lunes, 9 de mayo de 2016

Preocupado por Venezuela, el Papa envía a su canciller


El secretario vaticano para las relaciones con los Estados, Paul Gallagher, viaja al país latinoamericano y queda a disposición para "cualquier coloquio"

PABLO CESIO // ALETEIA

El papa Francisco sigue de cerca la situación de Venezuela y su preocupación no solamente se expresa en palabras, sino también en hechos concretos.

Tal es así que decidió mandar al canciller del Vaticano, Paul Gallagher, a Venezuela, para seguir de cerca la evolución de la situación que vive el país y quedar a disposición para “cualquier coloquio”.

Este viaje fue confirmado en las últimas horas por el secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin, en el marco de una visita oficial a Lituania.

El anuncio sobre la ida de Gallagher a Venezuela surge a pocos días del envío de una carta de Francisco al presidente Nicolás Maduro en la que se pide que se encamine “el diálogo con la oposición”.


“Fue una carta en la que se pide el diálogo para facilitar el encuentro entre Gobierno y oposición. Dar respuesta a los problemas graves y reales, y creo que la única manera es que lo hagan juntos, con diálogo”, aseguró Parolin antes de participar en la presentación de Donne, Chiesa, Mondo“, la nueva edición de la publicación que la Santa Sede dedica a las mujeres.

El propio portavoz vaticano Federico Lombardi confirmó el envío de esta carta de “carácter personal” el pasado fin de semana. Sin ahondar en detalles, Lombardi aseguró en esa ocasión que el Papa sigue “con mucha atención” y “participación” las circunstancias de Venezuela.


En aquella oportunidad pidió que el mensaje pascual “se proyecte cada vez más sobre el pueblo venezolano en las difíciles condiciones en las que se encuentra viviendo y sobre cuantos tienen en mano los destinos del país”, para que “se pueda trabajar en vista del bien común, buscando espacios de diálogo y colaboración con todos”.

El llamado fue recogido rápidamente por la Asamblea Nacional de Venezuela y tuvo inmediatas repercusiones políticas.

Días después llegaría un durísimo comunicado de los obispos venezolanos sobre la situación de Venezuela en el que exhortaron al Gobierno a que se permita llevar al país “alimentos, medicinas y otros insumos necesarios, provenientes de ayudas nacionales e internacionales”.

“Nunca debemos ser ciudadanos pasivos y conformistas, sino sujetos conscientes de nuestra propia y calamitosa realidad”, manifestaron.

Hasta la propia Comisión Pontificia para América Latina hizo referencia a este pronunciamiento de los obispos y ratificó la preocupación por Venezuela.

“Se trata, sin ninguna duda, de la peor crisis nacional de Venezuela en la era republicana. A una inflación de más del 700% y al progresivo desabastecimiento de insumos básicos se ha sumado ahora la peor crisis energética de su historia, que ha llevado a cerrar numerosas instituciones públicas, entre ellas muchos centros educativos, y a reducir al mínimo las horas laborables para los empleados públicos”, expresa.

“Paradójicamente el gobierno venezolano acaba de anunciar otro aumento salarial, pero aún con ello, el sueldo mínimo no alcanza para cubrir la tercera parte de la canasta familiar”.

“En el campo político son muy altos los niveles de polarización entre el Gobierno y la mayoría opositora del parlamento, situación que se ha agudizado aún más con la convocatoria nacional a un referendo revocatorio, que sólo en dos días logró recolectar más de dos millones y medio de firmas”.

“Y a todo ello se suma un ambiente de convulsión social muy delicado, alimentado por esa polarización, que seguramente es motivo de profunda preocupación para el Papa y para la Santa Sede”, prosigue la comisión pontificia.

A todo esto se suman las intenciones del propio nuncio apostólico en Caracas, Aldo Giordano, quien se reunió con el vicepresidente venezolano, Aristóbulo Istúriz, para señalarle que está “listo para colaborar con la paz” y “contribuir al bien del pueblo de Venezuela”.

No solo Venezuela

En los últimos días el Papa demostró seguir muy de cerca la situación de los países de América Latina. Además de Venezuela también está preocupado por la crisis política que vive Brasil y en ese sentido lo hizo saber a través del arzobispo de Río de Janeiro, Orani João Tempesta.

“He hablado con el Santo Padre y le he pedido que rece por nuestro país, Brasil, en este momento delicado. Me ha dicho que está preocupado y que reza por nuestro país”, expresó Tempesta, que pudo intercambiar palabras con el Papa tras una audiencia general.




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