jueves, 27 de junio de 2019

“Los Miserables”, el musical que ofrece a Venezuela esperanza y libertad

Jun 27, 2019
“Canta el pueblo su canción, para ganar la libertad. Esta es la música del pueblo que dejó la oscuridad”, dice una de las estrofas de la Canción del pueblo, que miles de personas disfrutaron en vivo, el pasado 22 de junio, con motivo de la Semana de Francia y Feria Francia Tuya 2019, en la plaza Los Palos Grandes de Caracas. La canción forma parte de la obra musical Los Miserables, inspirada en el libro del mismo nombre escrito por Víctor Hugo en 1862, en el que se retrata la realidad de la revolución francesa.
“Los vencidos vencerán a su miseria y su dolor, hasta en la noche más oscura amanece el sol. Vivirán en libertad en los jardines del Señor, no harán falta las guadañas, los puñales ni el cañón. No habrá más cadenas y el justo tendrá compasión”, repetían los asistentes recordando los versos que se popularizaron a raíz de las recientes protestas en Venezuela.
Efectivamente, después de 157 años desde que la novela de Víctor Hugo saliera a la luz pública, plasmando la historia de privaciones, persecución, resistencia y redención de los singulares personajes, algunos de sus detalles serán recordados y meditados por los venezolanos. Y es que, luego de tantos años, el momento parece ser el más adecuado para que la obra, en su versión musical, se haga realidad en Venezuela, con músicos y actores que encarnarán los sufrimientos y esperanzas vividos en tiempos de la revolución francesa.
En esta ocasión, fue un resumen de quince minutos que dejó un grato sabor de boca entre los asistentes; pero la obra de dos horas y media, será presentada íntegramente en octubre de este año, en la afamada sala Ríos Reyna del teatro Teresa Carreño de Caracas.

Francia al lado de los venezolanos


Romain Nadal: Espléndida interpretación del musical los Miserables por una tropa venezolana más que talentosa y con un gran futuro artístico. La feria Francia Tuya sigue con lo mejor de la creatividad franco-venezolana.
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Entre los asistentes estuvo el embajador de Francia en Venezuela, Romain Nadal, quien días antes en rueda de prensa habló de lo importante “que la cultura sea una herramienta de diálogo, de entendimiento, de cercanía entre nuestros países y la oportunidad de manifestar que permanecemos, nosotros franceses, firmemente al lado de los venezolanos”.
Una vez terminado el resumen de Los Miserables, Nadal hizo su valoración en Instagram: “Inmenso fervor del público al descubrir por primera vez algunas piezas del musical @losmiserablesvenezuela con una tropa más que talentosa”. De igual manera, anunció que el elenco “participará en la fiesta nacional de Francia en Caracas el próximo 14 de julio”.
Los animadores del evento informaron que Clas Producciones es la empresa de espectáculos encargada de producir la puesta en escena luego de adquirir los derechos para Venezuela en el año 2017. El inglés Cameron Mackintosh, puso como exigencia para el traspaso de derechos aprobar al elenco y al director de la obra, dando luz verde al proyecto. La obra cuenta con la dirección del argentino radicado en Londres, Mariano Detry.

Lo necesitamos

Claudia Salazar Gómez, productora general de Los Miserables en Venezuela, conversó brevemente con Aleteia, expresando que la obra reúne a algunas figuras con experiencia y a jóvenes debutantes, cuyo talento es una muestra de las cosas buenas que existen en el país latinoamericano.
“Se presentaron 33 talentos, cien por ciento venezolanos, que se ganaron su participación en la obra luego de la audición a la que concurrieron más de 700 aspirantes, siendo luego, aprobados por Londres”. Informó que para octubre estará incorporado un grupo de niños que ahora hacen el casting, así como la orquesta que les acompañará durante las presentaciones previstas a cumplirse en el teatro Teresa Carreño.
“¿Por qué se presentará la obra Los Miserables en Venezuela?”, se le preguntó a la joven productora. “Porque lo necesitamos”, fue su inmediata respuesta. Luego explicó que “en Venezuela necesitamos demostrar que somos capaces de hacer obras tan importantes como esta”. Según los organizadores, al contenido de la obra musical original se le han adaptado palabras y expresiones para hacerla comprensible entre la audiencia venezolana.
En este “abreboca” de Caracas, se observó a Humberto Baralt en el papel protagónico del ex convicto Jean Valjean; a Gaspar Colón, interpretando al implacable inspector Javert; a Luis David Rodríguez personificando a Marius, junto a Tomás Vivas interpretando Enjolras, el líder de la revolución; a Carol Hermoso como Fantine y su hija Cossette interpretada por Aimeth Landaeta. Se vieron vestigios de Mariana Gómez y Alejandro Cruz como la familia Thénardier y su hija Eponine, interpretada por Gabriela Salazar. “El ensamble acompañó de manera impecable la presentación”, dejó ver Claudia Salazar.


lunes, 24 de junio de 2019

Mueren dos trabajadores en huelga de hambre y recuerdan al mártir Franklin Brito


Ramón Antonio Pérez/Aleteia Venezuela 

Jun 24, 2019

Pasar varios días sin probar un solo bocado de manera voluntaria no es fácil. Más que un acto suicida, sus promotores lo consideran una acción heroica, especialmente cuando la huelga de hambre se realiza en contra de los derechos quebrantados por las autoridades. Es lo que acaba de ocurrir este fin de semana en Venezuela con dos trabajadores petroleros que asumieron abstenerse de consumir alimentos a poco más de cien metros del Palacio de Miraflores: fallecieron como consecuencia de este hecho. Pero desde la más emblemática estructura del poder político en Venezuela, solo han recibido tratos de indolencia.
El trágico episodio recuerda al agricultor y biólogo Franklin Brito, quien el 30 de agosto de 2010 falleció como consecuencia de 8 huelgas de hambre consecutivas, en las que reclamó sin éxito al entonces presidente Hugo Chávez, el respeto de sus derechos civiles y ciudadanos: su propiedad sobre una tierras confiscadas.

Van 18 fallecidos desde hace 16 meses

Esta vez, la historia vuelve a repetirse, aunque ocurre en medio de la reciente visita de Michelle Bachelet a Venezuela; ni más ni menos, la alta comisionada de los derechos humanos de la ONU. Los petroleros hicieron todo lo posible por ser escuchados por la ex presidenta de Chile, pero la agenda de su visita ya estaba planificada y ellos no figuraban en el programa. Hicieron esfuerzos a pesar del silencio comunicacional que se ha enseñoreado sobre Venezuela, pero nada. Ni siquiera por declararse seguidores del extinto Hugo Chávez y haber votado por Nicolás Maduro, han atendido sus reclamos.
Urbano Zapata es uno de los dos trabajadores fallecidos. Según revela El Nacional “sentía mucho malestar por el tiempo que había pasado sin comer”, informó citando al trabajador Miguel Hidrogo, quien resaltó que el deceso ocurrió el viernes 21 de junio, en horas de la tarde. “Durante la huelga de hambre que se desarrolla desde el 30 de mayo en los espacios de Plaza de la Moneda en Caracas, sufrió una fuerte descompensación y sus familiares tuvieron que llevárselo a casa, donde falleció”, comentó otro de sus compañeros.
El mismo día, en horas de la mañana, corrió con el mismo destino Héctor Molina de 72 años. El hombre murió tras sufrir un infarto y recibir los primeros auxilios en el sitio de la protesta, según la información suministrada por uno de los voceros del grupo.

Indolencia oficial en el caso de Franklin Brito

Aunque son casi nueve años desde que ocurrió la muerte de Franklin Brito como consecuencia de las huelgas de hambre que protagonizó en solitario, reclamando al gobierno de Hugo Chávez la devolución de unas tierras confiscadas, el episodio de los extrabajadores petroleros fallecidos, recuerda este triste hecho de la reciente historia de Venezuela. En ambos casos, la indolencia del régimen socialista ha sido la protagonista.
El 2 de junio de 2009, Brito asumió la acción de protesta que con el tiempo lo llevaría a la muerte. Los medios comenzaron a tomarlo en cuenta cuando a los días se amputó un dedo de la mano izquierda. Para el 29 de mayo de 2010, Brito llevaba 86 días en su tercera huelga de hambre y pesaba menos de 46 kilos. Los mareos, el frío y la tensión arterial no le abandonaban, haciendo más dolorosa su tortuosa huelga de hambre; sin embargo, su espíritu de lucha y su mente seguían intactos a pesar que la vida se le apagaba lentamente.
Un día antes, el 28 de mayo, el huelguista fue trasladado sedado, en contra de su voluntad, a la unidad de cuidados intensivos del Hospital Militar de Caracas. Desde allí emitió un comunicado que sellaría su definitiva relación con el régimen: “Si mi muerte contribuye a demostrar que el Presidente Chávez es un asesino y un corrupto, estoy dispuesto a morir”.
El largo sacrificio para defender sus derechos y los de su familia se prolongó durante los 252 días que permaneció en el Hospital Militar, donde se fue deteriorando cada día más. Hacia el 20 de agosto de 2010, Brito quedó inconsciente y respiraba auxiliado por ventilación mecánica. Medía 1, 90 metros y pesaba 35 kilos. El 30 de agosto en la noche murió por un presunto infarto. 
Franklin Brito entregó su vida esperando que el presidente Chávez reparara las ofensas de las que fue víctima”, reseñó Tal Cual.
Hace poco más de 16 meses, 680 de estos extrabajadores petroleros, oriundos de varios estados del Oriente de Venezuela, decidieron trasladarse a Caracas para que sus exigencias tuvieran un mayor eco. Desde entonces, 18 de ellos han fallecido por diferentes enfermedades y el hambre. Son parte de un grupo de 8 mil trabajadores que desde 1997 reclaman al Estado Venezolano una deuda que se generó con motivo de la nacionalización de la Faja Petrolífera del Orinoco, entonces explotada por la empresa Exxon Mobil.


sábado, 22 de junio de 2019

Obispos Venezolanos denuncian “trata de personas” en el Mar Caribe



Más de 90 venezolanos han desparecido tras los naufragios de varias embarcaciones en el Mar Caribe, lo cual ha levantado las alarmas en voceros de la Asamblea Nacional y la Conferencia Episcopal Venezolana

Ramón Antonio Pérez // @GuardianCatolic
Caracas, 22 de junio de 2019
Con Agencia Fides y CEVmedios

Entre los más de cuatro millones de personas que han salido de Venezuela huyendo de la crisis humanitaria, se encuentra un grupo de migrantes que a riesgo de perecer en las inquietas aguas del Mar Caribe, intentan llegar a las islas más cercanas al país suramericano, entre estas Trinidad y Tobago, hacia el este, y Curazao hacia el occidente.

Son varios los riesgos que los “balseros” enfrentan: la trata de personas por parte de grupos delictivos considerados también los “nuevos piratas" del Caribe; las frágiles embarcaciones, que no soportan las angustiantes travesías; los altos costos de los viajes en dólares; y la inseguridad de llegar a países, donde no hay garantía para su permanencia.

La situación ha sido denunciada con motivo de la desaparición de varias embarcaciones, estimándose, según cifras del diputado Carlos Valero, que hay 92 personas desaparecidas producto del naufragio de las tres embarcaciones desaparecidas entre Venezuela y el Mar Caribe. Entre estas cita: “28 del primer naufragio, 32 de la embarcación Ana María y 32 venezolanos de una embarcación sin nombre”, según publicó en @CarlosValero08.

El 19 de junio, Valero escribió en Twitter: “La OIM reporta un alto incremento en el número de desaparecidos en el mar caribe este año. Mientras que en 2018 se registraron 18, en lo que va del 2019 cuentan 143, de los cuales 92 son venezolanos”. 

Acá el informe de la Organizaxión Internacional para las Migraciones: http://bit.ly/2KZQFaH

CEV: La mayoría eran mujeres

La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), también se ha hecho eco de estas denuncias, incluso, en un comunicado difundido el martes 18 de junio, exhorta al “Poder Público Nacional a investigar, perseguir, procesar, juzgar y condenar a los responsables de los delitos de trata de personas”. 

Así, desde la Comisión de Justicia y Paz de la CEV, piden a las autoridades “garantizar el acceso directo a los familiares de las víctimas, sin obstáculos, a los órganos de seguridad del Estado y a los órganos judiciales”.

Según el comunicado recibido por El Guardián Católico, y refrendado por monseñor Roberto Lückert, arzobispo Emérito de Coro y presidente de esta comisión, junto al presbítero y abogado, Saúl Ron Braasch, la Iglesia exige que los casos sean conocidos para “recibir justicia sin demora, tal como lo establecen la Constitución y los diversos instrumentos internacionales de protección de los derechos humanos”.

El comunicado revela aspectos del encuentro con los familiares de las 28 personas desaparecidas en Güiria, estado Sucre, mientras navegaban en un barco hacia la isla de Trinidad y Tobago, y que habría partido el 23 de abril. “La mayoría de las personas desaparecidas en esta ocasión eran mujeres, contactadas por personas que les habían ofrecido trabajo y mejores condiciones de vida”, indica la CEV.

Pero ese no fue el único caso. En mayo, otro barco desapareció con un grupo considerable de personas a bordo, indica la nota que sobre este tema publicó la Agencia Fides. “Los familiares también se quejaron de que, aunque se les informó de que sus parientes, en su mayoría mujeres jóvenes, habían muerto en el naufragio, todavía no se habían encontrado los cadáveres y los responsables de la investigación no respondieron con prontitud”.

“La Comisión observa con preocupación el aumento de este tipo de hechos no sólo en la parte oriental del país, sino también en las zonas fronterizas de Falcón, Brasil y Colombia, donde operan estos grupos de delincuentes, poniendo en peligro la vida, la integridad física y la dignidad de las mujeres -especialmente de aquellas jóvenes y de las menores-, lo que genera gran ansiedad y desesperación en sus familias y, en particular, en los niños que se encuentran en situación de abandono”, se lee en el comunicado.

La Comisión de Justicia y Paz y Caritas de Venezuela reiteran en la conclusión del comunicado que “continuarán siguiendo estos casos y acompañando a los miembros de la familia dentro de sus posibilidades, para obtener justicia, información apropiada y aclarar los hechos”, concluye la Agencia Fides.



“La desesperanza es ya un problema de salud pública”, Obispos Venezolanos a la ONU


Jun 22, 2019
La agenda de Michelle Bachelet en Caracas no pudo ser más intensa. Dedicó jornadas enteras a escuchar a representantes de la oposición al régimen de Nicolás Maduro. Desde Juan Guaidó en la Asamblea Nacional, pasando por quienes llevan los datos del hambre en Venezuela, hasta una nutrida representación de familiares de los casi 600 presos políticos que aún languidecen en las cárceles, tanto como las víctimas, quienes llenaron el gran auditorio de la Universidad Metropolitana de Caracas, coordinados por el activo director del Foro Penal Venezolano, el abogado penalista Alfredo Romero quien siempre ha sostenido esta premisa en su larga lucha por la dignidad y la libertad los presos políticos: “No hay que hacer justicia por nuestras propias manos, pero está en nuestras manos que se haga justicia”.

Conoció a fondo el drama de las víctimas

 “Se logró sensibilizar a la señora Michelle Bachellet, no sólo a través de un pormenorizado informe, sino también porque ella pudo escuchar los desgarradores y emotivos  relatos de las víctimas”, reveló Romero. Por nuestra parte, expusimos en detalle los casos de más de 15 mil personas detenidas desde el 2015 hasta la fecha. Nuestra exigencia es la libertad plena y total de los 600 presos políticos que existen en Venezuela”.
Romero facilitó alguna información, una vez concluido el encuentro, donde aseguró haber logrado el objetivo de enterar a la Bachellet del drama que aflige a las familias de cada preso político que sufre torturas y aislamiento en Venezuela. La Alta Comisionada prometió, no sólo abrir una oficina de su representación en Venezuela sino que dos de sus funcionarios permanecerán en Venezuela por al menos tres meses para monitorear la situación y mantener un flujo de información que reduzca la opacidad en esta materia.

Qué le piden a la Alta Comisionada de la ONU

“Todo eso es positivo- dijo Alfredo Romero. Pero nuestra idea no es que la Comisionada solo entienda el problema y se haga parte de él, sino que pase a formar parte de la solución, es decir, producir resultados como la liberación de los presos y el cese de la persecución”, precisó al ser abordado por algunos periodistas al filo de la medianoche cuando finalizó la reunión.
Muchos no pudieron asistir por la dificultad que se mantiene en Venezuela para los traslados: la falta de gasolina, de unidades de transporte en condiciones de operar, la carencia de repuestos para vehículos y la inseguridad que impera en las carreteras, impidió que muchos familiares y víctimas llegaran a la reunión. No obstante, el lugar estaba repleto y, al decir de testigos presenciales, los testimonios fueron de un dramatismo que no pudo dejar indiferente a la Alta Comisionada.

La dama de la mirada triste

Susana Raffalli, asesora en el Proyecto Samán, clave en la recuperación de niños desnutridos que lleva adelante Cáritas Venezuela y recientemente distinguida con el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Central de Venezuela por su labor, también acudió a informar a Bachellet en los graves temas en los que está involucrada. Al salir, escribió en su perfil de tuiter: “Las víctimas de violaciones a los #DDHH y sus organizaciones estuvimos toda la tarde con Bachelet. Cuando salí en la noche ella seguía allí, faltaban 3 reuniones. Si me preguntan, yo no pudiera decir otra cosa que estuvimos trabajando con una mujer sencilla, de mirada triste y comprometida”.

Comparece la Iglesia

Siendo portavoces de la población más vulnerada, una Comisión de la Conferencia Episcopal Venezolana, encabezada por Mons. José Trinidad Fernández, secretario general de la CEV, se acudió este viernes y entregó documento a Michelle Bachelet, alta comisionada para los DD.HH  de la ONU. Los obispos están claros: “La  crisis que vive el país hunde sus raíces en la corrupción y la impunidad ante los saqueos del erario público y no simplemente por las sanciones que se han hecho. Venezuela antes de estas sanciones ya estaba en una situación económica deprimente”.
Desde el año 2004, la Iglesia Católica viene denunciando la situación de la grave crisis humanitaria que vive el pueblo venezolano. Ha denunciado sistemáticamente a la “cartilla” del régimen, el Socialismo del Siglo XXI, como “moralmente inaceptable” y señalan, como consecuencia, el menosprecio de la dignidad de la persona humana.

Sobre la mesa: la anomia y la desesperanza

La Iglesia está profundamente preocupada por la anomia social, que se expresa en la impunidad estatal ante el delito y en la promoción de formas de defensas sea de forma armada o simbólica que crean brechas entre los mismos venezolanos. Un factor que incide definitivamente en el agravamiento de los problemas es la  desesperanza, lo cual, según manifestaron, “es ya un problema de salud pública”, expresado en el índice de suicidio, que  se ha cuadruplicado en el último año, aumentando la indigencia y los niños en situación de calle.
Convencida de que la crisis que vive el país hunde sus raíces en la corrupción y la impunidad ante los saqueos del erario público y no simplemente por las sanciones aplicadas, dejaron claro que  esta catástrofe humanitaria se resuelve si los factores de poder buscan el bien común de todos.
Hambre en Venezuela

 El foco de la Iglesia

A grandes rasgos, el documento consignado ante Bachelet, insiste en algunos asuntos puntuales como el crecimiento del suicidio en Venezuela; la falta de prosecución de estudios ante la deserción, por pobreza; falta de alimentación y de transporte, poniendo de relieve “el aumento la diáspora masiva, la nueva forma de esclavitud, entre ellas la trata de personas, la prostitución, la situación de Frontera, falta de respeto hacia la gente en las Alcabalas, el aumento de la desnutrición infantil y el manejo de la mentira como  si fuera verdad”.
El tema delicado tema de la gasolina fue incluido: “no son horas, sino días enteros para abastecer los vehículos, sobre todo en la zonas de fronteras”. No pasaron por alto “la calamidad la crisis eléctrica en toda Venezuela, con excepción de Caracas para dar la sensación de normalidad a quienes visitan el país; la situación del agua que no llega a los hogares, debido a las fallas eléctricas”.
La precariedad alimentaria ante los altos costos hace imposible adquirir los productos básicos –explicaron a Bachelet- lo que agrava la situación de la salud pública “que se traduce en la falta de medicinas y las condiciones deprimentes en las que se encuentran nuestros hospitales, trayendo como consecuencia la reaparición de enfermedades que habían sido erradicadas.”
La pérdida del Estado de Derecho imposibilita a quien acudir dejando en la orfandad a las víctimas de la violencia por parte del Estado. Urge mayor respeto a los DDHH.
Éxodo venezolano imágenes: 

Las demandas

“Nuestra expectativa –dijeron- es que su informe refleje el rostro real de lo que pasa en Venezuela, que permita señalar mecanismos para solucionar los problemas de fondo de lo que ocurre con nuestro pueblo”.
El episcopado solicitó  el nombramiento de un equipo que en coordinación con los distintos entes del país, que monitoree el informe y las recomendaciones que  la propia Alta Comisionada dará a conocer el próximo mes de julio y constatar las realidades al interior del país y en las fronteras.  Igualmente pidieron que en las reuniones con el Gobierno sean puestos sobre la mesa temas importantes como el reconocimiento de las ONG´S, y la permisología necesaria para formalizar la entrada de insumos para la asistencia Humanitaria.
“Pedimos –insistieron-  la liberación de los presos políticos y la eliminación de las comisarias como centros de reclusión. Que se eliminen las prácticas abusivas que violan los derechos humanos de los distintos grupos de seguridad del Estado (SEBIN, FAES), grupos irregulares como los Colectivos que actúan con absoluta impunidad.”
 El tema electoral también fue abordado en estos términos: “Acudimos a Usted para que intervenga en la restitución de los derechos electorales, políticos y económicos de la población, que permita a los venezolanos vivir en libertad, dignidad y progreso; que se busque la solución de fondo a la crisis de gobernabilidad a través de elecciones libres y transparentes, con un nuevo CNE y una nueva revisión de la data del Registro Electoral. La salida es la elección de un nuevo Presidente y el reconocimiento de la Asamblea Nacional como ente elegido por el pueblo”.
 La Iglesia católica venezolana estuvo representada en dicha reunión por el obispo José Trinidad Fernández –secretario general del Episcopado- y el padre José Virtuoso (sj), rector de la Universidad Católica Andrés Bello, quienes acudieron acompañados por el Vicario de Derechos Humanos de la Comisión de Justicia y Paz de la CEV, Pbro Saúl Ron Braasch y por el coordinador de la Vicaría de Derechos Humanos de la Arquidiócesis de Caracas,  el abogado José Gregorio  Guarenas.