lunes, 1 de diciembre de 2014

Hermano Antón Marquiegui: “Es una nota ser religioso”, durante Apertura del Año de la Vida Consagrada en Venezuela



Religiosos y religiosas de Venezuela Iniciaron el Año de la Vida Consagrada convocada por el Papa Francisco, afianzando el compromiso de entrega y testimonio de vida cristiana

Ramón Antonio Pérez
@GuardianCatolic

“Invito a los jóvenes, a las chicas y chicas de Venezuela que desean entregar su vida a Dios para que lo hagan sin miedo. ¡Que se apunten, que esto es una nota! Es una nota sentirse amado por Dios, vivir en comunidad, sentir que somos hermanos y hermanas de otras personas y llevar la alegría de ser seguidores de Jesús a nuestro alrededor”.

Eran las emocionadas palabras del Hno. Antón Marquiegui (Hermanos de La Salle), presidente de la Conferencia de Religiosos y Religiosas de Venezuela (Conver), tras culminar la celebración eucarística de este 29 de noviembre en la Iglesia Nuestra Señora de Coromoto, en el Paraíso-Caracas, en la que el Nuncio Apostólico Monseñor Aldo Giordano dio apertura en el país, al Año de la Vida Consagrada convocada por el Papa Francisco desde esta fecha hasta el 2 de febrero de 2016.


Respecto a la importancia de esta convocatoria, el religioso lasallista que ha dedicado su vida a la educación y a la evangelización, expresó que “en Venezuela necesitamos un gesto de esperanza y de alegría”, como este año que nos brinda el Santo Padre.

El Nuncio Apostólico de Su Santidad en Venezuela, Monseñor Aldo Giordano quien concelebró la eucaristía junto al Obispo Auxiliar (Emérito) de Caracas, Monseñor Pedro Nicolás Bermúdez Villamizar (Padres Eudistas) y varios sacerdotes religiosos que en representación de sus respectivas congregaciones están agrupadas en la Conver, tuvo palabras de aliento para los cinco mil hombres y mujeres que en el país viven entregados al Evangelio de Jesucristo en barrios, escuelas, ancianatos, orfelinatos, centros de atención de niños y niñas abandonados y hospitales, entre otros.


En un mundo que tiene necesidad de Dios, que lo busca, pero que parece haber perdido los senderos para encontrar su verdadero rostro, o parece haberse adormecido ante la venida de Él, la vida religiosa es un testimonio único de la venida de Dios, de su presencia y de su primacía”, expresó.

Monseñor Giordano presentó los saludos del Papa Francisco recordando que actualmente realiza “un importante viaje apostólico en Turquía”. Luego refirió las motivaciones que le llevaron a convocar este año jubilar dedicado a la vida consagrada: “primero, mirar al pasado con gratitud; segundo, vivir el presente con pasión; y tercero, abrazar el futuro con esperanza”. 

De igual manera, emitió saludos de parte del Arzobispo de Caracas, Cardenal Jorge Urosa Savino, aprovechando para alentar en su mensaje el trabajo muy diverso que realizan a lo largo de la capital y de todo el país, en distintos sectores que conforman a la sociedad venezolana.

Las personas consagradas tienen el don de testimoniar que sí se puede vivir para un ideal que nadie, ni siquiera la muerte, puede destruir”, dijo durante la homilía. “La vida religiosa es un lugar donde el Señor que Viene, no encuentra personas adormecidas”, acotó el Embajador de El Vaticano en Venezuela.

Citando al Papa Francisco en su Carta Apostólico dirigida a los religiosos y religiosas, expresó: “Espero que ‘despertéis al mundo’, porque la nota que caracteriza la vida consagrada es la profecía (…) donde hay religiosos hay alegría (…) que entre nosotros no se vean caras tristes, personas descontentas, porque un seguimiento triste es un triste seguimiento”.

Hermano Antón: “Vivimos en una época de mucho materialismo”



Antón Marquiegui (Hermanos de La Salle), y presidente de la Conver, agradeció la presencia de los religiosos y religiosas, así como al representante del Santo Padre por haber celebrado la eucaristía de apertura del Año de Vida Consagrada. “Papa Francisco ha querido regalar a la Iglesia un año especial, en el que la Iglesia se contenta por el hecho del carisma de la Vida Consagrada”, comentó al redactor.

Sus palabras tuvieron la fuerza de quien como educador y evangelizador cada día se ve con una realidad concreta que desea transformar con la Palabra de Dios y el testimonio de vida cristiana. “Vivimos en una época de mucha secularización, de mucho materialismo, diría yo; y parece que los templos son ahora los centros comerciales. Pero la vida religiosa viene a decirnos que hay algo más importante, que Dios nos quiere, que la vida humana es una oportunidad de servicio”, expresó.

Explicó, además, que la vida religiosa en Venezuela está encontrando caminos desde el No Poder. “Quizás en otras épocas podía parecer una Iglesia con poder unida a las fuerzas vivas del país, y creo que eso fue una desviación. Ahora Estamos retomando el Camino de Nazaret, del pobre. Los carismas se están repensando, se están haciendo relecturas con mucho espíritu Santo de por medio. No se da porque lo hecho hasta ahora tenga que ser así para siempre sino que son nuevos tiempos”.

“Nos toca un momento más humilde donde se valora la presencia humana: somos hermanos y hermanas”, indicó con plena convicción.

Comentó que simultánea a la celebración que se ha realizado en Caracas, en diversas ciudades y diócesis del país también se han organizado actividades de esta naturaleza de apertura pero de acuerdo con las posibilidades de cada localidad.


Respecto a la programación para el Año de la Vida Consagrada en Caracas explicó que a partir del 17 de enero de 2015, harán una serie de reflexiones (abiertas al público) en torno a la Exhortación Evangeli Gaudium, que será estudiada por capítulos. Luego, en marzo, el Instituto de Teología para Religiosos (ITER) tendrá una semana de reflexión teológica sobre “Cómo ha acontecido el Vaticano II en Venezuela, y los retos de hoy”.






VideoBar

Este contenido todavía no está preparado para las conexiones cifradas.