domingo, 19 de junio de 2016

Monseñor Polito Rodríguez consagrado como IV Obispo de la Diócesis de San Carlos + Homilía


El sábado 25 de junio tomará posesión de la grey que Dios le ha confiado, pidiéndoles que vean en él “a un hermano, un amigo y un pastor”
Ramón Antonio Pérez // @GuardianCatolic
Iris Teresa Obispo Tejada // Prensa Diócesis de San Carlos

Pedraza, 18 de junio de 2016.- Monseñor Polito Rodríguez Méndez recibió en esta fecha la ordenación episcopal durante una ceremonia que se cumplió en la parroquia “Santo Domingo de Guzmán” de Pedraza, estado Barinas, en medio de un gran número de feligreses de la zona así como una delegación proveniente de la Diócesis de San Carlos, estado Cojedes, de la cual tomará posesión el venidero 25 de junio.

Según una nota de prensa de la Diócesis de San Carlos, la ceremonia fue presidida por monseñor José Luis Azuaje Ayala, Obispo de Barinas y Primer Vicepresidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, acompañado de los Obispos co-ordenantes monseñor Reinaldo Del Prette, arzobispo Metropolitano de Valencia y monseñor Ramón Linares, Obispo Emérito de la Diócesis de Barinas.

Igualmente asistieron monseñor Aldo Giordano, Nuncio Apostólico en Venezuela y monseñor  Diego Padrón Sánchez, presidente de la CEV unto a un grupo de obispos, arzobispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, religiosas. También asistieron autoridades civiles como el alcalde del municipio Pedraza, Alcides Molina y Dennis Fernández, diputada a la Asamblea Nacional por el estado Cojedes.


El acto litúrgico de ordenación, se inició con la invocación al Espíritu Santo; el elegido, es decir, monseñor Polito Rodríguez Méndez, fue presentado ante los Obispos ordenantes, por los presbíteros Ciro Alfonzo Albarracín y Roseliano Páez, vicario de la Diócesis de San Carlos, y el mandato fue leído por el presbítero Paul Wagner, secretario apostólico de la Nunciatura.

En la homilía, monseñor Azuaje reseñó la segunda carta del apóstol Pablo a Timoteo al compartir los sufrimientos por la predicación del evangelio. “Así como lo entendieron los profetas Pablo e Isaías, y que de igual modo los obispos como sucesores de los apóstoles deben entenderlo. Todos nos hemos sentido abrumados por el llamado, el consuelo es que nosotros somos un medio para que Dios haga la obra”.

“Monseñor Polito ha recibido el llamado de Dios, un Dios misericordioso, que no abandona a su pueblo, en estos tiempos de dolor, injusticia, tristeza, hambre e injusticia, se debe interpelar a todos, y llevar la buena noticia a un pueblo que clama por la dignidad humana y vida en abundancia”, dijo monseñor Azuaje.

El Obispo de Barinas hizo mención a la necesidad que tiene Venezuela “de pastores que trabajen por la fraternidad, para lo cual hace falta salir del yo personal y trabajar más por el nosotros, trabajar por la Paz, y por el desarrollo integral del pueblo, hay que dejarse tocar y tocar al que sufre”, revela la nota informativa.

“A ti Monseñor Polito, que María Santísima en la advocación de la Divina Pastora, patrona de la Diócesis de San Carlos y Santo Domingo de Guzmán, sean tu luz en tu Ministerio Episcopal , así como tan apropiado el lema que escogiste Quédate Señor con nosotros”, dijo al final de la homilía.

Hermano, amigo y pastor


Por su parte Polito Méndez presentó su promesa, para ser examinado por su pueblo, sobre su fe y su futuro ministerio. Y luego de ser ordenado por imposición de manos de monseñor José Luis Azuaje y los obispos co-ordenantes, saludó a los fieles, y manifestó su agradecimiento con palabras muy emotivas. 

Voy a la Diócesis de San Carlos con una gran confianza en la Santísima Trinidad, la Virgen María en la advocación de Nuestra Señora de Guadalupe y en San Miguel Arcángel, espero cosechar los frutos de los Obispos que me han precedido”, dijo.

“Hermanas y Hermanos que día tan hermoso para ustedes, que han sido testigos de esta Eucaristía y lo que el Espíritu Santo puede hacer con nosotros”.

Agradeció a Dios, haberle permitido ser cristiano a través del Bautismo, al Papa Francisco por haberle designado IV Obispo de la Diócesis de San Carlos, a monseñor Antonio López, arzobispo de Barquisimeto quien lo ordenó sacerdote, a monseñor Ramón Linares y Monseñor José Luis Azuaje, por el apoyo que les ha brindado y por ordenarlo Obispo.

“Estoy seguro que mis padres están gozosos en el cielo, por tener un hijo Obispo”, dijo emocionado. Para finalizar su mensaje a los fieles de la Diócesis de San Carlos les dijo que vean en él a un Hermano, un amigo y un Pastor.

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ORDENACIÓN EPISCOPAL DE MONS. POLITO RODRÍGUEZ M


Ciudad Bolivia 18 de junio de 2016

Excmo. Monseñor Aldo Giordano, Nuncio Apostólico de su Santidad el Papa Francisco en Venezuela
Excmo. Mons. José Luis Azuaje Ayala, Obispo de Barinas y que muy gentilmente nos preside esta Santa Misa  
Excmos. Arzobispos y Obispos de Venezuela…
Hermanos sacerdotes, religiosos, religiosas, seminaristas
Rvdo. Mons. Paul Butnaru, Secretario de la Nunciatura Apostólica
Sr. Alcides Molina Alcalde del Municipio Pedraza
Sres. Concejales y autoridades del Municipio Pedraza
Sres. Diputados a la Asamblea Nacional y diputados del Consejo Legislativo del Estado Barinas
Sres. alcaldes presentes  
Señores de los medios de comunicación social
Señores del comité organizador Pro - Ordenación

Hermanas y hnos. Todos en nuestro Señor Jesucristo

Con mucha alegría y con una gran confianza en Cristo Resucitado recibí la noticia de mi elección como obispo y más aún cuando hoy por imposición de manos de mis hermanos en el episcopado y la oración consecratoria me he hecho obispo, sucesor de los apóstoles, pastor de una grey y miembro del Colegio Episcopal.
Bien cabe parafrasear las palabras del salmista “sí, el Señor ha hecho grandes cosas por nosotros y estamos alegres” o como lo indica más adelante el mismo salmo “Al ir, va llorando, llevando la semilla; al volver, vuelve cantando trayendo sus gavillas”.  Sal 125
El Señor me ha hecho obispo para ejercer la triple función que le compete a un pastor como es la de enseñar,  expresión más alta de la caridad, porque es ayudar a salir aquellos del desconocimiento al camino de la verdad y más aún  cuando se hace con la sabiduría de Dios, la paciencia de los sabios y la alegría de los santos.
Fui hecho obispo para santificar y santificar no es otra cosa que devolverle la gracia de Dios como instrumento suyo aquellos que por una razón u otra la han perdido o en su defecto no la han alcanzado. Para ello los sacramentos son la expresión más hermosa y los canales por excelencia donde fluye la vida y la bendición de Dios hacia sus hijos.
Además, he sido constituido obispo para regir una Porción del pueblo de Dios, donde acompañado de la caridad, autoridad discreta, el discernimiento  y la prudencia  podré tomar decisiones que beneficie el pueblo de Dios.
Voy a la Diócesis de San Carlos, con una gran confianza en la Santísima Trinidad, la Virgen María bajo la advocación de la Madre del Divino Pastor, Doncella de los llanos Cojedeños, San Miguel Arcángel  y todos los santos.
Voy a cosechar los frutos de los obispos que me han precedido y del trabajo abnegado de mis hermanos sacerdotes, además confiando en un laicado que está consciente de la importancia que tiene la evangelización, la organización de las pequeñas comunidades eclesiales y la formación.
Hermanas y hermanos que día tan grande y hermoso para mi vida, pero también para ustedes quienes han sido testigo de  esta Solemne Eucaristía, de las bendiciones que Dios tiene para sus hijos y de lo que el Espíritu Santo puede hacer en cada uno de nosotros cuando nos abrimos a la gracia, respondemos con generosidad, con libertad y hacemos en definitiva la opción fundamental por Él.
Que esta gran celebración quede plasmada en las páginas de la historia de la Iglesia Venezolana, pero en especial de esta querida Diócesis de Barinas a quien le debo tanto, y por qué no decir Ciudad Bolivia Pedraza. Comunidad donde inició mi sacerdocio como Vicario Cooperador y más tarde como párroco.
Doy gracias a Dios por haberme llamado a la vida, por incorporarme a su Iglesia a través del sacramento del bautismo, por el llamado que me ha hecho a ser sacerdote y ahora aprestar mi servicio como obispo. Gracias también a la Santísima Virgen María bajo la advocación de Guadalupe, a San Miguel Arcángel y los santos. De ellos he sentido la compañía y el auxilio inmediato cuanto lo he requerido.
Agradezco a su santidad el Papa Francisco por haberme elegido obispo para la Diócesis de San Carlos. Pido a su excelencia Mons. Aldo Giordano Nuncio Apostólico en Venezuela, que le haga llegar nuestro saludo, nuestra oración y  la adhesión en la fe  de la Iglesia que peregrina en los llanos cojedeños.
Quiero agradecer a cada uno de los obispos presentes, que haciendo un gran esfuerzo pero con un gran sentido de fraternidad, hicieron un alto en sus agendas de trabajo para acompañarme en mi ordenación episcopal.
Gracias Mons. Antonio López Castillo, Arzobispo de Barquisimeto quien por la gracia de Dios me ordenó sacerdote y me incardinó a esta Diócesis de Barinas. A Mons. Ramón Antonio Linares, compañero y amigo de camino con quien he compartido  más años de mi ministerio sacerdotal. A Mons. José Luis Azuaje, maestro y pastor, una vez asumida la Diócesis no dudó en confiar en mí y darme todo el apoyo que requería como sacerdote. Además ha tenido la bella oportunidad en el marco de los 50 años de la Diócesis ordenarme obispo para la gloria de Dios y el servicio de los hermanos.
Agradezco a los sacerdotes hermanos y amigos de otras diócesis que han querido hacerse presente en este día tan especial para mi vida y de la Iglesia.
 A cada uno de mis hermanos del presbiterio de Barinas, mil gracias por todo lo que hemos compartido, la paciencia que me han tenido y por todo el bien que podrán hacer en favor de mi ministerio episcopal.
Quiero agradecer al padre Paolo Burelli,  operario diocesano y primer rector; junto a él a todos los sacerdotes de la hermandad por haberme ayudado y colocado las bases de mi sacerdocio.
A los seminarios donde me formé: Centro de Estudios Monsen Sol, Santa Rosa de lima y San José del Hatillo en Caracas. A los padres formadores, Mons. Fredy Fuenmayor, a Mons. Saúl Figueroa, Mons. José Manuel Romero, Mons.  Jesús Gonzales de Zarate, el Pbro. Carlos Rodríguez,  a los padres jesuitas, Leocadio Jiménez,  Mario Moreno, también Daniel Redondo, Adalberto Sayas,  Rafael Cartaya, entre otros que tuvieron presentes en mi formación.
Agradezco a las autoridades y profesores de la Universidad de la Santa Cruz en Roma y  la Fermín Toro de Barquisimeto,  donde tuve la oportunidad de formarme. También mi gratitud se dirige a las distintas parroquias o comunidades  donde he prestado mi servicio sacerdotal: el Cantón, Punta de Piedra, Cuatricentenaria, Iglesia Catedral, el Seminario Nuestra Señora del Pilar.  Mi cariño y gratitud a los formadores del Seminario Ntra. Sra. del Pilar, a los padres eudistas y Mons. Eduardo Contreras con quienes he hecho equipo de trabajo.
Últimamente he prestado mi servicio sacerdotal como Subsecretario de la Conferencia Episcopal. A los directores, al personal obrero,  administrativo, en especial Mons. Víctor Hugo Basabe,  Secretario de la misma y que hace escasamente un mes se ordenó obispo para la Diócesis de San Felipe, gracias por la amistad, por el apoyo y todo lo que me han enseñado.
En este orden de ideas agradezco al padre Douglas Buenaño párroco de la Iglesia de la anunciación del Valle en Caracas, quien me permitió los fines de semana hacer apostolado y que hoy me acompaña con un grupo de laicos  de la misma.
Mil gracias también y bendiciones para mi tía,  mis hermanos, sobrinos y primos que están presente, estoy seguro que mi queridos padres Juan Rodríguez y Paula Méndez,  están gozosos en el cielo por tener a un hijo obispo.
Quiero gradecer al párroco de esta comunidad Rivelino Cáceres quien no ha escatimados esfuerzos  durante todos estos días preparando mi ordenación y para que todos se sintieran bien. Junto al padre Rivelino, mi gratitud también para todos los sacerdotes,  el coro y grupos de apostolado,  que trabajaron en equipo y sumaron esfuerzo para que la liturgia fuera impecable y los visitantes pudieran sentirse muy bien. Al sr. Alcalde del municipio Pedraza, los diputados presentes, periodistas y a todos los que de una manera desinteresada trabajaron para que todos nos sintiéramos muy bien.
A los sacerdotes y laicos de mi amada Diócesis de San Carlos, Estado Cojedes,  gracias por venir y estar presente en la ordenación de su obispo. El próximo sábado con la gracia de Dios, en la toma de posesión,  les hablaré de una manera más cercana y amena, pero sepan desde ahora que tienen un hermano, un amigo y un pastor.

Concluyo diciendo: quédate con nosotros Señor, porque la tarde está cayendo. Quédate en Venezuela, en la Iglesia Venezolana  y en especial en nuestros corazones amén. 


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