domingo, 8 de junio de 2008

Iglesia Católica y Sociedad Civil logran suspensión de la represiva "Ley del Sapeo"

En lo que puede considerarse una nueva derrota para el Gobierno Nacional, la unión de la Iglesia Católica y sectores representativos de la Sociedad Civil (estudiantes, empresarios, abogados, políticos demócratas, academias y medios de comunicación, entre otros), lograron que el Decreto 6.067 con rango, valor y fuerza de Ley del Sistema Nacional de Inteligencia y Contrainteligencia, promulgado el 28 de mayo, sea suspendido de manera temporal.
El propio Presidente Hugo Chávez hizo el anuncio en medios televisivos admitiendo como una equivocación que "no es pequeña'' parte de la redacción de la ley. Cabe destacar que la admisión de equivocación por parte de Chávez se produjo luego que se conoció el contenido de la que se consideró “Ley Gestapo” o "Ley del Sapeo”, so pena de imponer sanciones incluyendo prisión hasta por 10 años, para quienes no “colaboren” con el Estado, según el artículo 16 de la derogada normativa.
A continuación EGC presenta una Nota Informativa contentiva de las declaraciones formuladas por el Cardenal Jorge Urosa Savino, lo cual, seguramente, conllevó a la inmediata respuesta por parte del Ejecutivo Nacional. No obstante la decisión, los distintos sectores de la Sociedad Civil y Democrática de Venezuela deben mantenerse alertas sobre este tema.
RAP
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En la Catedral Metropolitana de Caracas
Cardenal Urosa: “Ley de contrainteligencia vulnera el secreto de confesión”

“No podemos transigir en un derecho que tienen los fieles a la privacidad, al secreto de lo que le dicen al confesor y hay una obligación que tiene el confesor. No podemos convertir al confesor en delator”, señaló

Ramón Antonio Pérez

Caracas, 06 de junio de 2008. El Cardenal Jorge Urosa Savino dio a conocer su postura en torno al decreto 6.067 con rango, valor y fuerza de Ley del Sistema Nacional de Inteligencia y Contrainteligencia, promulgada por el gobierno nacional el pasado 28 de mayo, estimando que la misma “pareciera que va en contra de derechos fundamentales consagrados en la Constitución”, y además, “también tocaría el secreto de confesión”. Estas declaraciones se produjeron el viernes 6 de los corrientes, en la Catedral Metropolitana de Caracas, en el marco de los actos religiosos convocados por la Comisión de Laicos de la Conferencia Episcopal Venezolana y el Consejo Nacional de Laicos, con motivo de los cincuenta años del fallecimiento de Don Mario Briceño Iragorry, destacado historiador, escritor y político venezolano del siglo XX.

El confesor no es delator
Explicó el Purpurado que el secreto de la confesión es algo sagrado y ha sido respetado desde siempre por parte de todos los sacerdotes. “Es una obligación fundamental que tenemos nosotros de conservar el secreto de lo que se le comunica al confesor en el sagrado acto de la confesión, y eso por supuesto no puede ser vulnerado por ninguna ley”. De igual manera señaló: “nosotros no podemos transigir en un derecho que tienen los fieles a la privacidad, al secreto de lo que le dicen al confesor y hay una obligación que tiene el confesor. No podemos convertir al confesor en delator. De manera que éste es un problema que habrá que precisar bien”.

“Ley regresiva y restrictiva”
Consideró que la nueva ley fue redactada de manera muy genérica lo cual causa preocupación dentro de Iglesia y de la población venezolana, ya que pareciera que va en contra de derechos fundamentales consagrados en la Constitución. “No debe haber ninguna ley regresiva y restrictiva, y las leyes no pueden restringirnos a los venezolanos en nuestros derechos, especialmente en todo lo que tenga que ver con el debido proceso como el derecho a la defensa, y con los derechos a la libertad de expresión, de disentimiento, y libertad política, ya que sería inconstitucional”, explicó el Purpurado.

Obispos están preocupados
Explicó haber conversado con varios obispos y éstos muestran serias preocupaciones por la referida ley. “En el Episcopado estamos atentos a estudiarla con mucho detenimiento porque es preciso que se respete la constitucionalidad, especialmente en campos que tienen que ver con derechos humanos, civiles y políticos de todos los venezolanos”.
“No debe haber nunca ningún retroceso sino lo que postula la Carta Magna del 99, la progresividad de los derechos humanos, y eso tiene que aplicarse, y en cambio, esta ley parece regresiva, restrictiva de derechos humanos, sostuvo.
El Arzobispo y Segundo Vicepresidente de la CEV no descarta que representantes de la Iglesia Católica se reúnan con las autoridades gubernamentales para analizar esta situación. En los próximos días los obispos se reunirán para dar a conocer su postura de manera oficial, según informó.

Resolver el problema de inseguridad
El Cardenal Urosa también habló del tema de la inseguridad personal que viven los venezolanos. “Esta es uno de las problemáticas que debería tratar de resolver el Gobierno Nacional. Esta es otra de las materias que nos preocupan”, expresó.
En tal sentido, “habrá que hacer un gran trabajo de rescate de los valores de la convivencia, de la fraternidad, de la libertad, del respeto a los demás, de la propiedad privada, el respeto a la vida, y eso hay que promoverlo. Este es uno de los puntos que todo el país debería estar poniendo de relieve en la situación actual de Venezuela”, sostuvo finalmente.

Mario Briceño Iragorry cristiano ejemplar
Durante la homilía el Cardenal Urosa destacó las virtudes civiles y cristianas del ilustre venezolano nacido en la ciudad de Trujillo el 15 de septiembre de 1897, y quien “luego de una vida intensa; muy abundante en actividades públicas, intelectuales –entre las que incluso alcanzó el Premio Nacional de Literatura en 1947- y de llevar a la práctica su profunda convicción católica”, muere en Caracas el 6 de junio de 1958.
“Fue un hombre que se destacó por su verticalidad, un sentido del amor a Venezuela y una gran honestidad en el ejercicio de las funciones públicas que desempeñó”, expuso.

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