jueves, 28 de febrero de 2019

¡Moronta pide se abra la frontera!: “Hay personas necesitadas de hacerse tratamientos médicos”



El Obispo de San Cristobal invitó a la “Procesión la fe y esperanza por Venezuela“, porque la Iglesia está no solamente con su gente caminando sino fortaleciendo la fe, la esperanza, en una cruzada por la vida

Ramón Antonio Pérez // @GuardianCatolic
Con NdP Prensa DiócesisSC
Caracas, 28 de febrero de 2019

Monseñor Mario Moronta, obispo de San Cristobal, exhortó a las autoridades de ambos lados de la frontera entre Colombia y Venezuela para que ésta se abra, porque “hay muchas personas en los puentes: enfermos y ancianos esperando para ir hacerse el tratamiento médico, estudiantes para ir clase, y trabajadores que necesitan el paso abierto”. 

También defendió la “dignidad de los indígenas pemones”, que habitan las cercanías de la frontera con Brasil, cuyas denuncias en los últimos días, indican que han sido asesinados más de veinte miembros de esta etnia abatidos por la represión oficialista en Santa Elena de Uairén.

El llamado lo hizo durante una rueda de prensa este 27 de febrero donde anunció que la iglesia diocesana del Táchira realizará la “Procesión de la Fe y Esperanza”, este 1 de marzo y que partirá desde la Basílica de Táriba y la parroquia “Santa Rosa de Lima”. Ambas caminatas religiosas tendrán por destino la avenida Antonio José de Sucre, en la Pasarela de Barrancas, donde serán  elevadas plegarias por Venezuela.

Moronta quien es también primer vice presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, reiteró la necesidad de abrir urgentemente “un canal” al que considera “más que humanitario, fraterno”. Considera que la palabra “humanitario” pareciera que asusta a algunos. 

Nosotros no somos dos pueblos enemigos, la frontera no es una líneas divisaría sino un punto de encuentro”, indicó el prelado de San Cristobal.

Solidario con los pemones
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El obispo diocesano ratificó la postura de la iglesia venezolana en cuanto a demostrar “que nosotros somos gente de paz; que no queremos para nada la violencia”. Mencionó a los indígenas pemones cuyas denuncias indican que más de veinte personas de esta etnia fueron abatidas por la represión del régimen de Maduro hacia el sur del país.

Aseguró que a nivel de la informaciones, la situación en Santa Elena de Uairén es mucho más complicada que en San Antonio del Táchira. “Allá hay menos recursos para la comunicación. Ha habido muertos, ha habido indígenas; como si los indígenas fueran personas de segunda categoría”, expuso. 

“Un Gobierno que inauguró un ministerio para los indígenas no puede ir ahora en contra de los indígenas porque piensen diverso o porque sencillamente están pidiendo respeto a su dignidad”, acotó.

“Le vamos a demostrar a todos aquellos que optan por la violencia, que reprimen, o se burlan por ejemplo como lo han hecho con los hermanos pemones y de su dignidad (…)  que esa dignidad está fortalecida, precisamente, porque queremos la paz”.   
Procesión: dos salidas, un destino


Moronta informó que bajo el lema: “Cristo camina con su pueblo, y el pueblo camina con su Salvador y Redentor”, se cumplirá esta “procesión de la fe y esperanza por la vida” que comenzará desde dos puntos a las 8 de la mañana. Una arrancará desde la Basílica de Táriba con la réplica de la Virgen de Consolación, y otra desde la parroquia Santa Rosa de Lima en La Concordia con la réplica del Santo Cristo, y el Santísimo.

“Convocamos a todo el hombre de buena voluntad, creyente o no creyente”, dijo el Obispo, haciendo la invitación a toda la colectividad a participar. “Aunque hayan problemas, la Iglesia esta no solamente con su gente caminado sino fortaleciendo la fe, la esperanza, en una cruzada por la vida”.

También desde diversas parroquias de la ciudad y comunidades aledañas, saldrán procesiones con los fieles y sus sacerdotes para participar de la procesión, dice la nota enviada a El Guardián Católico. Invitaron a quienes participen a llevar la bandera de Venezuela, de la Iglesia, imágenes y afiches de la de la Virgen, y de las naciones donde se encuentren los familiares emigrantes, “para orar por nuestro país, y por ellos”.

Bendición con el Santísimo Sacramento

Finalmente destacó que en la procesión será llevado el Santísimo Sacramento y desde la Pasarela de Barrancas, el Obispo tachirense impartirá la bendición a Venezuela, en sus cuatro puntos cardinales, así como a la hermana República de Colombia. “Nos vamos a encontrar con la presencia viva de Dios, para demostrar a los que optan por la violencia, la represión, o a quienes se burlan del pueblo, que nosotros tenemos una dignidad, y queremos construir un país lleno de paz”, concluyó.



martes, 26 de febrero de 2019

Padre Alfredo Infante: “Nuestro apoyo a la ayuda humanitaria es irrenunciable”



"Los consagrados siguen trabajando con el mismo amor de siempre, a pesar del ataque sufrido en los camiones que transportaban la ayuda humanitaria desde Colombia hacia Venezuela", publicó el portal Aleteia
Feb 26, 2019
Los hombres y mujeres de la vida consagrada están convencidos que ante los ataques recibidos por las personas y vehículos que transportaban la ayuda humanitaria destinada a más de 300.000 pacientes crónicos en Venezuela, no se debe caer en el desánimo; por el contrario, hay que impulsar con mayor ahínco el trabajo social, pastoral y espiritual.
Tenemos un compromiso por la vida, por la dignidad y por el bien común. Este compromiso, independientemente del contexto en que nos movamos, es irrenunciable”, dijo en conversación para Aleteia, el sacerdote jesuita Alfredo Infante.
El también director de la Revista SIC analizó brevemente la situación desde el “cómo”, asumiendo que en este momento, el régimen de Nicolás Maduro, “agudiza la represión” en Venezuela. Por tanto, alerta en el sentido de “seguir haciendo lo que estamos haciendo”. 


“Primero, que no hayan más muertes para lo cual tenemos que cuidar y proteger la vida; segundo, que no se sigan violando los derechos humanos, ante lo cual debemos apoyar toda iniciativa que vaya en defensa de la dignidad humana”.
El tercer aspecto propuesto por el jesuita responsable de la red educativa popular “San Alberto Hurtado” del sector La Vega, en Caracas,  es “establecer y fortalecer nuestras redes de solidaridad porque así fortalecemos el tejido social y la organización social se consolida el bien común, es decir, la defensa del bien común”. Y en esto, considera el padre Alfredo Infante, “la iglesia es compañera de camino”.
“Apuesta por transformar las condiciones para que como decía Jesús: tengamos vida, y vida en abundancia. Pero, independientemente de la situación su misión (de la Iglesia) es acompañar, en las buenas y en las malas al lado del pueblo, en la acera de enfrente del poder que niega la vida”, expresó el religioso.      
Tienen 130 años entre los enfermos
Las Hermanitas de los pobres de Maiquetía, es tal vez, uno de los ejemplos que el padre Infante quiso mencionar en ese compromiso de ir más allá de las circunstancias. 
Esta laboriosa congregación femenina fue fundada el 25 de septiembre de 1889, pero desde el año 2016, trabajan en la ayuda humanitaria, adaptándose a la crisis de Venezuela. Entre otras tareas, llevan medicamentos e insumos a varios centros hospitalarios.
Yraida Mora Sánchez, una de las religiosas de Caracas, corrobora el trabajo en este campo humanitario, siendo además, representante de los centros de salud ante la Asociación Venezolana de Servicio de Salud de Orientación Cristiana (AVESSOC). 
“Lo hacemos a través del proyecto de asistencia técnica de Avessoc, sostenidas por las embajadas de Canadá y los Estados Unidos”, apuntó en una reunión convocada por la CONVER (Conferencia Venezolana de Religiosos y Religiosas) a la que asistió Aleteia.
Los hombres y mujeres de vida consagrada analizaban su participación con la ayuda humanitaria, específicamente en la distribución de los insumos médicos, quirúrgicos y alimentos que varias naciones y organismos internacionales donaron a Venezuela. 
Conversaron con el coordinador de Voluntarios X Venezuela", Roberto Patiño, quien impartió algunas  recomendaciones a los representantes de congregaciones religiosos que participaron en la actividad. Habló de las estrategias para actuar a la hora de la entrega de los medicamentos y evitar que los mismos se pierdan en el camino, y sean utilizados para otros fines.
La Hermana Yraida  comentó que para cumplir con esta titánica tarea en favor de los más vulnerables, cuentan con el apoyo de las Cáritas parroquiales, de la asociación civil Damas Salesianas y grupos de voluntarios que se esmeran diariamente por entregar su granito de arena por la salud y la vida de aquellos que lo necesitan. 

Lo hacemos a través de jornadas sociales como las Olla Solidarias, el Banco de Medicinas y las jornadas medico sanitarias”, aseguró.
Dentro de su estructura cuentan con el proyecto de asistencia técnica para la realización de talleres de capacitación dirigidos a las personas que trabajarán en la jornada de ayuda humanitaria. 

“Así estaremos dando cumplimiento a las normas universales de protocolo para estos fines”, dijo en su intervención. Explicó que otro de los trabajos que cumplen es el apoyo a los niños internos en el hospital “Victorino Santaella”, en Los Teques, estado Miranda; y también, en “San José”, en Catia La Mar, estado Vargas.
La hermana Fátima Vieira, vicepresidenta de CONVER instó a las congregaciones a unirse más en favor del prójimo; a prepararse para ayudar en esta “emergencia social por la que atraviesa el país”, en la que el reto actual es “sembrar la esperanza en el pueblo de Dios”. 
“La unidad debe sembrarse en las congregaciones religiosas, incentivar la conciencia cristiana y ciudadana de que todos somos hermanos”
Monseñor Castro: “No usar la violencia”
Otro de los que se pronunció en contra de los ataques sufridos por el convoy de la ayuda humanitaria fue monseñor Fernando Castro Aguayo, obispo de Margarita. Indicó que “la indignación ha sido muy grande y al ver los resultados de la jornada del 23 de febrero, 15 muertos y 300 heridos, se nos genera un sentimiento encontrado (…) Pareciera que quienes debieran protegernos se han convertido en nuestros enemigos”.
Sin embargo, aseguró: “el camino del bien, el camino del servicio no solamente está en hacer, muchas también está en resistir y en tener una visión más allá de los hechos inmediatos que pueden ser violentos, contradictorios y hasta convertirse en un muro”.


jueves, 21 de febrero de 2019

Clamor de la Iglesia en Venezuela: ¡Dejen entrar la ayuda humanitaria!


Ramón Antonio Pérez/Aleteia Venezuela 

Feb 21, 2019

Las expectativas de los medios de información crecen en la medida en que se acerca el sábado 23 de febrero, y lo que pueda ocurrir en la frontera entre Colombia y Venezuela. La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) -previendo la posibilidad de que la ayuda humanitaria que ese día ingresará al país petrolero desde el lado colombiano pueda generar brotes de violencia y hasta conflictos de mayor envergadura por parte del régimen de Nicolás Maduro-  lanzó un llamado urgente a las Fuerzas Armadas Nacionales (FAN), a fin de “evitar cumplir órdenes que atenten contra la vida y seguridad de los ciudadanos”.
“Estamos en contra de todo tipo de violencia”, indicaron a través de un comunicado leído en una rueda de prensa a la que asistió Aleteia.
“Invitamos a la Fuerza Armada Nacional para que se ponga del lado del pueblo al que pertenece”, leyó monseñor José Trinidad Fernández, secretario general de la CEV, flanqueado por el cardenal Baltazar Porras y monseñor Raúl Biord.
“El juramento de hacer cumplir la Constitución que hacen los miembros del estamento militar tiene como principal destinatario al pueblo venezolano: es el compromiso de defenderlo, de proteger sus derechos inalienables y de hacer brillar su dignidad humana”, explican en el documento.
"En conciencia, no deben cumplir órdenes que atenten contra la vida y seguridad de la población”, acentuó monseñor Fernández.
“En estas circunstancias deben permitir el ingreso y la distribución de la ayuda internacional”, sostuvo al tiempo que exhortó a que “no debe generarse violencia ni manipulación alguna entre los ciudadanos”.
Expresan que la ayuda humanitaria “beneficiará a muchas personas que se encuentran en situaciones límites, y a la vez, es un ejercicio de solidaridad y de organización en un pueblo que, manteniendo en alto la dignidad y la esperanza, quiere cambiar la situación de penuria y precariedad que sufre”.
Venezuela y la ayuda humanitaria: 
 El país necesita la ayuda humanitaria
Antes del llamado concreto a los militares, los hombres consagrados a Dios, hablaron del deterioro general de las condiciones de vida ha llevado a Venezuela a situaciones límites, especialmente con las carencias en las áreas alimentarias y de salud, conllevando a que más de tres millones de personas emigraran de manera forzada de la nación suramericana.
“La Iglesia, en sus diversas instancias (el Papa, la Santa Sede, la conferencia episcopal, la de religiosos y el consejo de laicos), ha pedido muchas veces la posibilidad de abrir un canal humanitario. La respuesta ha sido siempre un “no” rotundo”, indicaron.
Reconocieron que la Asamblea Nacional, la segunda instancia de poder en Venezuela, en representación legítima de la población, tomó la iniciativa de organizar esta ayuda con el concurso de varios países. “El país necesita la ayuda humanitaria”, expresaron con fuerza desde la CEV.
“El régimen tiene la obligación de atender las necesidades de la población, y para ello facilitar la entrada y distribución de la misma, evitando cualquier tipo de violencia represiva. Pedir y recibir ayuda no es ninguna traición a la patria; antes bien, es un deber moral que nos incumbe a todos, ante las carencias y urgencias dramáticas que padece el pueblo venezolano”, sostuvieron los líderes de la iglesia católica en Venezuela.

COMUNICADO DE LA PRESIDENCIA

DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL VENEZOLANA
Ante la posibilidad de recibir la ayuda humanitaria
1. El deterioro general de las condiciones de vida ha llevado al país a situaciones límites, sobre todo en las áreas alimentarias y de salud. La Iglesia, en sus diversas instancias (el Papa, la Santa Sede, la conferencia episcopal, la de religiosos y el consejo de laicos), ha pedido muchas veces la posibilidad de abrir un canal humanitario. La respuesta ha sido siempre un “no” rotundo. En los actuales momentos, la Asamblea Nacional, en representación legítima del pueblo venezolano, ha tomado la iniciativa de organizar esta ayuda con el concurso de varios países y pueblos hermanos.
2. El país necesita la ayuda humanitaria. El régimen tiene la obligación de atender las necesidades de la población, y para ello facilitar la entrada y distribución de la misma, evitando cualquier tipo de violencia represiva. Pedir y recibir ayuda no es ninguna traición a la patria; antes bien, es un deber moral que nos incumbe a todos, ante las carencias y urgencias dramáticas que padece el pueblo venezolano.
3. La pastoral social de la Iglesia, a través de Cáritas a nivel nacional, diocesano y parroquial, desarrolla desde hace muchos años una intensa y reconocida labor en beneficio de las personas que necesitan atención inmediata, por medio de diferentes programas en materia de alimentación, salud, derechos humanos, gestión de riesgo, cuidado del ambiente y atención en situaciones de desastres naturales.
4. Reiteramos lo dicho en el comunicado de Caritas de Venezuela del día 4-2-2019. La posibilidad de una ayuda humanitaria ha generado muchas expectativas por las grandes necesidades del pueblo en materia de alimentación y salud. Queremos recordar que la ayuda se guía por protocolos aceptados internacionalmente para dar respuestas a situaciones de graves crisis. No atiende a intereses políticos, sino al bien del pueblo más vulnerable. No resuelve todos los problemas de la población. La ayuda consiste fundamentalmente en raciones de emergencia y suplementos para niños y ancianos con déficit nutricional e insumos médicos, principalmente terapéuticos. Es limitada en cobertura y tiempo. Es siempre subsidiaria y no sustituye lo que el Estado debe hacer con sus recursos.
5. En la actual crisis humanitaria, Cáritas renueva su compromiso de participar, junto a otras organizaciones, en la recepción y distribución de la ayuda humanitaria, aportando su experiencia y capacidades. Cáritas se sumará a la ayuda en esta crisis bajo los principios de respeto a los derechos humanos y humanitarios.
6. Estamos en contra de todo tipo de violencia. Invitamos a la Fuerza Armada Nacional para que se ponga del lado del pueblo al que pertenece. El juramento de hacer cumplir la Constitución que hacen los miembros del estamento militar tiene como principal destinatario al pueblo venezolano: es el compromiso de defenderlo, de proteger sus   derechos inalienables y de hacer brillar su dignidad humana. En conciencia, no deben cumplir órdenes que atenten contra la vida y seguridad de la población. En estas circunstancias deben permitir el ingreso y la distribución de la ayuda internacional.
7. Igualmente, no debe generarse violencia ni manipulación alguna entre los ciudadanos. La ayuda humanitaria beneficiará a muchas personas que se encuentran en situaciones límites, y a la vez, es un ejercicio de solidaridad y de organización en un pueblo que, manteniendo en alto la dignidad y la esperanza, quiere cambiar la situación de penuria y precariedad que sufre.
8. Pedimos a María de Coromoto nos acompañe en estos momentos de tanta esperanza para el país e interceda ante su Hijo, el Buen Pastor, para que podamos hacer realidad lo que Él nos ha enseñado: “He venido para que tengan vida y vida en abundancia” (Jn 10,10).
¡Escuchen el clamor del pueblo, dejen entrar y distribuir en paz la ayuda humanitaria!
En Caracas, a los 21 días del mes de febrero de 2019.

X José Luis Azuaje Ayala
Arzobispo de Maracaibo
Presidente de la CEV
X Mario Moronta Rodríguez
Obispo de San Cristóbal
1° Vicepresidente de la CEV
 XRaúl Biord Castillo
Obispo de La Guaira
2° Vicepresidente de la CEV
X José Trinidad Fernández Angulo
Obispo Auxiliar de Caracas
Secretario General de la CEV


martes, 19 de febrero de 2019

La dura carta de un obispo venezolano a Maduro: “Evite el derramamiento de sangre”


Mario Moronta, vicepresidente de la CEV: “Los venezolanos están pidiendo que ya no siga”

Feb 19, 2019

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“No es ningún secreto que hoy atravesamos la más grave crisis política, económica, social y moral que azota al país. Negarlo es querer tapar el sol con un dedo o demostrar que se está encerrado en una cúpula de cristal”, expresó monseñor Mario del Valle Moronta Rodríguez, obispo de San Cristóbal, en una carta pública y abierta dirigida a Nicolás Maduro, exigiéndole que escuche el clamor de los venezolanos.
Moronta quien es primer vice presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, hizo lectura de la carta en una rueda de prensa, este lunes 18 de febrero, acompañado de sacerdotes y laicos de su iglesia local en el estado Táchira. 
“El pueblo le pide que escuche el clamor que proviene de sus sufrimientos, por el hambre, por la falta de medicamentos, y por la hiperinflación”, se lee en la carta y sonido enviados a Aleteia.
Este es el mensaje íntegro leído por el obispo:


Monseñor Moronta - - exige a Maduro no impedir ingreso de la ’. Este le envió una dura carta al …?


“Atrévase a escuchar a ese pueblo que quiere ser tratado con dignidad y justicia, pero en paz y sin revanchismos”, dijo Moronta a Maduro, pidiéndole al mismo tiempo que permita el ingreso de la ayuda humanitaria, prevista para este 23 de febrero.
“Es hora de pensar en que la gente tiene dignidad y que ésta no le viene por pertenecer a un partido o por creer en una ideología, o porque recibe una bolsa de comida de vez en cuando (…) sino porque somos hijos de Dios”, enfatiza el prelado tachirense.
“¿Por qué no se arriesga a convocar a unas elecciones libres, con un nuevo CNE (constituido por representantes de todos los partidos políticos y por instituciones nacionales que tienen que ver con la academia, la economía, los obreros) y con la posibilidad de otros candidatos?”, preguntó el prelado a Nicolás Maduro, cuyo segundo mandato es considerado “una usurpación” por parte de la Asamblea Nacional.
“Abra la puerta y póngase a un lado. La inmensa mayoría de los venezolanos está pidiendo que ya no siga al frente del Poder Ejecutivo”, acota en el documento viralizado en las redes sociales, los únicos medios informativos que pueden vulnerar la censura informativa implantada por el régimen socialista en Venezuela.

Evitar derramamiento de sangre

El obispo de San Cristóbal recordó la invitación del Papa Francisco a evitar el derramamiento de sangre, y nuevamente, envía un ramillete de preguntas a Maduro: 

“¿Por qué en el eje fronterizo se han colocado tantos piquetes de militares para impedir la entrada de ayuda humanitaria? ¿Es que acaso esos militares no son pueblo? Ellos están para defender a los hombres y mujeres de Venezuela y no para reprimirlos. ¿Sus asesores e informantes no le han dicho que la gente está resteada?”.
Más adelante le hace un claro llamado: “Evite el derramamiento de sangre; deje a un lado la persecución a los disidentes; escuche y sienta el padecimiento de un pueblo que quiere libertad y justicia, pero con dignidad y sin opresión”.
Llamado a los militares. En la misma fecha, el obispo de San Cristóbal, también envió un mensaje a las Fuerzas Armadas Bolivarianas de Venezuela. “Ustedes han prestado el juramento de defender a la patria y a sus instituciones. Pero ese juramento no significa que deben estar servilmente a la defensa de una parcialidad política. Es cierto que deben mantener y sostener el orden. Pero, al hacerlo han de respetar las leyes y el ordenamiento jurídico de la nación”. Explicó que el juramento apunta a defender la dignidad, el protagonismo y los derechos de todos los ciudadanos (…) Cumplan con sus obligaciones, pero sin olvidar que son miembros del pueblo al cual sirven”, concluyó.
El hambre de los niños en Venezuela (hacer click):

Tres propuestas a Nicolás Maduro

El obispo sugiere tres puntos clave:
1) Que escuche el clamor que proviene de los sufrimientos del pueblo, por el hambre, por la falta de medicamentos, por la hiperinflación, etc. Atrévase a escuchar a ese pueblo que quiere ser tratado con dignidad y justicia, pero en paz y sin revanchismos. Si Usted lo escuchara, podría sensibilizarse y así permitir que quienes quieren ofrecer una ayuda humanitaria, lo realicen.
2) El pueblo le pide respeto a su condición, a su dignidad y a sus derechos. Es lamentable que numerosos hermanos nuestros deban emigrar del país para tratar de conseguir una mejor calidad de vida o cómo sostener a sus familias. Nuestra nación es rica y puede ser capaz de crear condiciones de vida que permitan  a los ciudadanos ser gente honesta, progresista y constructora de futuro. Pero está siendo expoliada por quienes explotan irracional e inhumanamente las minas y otros rubros de la economía del país.
3) ¿Por qué no se arriesga a convocar a unas elecciones libres, con un nuevo CNE (constituido por representantes de todos los partidos políticos y por instituciones nacionales que tienen que ver con la academia, la economía, los obreros) y con la posibilidad de otros candidatos? Abra la puerta y póngase a un lado. La inmensa mayoría de los venezolanos está pidiendo que ya no siga al frente del Poder Ejecutivo (…) En estos momentos, nuestro pueblo carece de felicidad, tiene hambre y carece de estabilidad política. Arriésguese, y la historia será mucho más benigna con Usted.


viernes, 15 de febrero de 2019

Cardenal Urosa: Los abusos de menores exigen atención, solución y corrección




La reunión convocada por el Papa Francisco, del 21 al 24 de febrero, será una oportunidad de impulsar medidas para impedir que el abuso sexual de menores continúe, expresó el cardenal venezolano

Ramón Antonio Pérez // @GuardianCatolic
Caracas, 15 de febrero de 2019

“La responsabilidad pastoral y jurídica de los Obispos y Superiores Generales ante los casos de abuso sexual; la necesidad de transparencia, es decir, que no haya ocultamiento de los casos; y la propuesta de medidas y métodos para prevenir esos actos pecaminosos y delictivos, y sancionar debidamente a los culpables de abuso sexual de menores”, serán los temas que la iglesia universal abordará del 21 al 24 de febrero, durante la reunión convocada por el Papa Francisco para tratar sobre la protección de menores.

El anuncio lo hizo el cardenal Jorge Urosa Savino, arzobispo emérito de Caracas, a través de una misiva enviada a los medios. Se trata de “una importantísima reunión episcopal”, en la que estudiarán el caso de los “numerosos escándalos de abuso sexual de menores por parte de sacerdotes y religiosos -incluso de obispos y algún cardenal- en diversas partes del mundo”, ocurridos en los últimos años.

“Ante la gravedad del problema”, consideró el purpurado venezolano, “el Papa Francisco acertadamente decidió convocar una reunión extraordinaria para enfrentar el asunto y buscar soluciones a los diversos aspectos del mismo”.

Urosa ratificó que  a la reunión han sido convocados los obispos presidentes de las 115 conferencias episcopales del mundo entero y los patriarcas de las iglesias orientales católicas, con lo cual se espera la asistencia de monseñor José Luis Azuaje Ayala, presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana. 

También asistirán los superiores de varios Dicasterios del Vaticano así como delegados de las Confederaciones de Vida consagrada, y Cardenales y Obispos expresamente llamados a este evento por el papa Francisco.

Expectativas con los temas de la reunión

“Hay muchas expectativas. El mismo Papa ha prevenido al respecto, para que no haya frustración. En 4 días no se podrá resolver todo”, indica la misiva de Urosa, amparada en “Un llamado a renovación espiritual”, según citó del libro de Efesios  4,17- 5,3.

Alentó que pese al corto tiempo, “en esa reunión de oración y discernimiento, de intercambio de opiniones y experiencias, de escucha de algunas víctimas, y de decisiones operativas, sí se podrán impulsar medidas que contribuyan a impedir que el problema continúe, y a animar a la purificación y renovación de la Iglesia”.

Comentó que habrá un clima de oración y de reflexión para la búsqueda de soluciones. “Es de esperar que, como parte del estudio de los temas propuestos, en ese ambiente se aborden las causas profundas del fenómeno del abuso sexual por parte de sacerdotes y religiosos, que ha conmovido y dañado profundamente a la Iglesia”, indica el escrito.

Es importante que se busque solución al problema del clericalismo, entendido como abuso del poder eclesiástico por parte de los culpables de esos delitos. Y me parece que será necesario también abordar el tema de las faltas en sí mismas, es decir, los pecados y fallas en la vivencia de la castidad consagrada al Señor, que se quebranta con una actividad sexual inmoral y delictiva”.

Para Urosa la mayoría de los abusos de menores “son relaciones homosexuales con adolescentes”, según el escrito enviado a los medios. Ante ello motiva a los participantes en los siguientes términos: “Esto exige atención, solución y corrección”.

En términos morales, precisa que los abusos contra menores son pecados contra el sexto mandamiento en general. “Denota un oscurecimiento de la conciencia moral por parte de algunos, con la fragilidad en la vivencia de la castidad, con el relativismo moral que minimiza la gravedad del pecado, con la infidelidad a la consagración a Dios en el celibato sacerdotal y en los votos religiosos”, aseguró.

Renovación interior de los consagrados

Expresó creer que esta importantísima reunión deberá hacer un vivo y positivo llamado a la renovación interior de todos nosotros, ministros de la Iglesia y consagrados. “Se trata de renovar nuestra consagración a Dios en respuesta a la hermosa vocación de entregarnos totalmente al Señor como lo hizo San Pablo. Y por supuesto, habrá que hacer también un llamado a los formadores de sacerdotes y de consagrados en nuestros Seminarios y casas de formación.

También aboga para que se insista y eduque los seminaristas en las enseñanzas sobre la legítima sexualidad, la motivación a vivir la castidad perfecta, la fidelidad a la palabra dada, la prudencia y sabiduría para evitar y superar las tentaciones. 

“Que los formadores sean prudentes y a la vez estrictos en formar bien a los que se vean con auténtica vocación, y retiren u orienten a los que no tengan vocación al celibato o a la castidad consagrada, para que vayan por el camino normal de la vida seglar, en el matrimonio o soltería (…) que no se carguen a sí mismos con fardos que no podrán soportar”.

Finalmente, el cardenal Urosa Savino expresó su deseo para que “esta reunión oportunamente convocada por el Papa Francisco llame a una vivencia más fiel, más elevada y autentica de la consagración a Dios y a la observancia estricta de la castidad”. 

“Que en este mundo erotizado y relativista, que rechaza normas y limitaciones, los sacerdotes del Señor y los consagrados seamos realmente testigos del Reino de Dios, del amor total de Cristo a la Iglesia y a la humanidad, y del futuro Reino de los Cielos”.



REUNIÓN SOBRE PROTECCIÓN DE MENORES

UN LLAMADO A RENOVACIÓN ESPIRITUAL (Ef 4,17- 5,3)

Cardenal Jorge Urosa Savino, Arzobispo Emérito de Caracas

Del 21 al 24 de febrero se llevará a cabo en Roma una importantísima reunión episcopal. En los últimos años se han conocido numerosos escándalos de abuso sexual de menores por parte de sacerdotes y religiosos -Incluso de obispos y algún cardenal- en diversas partes del mundo. Ante r la gravedad del problema, el Papa Francisco acertadamente decidió convocar una reunión extraordinaria para enfrentar el asunto y buscar soluciones a los diversos aspectos del mismo. A esta reunión han sido convocados los Obispos Presidentes de las 115 Conferencias episcopales del mundo entero y los Patriarcas de las Iglesias Orientales Católicas. Participarán también los superiores de varias Dicasterios del Vaticano así como delegados de las Confederaciones de Vida consagrada, y Cardenales y Obispos expresamente llamados a este evento por el Papa.

Temas de la reunión

Hay muchas expectativas. El mismo Papa ha prevenido al respecto, para que no haya frustración. En 4 días no se podrá resolver todo. Pero en esa reunión de oración y discernimiento, de intercambio de opiniones y experiencias, de escucha de algunas víctimas, y de decisiones operativas, sí se podrán impulsar medidas que contribuyan a impedir que el problema continúe, y a animar a la purificación y renovación de la Iglesia.

Se tratarán tres temas principales: la responsabilidad pastoral y jurídica de los Obispos y Superiores Generales ante los casos de abuso sexual; la necesidad de transparencia, es decir, que no haya ocultamiento de los casos; y la propuesta de medidas y métodos para prevenir esos actos pecaminosos y delictivos, y sancionar debidamente a los culpables de abuso sexual de menores.

Habrá un clima de oración y de reflexión para la búsqueda de soluciones. Es de esperar que, como parte del estudio de los temas propuestos, en ese ambiente se aborden las causas profundas del fenómeno del abuso sexual por parte de sacerdotes y religiosos, que ha conmovido y dañado profundamente a la Iglesia. Es importante que se busque solución al problema del clericalismo, entendido como abuso del poder eclesiástico por parte de los culpables de esos delitos. Y me parece que será necesario también abordar el tema de las faltas en sí mismas, es decir, los pecados y fallas en la vivencia de la castidad consagrada al Señor, que se quebranta con una actividad sexual inmoral y delictiva. Es importante también tener en cuenta que la mayoría de los abusos de menores son relaciones homosexuales con adolescentes. Esto exige atención, solución y corrección.

Los abusos contra menores son pecados contra el sexto mandamiento en general. Denota un oscurecimiento de la conciencia moral por parte de algunos, con la fragilidad en la vivencia de la castidad, con el relativismo moral que minimiza la gravedad del pecado, con la infidelidad a la consagración a Dios en el celibato sacerdotal y en los votos religiosos.

Renovación y castidad

Por todo esto creo que esta importantísima reunión deberá hacer un vivo y positivo llamado a la renovación interior de todos nosotros, ministros de la Iglesia y consagrados. Se trata de renovar nuestra consagración a Dios en respuesta a la hermosa vocación de entregarnos totalmente al Señor como lo hizo San Pablo (Mt 19, 10-12; 1 Co 7,1-8). Y por supuesto, habrá que hacer también un llamado a los formadores de sacerdotes y de consagrados en nuestros Seminarios y casas de formación. Es preciso que se insista y eduque los formandos en las enseñanzas sobre la legítima sexualidad, la motivación a vivir la castidad perfecta, la fidelidad a la palabra dada, la prudencia y sabiduría para evitar y superar las tentaciones. Y que los formadores sean prudentes y a la vez estrictos en formar bien a los que se vean con auténtica vocación, y retiren u orienten a los que no tengan vocación al celibato o a la castidad consagrada, para que vayan por el camino normal de la vida seglar, en el matrimonio o soltería. Pero que no se carguen a sí mismos con fardos que no podrán soportar.

Ojalá esta reunión oportunamente convocada por el Papa Francisco llame a una vivencia más fiel, más elevada y autentica de la consagración a Dios y a la observancia estricta de la castidad. Que en este mundo erotizado y relativista, que rechaza normas y limitaciones, los sacerdotes del Señor y los consagrados seamos realmente testigos del Reino de Dios, del amor total de Cristo a la Iglesia y a la humanidad, y del futuro Reino de los Cielos. Para ello: que se haga un vivo, intenso y positivo llamado a la renovación espiritual a todos los sacerdotes y consagrados. Acojamos el llamado de San Pablo a la renovación espiritual (Cf. Ef. 4, 17- 5,3). “Renuévense en el espíritu de su mente” (Ef. 4,23)

Caracas, 13 de febrero de 2019