lunes, 19 de julio de 2010

Urosa declina “invitación” a emboscada tendida por la Asamblea Nacional


El Arzobispo de Caracas dio una lección de habilidad diplomática y de exacto manejo del tiempo, rechazando de manera elegante la “invitación” a la Comisión Coordinadora de la Asamblea Nacional, emboscada a la que pretendían llevarlo para que explicara sus críticas contra el Gobierno de Hugo Chávez; y al mismo tiempo, propuso una reunión entre los diputados y miembros del Episcopado Venezolano, lo cual deja la “papa caliente” en el parlamento de corte comunista

Ramón Antonio Pérez

Caracas, 19 de julio de 2010. El Arzobispo de Caracas, Cardenal Jorge Urosa Savino, dirigió este lunes una comunicación a la presidenta de la Asamblea Nacional, diputada Cilia Flores, en la que “respetuosa y cortésmente” declina la invitación hecha para que asistiera el 20 de julio al Parlamento, al considerar que “no estaban dadas las condiciones de serenidad necesarias para un diálogo provechoso”.
“Dado el ambiente caldeado que caracterizó el debate realizado en la sesión de la Asamblea del pasado 13 de julio, respetuosa y cortésmente la declino, pues no están dadas las condiciones de serenidad necesarias para un diálogo provechoso”, señaló Urosa en el comunicado.
La comunicación, no obstante, el rechazo a acudir al Parlamento Rojo, permitió mostrar que el Señor Cardenal está ganado para lograr “un mecanismo de diálogo sereno y respetuoso" entre diputados de la Asamblea Nacional e integrantes del Episcopado Venezolano. En tal sentido, el arzobispo de Caracas propone “un espacio institucional fijado de común acuerdo, donde haya condiciones de serenidad para un diálogo provechoso y en el marco del respeto mutuo”.

La reacción comunista
Según reportan las agencias de noticias, minutos después de darse a conocer el comunicado del Arzobispo de Caracas, la presidenta de la AN, Cilia Flores, tildó como una “excusa” la declinación por parte del Cardenal Urosa y dijo que “está invitado muy cordialmente (...) le garantizamos toda la seguridad y el respeto debido”.
Por su parte, este domingo, en su programa dominical de radio y televisión "Aló Presidente", Chávez volvió a arremeter contra Urosa, al afirmar que detrás del juego del cardenal se encuentra el golpe de Estado, y advirtió con procesarlo judicialmente.

La polémica entre la Iglesia Católica y el Gobierno no es nueva. Desde que Chávez llegó al poder, sus arremetidas contra los obispos cada vez son de mayor rigor, aunque algunos sostienen que son excusas para ocultar la realidad de un país agobiado por la inseguridad, carencia de división de poderes, injusticia, miseria, corrupción e ineficacia administrativa.

A principios de julio el Cardenal Urosa dijo que Hugo Chávez violaba la Carta Magna al querer imponer una “dictadura comunista” en Venezuela, lo cual generó la inmediata reacción del gobernante quien respondió calificándolo de “troglodita” e “indigno” como únicos argumentos.
Asimismo, el mandamás venezolano solicitó el pasado miércoles a su canciller, Nicolás Maduro, revisar el convenio entre Venezuela y El Vaticano, mediante el cual el Estado supuestamente le concedió “ciertos privilegios” a la Iglesia católica por sobre otras religiones.





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