lunes, 30 de septiembre de 2019

Guerrilla colombiana utiliza el hambre para captar a niños y jóvenes en Venezuela


 
Una polémica foto presentada por el presidente Iván Duque en la ONU y el Informe de la ONG Fundaredes, revelan que varias organizaciones guerrilleras entregan regalos, útiles escolares y comida para ganar adeptos entre los más de 20 mil niños y jóvenes captados en escuelas venezolanas

Sep 30, 2019

“El fin justifica los medios”. Ese viejo postulado político y económico que tanto ha dado para hablar en el mundo, se utiliza sin remordimiento en medio de la crisis humanitaria que agobia a Venezuela. Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el Ejército de Liberación Nacional (ELN), el Ejército Popular de Liberación (EPL) y otras organizaciones delictivas, “en complicidad con el régimen usurpador de Nicolás Maduro”, se aprovechan de las necesidades que sufren las familias venezolanas “para captar e incorporar en sus filas a los niños y jóvenes contactados en las escuelas públicas”.

Así lo deja ver Javier Tarazona director del observatorio de fronteras Fundaredes en un informe que presentó el 25 de septiembre ante las comisiones permanentes de familia y educación de la Asamblea Nacional. Se trata del informe técnico sobre la situación de la educación en Venezuela, y el boletín No. 13, referido a la presencia de la guerrilla colombiana en las escuelas venezolanas. La guerrilla busca sus objetivos a cualquier precio.

“La crisis económica en Venezuela ha sido aprovechada por estas organizaciones criminales para intentar calar más fácilmente en niños y jóvenes a quienes les ofrecen útiles escolares y regalos”. Ofrecen dinero “para convencerlos de que formen parte de sus filas, a sabiendas que sus padres cuentan cada vez con menos recursos para proveer a sus hijos de una alimentación adecuada, de salud, mucho menos de útiles escolares o juguetes”.

Más de 20 mil niños y adolescentes contactados
Tarazona refirió el caso de la fundación “Amigos de la Escuela”, a través de la cual la guerrilla colombiana ingresó en centros educativos rurales de al menos cinco municipios fronterizos del estado Táchira, entre ellos Bolívar (San Antonio); Ureña, Junín (Rubio); Capacho Viejo y Rafael Urdaneta 1 (Delicias) para entregar útiles escolares, regalos y alimentos entre septiembre y noviembre de 2018.

El ELN ha registrado a un estimado de 20 mil estudiantes de 325 escuelas en la frontera, para así facilitar el acercamiento de la guerrilla a los niños y adolescentes, y luego tratar de cautivarlos y sumarlos a sus filas”, dijo en conversación con Aleteia

“Estos grupos utilizan las escuelas como centros de adoctrinamiento e ideologización a través de la entrega de folletos, charlas y actividades recreativas para los estudiantes, y el control ejercido en el personal docente para llevar a cabo estas prácticas”, contó del informe.

En diciembre del mismo año entregaron regalos  a los niños durante la temporada navideña. “Antes que culminaran las vacaciones escolares, la guerrilla realizó visitas domiciliarias para indagar sobre cuándo los niños asistieron a clases; cuándo dejaron de asistir; cuántas niñas y niños van; qué edades tienen, y qué grado van a cursar”, señaló.

¿Cómo es la incursión guerrillera en Venezuela?

Fundaredes tiene 10 años visitando los centros educativos donde se ha constatado la actuación de diversos frentes del ELN y las FARC. Un mapa presentado por Tarazona precisa la ubicación de los grupos irregulares en Venezuela; y de acuerdo al estudio, hasta 2018, la guerrilla del ELN y las FARC intervinieron en al menos 214 escuelas de los estados Táchira, Apure y Amazonas. “Para 2019, la cifra supera las 325 escuelas”, indicó.

“Los habitantes de las comunidades rurales de los estados Táchira, Bolívar, Zulia y Amazonas han denunciado  que durante el receso escolar entre julio y agosto el ELN aplicó un censo en sus casas para precisar el número de niños y niñas de cada comunidad que asiste a clases”, expresó Javier Tarazona.

La polémica foto usada por el Presidente Duque

Tarazona ha publicado informes y en ellos ha agregado fotografías de niños venezolanos compartiendo actividades con guerrilleros colombianos. Una de estas fotos, ha sido usada por el presidente de Colombia, Iván Duque, para enviar un dossier a la ONU, generando polémicas en algunos medios colombianos. En un video que el director de Fundaredes colgó en Twitter, dice que prueba el acercamiento de la guerrilla a los niños venezolanos.

“Desde el año 2013, esa y otras fotografías, han recibido gran difusión, porque así lo hemos querido, como una forma de visibilizar el problema de la presencia de grupos irregulares en escuelas venezolanas de las zonas fronteriza con Colombia (…) Pero aclaro que la fotografía en cuestión (donde aparecen guerrilleros del ELN con niños) fue tomada en el año 2013 en el estado Táchira, por docentes pertenecientes a nuestra organización de voluntarios (…) tienen además otros elementos probatorios que están en nuestras manos. Me refiero a manuales y proyectos que se están entregando en escuelas”, dijo.

Los semilleros de las guerrillas urbanas


La presidenta de la Federación Nacional de Sociedades de Padres y Representantes (Fenasopadres), doctora Nancy Hernández en diálogo con Aleteia, mostró su angustia ante las “guerrillas urbanas” en las principales ciudades del país, como consecuencia del clima de conflictividad, y de violencia en que vive actualmente la población venezolana.

Denunció que “los grupos armados”, los “pranes del barrio”, los consejos comunales y las misiones del gobierno de Nicolás Maduro conocidas como “Chamba Juvenil”, se han dado a la tarea de tomar los planteles educativos para “reclutar a nuestros niños y jóvenes con el fin de vincularlos con las redes del delito y cometer sus fechorías”.

EL DATO: “El reclutamiento de los niños y jóvenes comienza desde los 10 años de edad como semilleros para integrarlos a futuros grupos de delincuencia organizada y cometer así sus fechorías en el tráfico de drogas, la explotación minera, trata de personas y prostitución”, concluyó Nancy Hernández.



domingo, 29 de septiembre de 2019

Cardenal Urosa: "Documento para el Sínodo Amazónico utiliza un lenguaje impreciso y equívoco"


El arzobispo emérito de Caracas se pregunta acerca de las razones de “un diálogo sin propuesta de conversión, sin invitación a acoger a Jesús como el único salvador, como el redentor del ser humano herido por el pecado”

Ramón Antonio Pérez // @GuardianCatolic
Caracas, 29 de septiembre 2019

El Instrumentum laboris (IL) “no es un documento para una asamblea de ONGs, sino de un Sínodo eclesial, de una asamblea importantísima de la Iglesia para ayudarla a vivir mejor su misión, para revitalizar la Iglesia allí y en el mundo entero, para lo cual hay que presentar nuevos caminos de auténtica evangelización”, ha escrito el cardenal Jorge Urosa Savino en la segunda entrega de su análisis sobre el  documento de trabajo del Sínodo de la Amazonía, que se realizará en el Vaticano del 6 al 27 de octubre.

El segundo análisis del Purpurado venezolano y que envió a El Guardián Católico y a otros medios de comunicación, destaca que el instrumento contiene varias fallas. No obstante, primeramente reiteró que estas consideraciones son “con el fin de ayudar a evitar tropiezos en las deliberaciones, y que  se corrijan a tiempo los errores –por omisión o inclusión – que tiene el texto”.

Así, entre las observaciones difundidas en el segundo análisis contiene enfoques dirigidos hacia la evangelización, porque “una Iglesia realmente profética debe anunciar a Dios como la fuente de la felicidad, y a Jesucristo con toda claridad como el camino, la verdad y la vida”.

Evaluó que el Instrumentum laboris “parece considerar a los pueblos indígenas u originarios como la mayoría de la población del inmenso territorio amazónico, donde hay también muchas ciudades y pueblos de cultura común latinoamericana”. Además, utiliza “un lenguaje impreciso y equívoco, y afirma débilmente la misión evangelizadora y santificadora de la Iglesia en Amazonia, pues tiene una visión antropológica ingenuamente optimista de un ser humano casi perfecto”, según lo encontrado por Urosa.

En su análisis considera que existe algo más grave: “tiene una cristología muy débil, pues casi no se presenta la persona de Cristo como el redentor y salvador de la humanidad”. 

Desde su perspectiva, el documento “propone una visión liberacionista y reductiva de la misión de la Iglesia, más atenta al ámbito y al tema sociológico, cultural, antropocéntrico y ecológico que al evangelizador y santificador, espiritual y pastoral.

Para el arzobispo emérito de Caracas todo ello configura “una falla muy grave”, ya que se trata de un documento eclesial, y que “el Sínodo tendrá que superar”. Razona que “hubiera sido conveniente que el actual Instrumentum Laboris, a pesar de ser solo una herramienta para la discusión, fuera también un documento sereno, preciso y claro, más trabajado y acabado incluso en sus conceptos y en su redacción, y no impreciso y controversial, como el actual”.

El problema no es el Sínodo sino el texto

“El problema no es el Sínodo, que es muy importante, y yo quiero contribuir modestamente, a que sea un éxito para la evangelización, la revitalización de la Iglesia y para la defensa de la Amazonia y de sus pobladores”, dice Urosa en carta conocida por El Guardián Católico

Las observaciones son hacia el  texto, que en mi opinión no es de buena calidad”. El cardenal Urosa ha ofrecido un tercer análisis.


A continuación el segundo análisis del Cardenal Urosa de manera íntegra:

SÍNODO PARA LA AMAZONIA
COMENTARIOS AL INSTRUMENTUM LABORIS, (Parte 2)
REVITALIZAR LA IGLESIA EN LA AMAZONIA Y  EN EL MUNDO
Cardenal Jorge Urosa Savino, Arzobispo Emérito de Caracas (28/09/2019)

UNA IGLESIA REALMENTE PROFÉTICA

En este segundo artículo queremos analizar su enfoque de la evangelización. Por supuesto, -ya está bien afirmado y aceptado -, el diálogo es necesario  para la evangelización. Y en esa línea se presenta la visión de la Iglesia profética en el N. 42 del documento. Pero también aquí falta algo. Una Iglesia realmente profética es algo más que una Iglesia que dialoga, que sabe buscar acuerdos, y que busca propuestas concretas para una ecología integral, una Iglesia que actúe contra los atropellos. Es necesario también afirmar con fuerza que una Iglesia realmente profética debe anunciar a Dios como la fuente de la felicidad, y a Jesucristo con toda claridad como “el camino, la verdad y la vida”. Esto en la línea de la Evangelii Gaudium del Papa Francisco, de la Exhortación Pastoral Evangelii Nuntiandi, de San Paulo VI. Y en la línea de la clarísima y tajante afirmación del Concilio Vaticano II en la Const. Gaudium et Spes: “Tan solo en el Verbo encarnado se esclarece el misterio del hombre “; “Cristo. en la misma revelación del misterio del Padre y de su amor, manifiesta el hombre al propio hombre y le descubre la sublimidad de su vocación “(GS, 22).Y también en consonancia con el importantísimo Decreto Ad Gentes del Concilio Vaticano II sobre la actividad evangelizadora y misionera de la Iglesia, por cierto, casi no citado en este I.L. ¿Por qué esta seria omisión?

En cuanto a anunciar a Cristo, no se pueden ignorar las clarísimas y muy pertinentes enseñanzas del Papa Benedicto XVI en el discurso de apertura de la Conferencia General del Episcopado latinoamericano y del Caribe en Aparecida:

“Por eso Cristo, siendo realmente el Logos encarnado, “el amor hasta el extremo”, no es ajeno a cultura alguna ni a ninguna persona; por el contrario, la respuesta anhelada en el corazón de las culturas es lo que les da su identidad última, uniendo a la humanidad y respetando a la vez la riqueza de las diversidades, abriendo a todos al crecimiento en la verdadera humanización, en el auténtico progreso. El Verbo de Dios, haciéndose carne en Jesucristo, se hizo también historia y cultura”.

“La utopía de volver a dar vida a las religiones precolombinas, separándolas Cristo y de la Iglesia universal, no sería un progreso, sino un retroceso. En realidad sería una involución hacia un momento histórico anclado en el pasado. La sabiduría de los pueblos originarios les llevó afortunadamente a formar una síntesis entre sus culturas y la fe cristiana que los misioneros les ofrecían. De allí ha nacido la rica y profunda religiosidad popular, en la cual aparece el alma de los pueblos latinoamericanos”…  (B.XVI, Discurso  Aparecida, 1)

Será, pues, muy importante que el Sínodo tenga muy presente algo que es débil en el Instrumentum Laboris: las exigencias del mandato evangelizador de Cristo a los apóstoles y a la Iglesia entera. Esto es importante afirmarlo claramente como propuesta del Sínodo a la vida de la Iglesia en Amazonia y en el mundo entero, y repito, está actualmente poco destacado en el Instrumentum Laboris. Una Iglesia profética es una Iglesia que no sólo proclama con fuerza la justicia social y defiende los derechos humanos, que dialoga y acompaña, sino que, sobre todo, anuncia a Cristo y evangeliza. Recordemos lo que nos enseña al respecto el Papa Francisco: “Desde el corazón del Evangelio reconocemos la conexión íntima entre la evangelización y la promoción humana, que necesariamente debe expresarse y desarrollarse en toda la actividad evangelizadora.” (EG, 178)

NUEVOS CAMINOS PARA LA EVANGELIZACIÓN.

 El documento postula un renovado sentido de la misión de la Iglesia en la Amazonía que, partiendo del encuentro con Cristo, sale al encuentro del otro iniciando procesos de conversión. Muy bien. Pero es muy importante que esta exigencia se vea plasmada en propuestas de una evangelización más abierta, explícita, que vaya más allá del diálogo y del acompañamiento, también a los pueblos originarios. En una acción evangelizadora en la línea de los grandes misioneros de la América indígena en el pasado y, repito, en la línea de la Exhortación Evangelii Nuntiandi, de San Paulo VI. Recordémosla, pues lamentablemente no ha sido citada en el texto:

26. “No es superfluo recordarlo: evangelizar es, ante todo, dar testimonio, de una manera sencilla y directa, de Dios revelado por Jesucristo mediante el Espíritu Santo. Testimoniar que ha amado al mundo en su Verbo Encarnado, ha dado a todas las cosas el ser y ha llamado a los hombres a la vida eterna. Para muchos, es posible que este testimonio de Dios desconocido[55], a quien adoran sin darle un nombre concreto, o al que buscar por sentir una llamada secreta en el corazón, al experimentar la vacuidad de todos los ídolos. Pero este testimonio resulta plenamente evangelizador cuando pone de manifiesto que para el hombre el Creador no es un poder anónimo y lejano: es Padre. "Nosotros somos llamados hijos de Dios, y en verdad lo somos"[56] y, por tanto, somos hermanos los unos de los otros, en Dios”.

Centro del mensaje: la salvación en Jesucristo

27. “La evangelización también debe contener siempre —como base, centro y a la vez culmen de su dinamismo— una clara proclamación de que en Jesucristo, Hijo de Dios hecho hombre, muerto y resucitado, se ofrece la salvación a todos los hombres, como don de la gracia y de la misericordia de Dios[57]. No una salvación puramente inmanente,…… sino una salvación que desborda todos estos límites para realizarse en una comunión con el único Absoluto Dios, salvación trascendente, escatológica, que comienza ciertamente en esta vida, pero que tiene su cumplimiento en la eternidad”.


FALLAS DEL INSTRUMENTUM LABORIS

Sin duda, el I.L. tiene el mérito de ser fruto de consultas a muchísimas personas, especialmente habitantes de la Amazonia. Y de tocar a fondo y con valentía la problemática ecológica y socio-económica de los pueblos amazónicos cuya defensa el texto acertadamente asume y promueve. Postula la necesidad de actuar con decisión para evitar una tragedia ecológica en la Amazonía. ¡Muy bien!

Sin embargo, adolece de varias fallas: Parece considerar a los pueblos indígenas u originarios como la mayoría de la población del inmenso territorio amazónico, donde hay también muchas ciudades y pueblos de cultura común latinoamericana. Utiliza un lenguaje impreciso y equívoco, y afirma débilmente la misión evangelizadora y santificadora de la Iglesia en Amazonia, pues tiene una visión antropológica ingenuamente optimista de un ser humano casi perfecto. Algo más grave: tiene una cristología muy débil, pues casi no se presenta la persona de Cristo como el redentor y salvador de la humanidad. Pero además, propone una visión liberacionista y reductiva de la misión de la Iglesia, más atenta al ámbito y al tema sociológico, cultural, antropocéntrico y ecológico que al evangelizador y santificador, espiritual y pastoral. Esto es una falla muy grave en un documento eclesial, que el Sínodo tendrá que superar. El I.L no es un documento para una asamblea de ONGs, sino de un Sínodo eclesial, de una asamblea importantísima de la Iglesia para ayudarla a vivir mejor su misión, para revitalizar la Iglesia allí y en el mundo entero, para lo cual hay que presentar  nuevos caminos de auténtica evangelización.

Por estas razones el documento ha sido criticado seriamente y ha suscitado ya bastante controversia. El problema de este documento son sus fallas propias. Las críticas surgen no porque el Sínodo quiera acertadamente defender la ecología y los pueblos amazónicos. Muy importante: cuando hacemos estas observaciones al documento no atacamos al Sínodo en su vertiente social y ecológica, pues será muy oportuno por su defensa contra las amenazas a la Amazonia y a sus variados pueblos. Pero, aunque el Instrumentum Laboris no es un documento definitivo, ¡qué bueno hubiera sido que lo hubieran trabajado más! y hubieran procurado incorporar mejor esos aspectos de la doctrina católica, especialmente sobre Jesucristo y sobre la misión de la iglesia para evitar provocar dudas, polémica y hasta un fuerte rechazo.

Y no hablamos ahora de los sacerdotes casados, o de diaconisas. Lo problemático del texto es su redacción confusa, y sus fallas en temas generales de doctrina y de visión teológica especialmente de antropología, cristología y eclesiología, entre otros. Estas controversias en un Instrumentum Laboris son algo incómodo e inconveniente. Por eso es necesario estudiarlo con detenimiento. Para aprovechar sus fortalezas, y descartar sus fallas y debilidades. Y para verdaderamente revitalizar la Iglesia en la Amazonia y en el mundo entero. La aparente preeminencia en el Instrumentum Laboris de lo ecológico, social y cultural sobre lo teológico, espiritual y pastoral en la vida de la Iglesia, tendrá que ser superada en el aula sinodal. El problema no es la ecología sino su débil eclesiología.

UN EJEMPLO A SEGUIR: EL DOCUMENTO DE APARECIDA

En una línea muy equilibrada, un documento eclesial que es necesario considerar al estudiar el Instrumentum Laboris y, sobre todo, en el Sínodo mismo, es el aprobado por la Vª Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe. Es el famoso “Documento de Aparecida”, fruto del trabajo de obispos, sacerdotes, religiosos y laicos de América Latina y del Caribe, también de la Amazonia.

Este estupendo Mensaje afrontó los problemas de orden social, económico, político y ecológico que presenta todo el territorio americano, incluido el Amazonas, pero también abordó con fuerza el tema de la evangelización de los pueblos indígenas. En efecto, nos dice (Aparecida, 95):

“Nuestro servicio pastoral a los pueblos indígenas exige anunciar a Jesucristo y la Buena Nueva del Reino de Dios, denunciar las situaciones de pecado, las estructuras de muerte, la violencia y las injusticias internas y externas, fomentar el diálogo intercultural, interreligioso y ecuménico. Jesucristo es la plenitud de la revelación para todos los pueblos y el centro fundamental de referencia para discernir los valores y las deficiencias de todas las culturas, incluidas las indígenas. Por ello, el mayor tesoro que les podemos ofrecer es que lleguen al encuentro con Jesucristo resucitado, nuestro Salvador. Los indígenas que ya han recibido el Evangelio están llamados, como discípulos y misioneros de Jesucristo, a vivir con inmenso gozo su realidad cristiana”.

Un dato muy importante: el Presidente de la Comisión redactora de ese documento fue nada menos que el Cardenal Jorge Bergoglio, nuestro Papa Francisco. APARECIDA, con exigencias muy firmes sobre la justicia, la evangelización y la labor de la Iglesia con relación a los pueblos indígenas, logró un contenido muy claro, exigente e iluminador, pero también armonioso, sereno y pacífico, de excelente contenido teológico, cristológico y eclesiológico. Es un magnífico punto de referencia latinoamericano para este Sínodo.

Digo esto porque – repito- hubiera sido conveniente que el actual Instrumentum Laboris, a pesar de ser solo una herramienta para la discusión, fuera también un documento sereno, preciso y claro,  más trabajado y acabado incluso en sus conceptos y en su redacción, y no impreciso y controversial, como el actual. En este contexto, Aparecida es sin duda un estupendo punto de comparación y un elemento de iluminación para los Padres del Sínodo de Amazonia. En fin de cuentas, Aparecida fue elaborado colegial y sinodalmente por Obispos de toda América Latina y del Caribe, y por ende, también de las Iglesias de la Amazonia.

Hemos hecho un recorrido por algunos puntos del Instrumentum Laboris. En un próximo artículo tocaremos algunas de las propuestas pastorales del documento.






Monseñor Parravano regresó a su pueblo natal convertido en sexto obispo de Maracay


Este sábado 28 de septiembre, 51 años después de partir al seminario, Enrique José Parravano regresó a su pueblo natal, Turmero (Aragua) para convertirse en el sexto obispo de Maracay

Ramón Antonio Pérez // @GuardianCatolic
Maracay, 29 septiembre 2019
Tomado de Crónica Uno

“Estoy muy contento de que Turmero haya sido lo que es. Un pueblo de fe, de gente buena y alegre que sabe vivir estos momentos con mucho respeto. Que Dios me ayude y estos santos evangelios que toco con mis manos”, expresó monseñor Enrique José Parravano Marino (SDB), después de 51 años cuando partió de Turmero (Aragua) su pueblo natal,  para regresar y convertirse en el sexto obispo de la Diócesis de Maracay, luego de la honrosa designación que el pasado 19 de julio le hizo el Papa Francisco.

“Al acto religioso asistieron el nuncio apostólico monseñor Aldo Giordano, el cardenal Jorge Urosa Savino, el cardenal Baltazar Enrique Porras Cardozo y monseñor Rafael Ramón Conde Alfonzo, su antecesor, entre otras autoridades eclesiásticas”, lo cuenta en el portal Crónica Uno, la periodista Gregoria Díaz.

Ocurrió este sábado 28 de septiembre, cuando monseñor Enrique Parravano tomó posesión, durante una celebración religiosa que comenzó en la Iglesia Nuestra Señora de La Candelaria, en Turmero. Allí brindó una ofrenda a la Virgen patrona de la localidad y se dio inicio al acto de posesión que concluiría en la Catedral de Maracay.

En medio del regocijo de los feligreses, Parravano llegó posteriormente a Maracay y antes de acudir a su investidura en la Catedral de la ciudad, visitó el templo de la Primera Beata venezolana, la Madre María de San José. De allí caminó acompañado además de monseñor Reinaldo Del Prete, arzobispo de Valencia, y de su antecesor, monseñor Rafael Conde, así como de cientos de religiosos y feligreses que celebraron con júbilo su designación.

“La fe no se impone, la fe se propone para que la alegría que tenemos pueda ser compartida con quienes no tienen esa gracia. No podemos guardarnos para nosotros la alegría de la fe. Ella nos envía a dar testimonio de Dios ante la sociedad”, fueron sus primeras palabras, luego de que le fue entregado el Báculo Episcopal por el arzobispo de Valencia, monseñor Reinaldo del Prete Lisot.

A la ceremonia asistieron varias autoridades regionales y locales, entre ellas, el alcalde de Maracay, Pedro Bastidas, y la secretaria general del Gobierno de Aragua, Mary Romero.

Un 28 de septiembre de 1968, Enrique José Parravano partió de su pueblo natal al seminario de la Sociedad de San Francisco de Sales. El 30 de agosto de 1980 se ordenó como religioso en La Vega y se hizo parte de los Salesianos de Don Bosco.

El 14 de enero de 1984 fue ordenado presbítero en Turmero, por el monseñor José Vicente Henríquez, para entonces obispo de Maracay. Se ha desempeñado como obispo auxiliar de Caracas y titular de la Isola el 27 de abril de 2016. Recibió la Consagración Episcopal en Caracas el 9 de julio de ese mismo año. Nació el 8 de noviembre de 1955 en Turmero, estado Aragua y tiene 35 años de consagración sacerdotal.

No debemos perder la fe, porque en la fe de nuestro Señor Jesucristo encontramos la fuerza y la esperanza para seguir adelante, si nos alejamos de Jesús, la vida va a ser más difícil”, exhortó el nuevo obispo de Maracay.

Además agradeció a su antecesor, monseñor Rafael Conde, obispo de Maracay desde el 12 de febrero de 2008, designado por el Papa Benedicto XVI y quien tomó posesión el 26 de abril de ese mismo año.

Habla español, italiano y portugués y es licenciado en Ciencias, licenciado en Filosofía, teólogo egresado del Instituto Teológico San Pablo en Brasil y licenciado en Educación Integral del Instituto Universitario Pedagógico Monseñor Arias Blanco.

Ha prestado servicios pastorales en el Colegio Pío XII, de Puerto La Cruz, como Superior y Director del Colegio San Luis, en Mérida, Superior de la Comunidad Salesiana, en la Parroquia María Auxiliadora de Caracas y Sacerdote Parroquial del Santuario San Juan Bosco en Caracas, entre otros.

Monseñor Enrique Parravano se convierte en el sexto obispo de la ciudad jardín. Lo han antecedido monseñor José Alí Lebrún Moratinos, monseñor Feliciano Rafael González Ascanio, monseñor José Vicente Henríquez Andueza, monseñor Reinaldo del Prette Lissot y monseñor Rafael Ramón Conde Alfonzo.





sábado, 28 de septiembre de 2019

Cardenal Urosa brinda sus aportes para el Sínodo de la Amazonía (Primera Parte)


El arzobispo emérito de Caracas, ha dado a conocer sendos análisis para facilitar los estudios sobre el Instrumentum laboris o documento de trabajo del Sínodo de la Amazonía que se realizará en el Vaticano del 6 al 27 de octubre

Ramón Antonio Pérez // @GuardianCatolic
Caracas, 28 de septiembre 2019

Mi intención es que el Sínodo de la Amazonía se pueda realizar de la mejor manera posible y brinde la mayor cantidad de luces posibles a los padres sinodales y a los creyentes sobre las fortalezas y debilidades del texto de trabajo”, dijo en conversación con El Guardián Católico

La primera de tres entregas sobre sus orientaciones después de un intenso estudio realizado al documento base para este encuentro, han sido publicados en Aciprensa, Infocatólica y otros medios. Incluso, en su reciente visita al Vaticano, hasta una entrevista concedió a la periodista italo venezolana Marinellys Tremamunno, en la que abordó estos asuntos.  

El pasado viernes 27 de septiembre, una pregunta fue la base en la conversación que sostuvo el periodista Ramón Antonio Pérez con el purpurado caraqueño: “¿Cardenal Urosa, estas observaciones vienen a reforzar la convocatoria del papa Francisco para este Sínodo de la Amazonía?”. 

Su respuesta fue categórica:Por supuesto, mi estimado amigo. Es parte de mi apoyo al trabajo de la Iglesia en América Latina sobre este tema tan importante de la Amazonía”, dijo. Mi intención es apoyar a todos los participantes, a discernir con mayor claridad y amplitud el contenido del documento de trabajo, y en términos generales, es una gran ayuda al Santo Padre, al cual me siento unido", aseguró. 

Además, dejó entender que se trata de un apoyo a los obispos venezolanos que participarán en el encuentro, en el que justamente el cardenal Baltazar Porras tendrá la responsabilidad de una de las tres presidencias del Sínodo.
Luego comenzó a desgranar sus observaciones acerca del extenso documento de trabajo que será debatido en Brasil. “Si bien este documento reviste gran importancia, es muy complejo e innovador”, precisó de primera mano. Añadió que es complicado “también en su estructuración, e inclusive incómodo y muy polémico, por lo cual ha sido muy controvertido"

Por eso, Urosa se ha “dado a la tarea de estudiarlo para –destacando sus fortalezas– ayudar a la superación por parte de los padres sinodales de las fallas y debilidades del texto”, ratificó a EGC.
Luchar contra el Arco Minero es positivo

Precisamente, entre las primeras observaciones sobre el IL, Urosa destaca que lo más abundante “son los temas culturales, ecológicos y socio económicos”; sin embargo, “menos abundante y más importante para la Iglesia, es la evangelización y las propuestas para la acción pastoral”. 

En su análisis también habla de las fortalezas que contiene este importante documento, afirmando que “como Obispo venezolano apoyo la denuncia y rechazo la violencia contra los pueblos y el territorio amazónico, que se hace en el Instrumento, porque es una realidad muy grave que ocurre en Venezuela”.
“Específicamente en nuestra región amazónica, el gobierno actual ha promovido la destrucción del ‘Arco Minero del Orinoco’, a través de una operación minera agresiva y desordenada, que viola los derechos de los pueblos indígenas”, dijo.
“De manera que este documento destaca la seriedad de los abusos cometidos contra los pueblos amazónicos, en particular contra los nativos”, lo cual es una de sus fortalezas. Sin embargo resalta que no toda la población amazónica es originaria y advierte que “la naturaleza en una redacción extraña a la visión cristiana como un todo en el cual están asumidos los seres humanos, y como ‘Madre Tierra’ casi como de una persona (Cfr I. L 44)”.
¿Por qué la poca necesidad de salvación y redención?
Indica que “algo romántica es también la descripción del pueblo amazónico originario –los indígenas– como seres excepcionales, que viven en armonía con la naturaleza y el ser supremo, y que personificarían un utópico ‘buen salvaje’, virtuoso, amable, ingenuo y confiado”. “Este poseería una sabiduría en la que se encontrarían las semillas del Verbo. Es una visión antropológica muy optimista, que ignora las deficiencias de las culturas indígenas, que omite sus limitaciones y fallas, y que es distinta y lejana de la muy realista antropología católica, de la visión bíblica y cristiana del hombre, sin duda imagen de Dios, pero golpeado por el pecado y en necesidad de redención”.
“¿Será por eso que se habla poco de la necesidad de salvación y redención, y se habla poco de fortalecer intensamente la acción pastoral y abiertamente evangelizadora de la Iglesia en Amazonas, como si Cristo no fuera necesario, y bastara la utópica armonía natural?”, cuestiona el purpurado venezolano. A continuación el primer artículo completo del Cardenal Jorge Urosa Savino:
EL SÍNODO AMAZÓNICO
COMENTARIOS AL INSTRUMENTUM LABORIS (1)
Cardenal Jorge Urosa Savino, Arzobispo Emérito de Caracas
Septiembre de 2019
INTRODUCCIÓN
Dentro de pocos días comenzará el Sínodo Especial sobre la Amazonia, convocado por el Papa Francisco para abordar “Amazonia, Nuevos Caminos para la Iglesia y para una Ecología Integral”.
Este es un Sínodo especialmente dedicado al estudio de los problemas de la Iglesia en una región particular, la Amazonía, que comprende buena parte de América del Sur. Sin embargo, reviste especial importancia para toda la Iglesia, pues tanto el Papa como quienes han trabajado en su preparación, dan a este Sínodo una proyección universal. De manera que esta asamblea sinodal influirá sobre toda la Iglesia y no solamente sobre los países amazónicos. Entre ellos se cuenta, por supuesto, nuestro país, Venezuela.
El Instrumentum laboris ha circulado desde junio pasado. Dada la metodología de los Sínodos, que utilizan dichos textos como base para la discusión sinodal, este documento reviste gran importancia. Tanto más cuanto que, sin duda, es muy complejo e innovador, también en su estructuración, e inclusive incómodo y muy polémico, por lo cual ha sido muy controvertido. Por esta razón me he dado a la tarea de estudiarlo para -destacando sus fortalezas- ayudar a la superación por parte de los padres sinodales de las fallas y debilidades del texto.
CONTENIDO DEL INSTRUMENTUM
El mismo tiene tres partes: la primera, titulada La Voz de la Amazonia, dedicada a aspectos fundamentales de la realidad social y cultural amazónica. La segunda, dedicada sobre todo a problemas de ecología y de orden socio económico, se llama Ecología Integral: clamor de la tierra y de los pobres. Y la tercera, que presenta propuestas de acción pastoral: Iglesia Profética en la Amazonia: desafíos y esperanzas. Sin embargo, los diversos temas se entremezclan en las tres partes, lo cual implica repeticiones, alarga innecesariamente el texto, y le resta claridad a los planteamientos. Lo más abundante en el texto son los temas culturales, ecológicos y socio económicos. Menos abundante, pero sumamente y más importante para nosotros, los pastores de la Iglesia, la evangelización y las propuestas para la acción pastoral.
ACERTADA DEFENSA DE LA AMAZONÍA Y DE LOS PUEBLOS AMAZÓNICOS
Sin duda es muy loable el interés en abordar la dramática situación de la Amazonía, amenazada actualmente por una agresión economicista voraz e irracional. Uno de los méritos del documento es que recoge las experiencias, problemas y aspiraciones de mucha gente, escuchada por los miembros del REPAM (Red Eclesial Panamazónica), precisamente en preparación al Sínodo. Por eso el Instrumentum laboris plantea la grave situación tanto ecológica como social y económica que sufren el territorio y los pueblos de la Amazonía.
Como Obispo venezolano apoyo la denuncia y rechazo que hace el Instrumentum laboris (I.L.) de toda violencia contra los pueblos y el territorio amazónico. Esta grave explotación se da hoy también en Venezuela. Concretamente, en nuestra región amazónica el actual Gobierno ha promovido en el “arco minero”, al sur del Orinoco, una agresiva y desordenada explotación minera que no tiene en cuenta para nada la protección del ambiente y los derechos de los pueblos indígenas.
Gracias a Dios, el Instrumentum pone de relieve y denuncia justa y acertadamente la gravedad de los atropellos que se están cometiendo contra los pueblos amazónicos, en particular contra los indígenas, llamados en el texto “pueblos originarios”. La agresión de la ambición humana ha convertido a la Amazonía en espacio de “desencuentros y exterminio de pueblos, culturas y generaciones” (23). Esta agresión plantea y exige justamente la defensa de la vida, del territorio y de los recursos naturales, así como de la cultura y organización de los pueblos (Cfr.I.L.17). Y en esta labor la Iglesia en la Amazonía ha actuado con energía, y - plantea acertadamente el documento-, sin duda lo debe seguir haciendo.
Apoyamos plenamente, pues, esa denuncia y el rechazo a toda injusticia. Eso está muy bien. Debemos estar de acuerdo con la defensa que el documento hace de los pueblos amazónicos y del ambiente natural, la ecología de esa zona privilegiada. También de acuerdo con afirmar la obligación de la Iglesia de acompañar y proteger a los pueblos oprimidos.
LA BELLEZA AMAZÓNICA Y UNA ANTROPOLOGÍA IDEALISTA
Una observación importante: el Instrumentum laboris pareciera pensar que toda la población amazónica es indígena, originaria. No es cierto, al menos en Venezuela. En nuestra región amazónica en las diócesis ya establecidas, -no en los vicariatos -, hay mayoría de criollos, venezolanos de raza blanca o mixta y afrovenezolanos que no tienen esa cultura indígena. No toda la población amazónica es originaria o indígena.
Otro de los aspectos que llama la atención en el texto es la visión optimista y laudatoria, casi utópica, con que es presentada la población indígena de la Amazonía en la primera parte del texto. Esta, el territorio, es presentada casi como una especie de paraíso terrenal, de belleza sin límites (I.L. 22) “llena de vida y sabiduría” (I.L5), donde los pueblos amazónicos – especialmente los indígenas, buscan “el buen vivir”, que es vivir en armonía consigo mismo, la naturaleza, los seres humanos y el ser supremo (CfrI. L. 11). También se habla de la naturaleza en una redacción extraña a la visión cristiana como un todo en el cual están asumidos los seres humanos, y como “Madre Tierra” (en mayúsculas) casi como de una persona (Cfr I. L 44).
Por otra parte, el texto alaba la sabiduría ancestral de los pueblos amazónicos manifestada en el cuidado de la tierra, el agua y los bosques… Y plantea que los nuevos caminos de evangelización se construyan en diálogo con ella, en la cual se manifiestan las semillas del Verbo (I.L. 29). “La diversidad original que ofrece la región amazónica –biológica, religiosa y cultural– evoca un nuevo Pentecostés.” (I.L.30) ¿Por qué esa diversidad original evocaría un nuevo Pentecostés? Habría que estudiar a fondo qué significa esa frase, a primera vista confusa y exagerada.
Algo romántica es también la descripción del pueblo amazónico originario –los indígenas - como seres excepcionales, que viven en armonía con la naturaleza y el ser supremo, y que personificarían un utópico “buen salvaje”, virtuoso, amable, ingenuo y confiado. Este poseería una sabiduría en la que se encontrarían las semillas del Verbo. Es una visión antropológica muy optimista, que ignora las deficiencias de las culturas indígenas, que omite sus limitaciones y fallas, y que es distinta y lejana de la muy realista antropología católica, de la visión bíblica y cristiana del hombre, sin duda imagen de Dios, pero golpeado por el pecado y en necesidad de redención. ¿Será por eso que se habla poco de la necesidad de salvación y redención, y se habla poco de fortalecer intensamente la acción pastoral y abiertamente evangelizadora de la Iglesia en Amazonas, como si Cristo no fuera necesario, y bastara la utópica armonía natural?
¿NUEVA REVELACIÓN?
Se habla también de los clamores de justicia del territorio de la Amazonía y se presenta esta región, casi personalizada…, como un locus theologicus, un lugar teológico, donde se vive la fe y el cual sería una fuente nueva de revelación de Dios (Cfr I.L.18 y 19). Aquí encontramos un punto problemático, de seria discusión, pues se atribuye a un territorio particular y a la lucha por la justicia, la categoría de nueva fuente de revelación. ¿O fuente de una nueva revelación?
Tengamos en cuenta que la palabra revelación en el magisterio eclesiástico y en teología en general, es muy concreta y específica y significa la comunicación, desvelamiento, manifestación que Dios ha hecho de sí mismo a la humanidad a través de Jesucristo. Eso está muy claro en el documento Dei Verbum, sobre la divina revelación, del Concilio Vaticano II (DV. 2). Sabemos que la revelación plena ya ha tenido lugar en Jesucristo, y no se puede utilizar en un documento oficial un lenguaje ambiguo que oscurezca esa realidad teológica y doctrinal. Lo menos que se puede decir es que es un lenguaje inapropiado e impreciso, que debe siempre evitarse en un texto oficial. Se podría hablar simplemente de manifestación de Dios. Una de las debilidades del texto es precisamente un lenguaje difuso, equívoco, impreciso. Será necesario utilizar en el Sínodo mayor rigor conceptual, teológico y doctrinal.
DIÁLOGO Y EVANGELIZACIÓN
En los párrafos finales de la primera parte el Instrumentum laboris aborda el tema del diálogo y la evangelización. Sin duda es muy acertada la afirmación de la necesidad del diálogo para evangelizar. Nuestro Señor Jesucristo dialogó con la samaritana. Y así debemos hacer nosotros hoy (Cfr. I.L.37). Pero el documento hace afirmaciones a primera vista románticas o excesivas. Se presenta la Amazonía como un paradigma para el pacto social del diálogo (I.L. 37); se afirma que son los pueblos de la Amazonía, especialmente los pobres, los originarios y culturalmente diferentes, los principales interlocutores y protagonistas del diálogo. Eso podría aceptarse, si no se considera de carácter excluyente.
Pero: ¿un diálogo sin propuesta de conversión, sin invitación a acoger a Jesús como el único salvador, como el redentor del ser humano herido por el pecado? ¿Por qué no se dice expresamente? Pareciera estar ausente del texto el entusiasmo o una mayor conciencia de la necesidad de que la Iglesia realice allí una acción más intensamente evangelizadora, precisamente, algo vital para la Iglesia en todas partes. Esto debería estar en el centro, en el corazón del texto y luego del Sínodo: la revitalización de la Iglesia en la Amazonía. Pareciera estar ausente o está muy débilmente expresada la urgencia de llevar a cabo la misión evangelizadora de la Iglesia. Por el contrario, es preciso acoger lo que sobre la evangelización dice el Papa Francisco en la Exhortación Apostólica Evangelii gaudium, 14:
“La evangelización está esencialmente conectada con la proclamación del Evangelio a quienes no conocen a Jesucristo o siempre lo han rechazado…Todos tienen el derecho de recibir el Evangelio. Los cristianos tienen el deber de anunciarlo sin excluir a nadie, no como quien impone una nueva obligación, sino como quien comparte una alegría”.
Cierto que se habla de nuevos caminos, pero esos caminos parecerían sobre todo consistir según el I.L en un diálogo con sabidurías ancestrales y en una defensa firme de la ecología y de las poblaciones originarias. Eso no basta. No se insiste en el anuncio más explícito del kerygma, y en una acción más abiertamente evangelizadora, santificadora y pastoral de implantación y crecimiento de la Iglesia en toda la Amazonía y no solamente para las poblaciones originarias. Este desbalance es una gran debilidad del texto que esperamos los padres sinodales superarán en sus deliberaciones.
Abundaremos sobre esto en un próximo artículo.