viernes, 4 de marzo de 2016

Padre Alejandro Moreno: Hay que canalizar el malestar social antes de que se vuelva incontrolable



En Venezuela se corre el riesgo de que las protestas y saqueos que se dan cada día de forma aislada, se conviertan en un estallido social peor que el del “Caracazo”, opinó el sacerdote salesiano Alejandro Moreno, director del Centro de Investigaciones Populares (CIP)

“Todos los días hay protestas y saqueos en este país, pero son hechos aislados, no conectados, por lo que aún no llegan a ser una protesta política. La gente está reclamando por situaciones concretas como la falta de agua, de alimentos, de medicinas, por ejemplo. Pero ya ha ido tomando conciencia de que esos problemas por los cuales protesta, tienen relación con la política, es decir, con la forma en que el Estado está dirigiendo al país. Y me refiero al Estado en general, pero fundamentalmente al Gobierno”, indicó.

A juicio del también teólogo, filósofo y doctor en Ciencias Políticas, hasta ahora no ha habido un liderazgo político lo suficientemente fuerte que coordine todo el malestar social que siente la población venezolana. “La Asamblea Nacional está haciendo lo que puede, pero no está volcada a producir un liderazgo que lo canalice. Y eso es peligroso”, advirtió.

“Primero, porque no se consigue un efecto generalizado ni eficaz para el cambio de modelo o cambio de gobierno. Segundo, porque toda esa protesta, todos esos estallidos locales y circunstanciales, no están organizados de una manera que pudieran canalizarse en forma pacífica, por lo que pudieran, sí, estallar en algún momento, como pasó en 1989, que empezó siendo espontáneo y fue creciendo por las informaciones que se transmitían. Ahorita, las redes sociales pueden suplir esa falta de información de los medios, y puede producirse un estallido mucho peor que el del ´Caracazo´”, indicó.

“Peor porque en este momento ese estallido podría implicar también agresiones personales por el odio que hay en nuestra sociedad, por el odio contra tal o cual, por el odio incluso entre vecinos porque uno participa de una posición política que es contraria a la mía y que está impidiendo que las cosas se hagan. Eso pudiera traer un derramamiento de sangre que no hubo el 27F, pues en aquella oportunidad solo fue por efecto de la acción de las Fuerzas Armadas y de los malandros”, añadió.

Gobierno sordo.- Al consultársele a qué cree que se debe que el Gobierno no atienda los reclamos de la población, sentenció que, sencillamente, no puede. “El dial con el cual esa protesta pudiera convertirse en palabra no está en el aparato de radio del Gobierno. Su ideología es tan terrible, tiene unos efectos tan duros, que los transforma completamente y les impide escuchar otras cosas. Oyen pero no escuchan”.

“Solo escucha su ideología, que lo que le dice es que estos problemas son solo detalles que hay que sufrir para obtener el triunfo total de la revolución. Lo consideran momentos de sacrificio que hay que pasar para poder llegar a lo que realmente es el bien de la humanidad, que, según ellos, es la afirmación total de la revolución”, sostuvo.


Añadió que en Venezuela todavía “no hemos tenido millones de muertos de hambre” como los que se vieron en su momento China o en la ya desaparecida Unión Soviética. “Pero en algún momento pudiera haber unos cuantos miles por su indiferencia (…) ´¡Algunos morirán, qué le vamos a hacer!´”, dirán ellos.



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