La Iglesia exige reconstrucción digna y sin corrupción tras los terremotos en Venezuela

 

La Conferencia Episcopal Venezolana –a un mes de los devastadores sismos- emite un firme mensaje de esperanza, rechaza las interpretaciones fanáticas del desastre y moviliza la red solidaria de Cáritas para atender a miles de damnificados en todo el país

Ramón Antonio Pérez | El Guardián Católico
Publicado el 22 de julio de 2026

A un mes de los dos terribles terremotos que estremecieron a Venezuela el pasado 24 de junio de 2026, la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) hizo un enérgico llamado a la reconstrucción integral de la nación bajo criterios de justicia y dignidad, asegurando que Dios no está en forma de "castigo divino" sino al lado de las víctimas y de quienes ayudan.

En su mensaje pastoral titulado "Samaritanos, testigos de la esperanza", la alta jerarquía eclesiástica citó el Evangelio para recordar la figura del Buen Samaritano. Al mismo tiempo exhortó al Estado a asumir sus responsabilidades e instó a toda la sociedad a mantener la solidaridad con las zonas más golpeadas del litoral guaireño, Caracas y los estados Aragua, Miranda, Carabobo y Falcón.

Rechazo al fundamentalismo religioso y despliegue de ayuda

En la misiva publicada este 22 de julio de 2026, los prelados salieron al paso a interpretaciones supersticiosas o fundamentalistas que pretenden calificar el desastre natural como una venganza divina. La CEV aclaró de manera enfática que los sismos responden al carácter cambiante del planeta y que atribución semejante contraviene las enseñanzas de Jesucristo.

En su lugar, destacaron que el verdadero rostro de Dios se ha manifestado en el heroísmo de los rescatistas, los voluntarios nacionales e internacionales, y especialmente en el pueblo humilde que actuó como el principal samaritano desde los primeros minutos de la tragedia.

Asimismo, los obispos expresaron su profundo agradecimiento por la cercanía espiritual del papa León XIV, así como por las muestras de fraternidad enviadas por diversas Conferencias Episcopales alrededor del mundo. 

Esta red global de apoyo ha canalizado su esfuerzo a través de la infraestructura eclesial en el país, permitiendo que las sedes de Cáritas nacional, diocesanas y parroquiales abran sus puertas para brindar asistencia humanitaria sin distinción de credos, filiaciones políticas o ideologías.

Exigencia de dignidad, memoria histórica y justicia social

Con la mirada puesta en el futuro inmediato, la CEV subrayó que la reconstrucción no se limita a reparar infraestructuras, sino que exige sanar las heridas emocionales, afectivas y espirituales de quienes han sufrido pérdidas humanas y materiales.

Para ello, los obispos consideraron imprescindible garantizar a las familias damnificadas el acceso a viviendas permanentes y empleos dignos, evitando esquemas de dependencia o paternalismo que mermen la autonomía ciudadana.

De igual forma, la voz de la Iglesia se hizo eco de la indignación de las víctimas frente a las fallas detectadas en la respuesta de las instituciones públicas. 

La Conferencia advirtió firmemente que en las labores de recuperación no se deben repetir los errores del pasado, previniendo que los sectores más vulnerables vuelvan a padecer las consecuencias de la corrupción o la indolencia administrativa.

El documento eclesial también recordó que la atención a esta emergencia no debe eclipsar otros padecimientos estructurales de la sociedad venezolana, como la situación de los presos políticos o los trabajadores y pensionados que subsisten con ingresos de miseria.

Por último, hicieron un llamado a salvaguardar los monumentos y templos de valor histórico y artístico, mencionando la conservación de imágenes icónicas para el fervor popular como el Cristo de la Salud en La Guaira y el Nazareno de San Pablo en Caracas.

¡Tras el temblor, el amor! Resumen de la Acción Humanitaria de la Iglesia y Cáritas de Venezuela

A continuación, se sintetiza el esquema de respuesta y los ejes de apoyo coordinados por la Iglesia católica y la red Cáritas durante las jornadas de atención posteriores a la catástrofe sísmica:

Como parte de las acciones conmemorativas, la Conferencia Episcopal ha convocado a la ciudadanía a participar activamente en las eucaristías especiales que se celebrarán en todas las parroquias este 24 de julio, al cumplirse un mes de los sismos, para honrar la memoria de los fallecidos y rogar por la paz de la nación.


Bajo el lema "¡Tras el temblor, el amor!", los obispos instaron a la colectividad a no bajar la guardia y a mantener vivas las iniciativas solidarias mientras subsista la necesidad en las comunidades vulnerables.



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