lunes, 20 de septiembre de 2010

El Blog del Padre Carlos Ares: Maduro y Moronta...una mano lava la otra




Agradezco al Padre Carlos Ares la posibilidad de tomar el análisis que realizó en su blog, acerca de la visita del canciller del regimen comunista, Nicolás Maduro, al Obispo del Táchira, Monseñor Mario Moronta. Aqui la reproduzco y agradezco a MRE por la conformación de la misma con la foto que avala dicho encuentro y publicada en si web site. RAP

************************************************************

El Canciller se reunió con el obispo del Táchira para intercambiar impresiones y proyectos para mejorar la Región Andina en lo que a infraestructura, economía y materia social se refiere. ¿Tiene un Canciller que entrometerse en esa materia tan local cuando sus preocupaciones deberían estar en las relaciones internacionales y el mejoramiento de la imagen que del país tienen los de afuera? Aparentemente la figura de Maduro dentro del chavismo ha brillado mas que la del vicepresidente y por eso fue el elegido por el chivo que mas mea para concertar la reunión.

Y cómo todavía el comunismo no me ha prohibido leer entre líneas…

Moronta no puede ocultar su simpatía por el gobierno de chavez y la revolución endógena del siglo XXI que no es mas que COMUNISMO (como lo aclarara el mismo Fidel) de la misma manera que Mick Jagger y sus Rolling Stones jamás ocultaron su “Sympathy for the devil” al punto de dedicarle una canción. Como tampoco chavez puede ocultar su simpatía por Moronta, que por cierto, ha sido el único obispo que ha recibido loas del presidente, en cadena nacional y desde el Hemiciclo de la Asamblea y ya eso dice mucho (o mas bien, deja mucho que decir).

Sin embargo, en aquella alocución, chavez metió la pata (sí, aunque ud. no lo crea!) diciendo que a Moronta lo habían mandado como obispo del Táchira “como castigo”. Esa declaración cayó bastante mal en el estado andino al punto de que el mismo Moronta tuvo que dar a la prensa una “Carta Pública”, una especie de desmentido de las palabras de chavez para tratar de matizar el sabor amargo que causó en los nobles tachirenses que vieron que el mismo presidente considera al estado con menosprecio, como una cárcel, un degredo, un lugar a dónde se van a pagar las culpas, un puesto al que nadie, de manera voluntaria, quiere ir.

Entonces ahora, en plena campaña electoral y cuando faltan escasos 6 días para las elecciones parlamentarias, aterriza Maduro en el Táchira para ofrecerle al obispo la mano del gobierno en las materias mencionadas en el primer párrafo y la edificación de un Santuario Nacional al Santo Cristo de la Grita y declarar “el Gobierno Nacional espera mantener una relación cordial, de respeto con la Iglesia Católica en función de trabajar juntos en favor del pueblo venezolano”. Y aquí no puedo menos que hacer una salvedad: no es una relación cordial con la Iglesia Católica sino con los prelados que guardan silencio, los que callan frente a las políticas del gobierno, los que cierran los ojos frente al comunismo, los que colocan su amistad personal por encima del bien nacional. ¿Porqué Maduro no va a Falcón y le propone a Lückert lo mismo? ¿O a Baltazar Porras en Mérida? ¿o simplemente sale de la Casa Amarilla y camina una cuadra hasta la Catedral de Caracas y le sugiere al Cardenal Urosa tender puentes de reconciliación?. Tal vez la respuesta sea que Moronta es el único que se presta para eso y que al gobierno en realidad no le interesa la Iglesia Católica a menos que eso le reporte beneficios políticos y electorales, en cuyo caso la relación adolecería de buena fe y por lo tanto sería írrita.

Pero como decía Monseñor Roa Pérez: “la vaca si no embosta a la entrada, embosta a la salida”, el Canciller se despidió diciendo “nos vamos con una visión más clara sobre las virtudes de esta tierra”, o lo que es lo mismo, en once años de gobierno revolucionario nunca han tenido una visión clara del estado Táchira, de su gente, de sus potencialidades como región, y que ahora, como lo que interesan son los votos para los candidatos del PSUV, ahora sí se dan cuenta que el estado Táchira existe.

En la próxima misa encomendaré a Monseñor Alejandro Fernández Feo, a ver si se calma…

VideoBar

Este contenido todavía no está preparado para las conexiones cifradas.