domingo, 17 de junio de 2018

(Fotografías) Venezuela fue bendecida con la beatificación de Madre Carmen


Caracas, 16/06/2018-En el estadio de béisbol de la Universidad Central de Venezuela en Caracas, se realizo la Ceremonia de Beatificacion de la Madre Carmen Rendiles por el enviado del Papa Francisco el Cardenal Angelo Amato.
Fotos exclusivas para Aleteia por José Cohén
El arzobispo de Caracas agradeció al enviado del Papa Francisco la beatificación de Carmen Rendiles “cuya vida es testimonio de fe, especialmente para el venezolano actual”
 Jun 17, 2018
Venezuela es una tierra bendecida con la beatificación de la Madre Carmen Rendiles”, afirmó este sábado 16 de junio, el cardenal Angelo Amato, prefecto de la congregación para la causa de los santos, quien declaró oficialmente como nueva beata de la Iglesia Universal a la fundadora de la Congregación de las Siervas de Jesús, durante una ceremonia en el estadio de béisbol de la UCV, en Caracas.
El enviado papal expresó regocijo por el gran acontecimiento que vive el país suramericano con la subida a los altares de la primera caraqueña y la tercera venezolana a la que se le reconocen sus “virtudes heroicas”. En ese sentido, recordó a María de San José, beatificada el 7 de mayo de 1995 en Roma, perteneciente a la Congregación de las Agustinas Recolectas y Corazón de Jesús; y a Madre Candelaria de San José, ocurrida el 27 de abril de 2008, quien perteneció a las  Hermanas Carmelitas, cuya ceremonia también se desarrolló en estas mismas instalaciones deportivas.
Destacó que la Iglesia venezolana se siente alegre con la beatificación de la Madre Carmen Rendiles, quien en vida fue una espléndida mujer que trabajó sirviendo a los más pobres, y se entregó en cuerpo y alma al servicio de la obra de Jesús Hostia. A pesar de la crisis que agobia el país, en Venezuela florece la santidad, porque hay padres, madres de familia, jóvenes que ennoblecen la sociedad a través de la misericordia de Dios.
Para el Papa Francisco la santidad es el rostro más bello de la Iglesia”, y por tanto consideró que “los santos son el rostro más bello de Venezuela, ya que a través de sus vidas han hecho el bien al prójimo sufriente, tal como lo hizo la Madre Carmen Rendiles”, expresó generando aplausos de las más de 15 mil almas que llenaron el campo deportivo más importante de Caracas.
Hizo referencia a las afirmaciones que pronunciaba la beata en su interés de ser santa, cualidad que logró a través de su fe auténtica y madura, “confiaba en Dios y se dedicaba a ayudar a los más necesitados y olvidados de la sociedad”, señaló. Contó que la Madre Rendiles era muy buena y caritativa, con sus “hijas espirituales” tenía en su trato especial y respetuoso, y les inculcó valores de unidad, fraternidad, de fe para hacer frente las dificultades de la vida.

Expuso que las riquezas que caracterizaron el corazón de la religiosa beatificada estaban dedicadas a la devoción mariana, el inagotable amor a Dios, la obediencia religiosa, la práctica de la caridad y el espíritu de humildad. 
También resaltó su acentuada pobreza, su celo por alimentar en medio del pueblo de Dios una profunda devoción eucarística y su preocupación por dar a los miembros de su congregación una sólida y recta formación religiosa, una constante oración dedicada a la santificación de los sacerdotes.
Expresó que pese al defecto físico de carecer la religiosa de su brazo derecho al nacer, eso no la amilanó a trabajar por el pueblo de Dios y su Iglesia; y ante ello, el cardenal Amato, concientizó a los venezolanos a que “todos estamos llamados a ser santos, especialmente en nuestra vida diaria”.
Falta el milagro de José Gregorio 
Fue inevitable que hablara del caso del venerable José Gregorio Hernández, y expuso que su causa aún sigue abierta porque falta un milagro, por lo cual instó a la feligresía a continuar orándole a Dios para que el médico y científico logre como sus antecesoras las religiosas ser subido a los altares. 
La concurrencia se puso de pie y durante más de dos minutos pedían ante el enviado del Santo Padre la pronta beatificación del “médico de los pobres”.
Solicitud de Beatificación…
Las palabras del Cardenal Amato, estuvieron precedidas por el acto de beatificación. 
El cardenal Jorge Urosa Savino, arzobispo de Caracas, solicitó ante el enviado papal, inscribir entre el número de los beatos a la fundadora de la Congregación de las Siervas de Jesús e hizo una reseña de la biografía y obra de la religiosa nacida en Caracas el 11 de agosto de 1903.
En respuesta, y “ante el ejemplo” de la Madre Carmen Rendiles Martínez “de vivir en santidad dedicada a Jesucristo y al prójimo”, el cardenal Amato, dijo que “a partir de ahora será proclamada beata de la iglesia universal cuya fiesta litúrgica será celebrada todos los años  el 9 de mayo” (cuando falleció).
Una vez proclamada beata, fue develada una nueva imagen de la religiosa que aparece con más edad y madura, la cual pudo ser observada por la feligresía presente a través de dos pantallas gigantes dispuestas para tal fin en las instalaciones del recinto deportivo. 
De inmediato se difundió el canto: “Si hay santos en mi tierra”, interpretada por la Coral Misa Criolla, que dirigió el profesor Luis Eduardo Galián, sumándose todos los fieles en una sola voz.
Igualmente fueron trasladadas al altar las reliquias pertenecientes a la religiosa por parte de sus hijas espirituales”, y la doctora Trinette Durán de Branger, en quien ocurrió el portentoso milagro que elevó a los altares a la fundadora de las Sierva de Jesús, mientras se entonaba el himno de la congregación.
Finalmente, el cardenal Jorge Urosa Savino, visiblemente emocionado y acompañado en el altar por sus hermanos obispos de la Conferencia Episcopal Venezolana, agradeció profundamente el gesto de aprobatoria de Su Santidad el papa Francisco para que Venezuela pueda contar con una nueva beata, “cuya vida es testimonio de fe, especialmente para el venezolano actual”.
El periodista Ramón Antonio Pérez en compañía de un grupo de colegas de la Diócesis de Barcelona y del portal Cantaura Católica que acudieron a la ceremonia. Foto: @GuardianCatolic