lunes, 14 de noviembre de 2011

CEV rechaza uso de la “Píldora anticonceptiva de emergencia”


Pildora Abortiva.
“Esta alerta no es una cuestión de religión ni de ideologías, sino que es el llamado al respeto del primero y principal de todos los derechos humanos, como lo es el derecho a la vida, la cual exige ser respetada y promovida desde el momento del inicio su existencia con la concepción”, dicen los obispos venezolanos.

Ramón Antonio Pérez

Caracas, 14 de noviembre de 2011.- La Conferencia Episcopal Venezolana, a través de la respectiva comisión de familia e infancia, emitió en esta fecha un comunicado en el que rechaza el uso de la “píldora anticonceptiva de emergencia”, destacando que en el episcopado se encuentran “alarmados por la grave confusión que puede provocar en la opinión publica la promoción a través de algunos medios de comunicación social”.

Señalan los Obispos que este anticonceptivo es un producto farmacéutico compuesto por Levonorgestrel  (0,75 mg.), que incluye entre sus mecanismos de acción “un efecto que produce cambios en el endometrio que impide la implantación”.

“Es un aborto”

Explica la CEV que tal efecto “no es una acción anticonceptiva como se manifiesta, sino interceptiva, ya que intercepta el embrión antes de su anidación en el útero materno, deteniendo así el proceso de desarrollo normal del embrión humano, que da lugar a un aborto químico temprano”. Según “la explicación científica se trata explícitamente de un aborto”, dicen los obispos.

En consecuencia, por aborto se entiende “la eliminación deliberada y directa, como quiera que se realice, de un ser humano en la fase inicial de la existencia, que va de la concepción al nacimiento”, señala el comunicado. Por lo tanto, “el uso de medios de intercepción es una modalidad de aborto, que en la legislación venezolana es sancionado como delito”, sostienen citando el artículo 431 del Código Penal.  

Para los Prelados la promoción de este fármaco, deja abierta la idea de que es lícito tener relaciones sexuales seguras sin peligro de procreación, al ofrecer la posibilidad de eliminar la vida de un ser humano ya concebido.

“Ello es inadmisible desde el  punto de vista moral y legal, dado que todo ser humano desde el momento que se inicia su existencia con el embarazo de la mujer en la concepción, posee una dignidad y el derecho a que le sea garantizada y respetada su vida, por el Estado, la sociedad, y la familia”, sostienen.

Llamados a la Familia y al Estado

Formularon un llamado a la familia venezolana, ya que los padres “son los primeros y principales responsables de educar y proteger el desarrollo moral de sus hijos, para que inculquen en ellos el respeto y el valor a la vida”.

Pero también solicitaron al Estado que “se comprometa a tomar cartas en tan delicada situación”. Y al mismo tiempo interpelaron a las autoridades competentes, en materia sanitaria, las siguientes interrogantes: “¿Por qué se está anteponiendo el aspecto comercial, a través de esta publicidad, al derecho a la vida del concebido y a la salud de las venezolanas?, ¿Por qué es posible que se pueda acceder a este fármaco abortivo sin restricción a libre venta en las farmacias?”, dice el comunicado.

Reseñado en los medios

El comunicado de los obispos se puede descargar completo en la página web de la comisión de Pastoral Familiar e Infancia de Venezuela. Igualmente es interesante el trabajo que previamente había realizado sobre este asunto la periodista María Denisse Fanianos de Capriles en el diario El Universal, y que fue reseñado ampliamente por otros medios internacionales. Y sobre las nefastas consecuencias del referido fármaco se recomienda leer sobre esta Píldora Abortiva de Emergencia.


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