miércoles, 30 de agosto de 2017

Venezuela: ¿Por qué renuncia el Cardenal Urosa?

Son varias las interpretaciones que se han dado en los medios de comunicación, en relación a la renuncia del Cardenal Jorge Urosa Savino, actual arzobispo de Caracas. Que se va de Venezuela, que está cansado, que lo están castigando… Nada de eso es cierto. El arzobispo de Caracas renuncia estatutariamente según las normas de la Iglesia.
Para la Iglesia es un hecho común y corriente la renuncia estatutaria de aquellos obispos al cumplir 75 años de edad; además, es una exigencia contemplada en el Código de Derecho Canónico.
En razón de ello, una nota de prensa de la Arquidiócesis de Caracas, explica la razón fundamental de esta renuncia, por parte del quinto purpurado de Venezuela que el 28 de agosto cumplió 75 años de edad.

Renuncia estatutaria 

“En diversos medios de comunicación y en las redes sociales se ha difundido la noticia de la renuncia del Cardenal Jorge Urosa Savino a su cargo de arzobispo de Caracas que ha ejercido desde el 5 de noviembre de 2005”, dice la nota del 29 de agosto bajo el título: “Renuncia estatutaria del Cardenal Urosa”.
Este hecho es algo normal y obligatorio, en cumplimiento de una disposición legal eclesiástica”, argumenta la información.
En efecto: el Código de Derecho Canónico establece en el canon 401.1 que “Al obispo diocesano que haya cumplido setenta y cinco años de edad se le ruega que presente la renuncia de su oficio al Sumo Pontífice, el cual proveerá teniendo en cuenta todas las circunstancias”.
“En cumplimiento fiel de esa norma el Cardenal Urosa, que cumplió 75 años” el pasado 28 de agosto, “ha remitido ya su carta de renuncia al Santo Padre Francisco”, reconoce la misiva arquidiocesana.
“El Papa resolverá lo que crea conveniente y dispondrá la realización de la necesaria consulta para el nombramiento del nuevo arzobispo”, explica en el deseo de iluminar más ampliamente sobre este hecho.
El Cardenal Urosa permanecerá en su cargo con todas sus atribuciones, deberes y derechos animando pastoralmente al pueblo caraqueño hasta cuando decida el Santo Padre”, amplia la nota de la oficina de prensa.
“La marcha, pues, de la Iglesia en Caracas sigue su curso normal y el cardenal está ejerciendo gustosamente y en plenitud de facultades sus funciones de arzobispo de Caracas”, concluye la información emanada de la iglesia primada de Venezuela.


Testimonios Misión Naguanagua 2017: “La iban a operar, le entregué una Cruz y sonrió”


Jóvenes misioneros aprovechan sus vacaciones y llevan el mensaje de amor de Jesucristo a sectores necesitados de Venezuela

Ramón Antonio Pérez // @GuardianCatolic
Caracas, 30 de agosto de 2017

Durante la visita al área de pediatría en el Hospital Carabobo pude ver a Dios dibujando sonrisas en cada uno de esos pequeños a pesar de sus dolencias”, dijo Carmen Díaz, integrante de Jovenmisión Valencia, que entre el 20 y el 27 de agosto, participó de una jornada de evangelización en la ciudad de Naguanagua, estado Carabobo.

Igual que muchos jóvenes venezolanos, esta chica invirtió parte de sus vacaciones en actividades misioneras cumpliéndolas en sectores muy sensibles de la parroquia “Nuestra Señora de Begoña” de Naguanagua, bajo el lema: “La misión en el corazón de la fe cristiana”, y con impulso de las Obras Misionales Pontificias de Venezuela.

Carmen relató que durante su visita al Hospital Dr. Ángel Larralde, el centro médico más importante de la ciudad, le llamó la atención una pequeñita que estaba a punto de entrar al quirófano. 

Se encontraba por diversas razones de muy mal humor y al entregarle una cruz de madera obsequió su sonrisa llena de luz y Dios”, escribió la misionera en el perfil de Facebook de Jovenmisión Valencia.

El gesto de la chiquilla “llenó de gozo mi corazón, indicándome que sí se puede descubrir el rostro de Dios en medio de cualquier adversidad. Él siempre está presente”, añadió con alegría. “Las misiones han transformado mi vida”, sostuvo.

Carmen considera la misión como “una bonita experiencia que enriqueció mi vida”. “Cristo cuenta conmigo y yo con Él”, dijo. Ahora motiva a otros jóvenes “a vivir una experiencia llena del amor de Dios”.

Somos el rostro joven de Cristo

Abel Crespo es otro de los jóvenes misioneros que asistió a las jornadas de evangelización. “Estas misiones se convertirán para mí en un impulso, ya que me dieron la oportunidad de experimentar sentimientos nuevos”.

“Es maravilloso estar con personas que compartamos el mismo norte”, dijo en relación a los jóvenes misioneros que le acompañaron. “Somos el rostro joven de Jesús, el cual llevamos sin dudar a los lugares que lo necesitan”, indicó.

Explicó que tener 15 minutos para prepararse y salir a esas comunidades que “con gran amor y sonrisas nos recibían para escuchar nuestros cantos, animaciones o palabras de consuelo, son momentos inolvidables”, explicó.

“Nunca voy a olvidar esos pequeños momentos que me alegraban como dar los “Buenos días”, recibir alegría, sonrisas y gestos que aun siendo pequeñas cosas, me llenaban el corazón de diversos sentimientos”.

Rumbo a la Jornada Mundial Domund 2017


Las OMP Venezuela, indicaron que el trabajo de estos jóvenes misioneros “consistió en evangelizar”, es decir, “llevar el mensaje de salvación, de amor y paz de Jesucristo; entregar ropa a las personas necesitadas; y planificar actividades con niños, jóvenes y adultos”. 

Asimismo, se proporcionó a los misioneros formación sobre la Jornada Mundial del Domund 2017, convocada por el Papa Francisco para el próximo 22 de octubre, bajo el lema: “La Misión en el corazón de la Fe Cristiana”.

Confiados en la bondad de Dios y su providencia, con los corazones llenos de la alegría de llevar a Cristo a todo lugar, los misioneros reafirmaron su compromiso de ser “una Iglesia en Salida”, según indicaron desde las Obras Misionales Pontificias de Venezuela. 

Asumieron la iniciativa de salir al encuentro del hermano, a lugares donde nadie quiere ir, porque la misión es el corazón de la fe cristiana, sostiene la organización misionera.

Finalmente, tanto las OMP Venezuela como Jovenmisión Valencia, se mostraron agradecidos con monseñor Ricardo Guerra, párroco de “Nuestra Señora de Begoña”, y con el padre Rafael Paredes, director arquidiocesano del organismo misionero, “por el apoyo durante esta semana y apertura a esta experiencia juvenil”.





martes, 29 de agosto de 2017

Cáritas de Venezuela asistió al Centenario del Nacimiento de Monseñor Romero


El cardenal Baltazar Porras, monseñor José Luis Azuaje, Janeth Márquez y Flor Piñango.  

Caritas seguirá ejemplo de vida de monseñor Romero

 

Ramón Antonio Pérez/Aleteia Venezuela | Ago 28, 2017

Los 100 años del natalicio de monseñor Oscar Arnulfo Romero y el cuadragésimo del martirio del padre Rutilio Grande, no han pasado por debajo de la mesa para la Iglesia en América Latina y el Caribe. 
Antes bien, han sido tomados en cuenta para el futuro trabajo social de Caritas en la región, cuyos destinatarios son, precisamente, aquellos por los que ambos mártires salvadoreños dieron sus vidas: los más pobres.
El cardenal Rosa Chávez, presidente de Caritas El Salvador, y su director Antonio Baños, fueron los anfitriones de “un encuentro fraterno, lleno de espiritualidad y esperanza, desde la opción preferencial por los pobres”, dice el Mensaje Final enviado desde Cáritas de Venezuela.
El encuentro se realizó con un primer momento del 12 al 16 de agosto y asistieron delegados de los 22 países de Cáritas de la Región, de Cáritas Internationalis, Europa, Estados Unidos y directivos de la Conferencia Episcopal Latinoamericana (CELAM).
El objetivo era revisar el caminar de Cáritas a partir de los 50 años de la encíclica Populorum Progressio (El desarrollo de los Pueblos) del papa Pablo VI.
Pero también recordaron a los mártires salvadoreños: monseñor Oscar Arnulfo Romero y el padre Rutilio Grande, quienes inspiraron a los responsables de la acción pastoral social de la Iglesia para dar respuestas a los nuevos desafíos.
Haber peregrinado por el camino de los mártires salvadoreños nos ha llenado de fortaleza y de una visión más esperanzadora y comprometida en nuestro servicio eclesial”, dice el mensaje final.
El segundo momento, se realizó del 17 al 18 de agosto, para compartir experiencias y revisar el actual Plan Regional 2015-2019 de Cáritas. Reflexionaron sobre el papel de la Iglesia en lo social y sus aportes para contribuir al desarrollo de los pueblos, especialmente de los más pobres, dice la nota enviada desde Caritas Venezuela.

El cardenal Luis Antonio Tagle, arzobispo de Manila y presidente de Caritas Internationalis, expuso los aportes significativos de la encíclica con el imperativo de revisar la visión acerca del Desarrollo Humano. 
Destacó la importancia de la cercanía con los desfavorecidos y propuso una lista de condiciones “verdaderamente humanas”.
Tagle mencionó “la adquisición de aquello necesario para la vida, la eliminación de las enfermedades sociales, la expansión del horizonte del conocimiento, la adquisición de la cultura y una buena educación, la conciencia de la dignidad de otras personas, la orientación del espíritu de la pobreza, un interés activo por el bien común, la voluntad de paz, reconociendo de Dios como autor y fin y “la unidad en la caridad de Cristo”.
Por su parte, José Luis Azuaje Ayala, obispo de la diócesis de Barinas y presidente de Caritas América Latina y El Caribe, dijo que desde “una perspectiva profética hemos constatado diversos desafíos que hoy nos interpelan y nos duelen”.
Entre estos citó la pobreza y la tendencia regresiva a ella de millones de personas. “Es producto de sistemas económicos y políticos que valoran más el tener que el ser, el beneficio económico más que la vida, las ideologías por encima de las personas, y que asumen el poder como dominación y no como servicio liberador”, dijo Azuaje Ayala.
Christian Salazar, del Sistema de las Naciones Unidas y Representante Residente del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), presentó la Situación del Desarrollo Humano Integral en la región con una propuesta de Progreso Multidimensional y la Agenda 2030: hacia un desarrollo sostenible.
Necesitamos impulsar una nueva arquitectura de políticas públicas que logren mitigar las vulnerabilidades y exclusiones”, expresó Salazar.
En cuanto a los desafíos, Caritas se plantea revisar el actual escenario de inequidad y brechas que están llevando a aumentar la crisis en muchos países
Además, buscará incidir en reformas fiscales justas y equitativas que “permitan cumplir con la meta del desarrollo sostenible y poder generar recursos”; e “invitar a los movimientos sociales a participar en las distintas actividades que tiene la Iglesia para trabajar en conjunto”.


martes, 22 de agosto de 2017

El Cardenal Urosa denunció la “desaparición forzosa” del General Baduel


El arzobispo de Caracas está preocupado por las masacres, desapariciones forzosas y maltratos a los presos políticos y comunes en las cárceles de Venezuela 

El cardenal Jorge Urosa Savino levantó su voz en defensa de los presos comunes y políticos de Venezuela, exhortando al Gobierno de Nicolás Maduro a que cesen las situaciones de injusticia sufridas por estos prisioneros en varias cárceles del país.
Aunque el arzobispo de Caracas habló de varios de los privados de libertad por pensar distinto a la línea política del Gobierno, uno de los casos que enfatizó fue el del general retirado Raúl Isaías Baduel, desparecido desde el pasado 8 de agosto.
Esta es una situación gravísima porque no se sabe dónde está el General Baduel”, apuntó Urosa. “Eso es lo que se llama desaparición forzosa, lo cual es sumamente grave”, consideró. El militar retirado estaba recluido en la cárcel de Ramo Verde, pero desde el 8 de agosto se encuentra desparecido, según denunciaron sus familiares.
De igual manera, el purpurado alertó la situación que viven otros presos de conciencia. “Hay una cantidad de personas que están presas y sufriendo muchísimo”, aseguró, mencionando a “los jóvenes que están en la cárcel de El Dorado, el joven Carlos Graffe y el profesor Santiago Guevara”, entre otros. Muchos de ellos están enfermos.
Considera que los venezolanos “estamos viviendo una época muy complicada”, y sostiene que “la crisis es cada vez peor”. 
En ese orden denunció la masacre que hubo en el Centro de Detención Judicial en Puerto Ayacucho, estado Amazonas.
Son treinta y siete hombres jóvenes masacrados de acuerdo con las primeras informaciones y uno no sabe cómo fue eso”, se lamentó el cardenal Urosa Savino. 
Por supuesto, eso debe ser investigado y los culpables deben ser sancionados de acuerdo a las leyes”, exigió a las autoridades competentes.
La masacre se produjo entre el 15 de agosto en la noche y el 16 n la mañana, durante un operativo de seguridad para rescatar del penal que realizaron conjuntamente funcionarios de la GNB, SEBIN, PNB y CICPC, según la ong Una ventana a la libertad.

Más violencia política

El purpurado cree que la realidad venezolana tiene parte de su origen en la confrontación política. “Eso es una muestra de una crisis global que ha causado ya más de 110 muertos en los últimos cuatro meses por la violencia política”, sostuvo. Además, “tiene unas características gravísimas desde el punto de vista económico”.
“Pues bien, eso requiere que haya soluciones, y es lo que nosotros los obispos le hemos pedido insistentemente al gobierno nacional: que se solucionen los graves problemas que está confrontando el pueblo venezolano. El Gobierno tiene que darle solución”.

Persecución de alcaldes opositores

Por otra parte, el arzobispo de Caracas alertó la situación que están sufriendo los alcaldes opositores en algunos estados del país. “Hay varios de ellos que han sido encarcelados, otros han sido sentenciados, destituidos e inhabilitados con una serie de sanciones que ciertamente parecen a todas luces exageradas. Eso configura una situación política muy grave”, dijo.
Concluyó indicando que el episcopado venezolano está sumamente preocupado. 
“Permanentemente estamos invitando al Gobierno a que resuelva estos problemas, e invitando también, a gente de la oposición para que defienda los derechos del pueblo venezolano frente a las circunstancias adversas que estamos viviendo”.

domingo, 20 de agosto de 2017

Cardenal Urosa: La Iglesia continuará dándole la mano al pobre, al desvalido y al perseguido


El arzobispo de Caracas celebró 50 años de Vida Sacerdotal acompañado de la Conferencia Episcopal durante una misa en el gimnasio “Papá” Carrillo

Ramón Antonio Pérez // @GuardianCatolic
Caracas, 20 de agosto de 2017
Más Fotos AquíAquí

“De todo corazón doy gracias a Dios hoy por su gracia, manifestada en mi existencia, en mi querida familia, en mi querida Iglesia caraqueña. Igualmente agradezco al Santo Padre Francisco su hermosa salutación, y correspondo manifestándole mi comunión al Sucesor de Pedro y Vicario de Cristo, a quien los católicos venezolanos veneramos afectuosamente”.

Así se expresó el cardenal Jorge Urosa Savino este sábado 19 de agosto, en el gimnasio José Joaquín “Papá” Carrillo de Los Dos Caminos, durante una misa en acción de gracias por sus 50 años de vida sacerdotal, en la que estuvo acompañado de unos treinta obispos de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), el presbiterio y buena parte de la feligresía metropolitana.

También estuvo presente el nuncio apostólico de Su Santidad en Venezuela, monseñor Aldo Giordano, quien leyó un mensaje del Papa Francisco en reconocimiento al trabajo de Urosa Savino. Igualmente, asistieron representantes del Consejo de Iglesias Históricas de Caracas, con quienes compartió expresiones de unidad y cordialidad propias de la fe cristiana.

Urosa denunció la grave crisis política

En medio y a pesar de la gravísima crisis política, económica, y social que vivimos, tenemos en Caracas y en toda Venezuela muchas manifestaciones de la bondad del Señor”, dijo el cardenal Urosa al agradecer a todos por su acompañamiento en la eucaristía.

Enfatizó “la unidad de nuestra Iglesia” venezolana, “el entusiasmo pastoral manifestado en el intenso trabajo realizado en todas las comunidades”, y las nuevas iniciativas como “la olla solidaria”. 

Además, habló del “trabajo en las actuales circunstancias, con valentía y firmeza por la defensa de familia y de la vida, de valores como la libertad y la justicia, y de los derechos humanos, nuestros y de los demás, que es algo que hemos de intensificar y profundizar”.

El Purpurado indicó que junto a sus hermanos obispos y sacerdotes, profundizará y continuará “con fuerza, dándole la mano al pobre, al desvalido, al perseguido, al necesitado”. Espera que los miembros de la Iglesia sigan siendo “instrumentos de la misericordia de Dios”.

Monseñor Luis Armando Tineo, obispo de Carora, fue el encargado de ofrecer la homilía y también recordó el compromiso sacerdotal adquirido por Urosa Savino, su defensa en favor de los derechos humanos y su valentía al señalar las injusticias en la realidad actual de Venezuela.

Con anterioridad los obispos auxiliares de Caracas, monseñores: Jesús González de Zárate, Tulio Luis Ramírez Padilla, José Trinidad Fernández, Enrique Parravano Marino y Nicolás Bermúdez Villamizar (Emérito), dieron a conocer un comunicado expresando que este aniversario “es un motivo de particular alegría para toda nuestra Arquidiócesis”.

El “Papá” Carrillo se llenó de feligreses y miembros de varias comunidades religiosas, “para dar gracias a Dios por la vida y ministerio y por el gran don del sacerdocio en la Iglesia”. 

La Coral Betania y los Ministerios de Música de la Catedral Metropolitana y Basílica Santa Teresa de Caracas, animaron en todo momento esta ceremonia por los 50 años de vida sacerdotal del cardenal Urosa Savino. 

A continuación el mensaje completo del Cardenal Urosa:

Alocución al final de la Santa Misa en acción de gracias  por sus 50 años de Vida Sacerdotal

+JORGE L. UROSA SAVINO,
CARDENAL ARZOBISPO DE CARACAS
“Bendito sea el Dios y Padre de Nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido con toda clase de bendiciones espirituales, en los cielos, en Cristo” (Ef. 1,3)

Al finalizar nuestra santa Eucaristía, estas palabras de San Pablo apóstol expresan mis sentimientos de gratitud al Señor por mis 50 años de sacerdocio, más aún por mi vida entera. Él nos dice en otra de sus epístolas: “El que se gloría, que se gloría en el Señor” (2 Co 10,17). De todo corazón doy gracias a Dios hoy por su gracia, manifestada en mi existencia, en mi querida familia, en mi querida Iglesia caraqueña. Igualmente agradezco al Santo Padre Francisco su hermosa salutación, y correspondo manifestándole mi comunión al Sucesor de Pedro y Vicario de Cristo, a quien los católicos venezolanos veneramos afectuosamente unidos en la fe.

En estos días de reflexión he ido pasando revista a tantas cosas buenas que el Señor me ha ido concediendo y por ello le doy infinitas gracias a Dios. Y también a Ustedes, mis queridos hermanos, que han querido acompañarme en esta hermosa celebración, para cantar las glorias del Señor, presente de una manera misteriosa y sobrenatural, pero no por ello  menos real, en un hombre común, un siervo de Dios limitado e imperfecto, pero que fue llamado por él a la insigne dignidad sacerdotal, de ser amigo y testigo, ministro y sacramento personal e instrumento de Cristo – que todo eso es el sacerdote - para comunicar la misericordia del Padre a la humanidad. Gracias a Ustedes por estar aquí.

¡CONFIAR EN DIOS E IR MAR ADENTRO!

Debemos a Dios lo que somos cada uno de nosotros, pero también a muchas otras personas que hemos encontrado en nuestras vidas. Especialmente quiero recordar en estos momentos a mis padres y hermanos, a mis queridos pastores y maestros Mons. Rafael Arias Blanco, el Cardenal José Humberto Quintero, el Cardenal José Alí Lebrún, el  insigne Arzobispo de Valencia Luis Eduardo Henríquez, y a mi querido y bondadoso predecesor el Cardenal Ignacio Velasco García.

En el año 2005, por insondables designios de su voluntad, a pesar de circunstancias adversas, el Señor me trajo a Caracas  para confiarme el cuidado pastoral de mi querida Iglesia caraqueña en la cual nací a la vida cristiana. Han sido años de grandes experiencias, de muchas satisfacciones, aunadas a dificultades y momentos de dolor. Esta es la época de mayor escasez de sacerdotes en Caracas en los últimos 80 años; es la época de mayores dificultades económicas en ese mismo tiempo, y además, nos agobian gravísimas circunstancias de orden político. Pero también: en medio de esas circunstancias Dios nos ha bendecido entre otras cosas, con un número no pequeño de nuevos sacerdotes para Caracas, cuarenta y cuatro, además de varios sacerdotes de institutos de vida consagrada; con el florecimiento del diaconado permanente; nos anima con la estrecha comunión y cohesión en el presbiterio y con los consagrados, con un estupendo Plan de Pastoral en el cual están marcadas las prioridades pastorales que hemos de tener presentes siempre: la evangelización y la catequesis, la familia, la juventud, la pastoral vocacional y la pastoral social.

Sí, mis queridos hermanos. En medio y a pesar de la gravísima crisis política, económica, y social que vivimos, tenemos en Caracas y en toda Venezuela  muchas manifestaciones de la bondad del Señor: la unidad de nuestra Iglesia, el entusiasmo pastoral manifestado en el intenso trabajo realizado en todas nuestras comunidades, y en nuevas iniciativas como “la  olla solidaria”; el trabajo en las actuales circunstancias, con valentía y firmeza por  la defensa de familia y de la vida, de valores como la libertad y la justicia, y de los derechos humanos, nuestros y de los demás, que es algo que hemos de  intensificar y profundizar. Con fuerza, dándole la mano al pobre, al desvalido, al perseguido, al necesitado. Siendo así instrumentos de la misericordia de Dios. Y con la gracia y la fuerza del Señor, unidos todos, sacerdotes y consagrados, seglares y Obispos lo seguiremos haciendo con gran entusiasmo y determinación. Por todos esos dones podemos darle gracias a Dios!

¡Claro que sí! A pesar de las dificultades, nosotros, como los apóstoles en el lago de Galilea, podemos lanzar las redes confiadamente en el nombre de Jesús, con entusiasmo y confianza. El calma nuestras tempestades (Mt 8, 23-27). Él nos acompaña y nos anima: “Soy yo, no tengan miedo” (Mt 14, 27), nos dice,  y nos ayuda a caminar sobre las aguas. Él nos impulsa a remar mar adentro (Lc 5,4), es decir a intensificar nuestra vida de piedad, nuestra alabanza, nuestro testimonio y nuestra labor apostólica. Por esa permanente asistencia y ayuda del Señor, que nos comunica su Espíritu de fortaleza y sabiduría, digamos todos: ¡Gracias, Señor, gracias!

ALGUNAS REFLEXIONES

En este bellísimo encuentro quiero aprovechar la ocasión para compartir con ustedes algunas convicciones  que he ido madurando a lo largo de mi vida cristiana y sacerdotal.

La primera, y que yo repito mucho: la Iglesia vive, se renueva y crece. Movida por el Espíritu Santo y conducida por Cristo, el Buen Pastor, en medio de las dificultades, la Iglesia va adelante. Y eso debe llenarnos de alegría, fortalecer nuestra fe, y sostener nuestra esperanza. La Iglesia es la comunidad cristiana, dotada de innumerables carismas, llamada a dar testimonio del señorío y del amor de Cristo en el mundo desde el hogar, desde la vida social, económica y política. La Iglesia es grande por ser el cuerpo místico de Cristo, fundada y sostenida permanentemente por el Señor, animada por la acción del Espíritu Santo de Dios. Su fuerza y su gloria es su unión con el Señor Jesús, su entrega al amor de Dios Padre, su fidelidad a la acción del Espíritu Santo. Por ello, las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Por esa misma razón, como lo he dicho muchas veces, la Iglesia vive, se renueva y crece: por la acción de Dios en ella.

La segunda convicción: La grandeza de nuestra gloriosa condición cristiana. ¡Sí! Grandeza y consiguiente alegría y santo orgullo por nuestra gloriosa condición e identidad  cristiana: somos hijos de Dios, discípulos de Jesucristo, y miembros de nuestra Iglesia Católica. En estos tiempos de arremetida del secularismo, de la tendencia a sacar a Dios de la vida social, de la vida de la familia y de los seres humanos, a menospreciar y atacar lo religioso, es importante que nosotros estemos conscientes de la grandeza de nuestra condición e identidad cristiana: qué grande es ser hijos de Dios, como Jesucristo, llamados a compartir la misma vida divina; qué honor ser discípulos y hermanos de Jesús, el Divino maestro, “el camino la verdad y la vida”, que nos guía por el sendero de la luz hacia la plena felicidad; qué hermoso es ser parte de la Iglesia católica, el pueblo de Dios, de la vida y de la salvación. Por todo eso, demos gracias a Dios nuestro Señor.

Y la otra convicción, surgida de la meditación en la obra de Dios y de la experiencia vital y religiosa, una enseñanza fundamental del cristianismo que no subrayamos suficientemente: la fidelidad a Cristo es el camino de la felicidad. Cristo nos lo dice en Lucas 11, 28: “Felices serán los que escuchen la palabra de Dios y la cumplan”. Luego de más de siete décadas de vida y de cincuenta años de sacerdocio, al abrigo del amor del Señor, esa es para mí no sólo una enseñanza central de Jesucristo, sino una convicción muy viva que llevo dentro de mi corazón: la felicidad viene de Dios. Y él nos la concede, con tribulaciones y problemas, sin duda, en la medida en que escuchamos y cumplimos su Palabra, que es Palabra de vida, de gozo, de felicidad y salvación. Como recuerdo de esta celebración, les dejo esas reflexiones: la alegría por nuestra identidad cristiana, la confianza en la vida y vigencia  de la Iglesia de Dios, y la vivencia del evangelio como fuente de la felicidad.

CONCLUSIÓN

Para finalizar, los invito a renovar nuestro amor y fidelidad a María Santísima, Nuestra Señora de Coromoto. Que la imitemos en el amor a Cristo, y en la escucha y cumplimiento de la palabra de Dios, que es el camino hacia la felicidad. Y que ella nos ayude en estos momentos difíciles de nuestra patria, a resolver nuestros conflictos de manera pacífica.
Amén.





Municipios capitalinos reconocieron el trabajo pastoral del Cardenal Urosa


“Hoy es un día en que todos los católicos debemos orar por el bienestar de nuestro Cardenal Jorge Urosa Savino”, dijo en el Parque Miranda el concejal Fernando Albán

Ramón Antonio Pérez // @GuardianCatolic
Caracas, 20 de agosto de 2017
Más Fotos Aquí y  Aquí

Hacia el final de la misa que este sábado 19 de agosto, presidió el cardenal Jorge Urosa Savino con motivo de cumplir 50 años de vida sacerdotal y que presidió en el gimnasio José Joaquín “Papá” Carrillo, en Los Dos Caminos, recibió una serie de reconocimiento por parte de un grupo de concejales de los ayuntamientos capitalinos.

El concejal de Caracas, Fernando Albán, informó que fue aprobado un reconocimiento especial “Homenaje al Cardenal Jorge Urosa Savino” por parte de los Concejales de los municipios Sucre, Andrés Schloeter, Juan Carlos Vidal y Vicente Páez.

Así también mencionó al concejal Víctor Pérez, por el municipio Baruta. Mientras, por el emblemático municipio Libertador, asistieron Aiza López y el propio Fernando Albán que antes, incluso participó de la comunión. Desde Chacao, el alcalde Gustavo Duque formó parte de la comitiva, igual que lo hizo el presidente del Cabildo Metropolitano, Alí Mounsoir. Todos expresaron sus agradecimientos a Dios por Urosa.

Hoy es un día en que todos los católicos debemos orar por el bienestar de nuestro Cardenal Jorge Urosa Savino”, dijo el concejal Fernando Albán.

Emocionado, Albán contó en medio del coso deportivo: “La Biblia nos muestra las grandes vivencias de hombres y mujeres de Dios que han tenido que convivir con el desprecio, el olvido, la falta de reconocimiento, pero el amor de Dios, nos muestra cómo se puede cambiar una situación de enojo y rencor en una fuente de misericordia”.

Por su parte, el concejal Alí Mansoir, luego de expresar sus palabras de agradecimiento y felicitación por la labor pastoral del actual Arzobispo de Caracas, procedió a entregar una placa en reconocimiento y una copia del acuerdo aprobado por el ente edilicio.

Destacó la lucha incansable del cardenal Urosa por rescatar la dignidad de la familia venezolana y por defender los valores y principios democráticos. “Nuestro deseo es que no cese la lucha hasta lograr el objetivo, que no es más que recuperar la paz en el país”, señaló Mounsoir.

Indicó que el Cardenal Urosa ha sido un ejemplo de dedicación e incansable labor al servicio de Dios y por ello los ediles metropolitanos rindieron homenaje a su trayectoria, la cual siempre ha estado orientada a defender la democracia y ayudar a los más necesitados.




Varias fotos de los concejales con la máxima autoridad de la Iglesia católica en Caracas, cerró con alegría esta efeméride de la iglesia metropolitana.