La Conferencia Episcopal Venezolana advierte que la recuperación nacional exige un Consejo Nacional Electoral imparcial, un Tribunal Supremo de Justicia independiente y comicios transparentes, destacando además la urgencia de atender el colapso social y económico.
Ramón Antonio Pérez | El Guardián Católico
Publicado el 23 de octubre de 2026
"En ti está la fuente de la vida, y por tu luz vemos la luz. Extiende tu gracia sobre los que te reconocen, y tu justicia sobre los rectos de corazón. ¡Que el pie del orgulloso no me alcance, ni me derribe la mano del malvado!". Salmo 36, 9-11
_______________________________
El sufrimiento de la población al tener salarios; la exigencia de celebrar elecciones libres y transparentes, dotadas de un Consejo Nacional Electoral imparcial y de un Tribunal Supremo de Justicia verdaderamente independiente que garanticen el debido proceso y el cese de las inhabilitaciones políticas, son las exigencias principales de la Conferencia Episcopal Venezolana, dadas a conocer el viernes 23 de octubre de 2026.
La lectura de la exhortación pastoral “Señor, en tu luz vemos la luz” (Sal 36, 10), fue realizada por monseñor Helizandro Terán Bermúdez, arzobispo de Mérida, quien estuvo acompañado por monseñor Juan de Dios Peña Rojas, obispo de la Diócesis de Barinas; monseñor Lisandro Alirio Rivas Durán, obispo de la Diócesis de San Cristóbal y su obispo auxiliar monseñor Juan Alberto Ayala Ramírez.
Para la jerarquía eclesiástica, el panorama nacional atraviesa momentos de profunda complejidad debido a que "continúa agravándose el clima político del país, marcado por la polarización, la falta de institucionalidad y la restricción de garantías democráticas".
Los prelados insistieron en que la superación de esta coyuntura pasa por recuperar la vigencia plena de la Constitución y asegurar que ningún ciudadano sea detenido por pensar distinto.
EL TRÁGICO COLAPSO EN LA EDUCACIÓN Y LA SALUD PÚBLICA
Más allá de la urgencia electoral, la Iglesia advirtió que "el sistema educativo atraviesa una trágica y profunda crisis estructural, marcada por paupérrimos sueldos devengados por los docentes, infraestructura escolar precaria y alta deserción".
Ante este escenario, los obispos reclamaron un pacto educativo nacional que dignifique la labor de los educadores y resguarde el futuro de las nuevas generaciones.
En la misma línea, el Episcopado denunció que "la vulneración del derecho a la salud sigue clamando ante la conciencia nacional". También señaló la escasez persistente de insumos en los hospitales públicos y los salarios insuficientes del personal sanitario, recordando que el Estado tiene la obligación insustituible de garantizar políticas públicas eficientes en el sector.
IMPACTO ECONÓMICO Y PÉRDIDA DEL PODER ADQUISITIVO
La exhortación pastoral expone con crudeza el empobrecimiento generalizado de la población, detallando que "el pueblo sufre por la pérdida del poder adquisitivo al no tener salarios dignos sino una compensación salarial a través de bonos, la pulverización de las pensiones y la informalidad laboral".
Asimismo, los obispos cuestionaron que los ingresos generados por la producción petrolera no se traduzcan en el bien común de las familias y alertaron sobre los estragos del deficiente sistema eléctrico nacional.
DESGASTE DEL TEJIDO SOCIAL Y LLAMADOS A LA RECONCILIACIÓN
Frente al desamparo de la infancia, la desesperanza de la juventud y el abandono de los adultos mayores —agravados por la crisis humanitaria y los recientes movimientos sísmicos—, la Iglesia instó a superar las divisiones.
Los obispos concluyeron convocando a un gran plan de reconstrucción nacional basado en la justicia, la derogación de trabas legales a las ONG y el fortalecimiento de la ayuda sociocomunitaria a través de Cáritas.



0 Comentarios
Comentarios de Nuestros Visitantes
Agradecemos sus comentarios, siempre en favor de nuestra Fe Cristiana Católica y de manera positiva. Si considera válido su comentario para ser publicado, se agradece no usar una cuenta anónima o desconocida.