sábado, 5 de julio de 2014

Sacerdotes llevan sus propuestas y retos al encuentro con Obispos Venezolanos



La alforja de la Nueva Evangelización está llena de propuestas y retos que presentarán los sacerdotes venezolanos durante el encuentro con la Conferencia Episcopal, los días 9 y 10 de julio. “Será un nuevo Pentecostés para la Iglesia en Venezuela”, sostienen los propios presbíteros.

Ramón Antonio Pérez 
@GuardianCatolic

Planteamientos de mucha profundidad pero enclavados en la realidad que les rodea; debates intensos pero matizados con la serenidad propia del pastor que sabe a dónde debe llevar a sus ovejas; y esperanzadores retos pastorales sin olvidar dónde y cuándo surgió “ese amor primero” que les definió en su llamada vocacional. Así han sido los análisis y reflexiones que los sacerdotes venezolanos realizaron en diversas jornadas previas al encuentro que sostendrán con la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) en su asamblea ordinaria del 7 al 12 de julio, en Caracas.

La formación, identidad y el compromiso sacerdotal, son los temas principales que han motivado esas reflexiones hechas en voz alta en todo el territorio nacional, así como sus propuestas y desafíos pastorales de cara a la Venezuela actual y del futuro. Además su relación con los laicos, la religiosidad popular, el uso de los medios de comunicación y otras materias de interés nacional, no han dejado de estar presentes.

La Provincia Eclesiástica de Caracas, conformada por la Arquidiócesis Metropolitana de esta ciudad y sus diócesis foráneas: Guarenas, Los Teques y La Guaira, realizó su encuentro el 25 de junio, en la Parroquia “San Benito”. 

Junto al Arzobispo Cardenal Jorge Urosa Savino, participaron los Obispos Auxiliares de Caracas: Monseñor Jesús González de Zárate, Monseñor Fernando Castro Aguayo, Monseñor Tulio Luis Ramírez Padilla y Monseñor Nicolás Bermúdez Villamizar (emérito). Por las diócesis asistieron Monseñor Freddy Fuenmayor (Los Teques), Monseñor Raúl Biord Castillo (La Guaira) y Monseñor Gustavo García Naranjo (Guarenas), acompañados de sus sacerdotes delegados.

“Necesitamos una buena formación”

El Obispo de Los Teques, Monseñor Freddy Fuenmayor, fue el encargado de la ponencia central, y con base en el Documento de Aparecida, el Concilio Plenario Venezolano, Directorio para el Ministerio y la Vida de los Presbíteros, y otros instrumentos eclesiales, habló del sacerdote, su ministerio y el trabajo que realiza.

Actualmente el ministerio sacerdotal se ejerce en medio de grandes retos para la Iglesia y el mismo sacerdote, en un mundo cada vez más descristianizado y una humanidad que mayoritariamente no ha recibido el Evangelio de Jesucristo”, dijo al iniciar sus enseñanzas. Explicó que “se habla de una nueva evangelización o reevangelización en las sociedades cristianas alejadas de Dios en las cuales la práctica de la fe ha disminuido y de una intensidad mayor de la misión ‘ad gentes’ entre los pueblos que simplemente no han oído o aceptado la fe en Cristo”.

Recordó que como ministros de la Palabra, los presbíteros “tienen como obligación principal el anunciar a todos el Evangelio de Cristo para constituir e incrementar el pueblo de Dios, cumpliendo el mandato del Señor: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura”, y en esa conceptualización identitaria, destacó que el ministerio “exige una preparación adecuada”, una “buena formación”.

“La nueva evangelización, si quiere ser eficaz, debe contar con anunciadores de la Palabra actualizados en teología, filosofía, ciencias humanas. De allí la importancia de una buena preparación en los seminarios y la necesidad de una formación permanente. Debe también saber comunicar, con convicción y claridad, las verdades fundamentales de la fe y de la moral, iluminando con propiedad las respuestas a las interrogantes al mundo de hoy”, subrayó en medio de sus hermanos sacerdotes.

Precisó que el “anuncio de la Palabra requiere además que el sacerdote tenga una sólida espiritualidad, vivir lo que se predica”. Citando al Papa Pablo VI dijo que “el mundo de hoy está necesitado no tanto de palabras sino de testigos”.

“El sacerdote es ministro, maestro de la palabra y santificador que guía a la comunidad cristiana…  es hombre para la misión, cuya tarea primordial - como lo es de toda la iglesia - es el anuncio del Evangelio a todos”, acotó en su exposición.

Remarcó que un “sacerdote como pastor, debe ser promotor y líder de una pastoral renovada y orgánica que abarque todos los campos: la catequesis, la celebración, la familia, la juventud, y la acción social”, entre otras.

Propuestas y Retos de los sacerdotes


Los sacerdotes fueron organizados en grupos de acuerdo a sus años de ordenación. Se plantearon dos inquietudes generales en torno a las que desarrollaron sus análisis y propuestas. 

Aunque los más jóvenes estuvieron a la vanguardia de los planteamientos, no obstante, las coincidencias conceptuales, doctrinarias y pastorales se manifestaron hasta con aquellos que tienen más de treinta años consagrados a Jesucristo.

Las preguntas analizadas fueron las siguientes: primero, ¿Cómo se concreta en nuestra acción pastoral, el misterio de la Palabra, los sacramentos y guía de la comunidad cristiana?; y segundo, ¿Cuáles son los principales retos que la nueva evangelización le plantea a nuestro sacerdocio ministerial?

Las respuestas no han dejado dudas de que el lenguaje de la Iglesia venezolana es uno solo dentro de la variada riqueza de criterios, experiencias y necesidades. Especialmente, coinciden en la esperanza de que en Venezuela se materialice el anhelo de acercar mucho más la gente a Jesucristo mediante una nueva evangelización o una eficiente reevangelización, el sólido compromiso y testimonio sacerdotal, y por supuesto, vivir el Evangelio a plenitud y de manera preferencial entre los más necesitados, excluidos, olvidados, alejados y enfermos, a quienes hay que servir.

Los sacerdotes ven con agrado que se le brinde formación a la feligresía en general y a los agentes de pastoral desde la Palabra de Dios y los Documentos del Magisterio de la Iglesia. Desean fomentar el encuentro de los laicos con la Palabra como un sustento en sus procesos de evangelización, catequesis y vida comunitaria. De hecho, la formación debe propender más hacia la actitud evangelizadora y no se quede únicamente en lo sacramental. “Debemos dar respuesta a las necesidades sacramentales de la gente pero sin caer en el sacramentalismo”, coincidieron en las mesas de trabajo.


Los sacerdotes buscarán propiciar y difundir las riquezas de los signos y símbolos de los ritos, y seguir siendo “responsables y guías del pueblo”. 

Además, hablaron de revisar y preparar mejor las homilías desde las propuestas que ha realizado el Papa Francisco: “que sean más un diálogo con el pueblo de Dios y no discursos llenos de tecnicismos; que sean cortas, pero con mucho contenido”.

Se han planteado varios retos en un mundo que no entiende de la vida del sacerdote y donde abundan la secularización y el destierro de Dios de la sociedad. Estos retos si bien son los que atañen de manera directa en la labor pastoral del sacerdote, también tienen sus implicaciones con los fieles y las comunidades donde son acogidos.

Lo principal es “asumir la responsabilidad como Iglesia para Evangelizar”, y adicionalmente, dejar crecer al laicado con responsabilidades dentro de la Iglesia. También observan con agrado el surgimiento de movimientos de apostolado pero alertan “que se debe tener cuidado de los fanatismos”.


En cuanto a la piedad y religiosidad popular, hablaron de no menospreciarlas, y en cualquier caso, definir situaciones muy puntuales en aquellos casos vinculados al sincretismo como la santería. 

“No todo lo que es popular es piedad, debemos ponernos de acuerdo para saber cuáles expresiones acoger, purificar, evangelizar y apoyar; y cuáles no”, dijo un sacerdote procedente de la Diócesis de La Guaira.


El Padre Johan León -Operario Diocesano- que labora en la Diócesis de Guarenas, habló de motivar el sentido de pertenencia para lograr una mejor identidad como sacerdotes católicos. 

¿“Qué sacerdote para qué sociedad”?, “¿Qué retos nos plantea para nuestro sacerdocio la nueva Evangelización?”, fueron algunas preguntas que se hizo en voz alta. Y agregó: “No debemos perder de vista el tema del momento, el cuidado, el acompañamiento vocacional, los procesos de formación, el perfil del sacerdote que está pidiendo la sociedad de hoy”, añadió en su intervención.

Los asistentes al encuentro provincial de Caracas, no dejaron de mostrar sus retos e inquietudes acerca de la vocación sacerdotal. Quieren atender las nuevas realidades urbanísticas del país, los nuevos conglomerados y propiciar en ellos espacios para la paz. Desean impulsar el uso de los Medios de Comunicación Social como eficaz herramienta para llevar la Palabra de Dios y proyectar esta Nueva Evangelización.

“Vamos a remar mar adentro”

Durante los intercambios pautados, el Cardenal Urosa, llamó a sus hermanos del clero para “continuar la motivación de nuestra vocación sacerdotal, asumir la misión y los retos que representa el compromiso con Jesucristo, con la Iglesia y el pueblo de Dios”.

Habló de temas atinentes al sacerdocio considerando “importante tener una espiritualidad intensa y ser buenos pastores de nuestro pueblo”. Recordó el llamado del Papa Francisco de  ir a las periferias, comparándolo con el pasaje del Evangelio en el que Jesucristo invitó a sus apóstoles: “ir mar adentro para echar las redes y pescar”.

Por su parte, el Obispo de la Diócesis de la Guaira, Monseñor Raúl Biord Castillo, centró su reflexión en el tema de la formación que debe estar presente en los seminarios y actividad misionera que deben desarrollar los futuros sacerdotes. “La necesidad de formación y de la actividad misionera debe ser permanentes, para que los nuevos sacerdotes se iluminen con una actitud misionera y evangelizadora”.

También dijo que “un párroco no es solo de aquellos ciudadanos que acuden a su templo, a su parroquia, sino de todos los que viven en la comunidad; debe impulsar un liderazgo social con su presencia y preocupación no solamente por la ortodoxia de la fe o la liturgia que son muy importantes, sino también por estar cercano a la gente”.


El Obispo de La Guaira fue más lejos todavía. Indicó que un punto en la formación de los sacerdotes debe motivar que su identidad se proyecte en esta nueva situación del mundo actual. “Debe ser un sacerdote capaz de animar, entusiasmar, crear pequeñas células comunitarias y promover experiencias significativas que nos permitan pasar de la pastoral de conservación a la pastoral evangelizadora”.

Finalmente el Obispo de la Diócesis de Guarenas, Monseñor Gustavo García Naranjo, centró su mensaje en las expectativas que se han creado en el Clero venezolano en relación al encuentro con el Episcopado. “Ciertamente, hay muchas expectativas acerca del encuentro que se realizará con la Conferencia Episcopal Venezolana”.


Cabe recordar que el Episcopado venezolano tiene previsto realizar en el marco de su asamblea ordinaria del 7 al 12 julio, dedicando los días 9 y 10 al encuentro con representantes del Clero de las provincias eclesiásticas del país, a saber: Barquisimeto, Calabozo, Caracas, Ciudad Bolívar, Coro, Cumaná, Maracaibo, Mérida y Valencia.

A decir de Monseñor Adán Ramírez, canciller de la curia metropolitana, “este encuentro del Clero nacional con la Conferencia Episcopal Venezolana, sin dudas, será un nuevo Pentecostés para la Iglesia en Venezuela”. Que así sea. Amén.






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Este trabajo fue publicado en ALETEIA: 
http://www.aleteia.org/es/religion/articulo/venezuela-mejoremos-nuestras-homilias-y-acerquemonos-a-los-que-sufren-5895616026640384http://www.aleteia.org/es/religion/articulo/venezuela-mejoremos-nuestras-homilias-y-acerquemonos-a-los-que-sufren-5895616026640384; página que invito a visitar. 


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