sábado, 23 de abril de 2011

La salud fue crucificada en Venezuela






Caracas, 23 de abril de 2011.-  Este Viernes Santo se llevó a cabo frente a la Embajada de Brasil, en Caracas, la crucifixión simbólica del enfermero Richard Rangel, quien la noche anterior había sufrido “hipotensión debido a los 33 días que lleva (…) sin ingerir alimentos”. Esto lo hizo como una forma de llamar la atención del gobierno comunista de Venezuela, que no escucha el reclamo por los derechos laborales de estos profesionales de la salud.  
“Muere la salud”, se apreciaba un letrero con tinta roja hecho en el pecho de Richard. 
Gran impacto causó el hecho que mientras lo llevaban en silla de ruedas al lugar donde estaba dispuesta la cruz, de sus ojos brotaron lágrimas y marcadas muecas de dolor se expresaban mientras era atado. Luego de treinta y cuatro días de huelga de hambre se  veía débil y con dificultades para respirar. 
La protesta de los enfermeros venezolanos se ha extendido a todo el territorio nacional. 

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