Venezuela a 127 años de su consagración a Jesús Sacramentado


La población venezolana, después de los terremotos del 24 de junio de 2026, tomando en cuenta que la República está consagrada al Santísimo Sacramento, acuden a Dios pidiendo por el descanso eterno de los fallecidos de la tragedia, que ayude a los rescatistas, voluntarios, personal de la salud, y consuele a quienes perdieron a sus familiares y viviendas
Pedro Reinaldo Bravo | El Guardián Católico
Publicado el 02 de julio de 2026

En solemne ceremonia realizada en la Catedral de Caracas el 2 de julio de 1899 y presidida por el Arzobispo de Caracas Monseñor Críspulo Uzcátegui, Venezuela fue consagrada al Santísimo Sacramento y hasta los momentos es el único país con la distinción de llamarse la República del Santísimo Sacramento y este año 2026 se cumple 127 años de ese importante acontecimiento en la historia eclesiástica de Venezuela y en la vida espiritual de quienes profesamos la fe católica.

La Conferencia Episcopal Venezolana estableció en julio de 2014 en su 102 asamblea ordinaria que anualmente en el primer domingo de julio se celebre la acción de gracias de este acontecimiento tan significativo por lo que este año 2026 es el domingo 5 de julio.

El Padre Juan Bautista Castro

La Consagración de Venezuela al Santísimo Sacramento fue promovida por el presbítero Juan Bautista Castro, sacerdote de la Arquidiócesis de Caracas de gran celo apostólico y quien se distinguió por un gran amor a la Sagrada Eucaristía promoviendo su culto y adoración como el establecimiento de la adoración perpetua en Caracas en 1882, compuso una Novena en honor al Santísimo Sacramento en el año de 1892 y fundó la congregación religiosas las Siervas del Santísimo Sacramento en 1896.

El padre Juan Bautista Castro fue también Rector de la Escuela Episcopal como alternativa para la formación de los futuros sacerdotes ante el cierre de los seminarios durante el período de Guzmán Blanco, fue cofundador del periódico “La Religión” en 1890 que llegaría a ser el decano de la Prensa Nacional, llegó a ser Arzobispo de Caracas desde 1904 hasta su fallecimiento en 1915 realizando una digna labor episcopal, y fue amigo y director espiritual de San José Gregorio Hernández.

Por su gran amor a la Sagrada Eucaristía y a Venezuela y antes de los sucesos que sufrió el país en el siglo XIX y ante la cercanía del nuevo siglo el padre Castro promovió la Consagración de Venezuela a Jesús Sacramentado la cual fue aprobada por los obispos de Venezuela y él mismo compuso el hermoso Acto u Oración de Consagración de Venezuela al Santísimo Sacramento que fue leída por el señor Arzobispo Críspulo Uzcátegui en aquella solemne ceremonia realizada el 2 de julio de 1899. En ese mismo Acto u Oración se sigue rezando anualmente ante Jesús Sacramentado expuesto para la adoración de los fieles en las celebraciones de acción de gracias por este acontecimiento, también cuando el país atraviesa por alguna dificultad y finalmente para no olvidar que Venezuela es la República del Santísimo Sacramento.

Significado de la Consagración al Santísimo Sacramento

Consagrar es dedicar u ofrecer una persona, una región, una nación, un templo o un objeto a Dios, a la Santísima Virgen o algún santo mediante un rito litúrgico aprobado por la Iglesia con la finalidad de que forme parte de lo sagrado, un ejemplo es la ceremonia de la dedicación de una iglesia que consiste en un acto solemne donde un templo se está consagrando exclusivamente a Dios para el culto, la oración y la celebración de los sacramentos.

Otro ejemplo cuando se está consagrando una nación al Sagrado Corazón de Jesús, significa que se está dedicando, ofreciendo o entregando esa nación al Corazón amoroso de Cristo, se está poniendo bajo su protección y al mismo tiempo esa nación se compromete a vivir los principios cristianos, en este particular varias naciones están consagradas al Sagrado Corazón de Jesús.

En el caso de Venezuela está consagrada al Santísimo Sacramento desde el 2 de julio de 1899 y hasta los momentos es el único país dedicada a este misterio de fe y amor significando que Venezuela le pertenece a Jesús Sacramentado y está puesta bajo su protección y al mismo tiempo tenemos el compromiso  de amar y adorar a Dios, de amar a la Eucaristía sacramento por excelencia, estar en comunión con  la Iglesia Católica y  vivir con convicción los valores cristianos.

En el Acto de Consagración de Venezuela al Santísimo Sacramento que como se mencionó fue compuesta por el presbítero Juan Bautista Castro se puede apreciar lo que se  menciona como por ejemplo en el comienzo de la oración:

"Soberano Señor del Universo y Redentor del mundo, clementísimo Jesús, que por un prodigio inenarrable de tu caridad te has quedado con nosotros en este sacramento hasta el fin de los siglos; aquí venimos a tus pies a proclamarte solemnemente y a la faz del cielo y de la tierra, nuestro único rey y dominador santísimo. A quien consagramos todos nuestros afectos y servicios y a quien ponemos todas nuestras esperanzas".

Seguidamente en el Acto de Consagración se está reconociendo a Cristo como Dios y al mismo tiempo se está dedicando y confiando a Venezuela a su protección: “Tú eres nuestro Dios y no tendremos otro alguno delante de ti, en tus manos ponemos nuestra suerte y con ella los destinos de nuestra patria.”

Más adelante  en la misma Oración se vuelve a mencionar la dedicación de Venezuela a la Sagrada Eucaristía:

"Recíbenos, salvador nuestro, y concédenos que venga a nosotros tu reino eucarístico. Levanta bien alto tu trono en nuestra República, a fin de que en ella te veas glorificado por singular manera y sea honra nuestra, de distinción inapreciable, el llamarnos la República del Santísimo Sacramento".

Posteriormente se vuelve a ofrecer a Jesús Sacramentado la vida de cada venezolano: “Te entregamos cuantos somos y cuanto tenemos cubre nuestra ofrenda con tu mirada paternal y hazla aceptable y valiosa en tu divina presencia”.

Pedir a Jesús Sacramentado por Venezuela

La acción de gracias por los 127 años de la Consagración de Venezuela al Santísimo Sacramento en este año 2026 está enmarcada por las tragedias de los dos terremotos ocurridos el pasado 24 de junio con las lamentables consecuencias que todos conocemos.

Venezuela pasó por muchas y grandes dificultades a lo largo de su historia, pero la fe de nuestro pueblo en Dios nunca se ha desvanecido a pesar de las angustias y contrariedades y se ha mantenido intacta y fortalecida en el transcurso del tiempo y esta tragedia de los dos terremotos es otra prueba de que la fe está fortalecida.    

Por tales motivos el aniversario de la Consagración al Santísimo Sacramento además de recordar que nuestro país está dedicado a Cristo Sacramentado es también oportuno de pedir a su Sagrado Corazón Eucarístico por estos momentos que atraviesa Venezuela a causa de los dos sismos.

Que Dios les dé el descanso eterno a los fallecidos por esta tragedia, que guíe y ayude a los rescatistas, voluntarios, personal de la salud, que consuele a quienes perdieron a sus familiares y viviendas, protege a nuestros niños que han perdido a sus padres, que bendiga a los venezolanos y al mundo quienes a pesar de las dificultades colaboran con la oración y ayuda humanitaria, y que Venezuela se levante en medio de esta tragedia y transite por caminos de justicia, paz y progreso cristiano.

Jesucristo Nuestro Señor y Redentor bendice y protege a Venezuela República del Santísimo Sacramento

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