jueves, 5 de mayo de 2016

El Nazareno de San Pablo recibió histórica visita de la Virgen del Socorro


Durante la IV Peregrinación de la Virgen del Socorro de Valencia, realizada esta vez a Caracas, el cardenal Urosa pidió a valencianos y caraqueños ser “fuertes, valientes y decididos hijos de Dios, discípulos de Cristo y miembros de la Santa Iglesia católica”

Ramón Antonio Pérez // @GuardianCatolic
Caracas, 05 MAYO de 2016

Fue el sábado 30 de abril de 2016. Desde muy temprano las miradas se dirigían hacia la Basílica Santa Teresa de Caracas. En la medida en que pasaban los minutos iban llegando los peregrinos procedentes de la ciudad de Valencia, estado Carabobo.

Venimos de Valencia. Esta es nuestra IV Peregrinación con la Virgen del Socorro y hoy queremos visitar al Nazareno de San Pablo”, comentó Carmen Coromoto Girón,  tesorera de la Cofradía de la Virgen del Socorro y “coordinadora de faenas”, como indicó le llaman por llevar la batuta en este tipo de actividad.

Dentro del templo los cofrades del Nazareno se preparaban para recibir esta grata visita. Custodiaban la venerada imagen de los caraqueños impecablemente vestidos con sus camisas moradas y ataviados con el medallón que con motivo de la peregrinación realizada por el Nazareno en Caracas, en el año 2011, les impuso el cardenal Jorge Urosa Savino. Los adornos de la imagen motivaban las fotos para la posteridad.  

Entretanto, María Valentina Betancourt, una joven valenciana de 15 años, vestida como la Virgen del Socorro, con la respectiva corona dorada y el ramillete de flores que sostenía a la altura de la cintura, llegó entres los primeros visitantes e inmediatamente  también se tornaba en el centro de las miradas de quienes ya llenaban el templo.

Ella está cumpliendo una promesa porque en su niñez sufrió una enfermedad que fue curada por la Virgen del Socorro”, dijo una amiga de la joven. “Se viste así para las peregrinaciones y hasta ha ido a la procesión de La Divina Pastora”, añadió.


Valencia te quiere y te ama

A las 10:30 de la mañana, la imagen de Nuestra Señora del Socorro llegó a esta zona de Caracas. Fue bajada de un camión tipo cava que la transportaba para mayor seguridad y evitando la llovizna que le acompañó desde Valencia de donde partió a las 6:30. Sus cofrades la colocaron frente al Nazareno simbolizando el saludo entre Jesús y María.

Cuando ingresó al templo escoltada por el Nazareno, comenzó a sonar un pasodoble andaluz compuesto en su honor por el sacerdote pasionista Macaya: “¡Valencia te quiere; Valencia te ama; Valencia te aclama, tienes que reinar!”, repetían los peregrinos valencianos mientras los caraqueños intentaban acompañarles.


A las 11:15 de la mañana, ingresó la procesión encabezada por un numeroso grupo de seminaristas y sacerdotes, antecediendo al cardenal Urosa quien presidió la eucaristía junto al arzobispo de Valencia, monseñor Reinaldo del Prette Lissot; el obispo auxiliar de Caracas, monseñor Tulio Luis Ramírez Padilla; y el padre Pedro de Freitas, párroco de la Catedral de Valencia. Todos fueron recibidos con mucho agrado por monseñor Henry William Padilla, párroco de la Basílica Santa Teresa.

Monseñor Padilla: “Madre, ayúdanos a volver a los caminos de la paz”

El párroco explicó que esta visita se trataba del “encuentro de la Madre con el Hijo que evoca aquél mismo momento del Calvario cuando Jesús en Juan a su Santísima Madre, y hoy la recibimos y la celebramos bajo la advocación de Nuestra Señora del Socorro”. 

Y consideró un “memorable e histórico encuentro de estas hermosas y significativas imágenes sembradas en la conciencia cristiana y en el amor de Valencia y Caracas”.

Recordó el devenir histórico tanto del Nazareno de San Pablo como de la Virgen del Socorro, indicando que “esta Virgen Dolorosa llevaba vía hacia los puertos del Perú, por la Virgen del Perpetuo Socorro, encargada realmente para Valencia”. Por equivocación fue traída a Venezuela lo que generó el reclamo del Perú, sin embargo, “la respuesta firme y decidida del pueblo de Valencia fue: pueblo no cambia Virgen”, dijo citando al poeta Andrés Eloy Blanco.

Henry Padilla elevó súplicas a la Virgen del Socorro para que intercediera ante El Nazareno “para alejar ya de nuestras calles y ciudades, de nuestros caminos y hogares tantas tristezas, preocupaciones y muerte”.

Igualmente pidió “la posibilidad de volver sobre caminos de paz, de justicia y de entendimiento (…) volver a ser un país en el que vivamos el verdadero amor en la alegría del Evangelio, en que nos volvamos a sentir hermanos, en donde vuelva a renacer la sonrisa, el saludo y la preocupación por el otro”.


Devoción a la Virgen del Socorro

Durante su homilía, el arzobispo de Caracas, cardenal Jorge Urosa Savino, afianzó sus enseñanzas en el pasaje del Evangelio de San Juan 19, 26: “Mujer ahí tienes a tu hijo;… Hijo, ahí tienes a tu madre”. 


Explicó que Jesucristo en el momento supremo de su existencia “quiso darnos una prueba más de su amor, y nos entregó a su misma madre”.

Más adelante indicó “que la intensa devoción de la antigua Valencia hacia María Santísima en la advocación de Nuestra Señora del Socorro, fuera más tarde orientada y motivada simbólicamente por esta bellísima imagen de la Dolorosa, a la cual, siguiendo los impulsos de su corazón, Valencia identificó como Nuestra Señora del Socorro”.

“Quienes creemos en la acción de la manos de Dios en la historia, sabemos que no fue una casualidad que la imagen de la Dolorosa fuera entregada por equivocación como la encargada del artista sacro español por la Cofradía del Socorro a fines del siglo XVII”, expuso ante un templo repleto de feligreses.


¡Fuera la pasividad!

El cardenal Urosa considera que los hombres “necesitamos de la ayuda de Dios a través de María, madre de Cristo y madre nuestra, para poder estar a la altura de las exigencias de nuestra gloriosa condición cristiana”.

Insistió en la necesidad de “sentir la alegría de ser cristianos católicos”, porque ello otorga “el privilegio de ser, en propiedad y por la gracia del Señor: Hijos de Dios, Discípulos y hermanos de Jesucristo, y miembros de nuestra santa Iglesia católica”, dijo. “Esa triple característica conlleva exigencias muy fuertes, que muchas veces por nuestra debilidad, nos parecen muy cuesta arriba”, añadió.

El cardenal Urosa pidió a los valencianos y caraqueños echar fuera la indiferencia religiosa y el respeto humano. “Seamos fuertes, valientes y decididos hijos de Dios, discípulos de Cristo y miembros de la Santa Iglesia católica”, dijo, precisando que esta peregrinación “es una estupenda ocasión” para este propósito.


No queremos robos ni asesinatos

Urosa no dejó de tocar la realidad de Venezuela y con base en el Evangelio de Jesucristo pidió que nos amemos los unos a los otros, haciendo énfasis en los robos y asesinatos que han ocurrido recientemente. 

“El que roba, por robar cualquier cosa, asesina”, alertó el Purpurado. 

“Lamentablemente hemos visto como ha aumentado en los últimos años la crueldad y el número asombroso de asesinatos que hay en nuestra querida Venezuela. Es algo terrible, y eso va en contra de nuestra fe cristiana”, añadió. Finalmente, y ante esta delicada situación, pidió “al gobierno nacional y a todos los poderes públicos, velar por la vida y el patrimonio de todos los venezolanos”.


Cuatro visitas fuera de Valencia

Monseñor Del Prette, arzobispo de Valencia informó que esta es la primera vez que la Virgen del Socorro visita a Caracas y al Nazareno. 

“Los dos primeros viajes se hicieron a Guanare, donde nuestra Virgen del Socorro visitó la reliquia de la Virgen de Coromoto, siendo un acontecimiento de mucho éxito. En el año 2015 compartimos con la Divina Pastora en el estado Lara”, indicó durante su saludo.

Al finalizar la eucaristía el cardenal Urosa recibió una condecoración que en su única clase otorga la Cofradía de la Virgen del Socorro. 

Las imágenes quedaron expuestas para la veneración de la feligresía y en horas de la tarde, la patrona de Valencia regresó a su ciudad, mientras el Nazareno retornaba a su nicho sagrado. @GuardianCatolic










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