sábado, 8 de septiembre de 2007

Arquidiócesis de Caracas distribuye recaudación de la Campaña Compartir 2007

El Purpurado recordó que la Iglesia tiene 28 años realizando la Campaña Compartir con el objetivo de precisar las diversas realidades problemáticas del acontecer venezolano. Cabe destacar que este año la campaña tuvo como eje fundamental, el diseño de propuestas para disminuir la violencia cotidiana en las comunidades o el graveproblemade la inseguridad que viven todos los ciudadanos.
En la sede del Arzobispado de Caracas, durante la mañana de este viernes, el Cardenal Jorge Urosa Savino, entregó a siete organizaciones eclesiales y sociales lo recaudado en la Campaña Compartir 2007, a fin de apoyar las actividades que realizan estas instituciones sin fines de lucro en favor de los más necesitados.
Entre las organizaciones beneficiadas se encontraba la Casa de la Joven “Madre Sacramento”, ubicada en la urbanización “Vista Alegre”. Fue fundada en 1983 por las Religiosas Adoratrices, con el fin de acoger en su régimen de internado a madres adolescentes en estado de gestación. Reveló la Hermana Amanda Yllanez, superiora de esta congregación, que las adolescentes con quienes trabajan proceden de “diversas situaciones agravadas por el alcoholismo, hacinamiento, figuras parentales negativas o ausentes, influencias negativas, maltrato y vida en situación de calle”.
También estuvo0 presente la Comunidad de las Hermanas Oblatas del Santísimo Redentor, de Artigas, que desde 1960 viene desempeñando en Caracas una importante labor, en procura de darle una “respuesta psicosocial a la problemática de la prostitución y su entorno”, considerado hoy una contrariedad de salud pública. La Hermana María García, superiora de la comunidad, sostiene que la acción de las Oblatas es llevada de manera conjunta con laicos comprometidos, para prestarles una ayuda a las mujeres en condición de prostitución y acompañarlas en un proceso de liberación y dignificación.
Otra organización que realiza su apostolado para rescatar mujeres de la prostitución es la Casa Sancta María, ubicada en la urbanización La Florida. Les brindan formación integral a estas mujeres necesitadas, centrando sus esfuerzos en la orientación, prevención y rehabilitación. A pesar de los excelentes resultados obtenidos, las necesidades de esta organización se han acrecentado como consecuencia de la crisis que experimenta el país.
Por su parte, la Obra Social de la Madre y el Niño, dirigida por las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paúl, en Artigas, atiende en condición de internadas a cuarenta madres adolescentes solteras, con edades comprendidas entre 12 y 18 años. A ellas se suman setenta y un menores en situación de abandono, riesgo o pobreza extrema, a quienes les ofrecen “un programa de atención integral en las áreas de educación, salud, valores y capacitación laboral para que asuman responsablemente su maternidad y se capaciten a fin de insertarse en la sociedad, dijo Sor María Idelina Caldeira, directora de la institución.
De igual manera, recibió un donativo la Casa Hogar Nuestra Señora del Carmen, de la Pastora, y dirigidas por las Hermanas Carmelitas de la Madre Candelaria. Esta institución brinda sus servicios a la niñez en situación de riesgo, permitiéndoles acercarse a niveles de dignidad mediante la alimentación, formación integral y cumplimiento de programas de salud. Sin embargo, las dificultades económicas por las que atraviesan no les permiten cubrir algunos de los gastos de mantenimiento de la institución, por lo que su sede está sufriendo el desgaste y amerita algunas reparaciones.
Así también, las Hermanas del Buen Pastor es otra de las instituciones beneficiadas. La obra social que realizan en el Centro Esperanza, les lleva a rescatar mujeres que han caído por diversos motivos en la prostitución, brindándoles apoyo moral y propiciándoles mecanismos de formación integral tanto para ellas como para sus menores hijos.
Finalmente, la Fundación Camino, Verdad y Vida – CAVERVI- también recibió apoyo para continuar con los proyectos sociales y de formación que realizan en Caracas. Entre estos, el programa “Casa del niño por nacer”, mediante el que brindan apoyo y orientación a través de charlas y talleres en distintas parroquias y colegios católicos, abordando temas sobre la educación en el amor, el embarazo precoz, los riesgos y consecuencias biológicas, psicológicas y legales del aborto.
Con estas donaciones la Arquidiócesis de Caracas ratifica el compromiso y llamado de los Obispos del país, “a la conciencia y a la voluntad de todos, para salir de sí mismos y entrar al mundo del otro, del sufriente, con una actitud no mesiánica, sino de fraternidad y servicio”, estimando mejorar lo recaudado en las próximas campañas.

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