2018
Hortensia Rivas y Richard Durán son parejas desde hace cinco años, pero debido a la pobreza y a la falta de una vivienda se encuentran separados, por lo menos a 45 kilómetros de distancia. 
Ella vive en Los Teques (estado Miranda), en casa de la abuela con sus 8 hijos de entre catorce y tres años de edad. Él duerme en una plaza pública en el centro de Caracas, esperanzado ser tomado en cuenta por el Gobierno de Nicolás Maduro para una vivienda “donde se pueda vivir” y compartir junto a su familia.
Desde hace un año acuden a la “Olla de la Misericordia” que las Siervas del Santísimo Sacramento distribuyen en la Iglesia Santa Capilla de Caracas, frente a la plaza donde duerme Richard. Para ellos no solo es la oportunidad de disfrutar “un alimento digno”; también comparten las “pocas mieles” y los “muchos sinsabores” que como todas las familias pobres les ha correspondido en esta crisis que sacude a Venezuela.
“Esta es la única oportunidad que comemos algo decente junto a los niños”, dijo la mujer de 33 años y con una marcada delgadez, producto del desprendimiento de los alimentos que deja de consumir para darlos a sus hijos. 
“Desde hace un año venimos aquí donde nos enfocamos en retener y aprobar el respeto, el amor y la solidaridad”, dijo Rivas en conversación con  Aleteia . Para ella “la escasez” se traduce en “no comer”.




VENEZUELA;HUNGER
©Guardian Catolico

El pensamiento y las palabras de Richard, también de 33 años, se enfocó en la necesidad de obtener una vivienda. Relató que por su experiencia en la calle conoce “lo triste que es dormir con la lluvia” mojándole el cuerpo, estar “alerta ante el peligro” de la delincuencia, ser “vigilado” por los cuerpos policiales o “sentir el rechazo” de algunas personas.
“Ojalá el gobierno nos entregara una vivienda. Para nosotros es lo prioritario” , dijo el hombre que trabaja en la calle vendiendo cigarrillos. “No puedo viajar todos los días a Los Teques porque lo poco que gano no me alcanza; a veces pago una habitación para asearme y dormir algo pero más mayormente me toca escoger la calle para poder comer”, completó.

Necesitamos ayuda para esta labor social

Las historias de Hortensia y Richard forman parte de las terribles cifras de pobreza que se atienden en Santa Capilla. Es la tercera ocasión en que Aleteia asiste al lugar para conocer sobre este proyecto. Allí estuvimos en  septiembre y  noviembre  de 2017. 
La hermana Juana Bautista López es responsable de la comunidad religiosa en este templo. Explicó que comenzó en agosto de 2016, a raíz del Año de la Misericordia convocado por el Papa Francisco y motivado en Caracas por el cardenal Jorge Urosa Savino, quien le insufló la responsabilidad de este trabajo al rector del templo, mercedario Ponc Capell.
“Al principio tuvimos que buscar a la gente y decirles si deseaban comer. Ahora cada día las cifras aumentan y tenemos más necesidad de recibir ayuda para continuar colaborando con nuestros hermanos más necesitados”, dijo la religiosa, dejando claro que confía en la misericordia de Dios y “aquí nadie se va sin recibir un plato de comida”.
Comentó que estas personas ingresan a Santa Capilla a las 7 de la mañana, y hacen oraciones guiados por un grupo de “adoradoras del Santísimo” hasta las 10 de la mañana. “Desde ese momento reservamos el Santísimo y luego el templo se convierte en un espacio de bienestar social”: se dictan charlas, se escuchan los problemas de la gente y se les orienta y motiva hasta la hora de comer. “Las mismas personas se ayudan entre sí”. 
Judith Guillén, una abogada que trabaja como voluntaria con esta iglesia, lleva los nombres y datos de los asiduos a la olla de la misericordia. Son cifras que son enviados a Cáritas de Venezuela. 

Ahora entregamos entre 500 y 600 comidas”, dijo mientras anotaba a Alejandro Enrique Chacón Velásquez, un caraqueño de 35 años que desde hace un año “quedó postrado en silla de ruedas, tras recibir tres balazos para robarle la moto”.


Chacón narró su odisea y agradece a Dios que sobrevivió a pesar de que uno de los disparos le partió dos vértebras de la columna, otro se alojó en las costillas y un tercero le destruyó el ojo izquierdo. Quedó sin empleo y actualmente busca ayuda para realizarse unos estudios médicos para ver si es posible otra operación para poder caminar. Junto a su esposa y dos niños también come de esta Olla de la Misericordia para aliviar la escasez de comida. 
Alejandro Chacón, junto a su esposa y los niños, también viene de esta Olla de la Misericordia para aliviar la escasez de comida.

¿Cómo colaborar con esta obra social?



La Hermana “Juanita” dio a conocer la cuenta bancaria en la que se acepta como opción para la “Obra de misericordia”, cuyos gastos semanales no pueden ser sufragados por los pocos hijos de Santa Capilla. También recibió carne de res, pollo y pescado; verduras y hortalizas; arroz, pasta y esperan nuevos recipientes para la sopa. 
  • Banco Mercantil, Cuenta Corriente Número: 0105-0632-8116-3200-4461, a nombre de Páez López Juana Bautista, cédula de identidad: 3.322.956. 
  • Banco Banesco; Cuenta de ahorro Nro: 0134-0345-7934-5210-3013, a nombre de Juana Chinea, Cédula de Identidad: 4.039.645. 
  • Banco Provincial, Cuenta de Ahorros Nro: 0108-0022-6402-0027-7945, a nombre de Mariana Guerrero, Cédula de Identidad: 82.141.810

Los donantes deben destacar que la transferencia es para la “Olla de la Misericordia”, y reportar la donación a los números (0212) 863 07 28; (0212) 8602124 y (0414) 1607355. Dios les bendecirá.
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Publicado por Ramón Antonio Pérez
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Las Siervas del Santísimo Sacramento - Hna Juana Bautista Páez López y la Hna CAMILA VÉLIZ -junto a un grupo de Servidores como la Misionera laica a a tiempo Completo MARIANA GUERRERO y la abogada Judith Guillén, entre otros voluntarios, entregaron casi 500 Sopas. Se dice fácil, pero es un trabajo inmenso que merece APOYO. Esta vez quiero que vean el video para que aquellos que quieran AYUDAR económica y materialmente, LO HAGAN. Cada vez son más las personas que necesitan comida. Unos viven en la calle; otras son familias enteras que acuden a recibir esta ayuda: ancianos, enfermos, jóvenes, incluso, familiares de funcionarios públicos con altos cargos que los desecharon como también desechan al resto de los venezolanos... Cuando escriba el Reportaje más amplio se darán cuenta que hablaré de una familia cuyo marido vive en la calle y la esposa en casa de un familiar; ellos se reúnen junto a sus hijos para comer y compartir en esta Iglesia, durante la entrega de la Olla de la Misericordia.... En mi nota que ampliaré, colocaré los números de las Cuentas Bancarias para que quien lo desee, COLABORE, si no, me lo piden en un mensaje privado. Vamos a AYUDAR a estas Hermanas. Saludos. RAP.