sábado, 31 de marzo de 2018

Venezuela: ¿Cuántos presos fallecieron en un incendio dentro de la cárcel de Policarabobo?


(+ Comunicado de la CEV)

“¡Basta ya de compatriotas crucificados”!, dice la iglesia en un comunicado. Algunos líderes sociales hablan hasta de 100 personas calcinadas, y adjudican la responsabilidad al Gobierno de Maduro

Mar 31, 2018
Todavía no se conocen las cifras oficiales ni los nombres de las personas que fallecieron en un incendio desatado en la mañana del 28 de marzo, dentro de una comisaría de la policía del estado Carabobo (Policarabobo) en Venezuela. 
Se habla de 68 víctimas mortales (66 reos y 2 mujeres) producto del fuego en uno los pabellones, pero voces vinculadas a los derechos humanos hablan de hasta 100 víctimas, por lo cual exigen al gobierno de Nicolás Maduro “una profunda investigación que aclare los hechos”.
Las primeras versiones no confirmadas hablan de una riña entre bandas rivales por “un cambio de gobierno” para hacerse del control de esta cárcel; y otras más osadas, argumentan que se generó “una “encerrona con fuego” para deshacerse de presos rivales. Las dramáticas imágenes inundaron las redes sociales y teléfonos móviles.

CEV: Urge conocer la verdad

El cardenal Jorge Urosa Savino catalogó los hechos como “una verdadera tragedia”. Dijo que ello refleja el mal estado del sistema penitenciario del país, lo cual debe cesar e inmediato. 
“No hay derecho a que haya en Policarabobo esa cantidad de presos fallecidos. Debería haber más y mejores cárceles en Venezuela”, comentó el pasado Jueves Santo, alegando que conoce la entidad por haber sido arzobispo de Valencia.
De igual manera sostuvo que actualmente las cárceles venezolanas son un verdadero horror. 
“Es algo que tiene pendiente el Gobierno con el pueblo venezolano y con esos hermanos nuestros que por algún motivo hayan delinquido o estén, a lo mejor, falsamente acusados y hayan sido víctimas del mal estado de las cárceles venezolanas”.
Por su parte, la comisión de justicia y paz de la Conferencia Episcopal Venezolana, emitió este 30 de marzo, un comunicado en el que se mostró “con una palabra de cercanía fraterna, de denuncia moral y de esperanza compasiva”.
Para la CEV urge “la voluntad decidida, la sinceridad más diáfana y la disponibilidad más eficaz para encarar con verdad y autenticidad las causas y circunstancias de lo ocurrido, para proceder con justicia, responsabilidad y eficacia”.
Denuncian que “lo ocurrido se inscribe en una fatídica crónica anunciada y denunciada, habida cuenta de la cadena de imprevisiones, carencias, distorsiones y complicidades que imperan en el entramado judicial, policial y penitenciario.

El hacinamiento llega al 300 por ciento

Entretanto la organización no gubernamental Una ventana a la libertad, que trabaja por los derechos de los presos, estima que un motín ocurrido a primera hora de la mañana del miércoles 28 de marzo en la citada comisaría de Policarabobo, es responsabilidad del ministerio para el Servicio Penitenciario y de su titular, Iris Varela.
“Queremos responsabilizar de manera directa a la ministra Varela y al Ministerio de Servicio Penitenciario por este hecho que acaba de ocurrir en la Policía de Carabobo. Esta es una situación que desde Una Ventana a la Libertad la hemos venido denunciando desde hace varios años”, destacó Carlos Nieto Palma, director de la oneg.
Es grave y alarmante. Lo que ocurrió en Carabobo hoy es una muestra de ello y eso se vive en toda Venezuela”, dijo. Igualmente aseguró que todas las policías del país se encuentran en un estado de caos por la negligencia del referido ministerio.
Nieto Palma además indicó que hace ya siete años, cuando el ministerio fue creado, Iris Varela ofreció construir un recinto penitenciario en cada estado del país exclusivamente para albergar a personas procesadas en estos casos, como centros de detención preventivas, y no han hecho ninguno. 
“Esto es lo que ha creado el caos que se vive en toda Venezuela”, advirtió. Nieto Palma refirió que las cifras indican que hay un hacinamiento de un 300% aproximadamente en los centros de detención preventiva.

Exigen cifras y nombres de los fallecidos

Por su parte, el diputado a la Asamblea Nacional por el estado Carabobo, Ángel Álvarez, en un anota enviada a Aleteia, repudió lo que cataloga como una “masacre”, asegurando que “dejó alrededor de 100 reos fallecidos”.
Álvarez indicó que este hecho es una clara evidencia de que en Venezuela el régimen de Nicolás Maduro no respeta la vida ni los derechos humanos de los ciudadanos. “Ya ha habido pronunciamientos de la ONU y distintos entes internacionales, porque este hecho no solo impacta a nivel nacional, sino ha tenido una resonancia internacional”.
Cada hora que pasa se oscurece más esta masacre”, dijo el parlamentario. “Todavía no tenemos las cifras exactas ni los nombres de las víctimas, por lo que exhortamos a que sean publicadas”, explicó. 
Álvarez demandó que “la comisión designada por el gobernador de la entidad, Rafael Lacava, no sea una comisión de carácter partidista sino una comisión mixta de carácter internacional que investigue a fondo este caso”.
“El Ministerio Público informó a la opinión pública que ante los terribles hechos acaecidos en la Comandancia de la Policía del Estado Carabobo, donde por un presunto incendio fallecieron 68 personas, hemos designado 4 fiscales para esclarecer estos dramáticos hechos”, dijo Tarek William Saab en su cuenta de Twitter.
A continuación, el comunicado de la Comisión de Justicia y Paz del Episcopado Venezolano:
PRESIDENCIA DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL VENEZOLANA
COMISIÓN EPISCOPAL DE JUSTICIA Y PAZ
COMUNICADO ANTE LA MASACRE DE VALENCIA

Ante el lamentable suceso ocurrido en esta Semana Santa en una Comisaría Policial del Estado Carabobo, con el trágico saldo de numerosas personas fallecidas, probablemente otras heridas, familias presas de dolor, aumentado por el silencio y la sospecha de que no se quiera encarar la verdad de los hechos, la Presidencia de la CEV y la Comisión de Justicia y Paz, consideran deber cristiano primario hacerse presente, con una palabra de cercanía fraterna, de denuncia moral y de esperanza compasiva.
1.- Ante todo, y en una fecha tan significativa para el conjunto de nuestro pueblo como es el Viernes Santo, memorial de la Pasión y Muerte del  Señor Jesús, deseamos hacer llegar al conjunto de familiares de las víctimas , nuestros sentimientos de sinceras condolencias, de solidaridad humana y cristiana, de comunión en la oración ante el Padre de bondad y misericordia, para que acoja en su bondad a los fallecidos y acompañe con el bálsamo de la paz interior y la esperanza cierta a sus seres queridos. Ofrecemos también, con espíritu de misericordia y cercanía samaritana, los servicios que la Iglesia Católica tiene en su pastoral penitenciaria integrada por sacerdotes, religiosas y laicos, para acercarse y atender espiritual y físicamente en la medida de nuestras posibilidades tanto a los privados de libertad como a sus familiares y personas cercanas.
2.- Expresar nuestra consternación más profunda y nuestro rechazo más firme ante lo ocurrido. Urge la voluntad decidida, la sinceridad más diáfana y la disponibilidad más eficaz para encarar con verdad y autenticidad las causas y circunstancias de lo ocurrido, para proceder con justicia, responsabilidad y eficacia. Entretanto no es temerario afirmar que lo ocurrido se inscribe en una fatídica crónica anunciada y denunciada, habida cuenta de la cadena de imprevisiones, carencias, distorsiones y complicidades que imperan en el entramado judicial, policial y penitenciario. Ejemplos fehacientes son las impunidades, retrasos judiciales, dotación insuficiente y a ratos cómplice, hacinamientos y otros tratos inhumanos y un largo etcétera, reflejo de una ausencia de políticas idóneas, de corrupciones diversas, negligencias patentes y la mentira o el disimulo. Son muchos los familiares de los presos en las distintas cárceles y centros de reclusión que tocan las puertas de la Iglesia para que hagamos algo para que haya una atención en condiciones más humanas.
3.- Dos reclamos podrían resumir los sentimientos y las expectativas más sentidos. El primero, espontáneo y primordial: “basta ya” de compatriotas crucificados por el dolor, la angustia, la injusticia, porque hay que devolver su lugar de honor a la presunción de inocencia mientras no haya condena firme y porque incluso el culpable de delito debe ser tratado siempre con respeto en sus derechos humanos básicos y la expectativa de su reinserción social positiva. Un modelo para ello lo tenemos a mano en el ejemplo de Jesús en la cruz y su relación de humanidad misericordiosa con el “buen ladrón” y con sus propios verdugos.
El otro, necesario y exigente, sanador y reconciliador: atrevámonos a la verdad, porque “la verdad nos hará libres” (….) . Verdad  de investigación correspondiente, exhaustiva y convincente. Verdad política  de asumir las consecuencias de responsabilidades o culpabilidades por acción u omisión. Verdad ética y espiritual de conversión, de cambio de rumbo, de nueva humanización como personas y como pueblo.
4.- Una última palabra, en el horizonte del Domingo de Resurrección, de la Pascua o “paso” del Señor, corresponde a la esperanza. No basta con indignarnos y denunciar, unámonos a las muchas instituciones de iglesias o de organizaciones privadas que trabajan por el adecentamiento y mejor trato humano y jurídico, para que los muchos reclusos que hay en el país tengan una vida digna en medio de estar privados de libertad.
Que el Señor de la pasión y muerte del viernes santo, bendiga y acoja a nuestros privados de libertad como Jesús al buen ladrón. Y que las lágrimas de la Virgen Dolorosa se conviertan en sonrisa y alegría de resurrección.
Caracas, 29 de marzo de 2018.

Con nuestra copiosa bendición.

                                               Presidencia de la CEV y Comisión de Justicia y Paz.

viernes, 30 de marzo de 2018

El Cardenal Urosa deplora la muerte de 68 presos en cárcel de Venezuela + Fotos Misa


Al finalizar la Misa Crismal de este Jueves Santo, el arzobispo de Caracas exigió esclarecer la muerte de más de 60 privados de libertad, hacinados en un recinto preventivo de Policarabobo

Ramón Antonio Pérez // @GuardianCatolic
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Caracas, 30 de marzo de 2018

El cardenal Jorge Urosa Savino deploró la muerte de 68 personas debido al presunto incendio desatado en una cárcel adscrita a la Comandancia de la Policía del Estado Carabobo (Policarabobo), cuestionando al Gobierno de Nicolás Maduro, al que le endilgó la responsabilidad por el deficiente sistema carcelario de Venezuela.

Es una verdadera tragedia lo ocurrido”, se lamentó Urosa al conversar con los periodistas tras culminar la Misa Crismal que presidió este jueves santo en la Catedral Metropolitana de Caracas, y que significó su retorno a las actividades pastorales después de cumplir reposo médico debido a una intervención quirúrgica.

Yo lamento y deploro en el alma la muerte de los venezolanos”, dijo. 

“Ello refleja el mal estado del sistema penitenciario de Venezuela. No hay derecho a que haya en Policarabobo (y yo conozco esa dependencia porque fui arzobispo de Valencia) esa cantidad de presos fallecidos. Debería haber más y mejores cárceles en Venezuela”.

Indicó que actualmente las cárceles venezolanas son un verdadero horror. “Es algo que tiene pendiente el Gobierno con el pueblo venezolano y con esos hermanos nuestros que por algún motivo hayan delinquido o estén, a lo mejor, falsamente acusados y hayan sido víctimas del mal estado de las cárceles venezolanas”.

“Es algo realmente muy triste” que “debe cesar inmediatamente”, dijo Urosa, reiterando “el mal estado del sistema penitenciario”.

Las ollas son un paliativo

Por otra parte, habló respecto a “la actitud de los creyentes católicos” y su “renovación de la fe” durante la Semana Santa en el marco de la situación país. 

“Se trata de servir a los demás; apoyar a los que están más necesitados que nosotros; de buscar siempre el bien común; defender nuestros derechos y los derechos de los demás”.

Sobre el llamado a la solidaridad este Domingo de Resurrección con las “ollas comunitarias”, dijo que se trata de ser más solidarios con estas iniciativas que se están realizando en muchas parroquias e iglesias de Venezuela.

“Es un llamado a manifestar nuestra solidaridad con los más pobres, pero al mismo tiempo nos recuerda también la necesidad de que se mejore la producción agrícola, se contengan los precios, haya importación y alimentos a bajo precios para todos los venezolanos”. “La ‘Olla comunitaria’ es un paliativo, un remedio pequeño para un problema bien grave como es la carestía y la escasez de alimentos e insumos médicos”.

“Un buen nuevo arzobispo para Caracas”

Urosa Savino es el actual arzobispo de Caracas, sin embargo, el 28 de agosto del año pasado presentó su renuncia ante el papa Francisco fundamentado en el canon 401.1 del Código de Derecho Canónico, que establece 75 años de edad. 

“Actualmente está en proceso la consulta para nombrar al nuevo arzobispo”, dijo a los periodistas. Durante la misa Crismal pidió: “oremos para que el Señor nos conceda un ‘buen nuevo arzobispo’ para Caracas, que sea un buen pastor para esta feligresía que tiene tanta necesidad de Jesucristo y del Evangelio y que tiene tantos problemas por resolver”. 

Finalmente, ratificó el llamado de la iglesia para la beatificación de la religiosa caraqueña Madre Carmen Rendiles Martínez, que se realizará el 16 de junio, en horas de la mañana, en el estadio de béisbol de la UCV. “Eso es una buena noticia”, dijo Urosa agregando que vendrá un cardenal enviado por el papa Francisco para esta ceremonia.

Misa Crismal y Día del Sacerdocio



Como todos los años, la Misa Crismal en la Iglesia Primada de Caracas, estuvo muy concurrida con feligreses procedentes de las diferentes parroquias y vicarias de la arquidiócesis metropolitana. 

"Caracas cuenta con 125 sacerdotes diocesanos y unos trescientos pertenecientes a diferentes congregaciones religiosas", dijo el arzobispo de Caracas. Muchos de estos consagrados plenaron el templo para renovar su compromiso el Jueves Santo, que es también el Día del Sacerdote. 

Junto al Cardenal Urosa Savino estuvieron en la concelebración eucarística el Nuncio Apostólico de Su Santidad en Venezuela, monseñor Aldo Giordano; sus obispos auxiliares, monseñores: Jesús González de Zárate, Tulio Luis Ramírez Padilla y José Trinidad Fernández; los obispos eméritos: José Ángel Divasson Cilvetti, ex vicario apostólico de Puerto Ayacucho; monseñor William Delgado, ex obispo diocesano de Cabimas; monseñor Nicolás Bermúdez Villamizar, ex obispo auxiliar de Caracas; y el ex exarca apostólico para los greco melquitas en Venezuela, monseñor Georges Kahhale Zouhairati.  

La fusión de los ministerios de música de la Catedral Metropolitana de Caracas, a cargo de Jhon  Gómezy la Basílica Santa Teresa, guiados por el profesor Miguel Arcangel Teixeira Freitasmotivó la participación de los fieles en la misa, destacando algunos cantos de composición original.

El cardenal Urosa expresó durante su homilía que "nuestra eucaristía de hoy, refleja, además, muy gráficamente, la unidad y la comunión de los fieles, sacerdotes, en torno a Jesucristo y en torno al obispo, el pastor de cada iglesia local". 

Recordó algunas condiciones que describen el ejercicio sacerdotal, acentuando el llamado a configurar su vida como "otro Cristo". Entre estos rasgos citó el llamado "a la santidad para ser perfectos como nuestro Padre celestial es perfecto, y así lo dice el Señor en el Sermón de la montaña. Jesucristo quiere que seamos como él".


Homenaje a monseñor Vicente Hernández

El cardenal Urosa recordó en su homilía a monseñor Vicente Ramón Hernández Peña, quien falleció el pasado Domingo de Ramos en la mañana. Fue el tercer obispo de la diócesis de Trujillo desde 1982 hasta el 9 de junio de 2012; y quien anteriormente, fue miembro del clero de Caracas, llegando a ser obispo auxiliar en 1974.

"Fue un hombre extraordinario, un gran sacerdote y obispo de la iglesia. Vicente vivió a fondo eso de la 'pobreza evangélica', sin atesorar nada y murió absolutamente sin un centavo. Fue un hombre que se entregó totalmente a su pueblo con una gran generosidad. Es un ejemplo para el pueblo de Dios y para muchos religiosos con su pobreza evangélica", dijo el arzobispo de Caracas. 

Durante la misa Crismal fueron bendecidos los óleos y aceites de consagrar; además, los miembros del presbiterio capitalino asistentes a la ceremonia, renovaron sus promesas sacerdotales.




A continuación la homilía completa el Cardenal Jorge Urosa Savino 

El espíritu del Señor nos ha ungido

Homilía en la Misa Crismal, Jueves Santo 29 de marzo,
Santa Iglesia Catedral Metropolitana de Caracas, +Jorge Urosa Savino, Cardenal Arzobispo de Caracas

Unidos fraternalmente nos hemos congregado con gran alegría desde diversos rincones de nuestra querida Caracas en esta histórica santa Iglesia Catedral Metropolitana. A pesar de tantas dificultades, de tanta angustia y tanto dolor por las penurias que estamos pasando todos los venezolanos, hemos venido para celebrar a Jesús nuestro Salvador, el Cristo de Dios, ungido por el Espíritu Santo como Mesías para salvar a la humanidad de las tinieblas y sombras de muerte, del pecado y de la condenación eterna.

UNGIDOS POR EL ESPÍRITU, PUEBLO SACERDOTAL

Esta Misa es una acción de gracias de la Iglesia arquidiocesana de Caracas por todos los dones que hemos recibido de parte de Cristo: en primer lugar por su victoria pascual, por nuestra fe, por nuestra pertenencia a la Iglesia católica, pero de manera particular por el sacerdocio y la Eucaristía. En efecto, esta celebración de alguna manera anticipa la fiesta de la Pascua, pues nos unimos para celebrar a Cristo Sumo y eterno sacerdote, ungido por el Espíritu para salvarnos a través de su pasión, muerte y resurrección.

Y le damos gracias a Dios pues, por su infinita misericordia, nosotros los creyentes, también hemos sido todos ungidos por el Espíritu Santo en el bautismo. Todos los bautizados participamos del sacerdocio de Cristo. y de manera particular, por la ordenación sacramental sacerdotal, los presbíteros y Obispos hemos sido consagrados como Cristo para ser ministros, actores, de la salvación del pueblo santo: participes del sacerdocio de Cristo Cabeza de la Iglesia y buen pastor de su pueblo fiel. En nuestra Eucaristía de hoy, oraremos, además, por el aumento de las vocaciones sacerdotales en nuestra querida Caracas, por el nombramiento de un buen nuevo Arzobispo para nuestra Iglesia, y porque el Señor nos conceda a los venezolanos resolver nuestros conflictos de manera pacífica.

La Misa crismal refleja gráficamente la unidad, la comunión de los fieles en torno a Jesucristo y en torno al Obispo, Pastor de cada Iglesia local. Los presbíteros, diáconos y religiosos, junto con los fieles de todas nuestras parroquias y vicarías, constituimos un solo pueblo. Y en esta Eucaristía reafirmamos nuestro espíritu y voluntad de comunión de integración, de viva unidad eclesial y le pedimos a Dios que así actuemos siempre como un solo pueblo, para que el mundo crea. Por esto, en particular los sacerdotes, hemos de evitar cualquier desunión, discordia, división. Pero también el aislamiento y la soledad, que resecan la alegría de vivir nuestra fe y el sacerdocio ministerial.

SACERDOTES COMO CRISTO

Esta Eucaristía es por excelencia la misa del sacerdocio ministerial. En ella es bueno precisar, reconocer, admirar y celebrar nuestra condición sacerdotal, nuestra identidad propia de  presbíteros y obispos. Por eso, los invito a considerar  algunos rasgos de nuestra identidad sacerdotal.

1 La santidad. El primer rasgo de nuestra identidad es la santidad. Estamos llamados a ser santos como Cristo. Recordemos la exhortación del Señor: “les he dado ejemplo para que como yo he hecho también hagan ustedes” (Jn13, 15). Estamos llamados a la perfección cristiana, como todos los fieles, pero aún con mayor exigencia que todos los fieles. Pues debemos ser para ellos el rostro de Cristo, la palabra de Cristo y comunicarles el amor de Cristo. Por eso, el sacerdote debe ser fiel cumplidor de los mandamientos, debe descollar en la práctica de las virtudes, debe despojarse de toda carga de maldad, debe ser un modelo de caridad viva, y de ardor apostólico. 

 2 Configuración con Cristo. Un segundo rasgo de nuestra identidad sacerdotal es la configuración con Cristo, sumo y eterno sacerdote y Buen Pastor, como nos enseña el Concilio Plenario de Venezuela (Documento sobre ministros ordenados, 81). En esa línea estamos llamados a identifícanos con Cristo. El paradigma, el modelo, el icono de nuestra existencia es Jesucristo. Ser sacerdote es ser otro Cristo. Ser sacerdote es, en primer lugar tener el corazón plenamente lleno de Dios, dirigido al Padre, como Jesús, cuyo anhelo era hacer siempre la voluntad de su Padre. Ser sacerdotes es ser hombres de  Dios, es ser testigos del amor y la misericordia divinos, es ser heraldos del amor de Dios. Es decir, tener una actitud profundamente y claramente religiosa.

3. Como consecuencia de eso, otro rasgo de nuestra identidad es el celo pastoral, el entusiasmo, el ardor pastoral del que hablaba San Juan Pablo II. En efecto, hemos de tener sed de almas, como Cristo, que quería cobijar a todo el pueblo de Jerusalén como la gallina cobija al polluelo bajo sus alas. Como San Pablo que se gastaba y desgastaba por los fieles (Cfr. 2 Co 12, 15); como los apóstoles y todos los grandes obispos y sacerdotes de la historia, también entre nosotros. Y a propósito de esto, quiero recordar hoy aquí a un gran Obispo venezolano que acaba de entregar su alma a Dios: S. E.  Mons. Vicente R. Hernández Peña, que fue sacerdote de nuestra iglesia caraqueña, y luego Obispo Auxiliar de Caracas de 1974 a 1975, cuando fue nombrado Obispo Coadjutor de Trujillo. Se ordenó en 1960 y a su regreso, luego de sus estudios en Roma y Lovaina fue Vicario parroquial de San Francisco Javier, en Lídice, co-fundador del Seminario de San José para vocaciones de adultos, Párroco de Petare, y luego Rector del Seminario de San José, donde tuve la gracia de acompañarlo como su Vice-rector desde 1971 hasta 1974 Él sirvió a esa Iglesia trujillana como Obispo residencial desde 1982 hasta el año 2012. Fue un hombre virtuoso, entregado a Dios, de inmensa bondad y caridad de una pobreza evangélica ejemplar. Hoy lo recuerdo como un gran modelo de vida sacerdotal y episcopal. Gastarnos y desgastarnos por nuestros fieles. Esto es muy importante y necesario hoy, aquí, en nuestra querida Iglesia caraqueña, puesto que la mies es mucha y los obreros somos pocos. Sí, mis queridos hermanos sacerdotes y diáconos: la Providencia Divina nos llama a trabajar sin descanso y denodadamente por la salvación de nuestros hermanos, por el anuncio del evangelio, por la conversión de los pecadores. Estamos llamados, obligados, a vivir con entusiasmo nuestros retos pastorales, con alegría, buscando siempre todo lo que pueda atraer más corazones a Cristo, y llevar el bálsamo del evangelio y la luz de la vida a tanta gente que vive en tinieblas y en sombra de muerte. Tal vez en otras latitudes sea distinto, porque hay más sacerdotes y agentes de pastoral, pero aquí en Venezuela y en Caracas, el sacerdote, el diácono, los religiosos debemos ser hombres y mujeres encendidos en el celo por la salvación de las almas.

Esto es muy importante, especialmente en nuestros días, en esta época de secularización, de rechazo de Dios de lo religioso, de descuido y flojera nuestra por las cosas de Dios, por los actos de piedad, por la oración. Ahora más que nunca hemos de darle prioridad a las cosas de Dios, y vivir a fondo nuestra consagración a la labor religiosa de sembrar el evangelio en medio de nuestro pueblo.

Porque es un error la actitud secularizada, aseglarada o mundana, como se quiera decir. Es un error el abandonar nuestras devociones, nuestro espíritu de oración, nuestra misión de mensajeros del Señor. El eliminar los reclinatorios de los oratorios, el omitir la genuflexión ante el Santísimo. Y también es un error el adoptar actitudes secularizadas en las costumbres, en las conversaciones, en nuestra conducta. Un detalle a este respecto: los sacerdotes debemos identificarnos siempre, y sobre todo en nuestra tarea pastoral, también en el atuendo, en el vestir, como hombres de Dios, ministros de la Iglesia, de manera que la gente nos perciba como lo que somos, testigos y sacramentos personales de Jesucristo. Hagamos visible que estamos consagrados al Señor y al servicio religioso del pueblo.

4. Otro rasgo de nuestra identidad es la consagración a nuestra Iglesia local, como enseña el Concilio Plenario de Venezuela. El sacerdote, tanto el diocesano como los miembro de institutos de vida consagrada, debemos tener un gran amor a la Iglesia local en la que nos encontramos. No podemos vivir como si no perteneciéramos a ella. Es que estamos llamados a amarla como Cristo la amó, hasta el derramamiento de sangre. Nuestra Iglesia caraqueña con sus comunidades vivas, con su gente santa y ejemplar, buena y piadosa que encontramos en toda las parroquias, vicarías y en nuestros movimientos de apostolado. Nuestra Iglesia caraqueña con su historia iluminada por grandes obispos, presbíteros, sacerdotes, religiosos y religiosas. En especial quiero mencionar nuestras Congregaciones religiosas venezolanas surgidas en la Arquidiócesis de Caracas, la Madre Emilia, la Madre María de San José y la Madre Candelaria, la caraqueña madre Carmen Rendiles, que será beatificada dentro de pocas semana y seglares, como José Gregorio Hernández, el Dr. Núñez Ponte, el Dr. Pepe Izquierdo. Estamos llamados a identificarnos con nuestra Iglesia, con las dificultades que hoy viven, especialmente los más pobres. A este respecto yo quiero, una vez más, subrayar el ejemplo, el testimonio vivo de amor, de caridad, de misericordia, de identificación con la Iglesia de Caracas que nos dan nuestros hermanos sacerdotes venido de otras latitudes, y especialmente las religiosas que trabajan en las Vicarías! Que Dios las guarde y bendiga, queridas hermanas, y que nos anime a todos a trabajar con el mismo amor con que Ustedes lo hacen.

NUESTROS RETOS

Queridas hermanas y hermanos; especialmente queridos hermanos sacerdotes y diáconos. Unidos a Jesús, y viviendo con alegría nuestra identidad sacerdotal podremos asumir y afrontar los retos del momento presente, que son muchos. Al participar en esta misa crismal, anticipando la resurrección del Señor y celebrando el sacerdocio ministerial y la eucaristía, los invito a todos, a reafirmar nuestra fe en Jesús, nuestra determinación y compromiso a seguirlo. Jesucristo es el alfa y el omega, el principio y el fin; él es el cordero degollado que ha recibido el poder y la gloria; él es el único en el cual podemos tener la salvación. Tenemos muchos retos hoy en Venezuela. 

Algunos de esos retos son:

Vivir nuestra vocación de ministros del Señor y rechazar el secularismo.

Nosotros, sacerdotes, diáconos, y miembros de institutos de vida consagrada, sigamos a Jesús específicamente como heraldos suyos, como sus testigos mensajeros, como su sacramento personal en medio de su pueblo. Sigamos a Jesús con alegría y entusiasmo, rechazando el secularismo, viviendo a fondo nuestra vocación de ser ministros de lo sagrado, hombres de Dios en medio del mundo, y viviendo nuestros sentimientos religiosos más profundos.

Otro reto: compartir el dolor del pueblo y acompañarlo. En medio de la situación de penuria que vivimos actualmente, con tanto dolor en el alma de los más pobres, con la angustia de un futuro incierto, seamos la mano de Dios tendida a nuestros humanos. Por eso, a pesar de las dificultades y más aún, por esas dificultades, sintamos el firme propósito de acompañar y no abandonar a nuestro pueblo. Vayamos adelante con las ollas solidarias y con otras iniciativas, pero sobre todo, con la presencia activa al lado de los que sufren.

Y también, defender siempre los derechos de nuestros hermanos sin usar el púlpito para atacar al gobierno, que no es el lugar para ese tipo de pronunciamientos. Eso sí: que la gente sepa que estamos con ellos, y que defendamos nuestros derechos y los derechos de los demás.

CONCLUSIÓN.

EL Espíritu del Señor nos ha ungido! Mis queridas hermanas y hermanos: continuemos nuestra sagrada celebración crismal. Renovemos nuestra fe en los sacramentos de la Iglesia, que son encuentros con Cristo salvador: especialmente el bautismo, la eucaristía y el matrimonio.

Mis queridos hermanos  laicos: Acompañemos a nuestros hermanos sacerdotes en la vivencia de sus compromisos. Ellos ahora van a renovar sus promesas de consagración a Cristo y al servicio religioso del pueblo de Dos, del mundo entero. Vamos a agradecerles su entrega, su trabajo rutinario, su ejemplo de vida cristiana, su servicio religioso que nos alienta y llena de esperanza. Como Arzobispo de Caracas, en unión con los queridos hermanos Obispos Auxiliares, quienes agradezco de corazón su excelente trabajo pastoral y su cercanía y apoyo, manifiesto una vez más mi afecto y gratitud a todos los sacerdotes que viven y trabajan en nuestra querida Caracas diocesanos y miembros de institutos de vida consagrada, venezolanos y venidos de otras tierras. ¡Dios les pague y los aliente en la vivencia gozosa de su condición sacerdotal! Y en la fidelidad a sus compromisos religiosos.

Queridos hermanos todos:

Qué alegría y cuán grande honor haber sido ungidos por el Espíritu de Dios! Renovemos y fortalezcamos nuestra fe en Jesús, el Cristo, el Salvador, el Hijo eterno de Dios hecho hombre. Él es el Rey de la gloria. Él es el camino, la verdad y la vida. En nuestros momentos difíciles Él nos dice: “Soy yo, no tengan miedo”(Mt, 1427). Vayamos mar adentro! (Cf. Lc 5-11) Sigámoslo, para tener siempre la luz de la vida. Y que María Santísima, la Virgen de Coromoto bendiga a nuestra querida Iglesia de Caracas. Amén.



miércoles, 28 de marzo de 2018

¿Cómo son las horas previas a las Misas del Nazareno de San Pablo?


 El Martes Santo en la tarde, se produce la entronización del Nazareno, permitiendo conocer la fe sencilla y profunda de muchos venezolanos

Ramón Antonio Pérez // @GuardianCatolic
Caracas, 28 de marzo de 2018

Como todos los años, el miércoles Santo es el día señalado para las misas en honor al Nazareno de San Pablo en la Basílica de Santa Teresa de Caracas, tal vez, la imagen religiosa más venerada de Venezuela. El oficio principal es a las 12 del mediodía y forma parte de un total de 16 ceremonias; pero 24 horas antes, el martes Santo en la tarde, es toda una experiencia que bien vale la pena vivir en ese templo caraqueño. 

Aunque cada año tiene su propia realidad, lo primero es solventar el ingreso a través de un imponente cordón policial colocado en las afueras del templo, para poder estar allí con muy pocas personas. Desde muy temprano funcionarios de la Policía Nacional y Guardia Nacional Bolivariana, custodian y controlan los alrededores de la basílica.

La entrada no es para “todo el mundo”, dice un funcionario policial. “¡Muy bien, señor agente!”, se le responde, sin mucha preocupación y sin entrar en inútiles llorantinas... El solo hecho de mostrarle un carnet a veces no convence al gendarme policial, cuya tarea es mantener el orden y ser muy selectivo con quienes ingresan al céntrico templo.

Únicamente les permiten ingresar a los integrantes de los movimientos de apostolado que hacen vida en esta parroquia, unas doscientas personas debidamente identificadas con un carnet que dice: “Semana Santa 201…”, lleva su nombre y los sellos húmedos tanto de la basílica como de la Arquidiócesis de Caracas. Ello sí garantiza la entrada.

Dentro de la Basílica Santa Teresa, en la tarde del martes Santo, todo es un ir y venir de cofrades, legionarios, personal de seguridad, sacerdotes que visitaban el templo, periodistas y reporteros gráficos que buscan detalles. 


“Estamos culminando el ornato del Nazareno para el traslado al altar principal donde será entronizado”, comentó Ivianne Delgado, una de las cofrades más activas durante la Semana Santa de Caracas.

Entretanto, un joven recibe las flores de Orquídeas que seguían llegando al templo, a pesar de que ya había coordinado la “colocación de unas diez mil”. Explicó con cierta ironía que “muchas de estas flores adicionales se entregan a otras parroquias que las vienen a buscar para completar los ornatos de sus Nazarenos menos afamados”.

Algunos parroquianos tenían dos días sin dormir, como el personal de seguridad y los cargadores que habían trabajado en los ornatos, en la limpieza y el orden. Un grupo estaba sentado en los bancos y otro recostado en las paredes, descansando; algunos hacían planes para el miércoles, comentando cómo soportar el cansancio y el sueño.

Desde el portón de la fe


“Ahora estamos algo descansados, pero todo este corri y corri es porque a las 4 de la tarde, el Nazareno de San Pablo se moverá desde su área donde fue adornada, y en procesión muy íntima será entronizada en el altar, para las misas del Miércoles Santo”, seguía comentado Ivianne. “Dios nos compensará el esfuerzo”, aseguró.

La pregunta que viene a la mente es: ¿por qué la gente siente tanta devoción por esta imagen? La respuesta no es fácil, si no estás presente allí, frente al portón que separa los devotos de la imagen de origen sevillano. Una extraña dualidad de cercanía y distancia. Los portones frontales y laterales permanecen cerrados, y tan solo por los barrotes del más cercano al nicho del Nazareno, se pueden colocar estos feligreses para rezar, entregar flores y esperar que “el Nazareno sea movido hacia su entronización para verlo”. 

Hasta allí llegan hombres y mujeres; niños, jóvenes y ancianos con necesidades de sanación o en actitud de agradecimiento. Una mujer pedía por la salud de una niña ciega; otros querían dar gracias por la recuperación de un familiar enfermo, o por haber conseguido empleo, o alcanzar la tan anhelada graduación…, en fin.

La entronización…


Efectivamente, a las cuatro de la tarde, alrededor de unos treinta cargadores del Nazareno se apretujaron en torno a la mesa de andas para levantar la imagen y sacarla de su espacio donde estuvo alrededor de 364 días. Una leve inclinación de su rostro hacia los afortunados del portón más cercano a su nicho, les llevó la tranquilidad a los devotos que allí se encontraban deseosos de verlo pasar rumbo al altar.  

Al fondo sonaba la famosa canción Popule meus, compuesta en 1801 por el maestro venezolano José Ángel Lamas. Se escuchaba de tal manera que algunos se atrevieron a balbucear las palabras que la componen, a pesar del poco dominio del ya viejo y menos usado idioma latín. Esta pieza musical identifica al Nazareno de San Pablo.

Previo a la movilización interna, el párroco de la Basílica Santa Teresa, monseñor Henry William Padilla, hace una oración e invitación al Nazareno de San Pablo para que salga a recorrer nuevamente las calles de Caracas como todos los años, y llevarles muchas bendiciones a los ciudadanos, especialmente en estos tiempos de necesidad.

Los rostros de los cofrades se llenaban de lágrimas al paso de la imagen, sintiendo que el esfuerzo en custodiarla a lo largo del año valía la pena, para que su hermanos caraqueños y de otras regiones del país, la vinieran a venerar este miércoles Santo.

Faltando 10 minutos para las cinco de la tarde, el Himno Nacional de Venezuela: “Gloria la Bravo Pueblo”, sonó con todo su esplendor. Significaba que la imagen quedaba entronizada en el centro del Altar para las celebraciones eucarísticas del miércoles Santo, las cuales se harán cada hora, comenzando el martes a la medianoche.

El miércoles Santo, a las 12 del mediodía como ya se indicó arriba, será la misa principal. Pero esta vez no será presidida por el arzobispo de Caracas, cardenal Jorge Urosa Savino, debido a que continúa en reposo médico; en su lugar fue anunciado el obispo auxiliar más antiguo de Caracas, monseñor Jesús González de Zárate.

Ese mismo día, a partir de las cinco de la tarde, la imagen tomará de nuevo las calles de Caracas, para recordar aquella memorable fecha de 1597, cuando en la Esquina de Miracielos, los racimos de un limonero se enredaron con la corona del Nazareno. 

Cuenta la tradición que los vecinos y feligreses vieron en ello un “milagro del Cielo”, y procedieron a tomar los frutos desprendidos y con ellos hicieron “pócimas” y “guarapos” para sanar de la peste negra que los azotaba en aquella época.

Todos estos recuerdos y experiencias se vivieron allí, internamente, entre hermanos de la fe; entre amigos y compañeros; entre cofrades y fieles devotos. Bien vale la pena, pasar la tarde, del martes Santo, en privado, junto a la imagen del Nazareno de San Pablo. Un privilegio de pocos que vale para el gozo multitudinario del miércoles Santo.



Monseñor González de Zárate presidirá Misa Central en honor al Nazareno de San Pablo



Ramón Antonio Pérez // @GuardianCatolic
Caracas, 28 de marzo de 2018

Monseñor Jesús González de Zárate, obispo auxiliar de #Caracas, presidirá la Misa en Honor al Nazareno de San Pablo, este #MiercolesSanto, a las 12 del mediodía, en la Basílica Santa Teresa de esta ciudad.

Esta vez, en la principal celebración en honor al Limonero del Señor no estará presente el Cardenal Jorge Urosa Savino, arzobispo de Caracas, quien se encuentra de reposo médico, según han anunciado desde la oficina de prensa arquidiocesana, a comienzo de esta #SemanaSanta2018 ... 

El Cardenal Urosa se reincorporará este Jueves Santo a la Misa Crismal que presidirá, a partir de las 9 de la mañana, en la Catedral Metropolitana de Caracas. 

"Estos eventos religiosos serán transmitidos por Radio María Venezuela", según informó monseñor Tulio Luis Ramírez Padilla.


domingo, 25 de marzo de 2018

Arquidiócesis de Caracas celebró el Domingo de Ramos llamando a la solidaridad


¡Reporte desde varias iglesias en Venezuela! 
El Cardenal Jorge Urosa Savino no asistió a las ceremonias en la Catedral de Caracas debido a que todavía está convaleciendo, pero el Jueves Santo presidirá la Misa Crismal en este templo

Ramón Antonio Pérez // @Guardiancatolic
Caracas, 25 de marzo de 2018

La Arquidiócesis de Caracas celebró en sus diferentes parroquias, templos y vicarías el Domingo de Ramos, dando inicio de esta manera a la Semana Santa 2018, con intensos llamados a la paz, a la solidaridad, ratificando el mensaje de la Conferencia Episcopal para realizar acciones en favor de los más necesitados y expresando su comunión con el papa Francisco y con todos los obispos del mundo.

Monseñor Tulio Luis Ramírez Padilla, obispo auxiliar de Caracas tuvo “el honor de presidir las ceremonias en la Iglesia Primada de Caracas”, debido a que el Cardenal Jorge Urosa Savino “todavía se encuentra recuperándose de la reciente operación a la que fue sometido”, según anunció el también encargado del gobierno eclesiástico.

“Me corresponde presidir esta celebración en nombre del Señor Cardenal. Cómo ustedes saben, el Cardenal Jorge Urosa Savino, nuestro arzobispo de Caracas, se encuentra recuperándose de una intervención quirúrgica y ha tenido a bien encomendarme junto con los sacerdotes que atienden la iglesia catedral, esta hermosa celebración de Domingo de Ramos”, dijo monseñor Tulio Ramírez.

Frente al principal templo de la ciudad y acompañado por monseñor Adán Ramírez Ortiz, Deán de la Catedral; y del presbítero Johan Conteras, procedió a bendecir las palmas. Luego dio un breve mensaje a la devota feligresía y presidió la misa.

Hoy conmemoramos la entrada triunfal de Jesucristo a Jerusalén”, recordó el obispo auxiliar. “Los profetas entraban en Jerusalén que era la ciudad santa, y ya sabían lo que correspondía. Ese día Jesús entraba triunfante y los niños hebreos lo esperaban con sus ramos de olivos y palmas para darle la bienvenida”, refirió.

Sostuvo que a diferencia de los funcionarios del Imperio Romano “que utilizaban grandes espacios y carros de guerra, Jesucristo nos dio ejemplo de humildad y paciencia ya que entró en un borrico”.

Llamado a la solidaridad

Monseñor Tulio Ramírez dijo que la iglesia de Caracas está “en comunión con el papa Francisco, con los obispos de todo el mundo y con los obispos de Venezuela”. 

En ese sentido, ratificó y leyó el mensaje del Episcopado Venezolano, en el que la iglesia hace un serio análisis de la realidad nacional e indica varias propuestas para estos días.

“Vamos a sumarnos, como expresión de nuestra fe en el Resucitado que nos ha hecho hijos de Dios Padre y, por tanto hermanos, en cada una de nuestras comunidades parroquiales se pueda tener una olla comunitaria o una comida fraterna”, recordó.

Así también pidió intensificar las visitas a los enfermos, ancianos, privados de libertad, a los barrios pobres y comunidades necesitadas, “para llevar de lo que tenemos (…) acompañar a tantas personas que sienten la tristeza de la partida de sus seres queridos hacia otras naciones. No debemos olvidarnos de ellos en nuestras oraciones”.

Encomendó en el “inicio de esta Semana Santa, también a nuestras familias venezolanas, especialmente aquellos hermanos nuestros que han tenido que irse del país buscando una mejor forma de vivir; un empleo con el que puedan vivir dignamente”. 

Finalmente, invitó a participar en las diferentes actividades religiosas programadas en las parroquias de la ciudad, mencionando de manera especial las misas y procesiones del Nazareno de San Pablo. 

“Quedan invitados a una celebración muy especial como es a la misa crismal del Jueves Santo, a las 9 de la mañana, en la Catedral Metropolitana de caracas que será presidida, Dios mediante, por el cardenal Jorge Urosa Savino”, dijo.

El frustrado empeño del Gobierno


Cabe señalar que en esta ocasión, los creyentes capitalinos pasaron por el trago amargo de tener que bendecir y recibir las palmas a las puertas de la Catedral Metropolitana y no en el zócalo de la plaza Bolívar como es la tradición, esto debido a una ceremonia religiosa paralela organizada por el gobierno nacional que tuvo escasa asistencia de ciudadanos.

Con todo, en la Iglesia arquidiocesana de Caracas el Domingo de Ramos se cumplió en estricto acatamiento al llamado del cardenal Jorge Urosa Savino el pasado 22 de marzo, cuando invitó a todos los católicos  a participar activamente en los oficios religiosos de la Semana Mayor. 

“Son actos religiosos muy hermosos, de gran contenido y belleza. Es bueno que los aprovechemos para renovar nuestra fe, acercarnos más a Dios, y recibir los santos sacramentos de la Reconciliación y la Comunión”, expresó entonces el arzobispo de Caracas.

En otras iglesias y ciudades de Venezuela



Los actos religiosos no se redujeron al principal templo de Caracas, en las comunidades y barriadas de la ciudad también se llevaron a cabo ceremonias y representaciones de acuerdo con cada realidad local. 

Así, en Basílica Santa Teresa, como lo evidencian las gráficas el padre Rosendo Díaz fue uno de los encargados de bendecir las palmas. 

Entretanto, monseñor Henry Padilla, párroco del lugar y custodio de la casa del Nazareno de San Pablo, dio aconocer el programa de esta fecha en el que la bendición de las palmas se cumplió a las 8:00 am; 9:30;  12: 30 pm; y 4: 30 pm, con masiva concurrencia de fieles.

Procesión del Nazareno de San Pablo. En este templo, según la programación de Semana Santa, el Miércoles Santo desde las 12 de la medianoche se realizarán varias celebraciones eucarísticas cada hora hasta las 3 de la tarde, cuando la venerada imagen saldrá en procesión.

Jesucristo despierta a La Vega



La parroquia “San Alberto Hurtado”, ubicada en la parte alta de La Vega, en Montalbán, y que es dirigida por el sacerdote jesuita Alfredo Infante, tuvo una destacada participación este Domingo de Ramos, ya que los vecinos concurrieron para llenar de alegría  con sus cantos, ramos y palmas la cancha deportiva del sector.   



En su mensaje el padre Alfredo destacó que a su llegada a Jerusalén el pueblo esperaba el triunfo político de Jesús, lo recibe con vítores y alfombras a su paso, pero la lógica del poder no es la lógica de Jesús. “El mesianismo e Jesús es un mesianismo antimesiánico, no viene a sustituir, viene a despertar”, dijo en su mensaje con motivo de este fecha.


Expresó que Jesús no viene a dominar sino a servir. “Su fuerza es el amor no las armas. Su reino, no es según la lógica de este mundo”, dijo el sacerdote jesuita.

En conversación para El Guardián Católico el padre Alfredo precisó que en esta comunidad están trabajando con los comedores populares para ayudar a mitigar el hambre de muchas personas necesitadas. “Estamos apoyando alrededor de 1200 niños de lunes a viernes y durante la Semana Santa los comedores estarán operativos”, informó Infante.

Desde la Diócesis de San Cristóbal

Monseñor Mario del Valle Moronta Rodríguez, obispo de San Cristóbal presidió la bendición de las palmas y la eucaristía en la parroquia “Sagrario Catedral”, en horas de la mañana, con la participación de un nutrido número de fieles. 

La bendición se realizó en el atrio de la iglesia para luego ingresar en procesión al templo, según indica una nota enviada desde esa iglesia fronteriza.

“El Profeta Isaías nos brinda algunas ideas para entender cuál es la misión de Jesús. Además, en medio de la crisis que nos golpea en Venezuela, nos ofrece unos elementos para entender que Él es quien nos puede ayudar a entender lo que se debe hacer. Él es quien viene a salvar –dijo el Obispo- y para ello ofrece su mejilla y acepta todo tipo de insultos de parte de quienes oprimen a la humanidad”.

También indicó monseñor Mario Moronta: “Estamos llamados a hacer como hizo Jesús con nuestros hermanos, en especial con quienes están siendo vejados, menospreciados y oprimidos por quienes sólo quieren asegurar sus propios intereses y particular bienestar. De allí la disposición de compartir los sufrimientos de tantos hermanos nuestros, para aliviarlos y para demostrar que no están solos”.

Ciudad Guayana: El granito de arena de las ollas comunitarias


El padre José Gregorio Salazar Monroy, también hizo un reporte desde la parroquia Sagrada Familia de la diócesis de Ciudad Guayana, destacando la masiva concurrencia de la feligresía en los diversos actos religiosos, así como el compromiso de la iglesia para vivir la caridad.

“Hemos dado inicio a esta Semana Santa o ‘Días Santos’ como lo llamó San Juan Pablo II, y nuestra intención como iglesia es llamar a la solidaridad al compartir, a la fraternidad, a vivir la caridad en estos días en que estamos en una crisis profunda, humanitaria y alimentaria y de falta de medicamentos en Venezuela”, expresó el padre José Gregorio.

“La iglesia católica se hace eco para que todos, de alguna manera, abramos el corazón y pongamos un granito de arena, especialmente con el tema de las ‘ollas comunitarias’ que vamos a realizar todos los domingos, comenzando desde el primer Domingo de Pascua", expresó Salazar Monroy. 

"Para nosotros es importante tocar el corazón de cada uno de los cristianos para que se abran a la solidaridad con cada uno de sus hermanos”, destacó el sacerdote convencido de los cambios que genera la Semana Santa cuando la población vive a plenitud la pasión muerte y resurrección de Jesucristo.
  
 Los Ángeles del Tokuko

Desde el Centro Misionero "Los Ángeles del Tokuko" en la Sierra de Perijá, estado Zulia, Fray Nelson Sandoval, misionero capuchino, también remitió lo que fue parte de las actividades del Domingo de Ramos de este año, en esa zona perteneciente a la Arquidiócesis de Maracaibo....