Monseñor Freddy Fuenmayor festeja 50 años de vida sacerdotal durante Misa Crismal en Los Teques

  

El 3 de abril de 1976, el joven Freddy Fuenmayor dijo “sí” al sacerdocio, iniciando un camino que lo llevaría a ser el 12 de marzo de 1994 el IV Obispo de Cabimas, y el 25 de abril de 2015 el V Obispo de Los Teques. Esta última fecha resuena ahora con especial fuerza, porque el próximo 25 de abril será la toma de posesión del nuevo obispo diocesano, monseñor Alberto Castillo.

Ramón Antonio Pérez | El Guardián Católico
Publicado el 31 de marzo de 2026
Fotos cortesía: Diócesis de Los Teques

La Catedral “Nuestra Señora de la Asunción”, en Los Teques, estado Miranda, fue testigo este 30 de marzo de una jornada eclesial de profunda significación para la iglesia venezolana. 

La Misa Crismal que cada año convoca al clero diocesano para la bendición de los óleos y la renovación de las promesas sacerdotales, coincidió con las Bodas de Oro Sacerdotales de Monseñor Freddy Jesús Fuenmayor Suárez, actual administrador diocesano y quien, desde el 3 diciembre de 2004 hasta el 27 de diciembre de 2025, se desempeñó como el V Obispo de la Diócesis de Los Teques.

La Misa Crismal reúne a la Iglesia Diocesana

Sobre la Misa Crismal explicó que se trata de una celebración significativa en la que el obispo consagra el Santo Crisma, un aceite utilizado para ungir a los bautizados y a los confirmados. Esta unción simboliza la consagración de los fieles a Cristo, cuyo nombre significa “ungido”, marcando el inicio de su vida cristiana y reafirmando su fe.

Es también el momento en que los presbíteros, cada año, renuevan ante el obispo las promesas sacerdotales que pronunciaron el día de su ordenación; ocasión propicia para reasumir con decisión firme su compromiso de fidelidad a Dios y a la Iglesia, para una mayor y desinteresada entrega al ministerio recibido. Por su parte, los diáconos, como colaboradores inmediatos de los obispos y de los presbíteros en el ministerio de la liturgia, del anuncio de la Palabra y de la caridad, y, en cuanto que han recibido por la imposición de las manos del obispo la unción del Espíritu Santo unen, de algún modo, la renovación de su compromiso diaconal a la de los sacerdotes, pronunció el prelado.

Además, enseñó que la ceremonia de la Misa Crismal destaca la participación de todos los creyentes en el sacerdocio y la misión de Jesucristo, fortaleciendo así su identidad como miembros de la Iglesia y testigos de su Evangelio.

Consagrado sacerdote por Monseñor Juan José Bernal

Fue el 3 de abril de 1976 cuando el joven Freddy Fuenmayor dijo “sí” al sacerdocio, iniciando un camino que lo llevaría a ser consagrado obispo el 25 de abril de 2015, fecha que ahora resuena con especial fuerza, pues precisamente el próximo 25 de abril será la toma de posesión del nuevo obispo, monseñor Alberto Valentín Castillo García.

El prelado tuvo palabras de agradecimiento a Dios y monseñor Juan José Bernal al recordar a su obispo consagrante como presbítero, y más adelante trajo a la memoria a monseñor Pío Bello Ricardo, quien lo consagró obispo de la santa iglesia católica.

“En efecto, -expresó en la homilía- fue un 3 de abril de 1976, que por la imposición de manos de Monseñor Juan José Bernal Ortiz, en la Iglesia parroquial de San Antonio de Padua de los Altos Mirandinos, recibí el presbiterado y a quien guardo gratitud y reverencia eterna. Pero mi primera acción de gracias vaya al Padre que se manifestó en su Hijo con la fuerza del Espíritu y que me llamó a su servicio”, manifestó.

Otras personas de vida eclesiástica también fueron nombradas por el prelado, convirtiendo el ambiente en un testimonio vivo de gratitud.

Cáritas sin olvidarse de la dura realidad nacional

La ceremonia no solo fue un repaso por la historia pastoral de Fuenmayor, también abordó la acción solidaria de la Diócesis de Los Teques, que se extiende por los Altos Mirandinos y los Valles del Tuy, donde se manifiesta con un fuerte compromiso hacia los más necesitados.

Aunque se intente arrojar un manto de silencio, con el argumento de que las cosas han mejorado y con la imagen de una cierta normalidad y progreso, la verdad es que las carencias de los más pobres en trabajo, alimentación, salud, vivienda y educación, permanecen y en algunos casos han empeorado; allí están las estadísticas, expresó.

Resaltó lo fundamental en el apoyo a Cáritas Diocesana en su esfuerzo continuo por acompañar a los más vulnerables, junto con el trabajo de parroquias, institutos de vida consagrada y movimientos de apostolado que brindan consuelo y ayuda a quienes más lo necesitan. 

Este año, la campaña tradicional "Compartir" de la Iglesia lleva el lema "Sanar la herida, abrazar la vida", inspirado en el evangelio de Juan 10:10: "Yo he venido para que tengan vida y para que la tengan en abundancia".

Expresó que la iniciativa busca ofrecer una ruta de sanación integral y esperanza en medio de la difícil situación que atraviesa el país, afectando la salud física, psicológica, espiritual y social de los venezolanos. 

A través de su brazo de acción social, Cáritas, la Iglesia se propone acompañar al pueblo en un proceso de restauración profunda. La campaña "Compartir" no solo busca aliviar las penurias actuales, sino también transformar la angustia y el pesimismo en un camino hacia la resurrección, la esperanza y la alegría.

Con la mirada puesta en la Semana Mayor y el próximo relevo episcopal, la Diócesis de Los Teques vivió una jornada donde la memoria agradecida y la fe en el porvenir se dieron la mano en torno a su padre y guía.






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