viernes, 30 de noviembre de 2018

“¡Los ojos de la Virgen de Coromoto me están viendo!” (FOTOS)


María García de Fleury está convencida que “la Virgen de Coromoto no es una reliquia" sino “una manifestación, la presencia viva de la Madre de Dios en Venezuela”



Haga click aquí para abrir el carrusel fotográfico


¡Me vio, me vio, me vio! ¡Me está viendo! ¡Los ojos de la Virgen de Coromoto me están viendo!". Esa sería la traducción más fiel a la expresión de una mujer que estudiaba junto a un equipo de profesionales, y a través de un moderno microscopio, los ojos de la patrona de Venezuela, por allá en el año 2009. "Ella soltó el microscopio y no podía salir de su asombro porque la Virgen la estaba viendo. Es que el ojo de la Virgen está vivo”.
El relato se escuchó este martes 27 de noviembre, por parte de la socióloga venezolana María García de Fleury, durante la charla que dictó a un grupo de galenos en el Centro Médico de Caracas, acerca de los “nuevos hallazgos” en la “reliquia” que data de 1621.
“Los demás investigadores se pusieron a ver el ojo y también se dieron cuenta que estaba vivo”, confirmó para Aleteia, García de Fleury, relatando que bajo la autorización de monseñor José Sotero Valero, obispo de Guanare y la Conferencia Episcopal Venezolana, las primeras investigaciones se cumplieron entre el 9 al 15 de marzo del año 2009. 

Todavía sigue arrojando resultados y algunos no están autorizados para darlos a conocer”, acotó en medio de los expectantes profesionales.
No olvida que el equipo inicial de la investigación estuvo integrado por los restauradores Pablo Enrique González y Nancy Jiménez, acompañados por José Luis Matheus y monseñor José Manuel Brito.
Destacó que la reliquia mide escasos 2,5 centímetros de alto por 2,0 de centímetros de ancho, si vale la comparación, es del mismo tamaño de una huella dactilar. Y en proporción con la Virgen de Guadalupe es inmensamente pequeña porque la aparición mexicana tiene un tamaño de 1.70 metros de largo por 1.05 de ancho.
“Pero Coromoto está en permanente cambio y se han podido encontrar mensajes de la Virgen”, apuntaló García de Fleury. “Nosotros tenemos aquí en Venezuela, una presencia viva de la Virgen. Aquí en Venezuela ella se ha quedado tal cual es”, dijo.
Imágenes de la charla sobre los “nuevos hallazgos”: 

Los ojos de la Virgen de Coromoto





Especialmente, dijo que “su rostro es llamativo y sonriente como una mujer muy joven, de rasgos finos, delicados y con la mirada cálida

Una parte muestra el aspecto europeo y la otra el indígena. “La corona no tal no es sino un penacho indígena”. “El lado derecho del pelo de la Virgen muestra unas crinejas con plumas decorativas”, propias de las comunidades indígenas, reforzó ante la audiencia con una láminas.
Di igual manera, describió que los hallazgos en los ojos de la Virgen revelan que en ambos está reflejada la imagen de la familia del cacique Coromoto con dos perspectivas diferentes. 
“Dentro del iris del ojo izquierdo quedó registrado como en una foto, el momento de la aparición. Es un ojo humano perfecto con la retina, el iris y el cristalino”, explicó. Entretanto, el ojo derecho “tiene la forma del mapa de Venezuela”.

¿Inspiró al papa Juan Pablo II?

Por otra parte, la ponente expresó que el papa san Juan Pablo II siempre se destacó por ser un hombre muy sabio y santo con un amor especial por la Virgen de Coromoto que lo llevó, incluso, al coronarla directamente, y por tercera vez, durante su primera visita a Venezuela, cumplida del 26 al 29 de enero de 1985. 
Por tanto, si él manifestó tanto interés a la Virgen de Coromoto, es porque estaba viendo algo”, dijo García de Fleury.
Él decía que de Venezuela van a salir las estrellas que van a iluminar el mundo”, refería la doctora García de Fleury acerca del santo polaco. Inicialmente ella interpretó esto como una profecía vinculada a las personas, a sus profesiones, y oficios “porque en cualquiera de ellos estaban brillando los venezolanos fuera del país. Pero no era así”.
“Cuando el Papa volvió a expresar que Venezuela brillará en el mundo era porque nuestro país se convertiría en el centro de evangelización el mundo”, aseguró la investigadora. Luego se preguntó: “¿Qué fue lo que hizo que él tomara la vida de Jesús y lo agrupara en el mensaje de la Virgen de Coromoto para propiciar los Misterios Luminosos del Santo Rosario?”. Entendió que san Juan Pablo II “sabía que había algo con nuestra patrona que no era lo normal para el resto de nosotros”.

NO ABANDONAR A LA VIRGEN. María García de Fleury desarrolla una campaña de difusión con charlas por toda Venezuela y en el extranjero para dar a conocer estos hallazgos en la Virgen de Coromoto. Promueve el conocimiento de la “reliquia” o “Mariofanía”, e invita para la vigilia del 7 y 8 de diciembre en el Santuario de Guanare.
“Los venezolanos debemos dejarnos tocar por ella, por la Virgen. Tenemos que darnos cuenta que ella está viva; y por tanto, no debemos dejarla abandonada en Guanare, porque es el único lugar del mundo donde la Virgen está presente”.
La profesora universitaria y formadora de sacerdotes en Caracas, es además, integrante de la asamblea nacional de pastoral del Episcopado Venezolano. El portal Reporte Católico Laico informó que su trabajo ha sido reconocido en Venezuela por la asociación Mujer y Ciudadanía y un Centro de Estudios de la Universidad Monteávila del país bolivariano, en el marco del Premio Mujer Analítica 2018.

jueves, 29 de noviembre de 2018

Venezuela: Iglesia condena y pide perdón ante abuso sexual de sacerdote


El padre Iván Merino -Orden de los Agustinos Recoletos- abusó de una niña de 12 años. Ha sido suspendió del ejercicio sacerdotal y puesto a la orden de las autoridades civiles de Venezuela

Nov 29, 2018
La tolerancia cero contra los depredadores sexuales de menores ha tomado forma concreta en la iglesia de Venezuela, donde la Arquidiócesis de Maracaibo emitió un comunicado este 28 de noviembre condenando la actitud del padre Ivan Merino Padual, perteneciente a la Orden de los Agustinos Recoletos, quien fue detenido el pasado fin de semana por cometer abuso sexual contra una niña de 12 años.
El comunicado firmado por el arzobispo de Maracaibo y presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, monseñor José Luis Azuaje Ayala, y su obispo auxiliar, monseñor Ángel Caraballo está dirigido y con la “obligación de informar”, a los presbíteros, religiosas y laicos de esta arquidiócesis situada al occidente de Venezuela.
“Pedimos perdón a la menor de edad, sus familiares y a toda la comunidad eclesial, por el daño que han sufrido en nuestro seno, pudiendo llegar a dudar de su fe, por el pecado de quien está llamado a cuidarlos y animarlos en el camino del seguimiento fiel a Jesucristo”, dice el comunicado.

Francisco pide “Tolerancia cero”

Oremos por nuestra Iglesia Universal
 

“Manifestamos nuestra más firme y contundente condena a esta acción lasciva y a toda forma de abuso sexual, especialmente si dicho acción es cometida por un sacerdote”, refiere el mensaje de la Arquidiócesis de Maracaibo.
Las autoridades eclesiales citan las palabras del Papa Francisco del 28 de diciembre de 2016. “La Iglesia llora con amargura este pecado de sus hijos y pide perdón (…) Renovamos todo nuestro empeño para que estas atrocidades no vuelvan a suceder entre nosotros. Tomemos el coraje necesario para implementar todas las medidas necesarias y proteger en toda la vida de nuestros niños, para que tales crímenes no se repitan más. Asumamos clara y lealmente la consigna ‘tolerancia cero’ en este asunto”.
Por tal motivo, la Orden de los Agustinos Recoletos, congregación a la que pertenece el padre Iván Merino, “ya inició el proceso previsto en el Código de Derecho Canónico, en las Normas de los Delitos Más Graves y en el Protocolo establecido por la Conferencia Episcopal Venezolana para estos casos, a fin de que se restituya la justicia, se repare el escándalo y se reforme al clérigo culpable”.
Igualmente, la iglesia marabina acatando y respetando las leyes propias del Estado de la República Bolivariana de Venezuela, decide prohibir al padre Iván Merino el ejercicio del ministerio sacerdotal en la Arquidiócesis de Maracaibo.
“Manifestamos nuestro compromiso de velar que, situaciones como esta no se presenten en el seno de nuestra Iglesia local y hacemos nuestras las palabras: “la gente debe saber que en el sacerdocio y en la vida religiosa no hay lugar para quien podría hacer daño a los niños y a los jóvenes”, dicen citando a San Juan Pablo II (23, 01.2012).
“Nuestro dolor y nuestra vergüenza por los pecados de algunos miembros de la Iglesia, y por los propios, no deben hacer olvidar cuántos sacerdotes dan la vida por amor: predican la palabra de Dios, administran los sacramentos, luchan por la justicia y caridad, hacen obras de caridad y están al lado de los más pobres”, dice el comunicado.
“Rogamos a todos orar unos por otros por el perdón de nuestras faltas, y para que el Espíritu Santo nos conceda una Iglesia que “sea un vivo testimonio de verdad y libertad, de paz y justicia, para que todos los hombres se animen con una nueva esperanza”, concluye el comunicado pidiendo “a la Santísima Virgen que, cuide de nuestros niños y niñas y los libre de cualquier mal y peligro”.

Los hechos: El sacerdote reconoció el delito

Según los medios locales, el religioso fue detenido el pasado sábado 24 de noviembre por mantener una relación íntima con la menor de edad desde hace varios meses, indica el diario Panorama, citando a los vecinos de la Urbanización El Naranjal.
El sacerdote fue detenido cuando un funcionario del Cuerpo de Policía del Estado Zulia (Cpbez) sospechó de un vehículo que tenía mucho tiempo estacionado. Reportaron que en el interior del vehículo se encontraban dos personas realizando actos lascivos. Bajaron a las personas e identificaron a una niña, quien se encontraba sin su blusa.
En un video difundido en la red social Instagram, posterior a su detención, el sacerdote reconoció el vil hecho que ahora lo aleja de la condición de pastor de la iglesia, para lo cual fue consagrado ante Dios y su congregación religiosa.


miércoles, 28 de noviembre de 2018

Falleció Mons. Medardo Luis Luzardo, primer obispo de San Carlos y Ciudad Guayana




De origen zuliano, monseñor Medardo, fue durante más 25 años pastor de Ciudad Bolívar que hoy le ve partir al encuentro con el Padre Celestial

Ramón Antonio Pérez // @GuardianCatolic
Foto: @CEVmedios
Caracas, 28 de noviembre de 2018

La tarde de este 27 de noviembre, la Conferencia Episcopal Venezolana informó “el sensible fallecimiento de monseñor Medardo Luis Luzardo Romero, arzobispo emérito de Ciudad Bolívar”, información confirmada por monseñor Ulises Gutiérrez. “Paz a su alma y que el Señor le conceda el premio de los justos”. Monseñor Luzardo “había trabajado en Ciudad Bolívar por más de 27 años, agregaba el actual arzobispo metropolitano de la iglesia católica al sur de Venezuela.

Desde la Diócesis de Ciudad Guayana, monseñor Elizandro Emiro Terán Bermúdez “en unión del clero, religiosas y religiosas, seminaristas y agentes de pastoral”, expresaron “su más sincera cercanía en la oración, en la fe y la esperanza de la resurrección, a familiares y amigos”. 

HOJA DE VIDA. Monseñor Medardo Luis Luzardo Romero fue el tercer Arzobispo de Ciudad Bolívar, y nació en Los Puertos de Altagracia (estado Zulia), el 17 de abril de 1935, siendo hijo de Félix Ramón Luzardo y María Magdalena de Luzardo.

En 1946 ingresó al Seminario Diocesano de Maracaibo y estudió filosofía y teología en el Seminario de Santa Marta de Colombia. Fue ordenado sacerdote en su pueblo natal, el 6 de enero de 1960, por monseñor José Pulido Méndez, obispo de Maracaibo y en compañía del vicario general del Zulia monseñor Mariano José Parra León. Según la hoja de vida enviada por la CEV, cursó estudis en la Universidad de Lovaina, Bélgica.

A partir de 1964 se desempeñó como párroco de San Rafael de Mara, El Mojan; de Nuestra Señora de Las Mercedes, de Nuestra Señora de la Chiquinquirá. En 1967 fue nombrado canónigo lectoral de la Iglesia Catedral de Maracaibo, y al año siguiente (1968), Vicario General de la Arquidiócesis.

EL PRIMERO DE TODOS. El 16 de mayo de 1972, el Papa Paulo VI lo nombra Primer Obispo de la Diócesis de San Carlos y su consagración fue el 25 de julio del mismo año en la catedral de Maracaibo, por el Cardenal José Humberto Quintero. El 02 de agosto de 1979, el Papa Juan Pablo II lo nombra Primer Obispo de Ciudad Guayana, donde le recibe en su primera visita a Venezuela el 29 de enero de 1985.

El 31 de mayo de 1986, San Juan Pablo II lo nombró III arzobispo de Ciudad Bolívar, sucediendo a monseñor Crisanto Mata Cova, tomando posesión el 5 de agosto del mismo año para desempeñarse como pastor durante más de 25 años.

En el año 2010 al cumplir 75 años de edad el Papa Benedicto XVI acepta su renuncia según determina el Código de Derecho Canónico, siendo sucedido por el actual arzobispo de Ciudad Bolívar, monseñor Ulises Gutiérrez, el 26 de agosto de 2011.

domingo, 25 de noviembre de 2018

Reliquias de Madre Carmen Rendiles "llegan para quedarse" en la Catedral de Caracas


 .

Las Siervas de Jesús arribaron a 53 años de fundadas por la primera beata nacida en Caracas, ocasión en que las Reliquias “llegan para quedarse en esta Santa Iglesia que es la madre de todas las iglesias católicas de Caracas y gran parte de Venezuela”, dijo monseñor Adán Ramírez Ortiz

Ramón Antonio Pérez // @GuardianCatolic
Caracas, 25 de noviembre 2018
Fotos: Adán Ramírez O.
La Catedral Metropolitana de Caracas recibió este 23 de noviembre, las Reliquias de la Beata Madre Carmen Rendiles, en el marco del 53 aniversario de la Congregación Siervas de Jesús, fundada por la religiosa que nació en Caracas el 11 de agosto de 1903
La Madre María Eugenia Noreña, superiora general de la congregación, fue la encargada de trasportar las Reliquias y entregarlas a monseñor Adán Ramírez Ortiz,  vicario episcopal general y moderador de la curia arquidiocesana de Caracas.


La comitiva también estuvo integrada, entre otras religiosas, por la Madre Rosa María Ríos, quien cumplió el papel de vice postuladora de la causa durante el proceso de beatificación; y la doctora Trinette Duran de Branger, la persona en quien recayó el portentoso milagro ocurrido por intermediación de la Madre Carmen Rendiles.

La santidad es para todos


Monseñor Adan Ramirez O presidió la misa agradeciendo a Dios por el regalo de contar en Venezuela con la tercera beata y con las Siervas de Jesús fundadas hace 53 años.

“A menudo se piensa que la santidad es un objetivo reservado a unos pocos elegidos", dijo Ramírez Ortiz durante la homilía. “Muchas veces nosotros pensamos en la santidad como en algo extraordinario, como tener visiones u oraciones elevadísimas”, acotó.

Citando al Papa Francisco, monseñor Adán, expresó: “algunos piensan que ser santo significa tener una cara de estampita”. Pero, “ser santos es otra cosa: es caminar sobre esto que el Señor nos dice sobre la santidad. Es poner toda esperanza en esa gracia que se nos dará cuando Jesucristo se manifieste”.

De igual manera sostuvo que la iglesia católica durante el Año Litúrgico, recuerda a muchos santos, quienes han vivido plenamente la caridad. Ejemplo de esto es la Madre Carmen Rendiles, a quien describió como “una mujer sencilla, con una limitación física que no la anuló en su deseo de luchar y hacer la voluntad de Dios”.


HOMILÍA 

MISA de ACCIÓN DE GRACIAS POR LA RECEPCIÓN EN LA CATEDRAL DE CARACAS DE LAS RELIQUIAS AUTENTICAS DE 1° DE LA BEATA MADRE CARMEN


Con profunda alegría recibimos en La Catedral de Caracas, las reliquias de primer grado de la Beata Madre Carmen Rendiles, fundadora de la Congregación venezolana Siervas de Jesús, luego de su Beatificación aquí en Caracas el 16 de junio de este año. Llegan para quedarse en esta Santa Iglesia Catedral que es la madre de todas las iglesias católicas de Caracas y gran parte de Venezuela.
No voy a referirme a la vida y obra de esta insigne venezolana que hoy está en los altares, ya que con ocasión de su beatificación mucho se ha dicho de ella, aprovecho la ocasión más bien para despejar algunas interrogantes que más de uno puede formularse con esta celebración de hoy aquí y ahora.

¿POR QUÉ LOS CATÓLICOS VENERAMOS LAS RELIQUIAS DE LOS SANTOS?

Las veneramos por la convicción que tenemos de que los santos cristianos, al haber participado en la Resurrección de Cristo, no pueden ser considerados simplemente como muertos.
El Papa Benedicto XVI en una homilía en el encuentro con los jóvenes en Colonia ante las reliquias de los reyes magos les decía: .
“Cuando la Iglesia nos invita a venerar los restos mortales de los mártires y de los santos, no olvida que, en definitiva, se trata de pobres huesos humanos, pero huesos que pertenecían a personas en las que se ha posado la potencia viva de Dios. Las reliquias de los santos son huellas de esa presencia invisible pero real que ilumina las tinieblas del mundo, manifestando el Reino de los Cielos que está dentro de nosotros. Proclaman, con nosotros y por nosotros: “Maranatha” ―”Ven, Señor Jesús.
En definitiva las reliquias nos conducen a Dios mismo.
Muy oportuna esta ocasión y el ejemplo de Madre Carmen para que reflexionemos a una cosa que es y debe ser fundamental en nuestra vida de bautizados, me refiero a la santidad.

¿QUÉ QUIERE DECIR SER SANTOS? ¿QUIÉN ESTÁ LLAMADO A SER SANTO?

A menudo se piensa que la santidad es un objetivo reservado a unos pocos elegidos.
Muchas veces nosotros pensamos en la santidad como en algo extraordinario, como tener visiones u oraciones elevadísimas Incluso como dice el Papa Francisco en su estilo: “algunos piensan que ser santo significa tener una cara de estampita” ser santos es otra cosa: es caminar sobre esto que el Señor nos dice sobre la santidad. Es poner toda esperanza en esa gracia que se nos dará cuando Jesucristo se manifieste.
Por eso, caminar hacia la santidad es caminar hacia esa luz, esa gracia que viene a nuestro encuentro. Y es curioso, cuando nosotros caminamos hacia la luz muchas veces no vemos bien el camino, porque la luz nos deslumbra. Pero después «no nos equivocamos porque vemos la luz y sabemos el camino».
Sin embargo, caminando con la luz a la espalda el camino se ve bien, «pero delante de nosotros no hay luz: hay sombra Por tanto caminar hacia la luz es caminar hacia la santidad. Incluso si no siempre se diferencia bien el camino, pero es caminar hacia la luz, hacia la esperanza. Por tanto, caminar hacia la santidad es estar en tensión hacia el encuentro con Jesucristo.
San Pablo, sin embargo, habla del gran diseño de Dios y afirma:
“En él – Cristo – (Dios) nos ha elegido antes de la creación del mundo, y para que fuéramos santos e irreprochables en su presencia, por el amor” (Ef 1,4). Y habla de todos nosotros. En el centro del diseño divino está Cristo, en el que Dios muestra su Rostro: el Misterio escondido en los siglos se ha revelado en la plenitud del Verbo hecho carne. Y Pablo dice después: “porque Dios quiso que en él residiera toda la Plenitud” (Col 1,19).
En Cristo el Dios viviente se ha hecho cercano, visible, audible, tangible de manera que todos puedan obtener de su plenitud de gracia y de verdad (cfr Jn 1,14-16). Por esto, toda la existencia cristiana conoce una única suprema ley, la que san Pablo expresa en un fórmula que aparece en todos sus escritos: en Cristo Jesús. La santidad, la plenitud de la vida cristiana no consiste en el realizar empresas extraordinarias, sino en la unión con Cristo, en el vivir sus misterios, en el hacer nuestras sus actitudes, sus pensamientos, sus comportamientos. La medida de la santidad viene dada por la altura de la santidad que Cristo alcanza en nosotros, de cuanto, con la fuerza del Espíritu Santo, modelamos toda nuestra vida sobre la suya. Es el conformarnos a Jesús, como afirma san Pablo: “En efecto, a los que Dios conoció de antemano, los predestinó a reproducir la imagen de su Hijo” (Rm8, 29). Y san Agustín exclama: “Viva será mi vida llena de Ti (Confesiones, 10,28).
El Concilio Vaticano II, en la Constitución sobre la Iglesia, habla con claridad de la llamada universal a la santidad, afirmando que nadie está excluido:
“Una misma es la santidad que cultivan, en los múltiples géneros de vida y ocupaciones, todos los que son guiados por el Espíritu de Dios …siguen a Cristo pobre, humilde y cargado con la cruz, a fin de merecer ser hechos partícipes de su gloria” (nº41).
Pero permanece la pregunta: ¿Cómo podemos recorrer el camino de santidad, responder a esta llamada? ¿Puedo hacerlo con mis fuerzas?
La respuesta está clara: una vida santa no es fruto principalmente de nuestro esfuerzo, de nuestras acciones, porque es Dios, el tres veces Santo ( (cfr Is 6,3), que nos hace santos, y la acción del Espíritu Santo que nos anima desde nuestro interior, es la vida misma de Cristo Resucitado, que se nos ha comunicado y que nos transforma. La santidad tiene, por tanto, su raíz principal en la gracia bautismal.
La santidad es una ruptura de los esquemas mundanos que nos tienen prisioneros en un aparente bienestar: este es el camino cristiano de esperanza.
La llamada a la santidad, que es la llamada normal, es la llamada a vivir como cristiano, es decir vivir como cristiano es lo mismo que decir “vivir como santo”
Pero hay otra cosa que no es fácil ya que para caminar así es necesario ser libres y sentirse libres, y hay muchas cosas que nos esclavizan. A este propósito hay un consejo que da San Pedro: “Como hijos obedientes, no se amolden a las apetencias de antes, del tiempo en que vivian en la ignorancia”. La sugerencia es no entrar «en estos deseos que llevan a otro camino: estaban en la ignorancia e iban sobre los deseos» que no eran «los deseos de Dios».
Pablo a los romanos usa la misma expresión como un consejo». no entréis en los esquemas: en los esquemas del mundo, en la forma de pensar mundana, en el modo de pensar y de juzgar que te ofrece el mundo, porque esto te quita la libertad.
Para ir sobre la santidad es necesario ser libres: la libertad de ir mirando la luz, de ir adelante Y cuando nosotros volvemos, al modo de vivir que teníamos antes del encuentro con Jesucristo o cuando nosotros volvemos a los esquemas del mundo, perdemos la libertad.
¿Cómo puede suceder que nuestro modo de pensar y nuestras acciones se conviertan en el pensar y en el actuar con Cristo y de Cristo? ¿Cuál es el alma de la santidad?
De nuevo el Concilio Vaticano II precisa; nos dice que la santidad no es otra cosa que la caridad plenamente vivida.
“Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él. Dios es amor, y el que permanece en el amor permanece en Dios, y Dios permanece en él” (1Jn 4,16). Ahora, Dios ha difundido ampliamente su amor en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo, que nos ha sido dado (cfr Rm 5,5).

¿QUÉ ES LO MÁS ESENCIAL? 

Esencial es no dejar nunca un domingo sin un encuentro con el Cristo Resucitado en la Eucaristía, esto no es una carga, sino que es luz para toda la semana. No comenzar y no terminar nunca un día sin al menos un breve contacto con Dios. Y, en el camino de nuestra vida, seguir las “señales del camino” que Dios nos ha comunicado en el Decálogo leído con Cristo, que es simplemente la definición de la caridad en determinadas situaciones. Me parece que esta es la verdadera sencillez y grandeza de la vida de santidad: el encuentro con el Resucitado el domingo; el contacto con Dios al principio y al final de la jornada; seguir, en las decisiones, las “señales del camino” que Dios nos ha comunicado, que son sólo formas de la caridad. De ahí que la caridad para con Dios y para con el prójimo sea el signo distintivo del verdadero discípulo de Cristo. (Lumen gentium, 42). Esta es la verdadera sencillez, grandeza y profundidad de la vida cristiana, del ser santos.
He aquí el porqué de que San Agustín, comentando el cuarto capítulo de la 1ª Carta de San Juan puede afirmar una cosa sorprendente: “Ama y haz lo que quieras”. Y continúa: “Si callas, calla por amor; si hablas, habla por amor, si corriges, corrige por amor, si perdonas, perdona por amor, que esté en ti la raíz del amor, porque de esta raíz no puede salir nada que no sea el bien” (7,8: PL 35).
Quien se deja conducir por el amor, quien vive la caridad plenamente es Dios quien lo guía, porque Dios es amor. Esto significa esta palabra grande: “Ama y haz lo que quieras”.
Quizás podríamos preguntarnos: ¿podemos nosotros, con nuestras limitaciones, con nuestra debilidad, llegar tan alto?
La Iglesia, durante el Año Litúrgico, nos invita a recordar a una fila de santos, quienes han vivido plenamente la caridad, como por ejemplo Madre Carmen una mujer sencilla, con una limitación física que no la anuló en su deseo de luchar y hacer la voluntad de Dios. En fin hombres y mujeres que han sabido amar y seguir a Cristo en su vida cotidiana. Ellos nos dicen que es posible para todos recorrer este camino. En todas las épocas de la historia de la Iglesia, en toda latitud de la geografía del mundo, los santos pertenecen a todas las edades y a todo estado de vida, son rostros concretos de todo pueblo, lengua y nación. Y son muy distintos entre sí. En realidad, debo decir que también según mi fe personal muchos santos, no todos, son verdaderas estrellas en el firmamento de la historia. Y quisiera añadir que para mí no sólo los grandes santos que amo y conozco bien son “señales en el camino”, sino que también los santos sencillos, es decir las personas buenas que veo en mi vida, que nunca serán canonizados. Son personas normales, por decirlo de alguna manera, sin un heroísmo visible, pero que en su bondad de todos los días, veo la verdad de la fe.
En la comunión con los santos, canonizados y no canonizados, que la Iglesia vive gracias a Cristo en todos sus miembros, nosotros disfrutamos de su presencia y de su compañía y cultivamos la firme esperanza de poder imitar
Quisiera invitarlos a todos a abrirnos a la acción del Espíritu Santo, que transforma nuestra vida, para ser, también nosotros, como piezas del gran mosaico de santidad que Dios va creando en la historia, para que el Rostro de Cristo resplandezca en la plenitud de su fulgor. No tengamos miedo de mirar hacia lo alto, hacia la altura de Dios; no tengamos miedo de que Dios nos pida demasiado, sino que dejemos guiarnos en todas las acciones cotidianas por su Palabra, aunque si nos sintamos pobres, inadecuados, pecadores: será Él el que nos transforme según su amor. Viva Jesús Hostia.!!! Amen.