jueves, 26 de junio de 2014

Academia Nacional de Medicina rindió homenaje al Doctor José Gregorio Hernández



Los actos por el Sesquicentenario del natalicio del Doctor José Gregorio Hernández permitieron conocer en la Academia Nacional de Medicina diversas facetas de este venezolano rumbo a su beatificación. La Oficina de la causa sigue esperando que los devotos reporten los milagros entre los que debe estar el que lo eleve definitivamente a los altares, dijo el Cardenal Urosa a los periodistas.

Ramón Antonio Pérez / @GuardianCatolic


Caracas, 26 de junio de 2014.- El Cardenal Jorge Urosa Savino, manifestó que “un aspecto muy importante de la personalidad del Doctor José Gregorio Hernández fue, sin duda, su viva fe católica y su intensa práctica religiosa. Él es un ejemplo de la coherencia, compatibilidad y armonía de la fe cristiana con la ciencia. Y no podría ser de otra manera, pues el tesoro de la fe y la ciencia llevan ambas el conocimiento de verdad, reflejo del mismo Dios, la suma y esplendorosa verdad”.


Las palabras del Purpurado Metropolitano se produjeron durante una sesión solemne que en esta fecha se realizó en el auditorio del Palacio de las Academias de Caracas, en el que la Academia Nacional de Medicina conjuntamente con la comisión nacional por los 150 años del natalicio del Doctor José Gregorio Hernández, honraron la memoria del Venerable “Médico de los pobres y cristiano ejemplar”.

Doctor Rafael Muci-Mendoza
El evento contó no sólo con la presencia del Cardenal Urosa, postulador de la causa de beatificación del Doctor Hernández, sino también del vice postulador, Monseñor Fernando Castro Aguayo, además del Doctor Miguel Yáber y otros miembros de la comisión nacional que impulsan la beatificación del médico nacido en Isnotú el 26 de octubre de 1864, y que falleció en Caracas, el 29 de junio de 1919.

También participaron integrantes de la Academia Nacional de Medicina como el presidente entrante, Doctor Harry Acquatella Monserrate, electo para el bienio 2014-2016; y el presidente saliente Doctor Rafael Muci-Mendoza que tuvo las palabras de bienvenida. Además de miembros de la junta directiva: Leopoldo Briceño-Iragorry; Guillermo Colmenares Arreaza; Miguel González Guerra y José Miguel Avilán Rovira.

El Cardenal expresó que la sesión solemne fue una loable iniciativa de esta academia.  “Aporta de esta manera una brillante contribución a los actos del Sesquicentenario que diversas instituciones han organizado para honrar la figura y difundir la memoria y obra de este gran médico, investigador, profesor universitario, ciudadano ejemplar y sobresaliente hijo de la Iglesia que fue el Doctor Hernández, entre otras cosas, miembros fundador de  la academia”, dijo en un recinto atento a sus palabras.

El Arzobispo de Caracas reconoció que este cuerpo académico se ha distinguido siempre por la “altísima” calidad de sus miembros y directivos. “Adornados con grandes conocimientos médicos, alta sensibilidad moral y excelente trayectoria cívica, ha impulsado y orientado las actividades médica en Venezuela”, expresó.

De igual manera sostuvo que gracias a la Academia, la medicina en el país “ha alcanzado altísimos niveles de calidad… y al mismo tiempo ha mantenido siempre una profunda consideración ética, la ley moral, que debe siempre dirigir las acciones de todos los seres humanos. Recordando al Doctor José Gregorio Hernández, expresó: “La ley moral es la regla que debe dirigir los actos del ser inteligente y libre”.

Luego de las palabras del Arzobispo de Caracas, la  sesión  permitió conocer cuatro ponencias que resaltaron las virtudes familiares, científicas, sociales, religiosas, entre otros aspectos, del Venerable médico trujillano. La primera correspondió al Doctor Pedro Ignacio Carvallo Álvarez con el tema familiar: “José Gregorio pasó a la historia no solo por sus contribuciones de trascendencia sino que fue querido por el pueblo que reconoció en él a un ser humanos excepcional”, dijo.

Dra Karam
Prosiguió la Doctora Emely  Karam, miembro de la academia con el número 18, quien habló de “José Gregorio como Académico”. Tras abordar aspectos de su devenir formativo e investigativo, indicó que “reunía todas esas cualidades y aún más, por lo que debe ser considerado un real y merecido Académico de la Medicina”.

Karam destacó que a través de los años El Venerable sigue siendo un ejemplo a seguir. “Muchas cátedras, premios médicos, hospitales, así lo testimonian llevando dignamente su nombre. José Gregorio Hernández desapareció físicamente, pero vive cada día en nuestros corazones como se ve reflejado en la fe y devoción que siente nuestro pueblo ante el Venerable hombre de virtudes”, expuso.

Por su parte, el Doctor Huníades Urbina, miembro correspondiente nacional número 39, expuso la conferencia: “José Gregorio Hernández como científico”. Como pariente del Doctor Hernández relató experiencias y anécdotas del seno familiar además del compromiso que representa estar marcado por un hombre de Dios que transitó por los caminos de la ciencia, y en una familia concreta a la que quiso y amó hasta el final.

Hacia el final de su ponencia expresó de manera muy sentida: “En la familia, quizás hemos sido indiferentes a esta figura, probablemente debido al fanatismo popular, que nos ha llevado a adoptar una actitud defensiva, evasiva, optando por alejarnos, restándoles importancia, no interesándonos, dándonos cuenta y aceptando que el mismo pueblo nos haya arrebatado a nuestro familiar, pero al estudiarlo, y conocer lo que fue su vida caemos en cuenta de nuestro error. Debemos sentirnos bendecidos al saber que “Grego” sea nuestro familiar.

Le siguió en el orden el Doctor Marco Sorgi Venturooni, miembro correspondiente nacional número 34. Este profesional de la medicina habló del tema: Doctor José Gregorio Hernández como profesor universitario.

Finalmente, el Doctor Harry Acquatella, agradeció a todos por sus valiosas intervenciones. Reconoció que como se había presentado en las ponencias de esta sesión, el Doctor Hernández “desarrolló un movimiento científico de gran avance para su tiempo con la creación de nuevas cátedras en la Universidad, dedicado a la mejoría de la atención médica hospitalaria, y al desarrollo de nuevos enfoques en la investigación médica de nuestro país... y su labor más crucial y hermosa fue el apostolado que ejerció por su dedicación al cuidado y servicio de los más necesitados”.


La sesión solemne cerró con una variedad de interpretaciones por parte de la Coral de la Universidad Central de Venezuela en honor al Doctor José Gregorio Hernández.









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