En medio del dolor y la devastación causados por el reciente terremoto en La Guaira, una luz de profunda esperanza y consuelo espiritual se encendió entre los escombros.
Publicado el 02/06/2026
___________________________
Un contingente de 27 misioneros, compuesto por especialistas de la salud, apoyo logístico y sacerdotes, transformó hoy la Capilla Sagrado Corazón de Jesús en un epicentro de asistencia integral para los afectados por los sismos en Catia La Mar, estado la Guaira.
Catia La Mar, 02 de julio de 2026
A las 10:00 de la mañana de este miércoles, la delegación humanitaria enviada por la Arquidiócesis de Barquisimeto y Cáritas Diocesana arribó al sector La Lucha, ubicado en la calle Mariño. Lo que comenzó como un despliegue logístico, rápidamente se transformó en un testimonio vivo de la caridad eclesial en medio de la adversidad.
A su llegada, el equipo de 27 misioneros fue recibido por una comunidad resiliente que, lejos de dejarse abatir por la tragedia, ofreció una acogida profundamente fraterna, poniéndose a entera disposición para facilitar las labores operativas y logísticas del contingente larense.
Un santuario con cicatrices, pero de puertas abiertas
El centro de operaciones y refugio para la delegación se estableció en la Capilla Sagrado Corazón de Jesús, pastoreada por el presbítero Alfredo Bustamante. El templo, que hoy presenta evidentes grietas en sus paredes a causa del reciente terremoto, se erige como un símbolo de la situación que atraviesa la región: golpeado en su estructura, pero firme en su propósito de cobijar a los más vulnerables.
En este recinto, la delegación fue asistida de manera incansable por los catequistas locales y los miembros del movimiento Unión Eucarística Reparadora (UNER), quienes trabajaron hombro a hombro con los servidores larenses para la instalación del campamento.
Asistencia multidisciplinaria inmediata: La respuesta al clamor local
La dinámica del día superó cualquier planificación. Mientras el equipo terminaba de instalarse, la comunidad, al notar la presencia de profesionales médicos, psicólogos, veterinarios y sacerdotes, comenzó a acercarse en busca de auxilio.
La respuesta de los servidores fue inmediata. De manera espontánea se improvisaron áreas de triaje y atención, logrando brindar consultas médicas primarias, estabilización de pacientes con crisis hipertensivas, primeros auxilios psicológicos y contención emocional. Asimismo, la misericordia se extendió a la creación de Dios, brindando atención veterinaria a las mascotas afectadas por el desastre. A nivel espiritual, los sacerdotes de la delegación atendieron decenas de confesiones, ofreciendo el consuelo del sacramento de la reconciliación a quienes buscaban paz en medio de la zozobra.
Recepción de donativos y organización logística
Durante el transcurso de la jornada, se concretó con éxito la recepción de los primeros cargamentos de donativos enviados desde Barquisimeto. Los insumos fueron resguardados estratégicamente entre la capilla y la residencia de una servidora local que ofreció su hogar como centro de acopio auxiliar.
Para agilizar la respuesta en los próximos días, el equipo de logística logró armar los primeros 50 combos completos de alimentos, listos para ser distribuidos a las familias con mayor nivel de vulnerabilidad. El balance del cargamento descargado durante este primer día incluye una importante dotación que será vital para la asistencia.
En el área de alimentación e hidratación, se contabilizaron alimentos no perecederos distribuidos en 50 bultos de harina de maíz, 32 bultos de pasta, 28 bultos de arroz, 9 bultos de cereales variados, 39 cajas de sardinas y 8 cajas de atún. Para la nutrición infantil y animal se dispuso de 16 unidades de fórmula materna, 4 cajas de compotas y 4 bultos de alimento para perros, mientras que el renglón de hidratación sumó 24 botellones de agua potable de 20 litros, 80 bultos de agua mineral de 1.5 litros y 34 cajas de jugos.
Por su parte, el material médico y clínico registró volúmenes destacados para la protección y aplicación, compuestos por 12.000 unidades y 100 cajas de guantes, junto a 8.000 jeringas. En cuanto a material quirúrgico y de emergencia, se descargaron 40 cajas de soluciones al 0.9%, 109 vendas de yeso, 20 cajas de catéteres y 30 cajas de yelcos. Para las labores de antisepsia se asignaron 274 unidades de agua oxigenada, 25 cajas de alcohol y 28 unidades de yodo, complementado con el tratamiento farmacológico que incluyó 465 unidades sueltas y 182 empaques (entre ampollas y cajas) de analgésicos, además de 28 cajas de medicamentos variados que abarcan tratamientos pediátricos, antihipertensivos y antibióticos.
Finalmente, en materia de higiene y cuidado personal, el contingente procesó 108 bultos de pañales infantiles, 10 bultos de pañales para adultos, 100 kits de higiene para bebés, 80 bultos de papel higiénico, 36 cajas de toallas húmedas y sanitarias, y 6 cajas de jabón de baño.
El bálsamo de la Palabra: Misa de sanación y esperanza
Para culminar este intenso primer día de misión, a las 6:00 de la tarde se celebró la Santa Misa presidida por el presbítero Juan José Aldaz. La eucaristía se convirtió en el ancla espiritual tanto para la comunidad como para los servidores.
Durante una homilía cargada de profundidad teológica y consuelo pastoral, el Pbro. Aldaz abordó las interrogantes naturales que surgen ante la tragedia. "Dios no es el causante del mal; Dios es amor. El mal viene del maligno", explicó, haciendo referencia al libro del Apocalipsis y la expulsión de los ángeles caídos.
Ante el dolor de las pérdidas, el sacerdote lanzó una pregunta a la asamblea: "Ante las cosas que han pasado, ¿vale la pena rezar?", recibiendo un rotundo y unánime "Sí" por parte de la feligresía. "Debemos rezar por los fallecidos, para que el Señor les dé el descanso eterno, y también debemos rezar por nosotros. En estos momentos difíciles, el maligno quiere que reniegues, que no creas. Mantenerse firmes es una auténtica prueba de fe", exhortó.
La celebración concluyó con un llamado a la confianza absoluta en la providencia, recordando las palabras de Jesucristo en la cruz: "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu", y sellando el primer día de labores con una promesa bíblica inquebrantable: "Las almas de los justos están en las manos de Dios".
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)

0 Comentarios
Comentarios de Nuestros Visitantes
Agradecemos sus comentarios, siempre en favor de nuestra Fe Cristiana Católica y de manera positiva. Si considera válido su comentario para ser publicado, se agradece no usar una cuenta anónima o desconocida.