miércoles, 21 de septiembre de 2011

Publicidad Profana



MARÍA DENISSE FANIANOS DE CAPRILES |
EL UNIVERSAL
miércoles 21 de septiembre de 2011

Hace varios meses difundieron una campaña publicitaria que irrespeta algo sagrado para los católicos: el altar y la figura del Santo Padre. Esto causó un disgusto generalizado entre la población venezolana; sobre todo en los católicos quienes, en sus parroquias y a través de las redes, comunicaron su gran disgusto. Ahora la estamos viendo nuevamente en algunos canales de TV.

Pienso que quienes crearon, aprobaron y pagaron dicha publicidad, poseen una gran ignorancia sobre lo que significa el respeto a las religiones. Y tampoco saben lo que significa un altar y mucho menos entienden que el Santo Padre no es solamente una atractiva personalidad mundial (con la que no se puede jugar) sino que es el vicario ("el que hace las veces") de Cristo en la tierra. Él es la cabeza de la religión fundada por Nuestro Señor Jesucristo: "Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré Mi Iglesia" (Mt. 16:13-20).

Ahora les voy a explicar lo que significa un altar. Para eso tomaré unas citas del Manual Eucarístico que nos repartieron a los 1.500 asistentes del pasado IV Congreso Eucarístico Nacional. "El altar es, durante la celebración eucarística, el símbolo principal de Cristo. Del Señor dice la liturgia que es para nosotros "sacerdote, víctima y altar" (Pref. Pascual V)" (Pág.44).

"Y evocando, al mismo tiempo, la Última Cena, el altar es también, como dice San Pablo, "la mesa del Señor" (ICor 10,21)... Por eso, ya desde el inicio de la misa, el altar es honrado con signos y suma veneración: "cuando han llegado al altar, el sacerdote y los ministros hacen la debida reverencia, es decir, inclinación profunda... El sacerdote sube al altar y lo venera con un beso...". (OGMR 84-85)". (Ibid).

Y ahora les cito, a los responsables de la publicidad, algo que sí es verdaderamente divino: "El sacerdote, imponiendo sus manos sobre las ofrendas, pide, pues, al Espíritu Santo que, así como obró la encarnación del Hijo en el seno de la Virgen María, descienda ahora sobre el pan y el vino, y obre la transubstanciación de estos dones ofrecidos en sacrificio, convirtiéndolos en cuerpo y sangre del mismo Cristo (Heb 9,14; Rm 8,11; 15,16)". Éste, que "es el sacrificio de nuestra fe", se realiza en el altar el cual debe respetarse y venerarse en todo momento, porque de lo contrario se está cometiendo una profanación.

¿Entienden ahora por qué es tan grave que se banalice algo tan sagrado como un altar? ¿Se dan cuenta que irrespetar la religión católica, los símbolos de su fe y su "cabeza visible" (El Papa), que millones de personas profesan y veneran, no es un jueguito cualquiera?

Yo invito a los responsables de esta publicidad a que asistan a una de las tantas miles de misas que se celebran diariamente en nuestro país (pueden ir a la parroquia más cercana a su casa) y vean la gran cantidad de católicos (jóvenes y adultos) que muestran un gran respeto y veneración hacia los sacramentos y símbolos de su fe.

Acuérdense que muchos católicos (sobre todo los jóvenes que son bastantes en nuestro país) serán quienes en un futuro muy próximo formarán familias bien constituidas y necesitarán equipar su hogar. Y será muy difícil que ellos compren algo para su casa que les recuerde una profanación.

Así que les aconsejo: por respeto a la Religión católica, al Santo Padre, a los católicos venezolanos, y por el bien de su empresa, que cancelen dicha publicidad inmediatamente y hagan otra más creativa con tanto paisaje bello de Italia que pueden utilizar.

@VzlaEntrelineas

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