domingo, 1 de junio de 2008

Monseñor García Naranjo: “Es necesaria la devoción al Sagrado Corazón de Jesús”

  • Durante la Fiesta Patronal en la ahora llamada urbanización “27 de Febrero”, Monseñor Gustavo García Naranjo, convocó a buscar en Cristo la solución de los problemas que afectan la cotidianidad del hombre de hoy.
  • “Los cristianos debemos seguir expresando confianza en el Señor Jesús y decirle con mucha fe: Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío”, dijo.
Ramón Antonio Pérez
Guarenas, 01 de Junio de 2008. Con un llamado a practicar y fortalecer la unidad, las obras de misericordia y llevar el amor de Cristo a los residentes de la antigua urbanización “Doña Menca de Leoni” de esta ciudad, Monseñor Gustavo García Naranjo presidió este fin de semana la ceremonia principal en honor a las fiestas patronales de la Parroquia “Sagrado Corazón de Jesús”, en compañía del padre José Joaquín Duque Ramírez y otros ministros católicos de la zona.
El Prelado motivó a la feligresía para continuar colaborando con los sacerdotes de esta parroquia en las actividades de promoción humana y en los programas sociales; en el proyecto de renovación diocesana; en la catequesis de niños y adultos; y en la evangelización de la zona, “para que más personas se acerquen al amor de Jesucristo”.
“La devoción al Sagrado Corazón representa para los católicos el amor de Cristo que nos convoca a adorarle en momentos cuando son necesarios el afecto, la solidaridad y la común unión de todos los venezolanos en los distintos sectores”, expresó.

Las promesas del Sagrado Corazón
Cabe señalar que la devoción al Sagrado Corazón de Jesús ha existido desde los primeros tiempos de la Iglesia. Se retomó con fuerza cuando el 16 de junio de 1675, a Santa María Margarita de Alacoque, religiosa de la Orden de la Visitación, se le apareció rodeado de llamas de amor, coronado de espinas y con una herida de la cual brotaba sangre. “Si una apersona comulga los primeros viernes de cada mes, durante nueve meses seguidos, le concedería las gracias necesarias”, recordó el Prelado.
“La promesa contempla poner paz en las familias; consolar en todas las aflicciones; Cristo será su refugio durante la vida y, sobre todo, a la hora de la muerte; bendecir abundantemente sus empresas; misericordia para los pecadores; los tibios serán fervorosos y se elevarán rápidamente a la perfección”.
De igual manera, se “considera la bendición de los lugares donde la imagen del Sagrado Corazón de Jesús sea expuesta y venerada; Cristo dará la gracia de mover los corazones más endurecidos; las personas que propaguen esta devoción tendrán su nombre escrito en el Corazón y jamás será borrado; y finalmente, la gracia de la penitencia final: es decir, no morirán sin haber recibido los sacramentos”.

En vos confío
Durante la fiesta religiosa fue grata la presencia de la agrupación cañonera “Tere Tere”, que amenizó a los concurrentes de la eucaristía con varios sets de música venezolana. De igual manera, a lo largo de los días de celebración patronal, se efectuaron encuentros deportivos e intercambios culturales entre vecinos y los grupos de apostolado, como símbolo de acercamiento entre la Iglesia y la comunidad. El domingo, en horas de la tarde, se llevó a cabo una procesión con la imagen del Sagrado Corazón, al tiempo que se realizaron las promesas de renovación de los compromisos familiares.






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Finalmente, cabe destacar que en su mensaje, Monseñor Gustavo García Naranjo, convocó a buscar en Cristo la solución de los problemas que afectan la cotidianidad del hombre de hoy. “Los cristianos debemos seguir expresando confianza en el Señor Jesús y decirle con mucha fe: Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío”.
Otras fotos:




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Oración al "Sagrado Corazón de Jesús"
Sagrado Corazón de Jesús,
en Vos confío.
Rendido a vuestros pies, ¡oh Jesús mío!, considerando las inefables muestras de amor que me habéis dado y las sublimes lecciones que me enseña de continuo vuestro adoradísimo Corazón, os pido humildemente la gracia de conoceros, amaros y serviros como fiel discípulo vuestro para hacerme digno de las mercedes y bendiciones que, generoso, concedéis a los que de veras os conocen, aman y sirven. ¡ Mirad que soy muy pobre, dulcísimo Jesús, y necesito de Vos como el mendigo de la limosna que el rico le ha de dar!. ¡Mirad! que soy muy rudo, oh soberano Maestro, y necesito de vuestras divinas enseñanzas, para luz y guía de mi ignorancia!.¡ Mirad que soy muy débil, oh poderosísimo amparo de los flacos, y caigo a cada paso y necesito apoyarme en Vos, para no desfallecer! Sedlo todo para mí, Sagrado Corazón; socorro de mi miseria, lumbre de mis ojos, báculo de mis pasos, remedio de mis males, auxilio de toda necesidad. De Vos lo espera todo mi pobre corazón. Vos lo alentasteis y convidasteis, cuando con tan tiernos acentos dijisteis repetidas veces en vuestro Evangelio: "Venid a mí, aprended de mí, pedid, llamad ... a las puertas de vuestro Corazón” vengo, pues hoy, y llamo y pido y espero. Del mío os hago, ¡oh Señor!, firme, formal, y decidida entrega. Tomadlo Vos, y dadme en cambio lo que sabéis me ha de hacer bueno en la tierra y dichoso en la eternidad. Amén.

CONSAGRACIÓN DE LA FAMILIA AL SAGRADO CORAZÓN
Corazón Sagrado de Jesús, que has manifestado a Santa Margarita María el deseo de reinar en las familias cristianas; te pedimos que reines siempre en nuestra familia.
Reina en nuestra inteligencia por la sencillez y la firmeza de nuestra fe; reina en nuestros corazones por el amor, que alimentaremos recibiendo con frecuencia la Sagrada Eucaristía.
Dígnate, Divino Corazón de Jesús, presidir nuestras reuniones, bendecir nuestras empresas espirituales y temporales, santificar nuestro trabajo, ahuyentar nuestros pesares, aliviar nuestras penas y llenarnos de tu alegría y de tu paz.
Si alguno de nosotros tuviera la desgracia de ofenderte, recuérdale que eres Bueno y Misericordioso para el pecador arrepentido.
Y cuando llegue la hora en que la muerte venga a cubrirnos de luto, todos, tanto los que partan como los que queden, estaremos sumisos a tus decretos eternos. Nos consolaremos con el pensamiento de que llegará un día en que toda esta familia que te ama y te adora, reunida en el Cielo, cantará para siempre tu Gloria y tu Amor infinito hacia nosotros.
Sagrado Corazón de Jesús. ten misericordia de nosotros y danos tu Amor y tu Paz.

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