En una extensa y profunda carta pastoral, el Cardenal Pierbattista Pizzaballa analiza la crisis estructural en Tierra Santa tras el 7 de octubre. Más allá del análisis político, el Patriarca propone a Jerusalén como un modelo de convivencia universal, instando a los cristianos a ser agentes de sanación y perdón en medio de un conflicto que deshumaniza al otro.
Ramón Antonio Pérez |El Guardián Católico
La reciente misiva del Patriarca Latino de Jerusalén, Pierbattista Pizzaballa, no es un comunicado institucional más; es un diagnóstico crudo y, a la vez, una propuesta mística para una región asfixiada por la guerra. Escrita en un contexto de fragmentación extrema, la carta busca responder a una pregunta vital: ¿cómo permanecer como cristianos en medio de un conflicto que parece no tener fin?
El Cardenal evita los
discursos edulcorados para centrarse en una realidad donde la violencia se ha
vuelto "objeto de un culto idólatra" y las instituciones
internacionales han mostrado su absoluta impotencia.
Deshumanización y crisis de paradigmas
El primer gran eje de la
carta aborda el impacto trascendental de los eventos ocurridos desde octubre de
2023. Pizzaballa describe un cambio de paradigma global donde el uso de la
fuerza ha desplazado al derecho internacional. El Patriarca considera que el
dolor ha cavado surcos tan profundos que se ha caído en una “dolorosa deshumanización del otro”.
En este escenario, el
enemigo deja de ser humano para convertirse en un objetivo, a menudo
seleccionado por algoritmos e inteligencia artificial, lo que plantea dilemas
éticos inéditos sobre la responsabilidad humana en la guerra. Este desorden no
solo es militar, sino social.
El Cardenal advierte sobre
la “tentación de los enclaves”, donde las comunidades se encierran en burbujas
paralelas alimentadas por el miedo y las redes sociales. Esta polarización
genera identidades rígidas que se definen únicamente por oposición al otro.
La crisis ha desgastado
palabras como “justicia”, “diálogo” o “convivencia”, dejándolas vacías ante el
horror cotidiano.
El Patriarca reconoce que
existe una diferencia de responsabilidades entre quien ocupa y quien es ocupado,
pero enfatiza que el sufrimiento no debe jerarquizarse, sino reconocerse como
el punto de partida para una reconstrucción que vendrá desde las organizaciones
de base y no desde las alturas diplomáticas.
La visión de la Jerusalén Celestial, un modelo de sanación y puertas
abiertas
Frente a la desolación terrenal,
Pizzaballa propone el “sueño de Dios”: la Jerusalén celestial descrita en el
Apocalipsis, pero aplicada como guía práctica para la historia actual.
Es así como en este segundo
punto neurálgico de su mensaje, es la transformación de Jerusalén de un botín
de guerra a un “patrimonio de la humanidad”. El Patriarca sostiene que la
Ciudad Santa no debe ser una fortaleza cerrada, sino un espacio donde la identidad
se define por la acogida. “Sus puertas nunca se cerrarán”, cita el texto,
sugiriendo que la exclusividad y el monopolio religioso o político contradicen
la esencia misma de la ciudad.
El Cardenal introduce el
concepto de “memoria redimida” como la medicina necesaria para sanar a las
naciones. Igualmente, denuncia la existencia de una "memoria tóxica"
que se usa para justificar la venganza y llama a las escuelas e instituciones a
purificar el relato histórico para que el pasado no determine violentamente el
presente.
La misión de la Iglesia,
según Pizzaballa, no es ser un mediador neutral, sino ser “sal y luz” dentro de
la sociedad, promoviendo el perdón como el acto más revolucionario y sanador.
En esta visión, la paz no es un acuerdo técnico de fronteras, sino el resultado
de reconocer que el verdadero templo de Dios es la relación humana y que la luz
del “Cordero” —el amor que se dona— es la única capaz de desarmar el odio.
El documento concluye con un
llamado a la acción pastoral en familias, escuelas y hospitales, recordándoles
que, aunque la comunidad cristiana en Tierra Santa es pequeña y vulnerable,
posee la “mansedumbre” que, según el Evangelio, está destinada a heredar la
tierra.
Para leer la Carta completa
de Pizzaballa, hacer clic en el siguiente enlace: https://www.lpj.org/es



0 Comentarios
Comentarios de Nuestros Visitantes
Agradecemos sus comentarios, siempre en favor de nuestra Fe Cristiana Católica y de manera positiva. Si considera válido su comentario para ser publicado, se agradece no usar una cuenta anónima o desconocida.