Cardenal Urosa: "El diálogo debe materializarse en acciones apegadas a la ley"




En una entrevista realizada por el periodista Juan Francisco Alonso, y que publica este 24 de diciembre el Diario El Universal de Caracas, el Cardenal Jorge Urosa Savino denuncia la tendencia frívola que busca igualar a la Navidad con el Carnaval y llama a los venezolanos a recuperar el sentido religioso de la fecha.


“Que los venezolanos abramos auténticamente nuestro corazón al mensaje de salvación, de elevación y de felicidad de Dios” y que “entendamos que la felicidad no se consigue con los reales ni con el poder ni con los placeres sino cumpliendo su palabra”. Estas son algunas de las peticiones que el Cardenal Jorge Urosa Savino le formuló al Niño Jesús, cuyo nacimiento estamos por celebrar.

En víspera de Nochebuena, el arzobispo de Caracas, quien se recupera de una intervención quirúrgica en la espalda que lo ha tenido parcialmente alejado de la palestra pública, recibió a El Universal para hacer un balance de lo ocurrido en este 2013 que está por terminar, en particular la reunión que la semana pasada sostuvieron el presidente Nicolás Maduro y gobernadores y alcaldes opositores; y para anunciar algunas de las iniciativas que pondrá en marcha la Iglesia católica en 2014, para festejar los 150 años del Natalicio del doctor José Gregorio Hernández.

-¿Cómo evalúa este año que está por terminar?

-Ha sido un año muy agitado en primer lugar por el acontecimiento de la muerte del presidente Hugo Chávez, luego por la situación política que se generó a partir de eso, las elecciones presidenciales y las recientes municipales. Ha sido un año políticamente muy agitado, con aspectos positivos y negativos. Desde el punto de vista de la Iglesia ha sido un año completamente singular, especialísimo por la renuncia del papa Benedicto XVI y la inesperada elección del papa Francisco, porque no figura en las quinielas de los periodistas europeos que pretenden dirigir la votación del Cónclave.

-Este año comenzó con el nuevo acercamiento que el Gobierno sostuvo con la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV). Sin embargo, hasta ahora no sabemos que eso se haya traducido en algún resultado concreto. ¿Qué tal ha marchado ese proceso?

-Monseñor Diego Padrón, presidente de la CEV, está encabezando ese movimiento de diálogo, el cual considero ha sido un gran paso hacia adelante. La visita del presidente Maduro al Papa fue otro gesto importante y creo que vamos en la dirección correcta, aunque no a la velocidad que quisiéramos.

El camino para la solución de los problemas de Venezuela está en el diálogo entre los diversos sectores de la sociedad. El diálogo Gobierno-Iglesia es una parte, pero el panorama sociopolítico y económico de Venezuela exige que haya un diálogo mucho más profundo, directo, continúo y efectivo entre todos los sectores de la sociedad. Por supuesto en este campo juega un papel muy importante la actitud que tenga el Gobierno. Sería una soberbia absurda pensar que un sólo sector va a resolver los problemas. Ojalá sigamos en esa misma línea, nosotros los obispos estamos abiertos y trabajando por el diálogo.

-La semana pasada ocurrió otro gesto sin precedentes hasta ahora: El presidente Maduro se reunió con los gobernadores y alcaldes opositores, quienes pudieron expresarle sus quejas, denuncias y plantearles peticiones. No obstante, hay quienes temen que esto no se quede más que en una foto. ¿Qué cree usted?

-A mí me parece muy positivo que se haya dado esa reunión en la que sin claudicar nadie en sus posiciones políticas hubo un acercamiento. Esto es una superación, al menos temporal, de la política de enfrentamiento. Yo espero que esto se concrete en un cambio de actitud. Tiene que haber el reconocimiento de las otras personas y el reencuentro, pero el diálogo no puede quedarse en una reunión sino que debe concretarse en cosas para todas las gobernaciones y alcaldías.
-¿Diálogo no es sólo sentarse a hablar?

-Exactamente, el diálogo se debe concretar en acciones, pero esas acciones deben estar en sintonía con la Constitución, porque los venezolanos solemos ser poco atentos al marco legal, lo cual es un gravísimo error. El Gobierno es el primero que está obligado a cumplir y hacer cumplir la Constitución. Y nosotros debemos estar muy atentos a esto.

-Precisamente a raíz de este diálogo el tema de los presos políticos, que ustedes desde la CEV tantas veces han enarbolado, ha vuelto a la palestra e incluso autoridades como el ministro del Interior, Miguel Rodríguez Torres, han admitido que se está estudiando y no descartaron que personas como el comisario Iván Simonovis sea liberado.

-Celebro haya personas del Gobierno que estén hablando de esto como el ministro Rodríguez Torres, porque se atiende a un clamor de grandes sectores del país al que el Episcopado se ha sumado desde hace muchos años. Nosotros de manera recurrente hemos insistido en que haya medidas de gracia. ¿Cuál tipo de medida? Uno no puede determinarlo, pero en la Constitución y en las leyes hay distintos tipos que pueden y deben aplicarse en aquellos casos donde no cabe duda que el factor político ha jugado un papel en la situación en que están algunos compatriotas. Espero que esto se pueda concretar a la brevedad no solamente para el comisario Simonovis sino para otras personas.

-¿Por qué algo tan normal como que dos personas que piensan distinto se sienten a hablar en este país se ha vuelto algo tan difícil? ¿Por qué se ha vuelto en un tema tabú?

-No quisiera entrar mucho en detalle, porque se levantarían ampollas, pero el hecho es que tal como vamos no podemos seguir. En una línea de enfrentamiento y exclusión del que no piensa como yo, en una especie de Apartheid político, no podemos seguir. En estos días que tanto se ha hablado de Nelson Mandela (el expresidente de Sudáfrica), debido a su fallecimiento, sería bueno que todos revisáramos su vida y aprender de su legado.

-Pasando al plano eclesiástico en 2013 se registró un hecho no visto en seis siglos, la renuncia de un Pontífice; y otro inédito: La elección de un latinoamericano como Obispo de Roma. Desde que fue elegido Francisco ha sido noticia casi a diario y hay quienes creen que dará un giro radical a la Iglesia. ¿Qué vislumbra usted?

-El Papa le está dando un nuevo aire, un nuevo impulso hacia la renovación interior. Porque el Papa insiste mucho en la santidad personal. El Papa es un hombre sencillo, que busca el encuentro y práctica la misericordia.

-Una de las últimas medidas que el Papa ha tomado y que ha dado mucho de qué hablar es la convocatoria de un Sínodo sobre la Familia para 2014 y su petición a las distintas conferencias episcopales para que respondan unos cuestionarios sobre este asunto. ¿Cómo se va a aplicar esto en Venezuela?

-El papa Francisco acaba de escribir una exhortación apostólica muy hermosa, ágil y dinámica que se llama la "Alegría del Evangelio", en la que nos indica por dónde quiere que vaya la Iglesia. En ese documento se propone una renovación personal y fortalecer uno los aspectos más golpeados en el mundo que es la familia, porque todos nacemos en una familia. La consulta no es nueva, ella se hacía antes, lo que pasa es que el Papa decidió darle más fuerza en esta ocasión.

-¿O publicidad?

-Exacto. Nosotros aquí, en Caracas, vamos a hacer la consulta en enero para recoger los resultados y enviarlos a Roma en febrero. Se trata sobre todo de ver cómo se lleva estabilidad y consuelo a una familia muy movida. ¿Cómo recomponer las familias rotas?

-¿Con esta medida el Pontífice no reconoce que la familia tradicional no es la única y que hay que darle cabida a los otros modelos?

-La familia formada por una mamá, un papá y los hijos es el modelo permanente para la felicidad del ser humano y que no se aplique siempre es el problema. El problema no es el modelo sino las tendencias disgregadoras que hay en el mundo moderno. La gente prefiere ahora el dinero y las cosas materiales que a la familia. También hay una tendencia relativista, de acuerdo a la cual todo es bueno o malo según me guste o me convenga.

-Pero si el Papa pide información a los distintos episcopados sobre las familias y sus realidades es por algo. ¿No representa que quiere darle cabida en la Iglesia a los otros modelos, que busca acercarse a ellas?


-Por supuesto, pero eso siempre lo hemos hecho, lo que pasa es que el Papa quiere le pongamos más énfasis y eso es bueno. Pero el modelo tradicional familiar es bueno.


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